7. Visualization: Graphic User Interface
7.1 Graphic User Interface Requirements
cuál es la posición y situación estratégica del despacho de arquitectura “Estudi Aleph”, respecto al entorno que le rodea. Se trata de un modelo elaborado por el analista de negocios americano Michael Porter, el cual describe la existencia de 5 fuerzas que determinan la intensidad de la competencia y la rivalidad en el sector, convirtiendo a un sector atractivo en función de las oportunidades de inversión y rentabilidad que ofrezca. De esta manera, las 5 fuerzas competitivas de Porter son:
1. La competencia interna entre miembros del sector:
La rivalidad que existe con otros arquitectos es muy grande, puesto que el posicionamiento actual del mercado de servicios técnicos de arquitectura, tanto a nivel de la ciudad de Valencia como en España, es amplio y se rige por un número considerable de despachos de arquitectura, algunos con más prestigio que otros. En este sentido, y a raíz de la crisis y la falta de empleo en el sector, han sido muchos los profesionales que se han animado a crear su propio despacho de arquitectura, en cierta medida gracias a que no se requiere de un desembolso importante de dinero sino más bien, del grado de habilidad y conocimiento de la profesión.
Así mismo, la competencia entre arquitectos es muy fuerte. Según el periódico “El País” en fecha 28 de julio del 2010, en España había 51.177 arquitectos colegiados en el año 2010, los cuales cada año se incrementan en más de un millar y además, existen 30.419 más cursando la carrera. Estas cifras nos indican que se trata de una profesión muy competitiva y que es necesario conseguir un grado de diferenciación del servicio respecto al dado por otros arquitectos.
2. La amenaza de aparición de nuevos tipos de competidores:
En este sentido, el título de arquitecto conserva un poder protector importante frente a competidores potenciales, pues para ejercer como tal se necesita el título correspondiente a la profesión. A pesar de ello, una de las mayores amenazas de entrada de nuevos competidores la representa las Ingenierías, las cuales estuvieron a punto de conseguir entrar en las competencias de la arquitectura por el anteproyecto de “Ley de Servicios Profesionales” (LSP) impulsada por el Ministerio de Economía en el año 2013. Esta ley les otorgaba a las Ingenierías las atribuciones para poder proyectar y dirigir obras de viviendas o edificios públicos, cuyas competencias están reservadas a los arquitectos según la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE), que data de 1999 y que recoge el periódico “El País”, en fecha 18 de junio del 2013. Afortunadamente, este anteproyecto de ley ha sido ya retirado, tal y como recoge el periódico “CincoDías”, en fecha 16 de abril del 2015.
De esta manera, es necesario defenderse de los nuevos competidores implantando barreras de entrada que les dificulte su puesta en actividad. Esas barreras de entrada consistirán en:
Incrementar la imagen institucional de pericia y eficiencia de la arquitectura.
Impulsar el refuerzo judicial de la exclusividad que la ley otorga a los arquitectos, defendiendo sus atribuciones ante cualquier ataque del potencial competidor.
3. La amenaza de productos que sustituyan a los tradicionales del sector:
Se tratan de productos que desempeñan la misma función para el mismo grupo de consumidores pero se basan en una tecnología distinta. Según lo dicho, podemos
identificar a las casas prefabricadas o las autocaravanas como productos sustitutivos, pues resuelven el problema de la vivienda que pueda tener una familia sin intervención de la arquitectura.
Por otro lado, también podemos identificar como elementos sustitutivos a otros profesionales que se encargan de actividades adyacentes de algunos productos del arquitecto y pasan a sustituirlo en parte. Estas actividades podrían ser las relacionadas con la decoración interior, las instalaciones, la jardinería, etc.
4. El poder negociador de los clientes:
El poder negociador del cliente con el arquitecto se mueve dentro de unos niveles normales, aunque a veces puede llegar a ser fuerte y dependerá de que:
Los clientes estén aglutinados o compren cantidades importantes en relación con el volumen de negocios del arquitecto. Este es el caso de algunas inmobiliarias que son las que contratan o emplean arquitectos.
Los servicios contratados por un cliente representen una parte importante de sus costes, lo que le concederá al cliente un alto poder negociador. Por consiguiente, los honorarios de los arquitectos pueden verse reducidos respecto de los costes de sus clientes. Esta reducción de honorarios suele ser muy poco probable pues la actividad constructiva no está asociada a los costes, sino a las inversiones que realicen los clientes.
Los servicios estén poco diferenciados, por lo que el cliente estará seguro de que podrá encontrar otro arquitecto que le ofrezca lo mismo. Si el cliente no aprecia el valor añadido del trabajo del arquitecto, este factor incidirá de un modo primordial. En este sentido, es de relevancia aumentar el valor que perciben los clientes de los productos y establecer diferencias cualitativas con otros profesionales.
Los costes asociados de un cliente al cambio de un arquitecto sean reducidos, que es el caso habitual de la arquitectura. En la medida que el arquitecto dosifique mejor la información que entrega y el uso que permite darle,
dificultará el cambio de profesional a su cliente y hará que su poder de negociación sea bajo.
5. El poder negociador de los proveedores:
El poder de negociación de los proveedores se establece en su capacidad para aumentar los precios, reducir la calidad de los productos o limitar la cantidad que están dispuestos a vender. De esta forma, el poder de negociación de los proveedores de arquitectos es muy bajo, pues son los encargados de suministrar software o hardware y consumibles como el papel o los cartuchos de impresora, por lo que su importancia relativa es muy pequeña.
Así mismo, existen otros proveedores que realizan para el despacho de arquitectura partes del proyecto, la dirección de obra o las gestiones. Así, identificamos a calculistas de estructuras o instalaciones, profesionales que hacen mediciones y presupuestos o planificación, asesores de seguridad o especialistas en gestión urbana. En general, el poder de negociación de estos proveedores es muy limitado.
A continuación, se presenta el gráfico 34, el cual es la representación de las 5 fuerzas de Porter para el despacho de arquitectura objeto de estudio.
GRÁFICO 34. Matriz de Porter para el despacho de arquitectura “Estudi Aleph”.
Fuente: Elaboración propia (2015).
En resumen, la mayor amenaza para el despacho de arquitectura es el importante exceso de oferta sobre la demanda. Además, igual de importante son la creciente aparición de nuevos competidores y la asociada al paulatino aumento de la fuerza negociadora de los clientes.