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¿Qué nos obliga a derretir la solidez arcaica cimentada que tenemos tan establecida? Dicho en párrafos anteriores y ahondando en sus preceptos, la era de la información en la red configura y reconfigura universos dinámicos y mutables. Primero tener en cuenta el hecho del advenimiento y vivencia del ciberespacio donde las redes de información, comunicación y virtualización, propician ya un conflicto entre la estaticidad y la transformación constante, el movimiento implícito de los nuevos medios, con lo que de repente las barreras y fronteras que antes eran los límites entre países y continentes, hoy se desterritorializan, convirtiendo la división, en un ente poderoso y aún desaprovechado para el beneficio de la población.

El espacio y el tiempo son las dimensiones materiales fundamentales de la vida humana. Michio Kaku32 plantea la hipótesis de que hay un hiperespacio que articula 10 dimensiones. Manuel Castells a quien se cita dentro de la justificación y del que en adelante se sumirá este subcapítulo teórico, resume que el espacio será quien organiza al tiempo en la sociedad red, diferenciando uno que será el de los flujos y otro al que estamos acoplados, el espacio de los lugares arraigado a la historia.

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Es un físico teórico estadounidense, especialista muy destacado de la String Field Theory, una rama de la teoría de cuerdas. Además es futurólogo, divulgador científico, anfitrión de dos programas de radio, aparece frecuentemente en programas televisivos sobre física y ciencia en general.

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5.3.1 Características

El espacio de los flujos se caracterizará porque propicia dibujar un nuevo proceso espacial que manifiesta el dominio y la organización material de las prácticas sociales en torno a ellos mismos. Entiéndase a Los flujos como las secuencias de intercambio e interacción determinados, repetitivos y programables entre las posiciones físicamente inconexas que mantienen los actores sociales en las estructuras económicas, políticas y simbólicas de la sociedad. 33

Sin embargo el autor identifica tres capas que soportan y dan mayor validez a estos espacios. La primera dicta que estos están formados y soportados materialmente por un circuito de impulsos electrónicos. Esto gracias a las posibilidades de los dispositivos tecnológicos que permiten la conectividad, la interacción y articulación. Aquí ningún lugar existe y pone en relevancia a la red de comunicación como configuración espacial. Los lugares no desaparecen, pero su lógica y su significado quedan absorbidos en la red. La infraestructura tecnológica que esta conforma define el nuevo espacio así como los ferrocarriles definieron regiones económicas.

La segunda capa la constituyen sus nodos y ejes; el espacio de los flujos no carece de lugar, aunque su lógica estructural sí. Se basa en una red electrónica, que conecta lugares específicos, con características sociales, culturales, físicas y funcionales bien definidas. Los principales procesos dominantes de nuestra sociedad se articulan en redes que conectan diferentes lugares asignando a cada uno un papel y un peso en una jerarquía de generación de riqueza que en definitiva condiciona el destino de cada localidad

33 CASTELLS, Manuel. (2008) Capítulo 6 El espacio de los flujos

. La era de la Información: Economía, sociedad y cultura Vol. 1 la sociedad red. Siglo XXI editores: México DF P. 445

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Finalmente la tercera capa hace referencia a la organización espacial de las elites gestoras que dice que las sociedades están organizadas de forma asimétrica en torno a los intereses específicos dominantes de cada estructura social. Aquí El espacio de los flujos está compuesto por micro redes personales que proyectan sus intereses en macro redes funcionales por todo el conjunto global de interacciones del espacio de los flujos34 como sucede con las redes sociales que captan los intereses de sus usuarios.

5.3.2 Ciudad red

La importancia de la interactividad entre los lugares rompe los patrones espaciales de conducta en una red fluida de intercambios que subrayan el surgimiento de una nueva clase de espacio; una nueva forma urbana que refleje ya no la misma forma sino un proceso caracterizado por el dominio estructural de los flujos

Actualmente, La economía informacional se organiza entorno a centros de mandos y control capaces de innovar coordinar y gestionar actividades entrecruzadas de las redes empresariales (publicidad, finanzas, seguros, inmobiliaria, servicios legales, mercadotecnia, relaciones públicas, diseño, seguridad, etc.) y la concentración espacial de estas actividades se genera en centros nodales de unos cuantos países.

Frente a esto Saskia Sassen en un estudio de ciudad global encabeza el dominio en ciudades como Nueva York, Tokio y Londres, sin obviar la importancia de otras como Chicago y Singapur y sin reducir este fenómeno a sólo esos núcleos urbanos. Considera que es un proceso donde en cada país, la arquitectura de redes se reproduce en los centros regionales y

34 CASTELLS, Manuel. (2008) Capítulo 6 El espacio de los flujos

. La era de la Información: Economía, sociedad y cultura Vol. 1 la sociedad red. Siglo XXI editores: México DF. P. 451

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locales, de tal modo que el conjunto del sistema queda interconectado a escala global.

Ahora bien el análisis de cómo construir las ciudades no dependerá de que tan grande puedan ser sino de qué tanto tendrán para ofrecer dentro de la red global. Estas conocidas como megaciudades35 se definen como centros de dinamismo económico, tecnológico y social en sus países y a escala global. Resultan atractivas cuando son capaces de innovar en cuanto a cultura y política y son los puntos de conexión con las redes globales de todo tipo. Internet no puede saltarse a las megaciudades: depende de las telecomunicaciones y los tele comunicadores ubicados en esos centros. Retomando el capítulo de arquitectura y anarquitectura, hay que anotar que con llegada del espacio de los flujos se está opacando la relación significativa entre la arquitectura y la sociedad puesto que la manifestación espacial de los intereses que mandan se efectúa por todo el mundo y en todas las culturas; el desarraigo de la experiencia, la historia y la cultura específica como trasfondo del significado está llevando a la generalización de una arquitectura ahistórica y acultural. 36

La arquitectura posmoderna toma la ironía como modo de expresión de la nueva ideología dominante: el fin de la historia y la superación de los lugares en el espacio de los flujos. La arquitectura demasiado significativa, que trata de presentar un mensaje muy definido o expresar de forma directa los códigos de una cultura determinada, es una forma demasiado primitiva para ser capaz de penetrar en nuestro saturado imaginario cultural 37

De este modo La arquitectura y el diseño pueden convertirse en mecanismos esenciales de innovación cultural y autonomía intelectual en la

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CASTELLS, Manuel. (2008) Capítulo 6 El espacio de los flujos. La era de la Información: Economía, sociedad y cultura Vol. 1 la sociedad red. Siglo XXI editores: México DF P. 443

36IDEM. P. 453 37IDEM. P. 454

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sociedad informacional pudiendo cavar las trincheras de la resistencia para la conservación del significado en la generación del conocimiento. O, lo que es lo mismo, para la reconciliación de la cultura y la tecnología.

5.3.3 Ciudad Red vs Ciudad del lugar

El espacio de los flujos no impregna todo el ámbito de la experiencia humana en la sociedad red. De hecho la gran mayoría de las personas vive en lugares y por lo tanto percibe su espacio en virtud de ellos. Un lugar es una localidad cuya forma, función y significado se contienen dentro de las fronteras de la contigüidad física.38

La consecuencia de que sigamos viviendo simultáneamente entre un espacio de flujos y un espacio de lugares es una esquizofrenia estructural entre dos lógicas espaciales que amenaza con romper los canales de comunicación de la sociedad39La tendencia dominante apunta hacia un horizonte de un

espacio de flujos interconectados y ahistórico, que pretende imponer su lógica sobre lugares dispersos y segmentados, cada vez menos relacionados entre sí y cada vez menos capaces de compartir códigos culturales. A menos que se construyan deliberadamente puentes culturales físicos entre estas formas de espacio, quizá nos dirijamos hacía una vida en universos paralelos, cuyos tiempos no pueden coincidir porque están urdidos en dimensiones diferentes de un hiperespacio social.40

38 CASTELLS, Manuel. (2008) Capítulo 6 El espacio de los flujos

. La era de la Información: Economía, sociedad y culturaVol. 1 la sociedad red. Siglo XXI editores: México DF P. 461

39IDEM. P. 461 40IDEM. P. 462

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