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Una vez identificados los objetivos de di´alogo activos y clasificada la informaci´on disponi- ble, debe llevarse a cabo un cierto an´alisis en relaci´on a los marcos de objetivo de di´alogo correspondientes a dichos objetivos (ver bloque de proceso con nombre “AN ´ALISIS DE MARCOS DE OBJETIVO DE DI ´ALOGO” en la Figura 5.11). Dicho an´alisis ha sido delimitado en el diagrama 5.2 con el ´area etiquetada como E, antesala de las diferentes estrategias espec´ıficas para cada posible resultado del an´alisis de conceptos (i.e. ´areas F,

G,H e I).

El objetivo de este an´alisis consiste en verificar si el usuario ha proporcionado toda la informaci´on necesaria para completar el marco de objetivo correspondiente a cada

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uno de los objetivos inferidos. Por lo tanto, son objeto del an´alisis de marcos s´olo aquellos conceptos que forman parte de los marcos correspondientes a los objetivos activos. Con ese prop´osito, trataremos de completar los diferentes marcos a partir de todos los elementos ´

utiles disponibles, ve´ase aquellos conceptos que hayan sido clasificados como “necesarios” u “opcionales” a ra´ız del an´alisis de conceptos.

Como resultado inmediato de este proceso es preciso destacar la posible aparici´on de nuevos conceptos “perdidos” que debemos a˜nadir a los que ya hab´ıan sido identificados por medio del an´alisis de conceptos. En el apartado anterior nos hemos referido a este tipo de conceptos como aquellos cuyo a posteriori expresa la conveniencia de disponer de ellos pero que desgraciadamente han sido observados como ausentes (ver Tabla5.12).

En el apartado 5.1.2se introdujo el concepto de “marco de objetivo de di´alogo”. Cada objetivo de di´alogo tiene asociado un marco que re´une el conjunto de conceptos necesario para poder ejecutar la acci´on de control o prestar el servicio correspondiente a dicho obje- tivo. Razonablemente, todo conceptoausenteque haya sido incluido en alguno de dichos marcos deber´ıa ser considerado como necesario y, por tanto, corresponderle la categor´ıa

deperdido como resultado del an´alisis de conceptos. Sin embargo, cabe preguntarse qu´e

ocurrir´ıa en caso de que un concepto de tales caracter´ısticas fuese clasificado como inne- cesario u opcional. A dicho concepto, a pesar de estar ausente, presumiblemente deber´ıa corresponderle un a posteriori lo suficientemente alto como para ser considerado necesario y, por tanto, “perdido” (i.e. al menos uno de los objetivos con los que est´a relacionado est´a activo), sin embargo puede suceder lo contrario. De ser as´ı, esto supone un error importante en relaci´on al tratamiento que deber´ıa recibir ese concepto.

Esta situaci´on puede tener lugar en la medida en que el modelo de BN empleado para la gesti´on de di´alogo no est´e lo suficientemente bien entrenado (especialmente si usamos BNs dise˜nadas a mano), aunque tambi´en puede estar motivada por una elecci´on de umbrales que no resulte adecuada.

Gracias al presente an´alisis resulta posible identificar este tipo de errores y corregirlos oportunamente mediante la reconsideraci´on como “perdidos” de los conceptos afectados y su consiguiente solicitud. Estos “nuevos” conceptos perdidos se han representado en la Figura 5.11 con un bloque espec´ıfico con objeto de distinguirlos de los anteriores y subrayar as´ı ambos posibles or´ıgenes.

Por lo tanto, podemos concluir que la aparici´on de conceptos “perdidos” puede estar motivada por dos causas distintas:

1. Derivados del an´alisis de conceptos.

2. Derivados del an´alisis de marcos de objetivo de di´alogo.

Un concepto ausente e incluido en alguno de los marcos correspondientes a los objetivos activos es autom´aticamente considerado como “perdido” como resultado del an´alisis de marcos. Sin embargo, tal y como acabamos de comprobar, ese mismo concepto puede no ser identificado como “perdido” seg´un el an´alisis de conceptos (e.g. su a posteriori correspondiente indica que dicho concepto es opcional o innecesario). Por lo tanto, cabe la posibilidad de que los resultados correspondientes a ambos an´alisis no sean coherentes. No obstante, la desavenencia entre ambos resultados puede tener su origen en una situaci´on distinta. En particular, podr´ıa suceder que alg´un concepto identificado como

5.3 La estrategia de gesti´on de di´alogo 103

“perdido” a partir del an´alisis de conceptos no est´e incluido en ninguno de los marcos correspondientes a los objetivos activos.

Esta situaci´on es especialmente “peligrosa” toda vez que el di´alogo podr´ıa derivar en la recuperaci´on de un elemento que, al menos a priori, no resulta estrictamente necesario para la consecuci´on de ninguno de los objetivos activos (i.e. el concepto no est´a incluido en ning´un marco que corresponda a objetivo activo alguno).

Surge as´ı un problema fundamental: los citados objetivos activos pueden haberse satis- fecho completamente sin necesidad de disponer del mencionado concepto. Dicho concepto, al haber sido clasificado como “perdido”, provocar´a un prompt de solicitud orientado a su recuperaci´on, prompt que puede no tener sentido sobre todo si los objetivos activos ya se han resuelto y sus correspondientes acciones ya han sido debidamente ejecutadas.

Una posible soluci´on consistir´ıa en desechar estos conceptos, obviando su solicitud y re- consider´andolos convenientemente como “innecesarios”, toda vez que se hayan completado y ejecutado todos y cada uno de los objetivos activos.

5.3.10.1 Sobre la posible discrepancia entre el an´alisis de conceptos y el de

marcos

Tal y como acabamos de comprobar, en determinadas circunstancias puede producirse un desajuste entre los resultados facilitados por el proceso de an´alisis de conceptos y el proceso de an´alisis de marcos de objetivo de di´alogo.

En particular, y por su especial relevancia en relaci´on a la evoluci´on del di´alogo (i.e. afecta a un concepto del cual no se dispone), hemos discutido en detalle el caso en que un concepto ausente que deber´ıa haberse clasificado como necesario (i.e. “perdido”), en su lugar resulta clasificado por la BN como opcional o innecesario.

Evidentemente, es posible llevar a cabo un estudio similar para el caso en que el concepto afectado haya sido observado como presente. No obstante, antes de proceder con dicho estudio estimamos conveniente insistir en los siguientes aspectos:

• El c´alculo de la Inferencia inversa para un concepto determinado no tiene en cuenta la evidencia disponible para dicho concepto, es decir, el resultado de la misma (i.e. la correspondiente probabilidad a posteriori) es independiente de la observaci´on en s´ı del concepto en cuesti´on y, por tanto, de su confianza. Este resultado ´unicamente depender´a de las evidencias disponibles para el resto de conceptos y de las evidencias correspondientes a los objetivos activos como resultado de la Inferencia directa.

• Asimismo, asumimos que, seg´un el an´alisis de marcos de objetivo de di´alogo, todos los conceptos incluidos en un marco correspondiente a un objetivo activo deben considerarse necesarios.

En todo caso, es importante recordar que la Inferencia directa no est´a libre de posibles errores por lo que la validez de las conclusiones que extraigamos estar´a condicionada a que el resultado de la Inferencia directa sea el correcto. Por lo tanto, las situaciones que se estudien a continuaci´on deben ser contempladas bajo ese prisma.

Concretamente, pueden darse tres situaciones diferentes, las cuales se corresponden con los tres posibles resultados de la inferencia inversa (i.e. las tres regiones de probabilidad a

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posteriori delimitadas por los umbrales considerados) para un determinado concepto Cj

incluido en un marco correspondiente a uno de los objetivos activos:

1. necesario, P(Cj = 1|E∗) > θH (3a columna de a posteriori en la Tabla 5.12):

situaci´on “ideal”, los resultados de ambos an´alisis, el de conceptos y el de marcos, coinciden plenamente; puede verse como s´ıntoma de robustez y buen comportamien- to del modelo de BN empleado (el a posteriori indica la necesidad o conveniencia del concepto de forma coherente con la constituci´on del marco); como ya se anticip´o anteriormente, un concepto incluido en el marco pero cuya observaci´on es “ausente” debe clasificarse como “perdido”.

2. opcional, θL≤P(Cj = 1|E∗)≤θH (2a columna de a posteriori en la Tabla 5.12): si-

tuaci´on “problem´atica”, considerar “opcional” un concepto que resulta indispensable para la correcta resoluci´on del di´alogo es una decisi´on que puede salir cara a menos que exista entre las observaciones disponibles una alternativa clara a dicho concep- to. El error cometido es especialmente importante cuando, habiendo sido observado como “ausente”, un concepto indispensable de repente se asume como prescindible. La soluci´on posible pasa por reconsiderar el concepto como “perdido” en un intento de reconducir una situacion en la que el modelo de BN empleado no ha respondido del todo bien. Lo mismo ocurre cuando el concepto es observado como “presente”. En ese caso cabe la posibilidad de asimilar el concepto en cuesti´on como “necesario” o “confirmado” dependiendo de su confianza.

3. innecesario, P(Cj = 1|E∗) < θL (1a columna de a posteriori en la Tabla 5.12):

situaci´on “grave”, situaci´on similar a la anterior en la que para un determinado concepto que deber´ıa haber sido considerado “necesario” (a menos que entre las observaciones disponibles exista un sustituto o una alternativa clara), en su lugar es considerado “innecesario”. Es especialmente grave el hecho de que, dependiendo de la observaci´on y confianza correspondientes al concepto, ´este podr´ıa incluso llegar a ser considerado “err´oneo”. Habida cuenta que el objetivo correspondiente (el asociado al marco en el que dicho concepto est´a incluido) est´a activo como resultado de la Inferencia directa, cabr´ıa esperar un resultado muy distinto de la Inferencia inversa para el concepto en cuesti´on. En este caso nuevamente cabr´ıa la posibilidad de llevar a cabo la asimilaci´on del concepto como “necesario”. De cualquier modo, esta situaci´on pone de relieve el mal comportamiento del modelo de BN empleado y la necesidad de reconsiderar su dise˜no.

Finalmente podemos concluir que, para un concepto que est´e incluido en alg´un marco de los correspondientes a los objetivos activos, cualquier resultado del an´alisis de conceptos que no sea el de “necesario” pone de manifiesto un error en alguno de los procedimientos de inferencia. La causa fundamental para dicho error ser´a un modelo de BN deficiente. Como posible excepci´on a lo anterior es preciso destacar la posibilidad de contar entre las observaciones disponibles con otro concepto que pueda ser empleado como alterna- tiva v´alida al mismo. En esas condiciones, este ´ultimo s´ı deber´ıa ser considerado como “innecesario”.

Tal y como hemos anticipado, el gestor de di´alogo puede hacer uso de las medidas de confianza para tratar de optimizar la interacci´on usuario-sistema. Por ejemplo, reduciendo el n´umero de turnos de confirmaci´on necesarios en la medida en que la confianza asociada a los diferentes conceptos sea lo suficientemente alta.

5.3 La estrategia de gesti´on de di´alogo 105

En esa l´ınea, y gracias al an´alisis de conceptos presentado, esta clasificaci´on permite al gestor de di´alogo llevar a cabo las acciones que se estimen oportunas y adecuadas para cada posible situaci´on. El conjunto de acciones que define la estrategia a seguir en cada momento ser´a objeto de presentaci´on en los siguientes apartados.

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