Debris Apron
2.6. Numerical modelling studies relevant to gullies
2.6.1. Global Circulation Models (GCMs)
Espíritu Santo no solo los qne se hallaron
presentes
, sino también los ausentes. Si supiera vd. griego le copiaría el texto ori ginal. Y o aquí veo dos c o sa s: la primera «o puedo considerarla sin en tern ecerm e,y es aquel presentarse á s\is discípulos nues tro amubilifimo J e s ú s , aquel alentar hácia ellos y darles con su aliento, y á un tiem po á rodos unmismo é igual poder de
perdonar ó no perdonar los pecados..,»
¿ V e is D .Jq t a
en este admirable poder las lla''es del reyn o de los cielos? ¿andu vo aquí la mano de San Pedro entregan do 65tas llaves? Si lo-jetsy
y o no lo veo. l a otra cosa que veo es un dogma de fe bien expresado en las palabras de San C i r ilo , precioso fruto de su reflexión-, y es laperpetuidad de este poder ó llaves has
ta la consumación de fos siglos
-en nues tra santa Iglesia. Bien sabia San C irilo que so lo el A p ó sto l Tom ás estuvo ausente al repartir e! Señor estas lla v e s; sin embargo dixo quepor una liberalidad d el Dador
recibieron el E sp íritu Santo
,no solo los
que se hallaron presentes
,sino tos ausen
tes
; n o , no dixo el ausente Tom ás , sino losausentes.
¿Y quiénes eran estos sino los Obispos sucesores de los A póstoles ? Pues( 42 )
este dogma de fe de la perpetuidad de es te poder ó llaves en nuestra Iglesia , es lo íínico que aquí nos dice San Agustín. V a y a vd. notando.
Vedrò
(d ice)en muchos
lugares de las santas Escrituras apare
ce representando la Iglesia...,
:H a y aquí nada que suene á mano ó manos de S. P e d r o , ni á entregar él á otro llaves ningu nas? N o por cierto ; aquí no h a y mas si* no quemereció representar la Iglesia...»
Prosigue :especialmente en aquel lugar
donde se le dixo :d ti te entrego las lla^
ves d el reyno de los cielos.
Tenem os que según San Agustin , el A póstol San Pedro aquí especialmente en este lugar repre sentó la Iglesia, ¿ Y por qué dixo esto San Agustín? Bien claro se exp lica el San to ; para que nadie entienda que solo á San P ed ro entregó el Señor las lla v e s , si no á todos los demás A póstoles. ¿ P o rven-
tur íi ,
dice ,las recibió Pedro
,y no las
recibió P a bloi L a s recibió P e d ro ,y Ju a n
y Ja ym e no las recibieronÍ
Hasta a q u í, D .J o t a ,
todavía no ha sonado la mano de San Pedro. ¿ Y cóm o co n clu ye?aut
non sunt ista in Ecclesia claves ubi pec
cata quotidie dimittuntur.
H e aquí e l dogm a de la perpetuidad de este podet divino de absolver los pecados en nuestra santa Iglesia ; he aquí elausentes
de S .C i-('43)
rilo . O h ! ¡ gran D io s ! y que nos «ntre- tengamos todavía miserablemente ocupa dos en disputar sobre si los A póstoles re cibieron ó no de la mano de San Pedro las llaves del reyn o de los cielo s! S. Agus tin al considerar que San Pedro mereció muchas veces representar la Iglesia , no di xo sino
hinc P e tri excellentia p rad ica -
t u r :
eso mismo coniieso y o , y no solo lo creo , sino que adoro y venero pecho por tierra esta excelencia ó primacía de San P e d r o ; pero que los A póstoles como quieren los ultram ontanos, recibieron el poder de absolver los pecados ó las llaves de mano de San P e d r o , ¿cóm o lo he de decir viendo que me enseñan lo contra rio Jas E scritu ras y los santos P ad res? D ígam e p o r su v id a , Sr. D .J o t a , ú
es así como vd . piensa quela Iglesia,
esto e s , los O bispos ( porque entenderlo de otra manera es una heregía ) reciben de mano del Papa el poder de que hablamos. jC ó m o los O bispos de los primeros siglos elegían Obispos y los confirmaban y con sagraban sin contar con el Papa? L o único que hacian los e le c to s , era enviar al Pa pa la profesion de f e , reconociéndole por cabeza y primado de la Ig le s ia , y centro de la unidad. ¿L o s tales O bispos recibian dcl Papalas llaves
,y la. potestad que
. ( 44 )
les es a n exai
claro es que no. E s recu lar que h ava le iJo el cánon i v . del C o n cilio de N icea ; mas por si ie ha olvidado, se lo acordaré. D ice así :es muy conve
niente que á la elección de un OL'isp»
concurran todos los Obispos de la Pro
vincia en cjue se eli^e j y si tod^s no pue
den concurrir por ta larga distancia
, 6f o r otro grave motivo
,concurrirán á lo
menos tr e s , dando los demás su voto y
consentimiento por escrito
;y la confirma-
don de todo ta hará el Metropolitano-
de cada Provincia: [eorum autem qu¿e
Jiu n t, confirniationem á Metropolitano in
unaquaque Provincia fieri.)
¿ V e vd .co m o no se hace la menor mención del Papa? Bueno será también que le acuerde lo del P ap a San Leon en el cap.de sus de
cretos : no hav razón ninguna
,decta^
f a r a que tengamos por Obispos- d los
que huyan consagrado los_Obispos pro
vinciales sin la aprobación del Metropoli
tano: nulla ratio sinit ut inter E pisco pos
habeantur qui á provincialibus Episcopis
sine Metropolitani judicio consecrantur.
A quel santo y sabio Pontífice no echab i menos sino la aprobación del M etropoli tano: del Papa no dice una palabra. A horx inliero y o con licencia de vd . : luego así los Padres de N ic e a , como el Papa Saa( 45 )
í-con no pen saro n , como vd. y los -nl- tram ontanos, que los O bispos reciban del Papa las lla v e s, el poder absolver los pe cados , ó la jurisdicción episcopal , que todo es uno. V a y a , Sr. 1) .
Jo ta
, baste y a derejit’xiofics \
póngale á esta última su cero ccm o á las o t r a s , y estemos por la verdad. E sta se encuentra (hablo de las que llamamos teokígicas) en las santas E s c iiiu r a s : mas para hallarla con seguri dad , hemos de estar á las interpretaciones que nos han cíexado los santos Padres. Sí,Jo ta
mió , esto es lo que importa. Y una vez hallada la verdad , sostengámosla á rostro firm e, sin respetos ni miedos que nos acobarden. O ¡q u é fealdad es desam pararla por intereses ó respetos humanos.. N o tará vd . que me he quedado com o sus penso. A sí es. M e ha ocurrido lo del A bad y O bispo de Palerm o D . N icolás. E ste sabio prelado escribió una doctísima apo logía del C oncilio de B a sile a ; pero luego se retractó. Y por que? porque se lo man dó Alfonso V . de A ra g ó n , que quiso ga nar así al Papa Eugenio I V . enemigo de clarado del Concilio. ¡ Q aé baxtza de ánim o! Esto me o c u r rió , y me tuvo co mo cnagenado. Y ahora me ocurre lo de Pio' I I . jO u s bien conocia este Papa b fDiseria del c o ra z o a ! A ntes de ser Papa,( 46 )
y quando solo era Eneas Silvio en carta al canciller del Em perador de Alemania, para alentarle en su proyecto de pacifi cación sobre el cisma que afligía la Iglesia, le d e c ia :