2.4 Institutions of Retail Payment Systems
2.4.3 Government Involvement in Retail Payment Systems
hago otra pa’ venir a seguir estando preso”-, porque hay muchos que están presos y que afuera no tienen nada, pero nada, nada, nada, yo por lo menos salgo de acá y me voy a Argentina, salgo de acá y puedo decir llego a Argentina y voy a emigrar a Brasil, Uruguay, Bolivia, Perú, pero hay otros que acá estando presos, salen en libertad y no tienen a dónde irse, no tienen ni una familia, entonces ¿qué hacen?, vuelven a delinquir para poder estar preso, tener un techo, tener una cama, tener el alimento que les llega, “el rancho”, que es el pan, las colaciones, trabajar, tener sus monedas, comprar sus cigarros, comprar su chepa, jugar a las cartas, jugar a la pelota, y estar todos acá y ellos lo toman como un “habitué”, para ellos el día transcurre así.
Yo conocí a una persona en el año 2011, que fue trasladado, porque él pidió un traslado, a Aysén, y ya a esta altura del partido debe estar en libertad, pero esa misma persona decía: -“quizás cuánto tiempo voy a estar afuera en libertad, porque yo voy a venir preso otra vez, esta es mi casa”-, y bueno hay gente que vive así , hay gente que lleva años acá preso pero por qué, porque salió, delinquió y volvió a entrar, salió delinquió y volvió a entrar, salió delinquió y volvió a entrar, yo no quisiera decir algo en falso, pero creo que hay una persona acá que está detenida desde cuando eran los menores, cuando él era menor, pero no está detenida todo ese tiempo, no está detenida por todo ese tiempo, si no porque eh... ha hecho muchas condenas y lleva más tiempo preso que lo que tiene en edad.
Acompañante 21: ¿Usted cree en Dios? Y si cree ¿cómo es el Dios en el que cree?
Acompañado 21: Eh, yo creo en Dios, bajo cualquier punto de circunstancia, Dios siempre para mí va a existir, y ¿cómo es?, no sé, porque... porque yo sé que Dios es invisible, es un Dios, yo no veo su rostro, eh... pero lo que por lo menos a mí, y a mucha gente lo que nos motiva creer en Dios; es la fe, y la fe es algo que nos nace del corazón, y se siente, yo por lo menos para mí, para mi persona yo siento cuando hablo de Dios, eh... un palpitar más rápido, eh... una paz, eh... y creer en él, para mí este, me hace poner tranquilo, a veces contento, feliz, e incluso hablar de él, me gusta, y me gusta cuando las otras personas quieren escuchar, y si no quiere escuchar, bueno, qué se le va a hacer, no quiso, pero tampoco voy a renegar para con esa persona o a imponerle algo, porque a Dios no... no... no se
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le impone, porque incluso tampoco se le busca, porque él te busca a vos, Él te busca, para que hables de Él, para que proyectes, lo que Dios, Él mismo, está haciendo en tu vida, dándote paz, alegría, tu felicidad, tu sustento.
Yo siempre doy gracias a Dios primero, porque por ejemplo, eh... mmm, vamos a seguir con los mismos personajes, Pedro, Juan o Diego, me traen algún elemento X, me llega y me dice: -tomá, te lo regalo-, y yo le digo: -gracias Señor-, digo gracias a Dios que me llegó esto porque para mí, Dios puso en la mente y en el corazón de la persona ese gesto. Primeramente buscando aquí en el corazón: ¿a quién se lo voy a dar, regalar o se lo voy a donar? y si cae en mí, doy gracias a Dios, para mí Dios es el que obra en la vida de todo ser humano e incluso en aquel que dice que es ateo, y no cree en Él.
Hay una lectura que dice que dice “el sol sale para buenos y malos”, entonces si este hombre es ateo, es malo, el sol igual está para él, ahí está el solcito para que se caliente usted también. Quizás en algún momento de su vida va a llegar ese, valga la redundancia, el momento en que se dé cuenta de que Dios existe. Hay muchas situaciones en la vida del hombre que tiene que darle gracias a Dios, y esas personas no lo hacen, porque dicen que son ateos, entonces no creen en lo que Dios hace por tu mamá, tu papá, por tus hermanos cuando, por ejemplo, ellos están bien, o a veces capaz que han tenido un golpe tan fuerte en la vida, por ejemplo la muerte de un hijo o un accidente grave, entonces capaz que se cuestionen por qué Dios hizo esto, por qué Dios provocó aquello, entonces desde ese momento lo rechazaste, perfecto ya lo rechazaste, también dice una lectura que no importa cuántas veces lo rechaces, cuánto lo difames a Dios, no importa, el igual va a ser tu Padre y te va a perdonar, igual que Jesucristo, pero que vos no podés meterte con el poder y la fuerza que él te manda, que es el Espíritu Santo. Contra el Espíritu Santo no reniegues porque te va a dar tu tate quieto, tu castigo, tu verdadero castigo.
Yo creo en Dios, en todo su aspecto y cómo es el Dios para mí, invisible, invisible y es bueno, por lo menos para conmigo es bueno, yo lo eh... yo lo dije en una pregunta, lo dije en el Taller de Orientación y Desarrollo; si no fuera por Dios yo no estaría vivo, volviendo atrás en lo que dije en una pregunta, el golpe de suerte para mí me lo dio Dios, porque mi madre biológica no me aceptaba, me aceptaron mis padres adoptivos, y yo no estoy solo sino que tengo un hermano gemelo así que nos adoptaron a los dos, es un golpe de suerte muy grande que me lo dio Dios, entonces desde muy chico comencé a participar en la Iglesia Católica y después la Evangélica, siempre en actividad y nunca me ha faltado nada, gracias a Dios tuve unos papás que me dieron todo, y, y puedo decir que estando solo también, tuve todo y ahora estando preso también tengo todo, porque yo gracias a Dios, este... hayo mucha gente que uno no conoce, yo vivo en un tercer piso, pero
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voy a un segundo, un cuarto, un quinto, en cualquiera de los pisos restantes, voy donde x persona y les pido algo y me dan, si me falta algo, si me falta un poco de azúcar, si me falta un poco de aceite, si me falta una zanahoria, si me falta un tomate, si me falta, yo siempre llego a mi pieza, llego a mi pieza con lo que voy a buscar entonces yo le doy gracias a Dios por todo lo que me da, todo.
Yo en la calle, en la calle quiero dar a entender, en la calle, en la libertad (ríe), eh... yo no usaba ropa de marca y estando preso tengo ropa de marca, incluso un muchacho que se va en libertad la próxima semana, me dijo: -Víctor te voy a dejar este buzo, un pantalón de buzo y es Nike, y yo en la calle nunca usé ropa de marca Nike, Adidas, Reebok, Umbro, Brooks, y aquí he usado acá esas marcas, entonces le digo gracias Dios, siempre tengo, en el invierno no tengo frío porque tengo una bufanda, tengo gracias a Dios, tengo dos gorros, tengo mi frazada, tengo sábanas, tengo y la gente que me conoce y quiere dejarme algo, me dejan, entonces yo voy renovando incluso mi ropa, no necesariamente tengo que ir a, a la calle, a un mall, o a la ropa americana a comprar porque gracias a Dios me dejan todo acá y eso yo se lo concedo a Dios, porque no me abandona, es una forma de que Él no me abandona, no me abandona.
Acompañante 22: ¿Cómo vive su espiritualidad estando aquí en la cárcel? Acompañado 22: Cuando se trata de mmm... de espiritualidad en lo religioso, de espiritualidad como religión, eh, con alegría. No me gusta que por ejemplo, las misas sean frías, no. Las personas que, con las que se trata un tema así como de hablar de la espiritualidad, de Dios, de lo que Dios hace en tu vida, lo que Dios quiere darte, quiere enseñarte, lo que quiere mostrarte para vos, para tu familia, que sea con un dejo de alegría, de gozo, de regocijo, incluso lúdico.
Dios es Padre, en la espiritualidad para mí Dios es Padre, tu papá es bueno, no hay padre malo; hay una lectura que dice: “Ustedes siendo malos, no le dan de comer a sus hijos, ni piedras ni serpientes, cuando les piden pan o les piden carne sus hijos”, entonces hay más, cuanto mejores tesoros o cuantos mejor, mejor, este, alimento, por decir algo manjares, que te va a dar Dios, o sea tu Padre celestial. Y mi espiritualidad aquí la vivo el hoy por hoy, en torno a la Iglesia Católica, ahí yo me ayudo, trabajo, y como grupo de trabajo de la Pastoral Católica estamos, llámese para aseo, llámese para mover las sillas, para mover los muebles o el ambón, o ayudar en la lectura, en salmos, en la iglesia, en el momento de la misa, para cualquier cosita yo estoy dispuesto, dicen: -Víctor ¿me puede ayudar? –Vamos, -Víctor, ¿me ayuda?, –Vamos. Víctor aquí, vamos.
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Cuando se trata de, de ese punto de vista, estar en la iglesia y estar en contacto directo con Dios, que es nuestra autoridad, yo lo hago, no digo que no, y si piden consejos, por decir una palabra, igual po’ igual trato de colocar mi gotita.
Acompañante 23: Desde su creencia religiosa o espiritualidad ¿Qué ha