4.4 The advantage of the future action: The purpose and function of Paul’s voluntary
4.4.2 For the Gospel’s sake
El recorrido realizado a través de las investigaciones nos permite colegir que la obra de José Watanabe ha sido abordada desde diferentes perspectivas y campos de investigación como los estudios culturales, el psicoanálisis, la semiótica, la intertextualidad y la retórica expansiva.
En las antologías, encontramos que José Watanabe es incluido dentro de la poesía de la década del setenta y sobre la relación que mantiene con los grupos poéticos, resaltan que goza de cierta autonomía. Asimismo, Alberto Escobar, Toro Montalvo, Ricardo González Vigil, Wáshington Delgado, autores de las antologías, destacan principalmente los siguientes rasgos: la concisión, la coloquialidad, la ironía, la narratividad y la reflexión en sus versos. González Vigil, además, ya menciona la herencia oriental del poeta de Laredo, mientras que Eduardo Chirinos sostiene que la reflexión lírica de Watanabe parte de la experiencia visual, y Micaela Chirif destaca que lo más importante del poema es desentrañar la cosmovisión.
Por otro lado, encontramos que autores como Malpartida o Zamorra Escalante indagan sobre el haiku en la obra de José Watanabe, mientras que Martos amplifica nuestro horizonte cultural al vincular otros referentes literarios orientales de Watanabe, entre otros aspectos.
También, tenemos que Malpartida y Asunción Rangel buscan relacionar a Watanabe con otros poetas como Cesar Vallejo y el poeta chileno Gonzalo Rojas, respectivamente, a partir de las alegorías que usan y la cosmovisión de sus metáforas.
Por otra parte, Miguel Ángel Huamán es el primero en indagar sobre el problema de la «posmodernidad» en la lírica de Watanabe. Sánchez Franco realiza su investigación sobre la evolución de los actantes femeninos. Alberto Valdivia busca una fuente
metodológica para analizar poemas como «El grito», «La gallina ciega» y «Los paralizados». Por otro lado, Luis Fernando Chueca, desde una perspectiva asociada a los estudios culturales, aborda el tema de la violencia.
Sbarbaro no solo escribe un artículo, sino que desarrolla su tesis en torno a la representación de Laredo en la poética de José Watanabe. Con esto, la crítica abre su panorama de investigación, el cual tenía como eje central la herencia oriental.
El trabajo de Mondoñedo, desde la perspectiva psicoanalítica y la semiótica, nos brinda una aproximación al poemario Habitó entre nosotros que también es abordado por Magdalena Zegarra en su tesis para hablar sobre la doble naturaleza de Cristo.
Victor Vich y Giovanni Pizardi (el último en su tesis) proponen que Watanabe es consciente de las limitaciones del lenguaje como también indagan sobre cómo se plasma y desenvuelve esta problemática, principalmente.
Destacamos el trabajo de Luis Jara por ser la primera tesis que se escribe en torno al discurso poético de Watanabe, aunque no incluya un marco teórico que pueda orientar y organizar su investigación. Al igual que destacamos la tesis de Rosa María Sciarra Di Cecco quien realizó una labor de investigación muy amplia, pues profundiza no solo en el análisis del poemario, sino también se ocupa de los rasgos de la poética del setenta.
Por otra parte, Camilo Fernández, además de sus artículos, nos entrega la primera investigación que brinda un panorama más amplio y exhaustivo sobre la poética de Watanabe, pues aborda su doble herencia cultural y establece un diálogo intercultural. También ofrece el bestiario del poeta de Laredo que posee características diferentes a los tradicionales y aborda el problema de la modernidad en su discurso poético, vinculándolo al de poetas como Baudelaire y Rimbaud.
Si hacemos una sistematización sobre el trabajo de la crítica, estableceríamos dos grupos. El primero se llamaría inicial e incluiría los prólogos de las antologías, artículos y ensayos que exhiben un carácter exploratorio y experimental, principalmente.
En cambio, el segundo incluirían el trabajo realizado por Fernández debido al carácter interdisciplinario de su investigación como por el diálogo intercultural que establece; las cinco tesis, donde destacamos la de Sbarbaro, por hacer un análisis exhaustivo de la categoría que estableció como «mitología privada» a partir de los estudios culturales y la tesis de Sciarra por realizar un trabajo interdisciplinario en torno al poemario Banderas detrás de la niebla, y no olvidemos los artículos especializados como el elaborado por Víctor Vich, quien profundiza en torno a las limitaciones del lenguaje al retratar la realidad en la poética de Watanabe. A este grupo lo llamaríamos el de la crítica especializada.
Después de lo expuesto, debemos agregar que una perspectiva común entre los críticos se relaciona con lo poco que ha sido investigada la poética de Watanabe.
Es importante mencionar que Watanabe es un autor cuya obra nos ofrece múltiples caminos de investigación (desde una perspectiva mítica, oriental, occidental, social, intercultural, del lenguaje, desde las metáforas, desde los actantes, los animales, la naturaleza, la traducción de la imagen pictórica, por ejemplo). Se han analizado algunos de sus poemas, algunas secciones de los poemarios como también se han establecido relaciones intertextuales entre algunos textos de distintos poemarios, pero todavía falta abordar el texto lírico como unidad semántica en el que cada parte está organizada para cumplir una función específica que puede resultar más evidente cuando se evalúa la obra de manera global, lo anterior será parte de nuestro trabajo.
Finalmente, resaltamos la necesidad de ampliar la investigación en torno a la obra de José Watanabe, pues todavía se encuentra en sus albores. Parte del objetivo de la tesis
es hacer un recuento de los antecedentes y las posibles vías de investigación que servirán para elaborar futuros trabajos acerca de la poética de José Watanabe. A continuación, siguiendo con la agenda programada, se desarrollará en el segundo capítulo cómo se articula la poesía de Watanabe dentro de la poética de los años setenta.
CAPÍTULO II
LA POÉTICA DE LOS AÑOS SETENTA Y JOSÉ WATANABE:
PANORAMA HISTÓRICO-LITERARIO
Después de haber realizado el balance de la crítica en torno a la obra poética de José Watanabe, es menester del presente capítulo situarlo en el marco de la poesía peruana desde una perspectiva histórico-cultural y literaria. Pero ¿cuál es la senda pertinente para lograr dicho objetivo dentro de una esfera marcada por la vasta heterogeneidad literaria?17
Primero debemos decir que no contextualizaremos la obra de Watanabe dentro del concepto de «generación» en el sentido de Ortega y Gasset, tampoco la incluiremos dentro de la propuesta de Guillermo de Torre, quien en su ensayo «Generaciones y movimientos literarios» (1965) flexibiliza el rigor del concepto de generación de Ortega para plantear que lo medular no es la coincidencia en los años de nacimiento, sino su ingreso a la escena pública con algunas propuestas estéticas o ideológicas comunes expresadas a través de algún manifiesto, polémica o prólogo, ya que la diversidad discursiva de la poesía peruana —con ella la del setenta que incluye a Watanabe— es
17 Cuando pensamos en el escenario latinoamericano y nacional, nos enfrentamos a la gran diversidad
cultural que constituye nuestra heterogeneidad literaria. Antonio Cornejo Polar en Escribir en el aire la define como el entrecruzamiento de diferentes tradiciones que incluso pueden ser conflictivas entre sí, cuyo resultado son los vastos productos sociales y culturales.
irreductible al orden cronológico o dominio de una tendencia que es la base de aquel concepto.
Entre nuestros autores, pueden existir coincidencias cronológicas como la fecha de su nacimiento, por ejemplo; sin embargo, las diversas culturas de las que provienen, las filiaciones literarias, ideológicas, el contexto de recepción y producción de sus obras o el proyecto escritural de cada poeta hacen que surjan una vasta riqueza y pluralidad que los rigores del método generacional no llegan a cubrir. Además, a todo ello debemos añadir la falta de acuerdo entre los críticos sobre el desarrollo lírico de la poesía del setenta.
Por este motivo, resulta más conveniente usar la propuesta de Alberto Escobar, quien «plantea»18 una periodización19 de la poesía peruana en su Antología de la poesía
peruana. La finalidad de esta es intentar organizar y establecer una tradición poética nacional que, aunque aborde textos en español, es un esfuerzo que puede ayudar a orientar el debate en torno a la lírica de nuestro país.