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5.2 Sub-Study 1: Measure of ESCCB related to Choice and Use of Green

5.2.5 Supplementary Sub-Study 2: Validity and Reliability Assessment

5.2.5.8 Higher-order models of ESCCB

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6.1. Situación actual de los contextos Educativo, Familiar y Social del

Ecuador

No hay duda que, a la luz de la investigación desarrollada, la situación actual de los contextos Educativo, Familiar y Social (véase marco teórico), determina nuevas formas de organizarse por parte de estos tres elementos que configuran el espacio educativo de los educandos. Así, se consigue hablar de la Familia y la Escuela en el Ecuador como dos entes que se mantienen escasamente en comunicación. Los padres de familia se comunican con la escuela por el hecho de sentirse obligados; según los datos teóricos pertinentes –desprendidos de artículos científicos y reportes de investigación–, el contacto se limita a que los padres de familia cumplan con actividades concretas como: asistir a las reuniones, realizar mingas, participar en jornadas deportivas, etc. Pero las iniciativas que involucran a los padres de familia dentro del proceso educativo de los niños y niñas, al menos en la Escuela “Marianita de Jesús”, todavía carecen de presencia. Lo cual es corroborado, plenamente, por los datos estadísticos –que más adelante se tendrá oportunidad de analizar–, que corresponden a los niveles de involucramiento de los padres de familia en la educación de los niños. Por otra parte, las instituciones responsables de la educación del Ecuador, no generan suficientes estímulos para que los padres de familia se incluyan dentro del proceso de enseñanza aprendizaje de sus hijos.

La familia sigue siendo el primer núcleo donde se educa una persona y el pilar fundamental de la educación ecuatoriana. Sin embargo, las estructuras familiares no son las mismas de hace cincuenta años cuando predominaban ampliamente las familias nucleares y estables. Hoy en día, la familia, aquella que, según Rubio, se constituye como el pilar de convivencia que genera hábitos y aprendizajes para funcionamiento de las relaciones humanas44, en el

país, está estructurada por nuevas características. Así se encuentran familias extensas, muchas mono parentales debido al fenómeno de la migración y otras

44 José María Rubio Gómez, (2009), Convivir: un constante Desafío (guía didáctica UTPL), Vivir en Familia, Loja.

91 tantas que como las conformadas por abuelos-nietos, tíos-sobrinos, hermanos mayores-hermanos menores, etc. Pero también están configuradas por nuevos modos de ser en el aspecto conductual: familias rígidas con las normas de casa, familias sobre protectora con los hijos, familias permisivas, familias inestables, familias estables, etc.

A la escuela no le queda otra alternativa que tratar con todos estos tipos de familias, sin embargo, los procesos que integren a estos grupos, familia- escuela, han sido postergados tanto por el Ministerio de Educación del Ecuador (MEC) cuanto por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES). Por lo que, los beneficios que se esperaban encontrar, en este sentido, como son la Orientación, la Formación y la Intervención, resultan escasos e incipientes en la realidad ecuatoriana. Esto se debe también a un descuido mutuo entre estos dos actores que conforman el ambiente educativo. Como si esto no fuera suficiente, la televisión genera estereotipos familiares y de comportamiento, los mismos que se manifiestan ajenos a la realidad de los niños. De tal manera que, no se puede encontrar en los medios de comunicación programas educativos que intenten educar a los niños desde una óptica que fusione la escuela con la familia. Es así que, varios elementos del Contexto Social, actúan como mecanismos de globalización del American way of life mediante la radio, la televisión, la internet, los video-juegos, entre otros. Los mismos que hacen que el niño separe su realidad de la que se vive en otros lados, porque empiezan a sentirse identificados con las conductas que perciben de estos medios de comunicación. Contra las cuales, tanto la escuela como la familia, se ven obligados a luchar hasta cierto punto y en otros se tiene que ceder porque todos están involucrados dentro del proceso de globalización.

En conclusión, a partir de los elementos teóricos obtenidos, se colige que, el contexto educativo, familiar y social no es el más propicio para promover la comunicación y colaboración entre los mismos favoreciendo la educación de los niños y niñas del Ecuador, así como de la Escuela “Marianita deJesús”.

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6.2. Niveles de involucramiento de los padres de familia en la educación

de los niños de 5to año de educación básica.

En el punto anterior se había señalado que, la relación comunicativa no está lo suficientemente desarrollada entre la escuela y la familia. Pese a que existen la mayoría de canales apropiados para que ésta fluya. Un análisis mucho más concreto, a continuación, permitirá tener datos estadísticos –tanto de docentes como de padres de familia– que pueden dar fe del involucramiento de la familia en la educación de los hijos. Para lo cual, primeramente, se revisará los resultados de los cuestionarios socio-demográficos aplicados a los padres de familia como al docente. En una segunda parte se revisará las Tablas de asociación Familia, Escuela y Comunidad para padres de familia.

Para estudiar el cuestionario socio-demográfico aplicado al profesor como a los padres de familia, se empezará analizando los resultados presentados en la Ilustración 1 (Estilo de educación que rige en su contexto familiar, pág. 48). En la misma que se puede apreciar que el estilo de educación que rige en el contexto familiar se caracteriza principalmente por ser respetoso, centrado en la autorresponsabilidad de cada hijo, así lo manifiesta lo el 29% de aceptación que se ha conseguido en los padres de familia. Lo cual demuestra la seriedad con la que los padres asumen a su familia. El nivel de confianza es importante recalcar en estas familias puesto que también genera libertad y autonomía en los niños, motivo por el cual, no es necesario aplicar siempre normas rigurosamente estrictas para tener el control familiar.

Seguidamente, en la ilustración 2 (Resultados académicos de su hijo/a, pág. 49), los padres de familia sostienen que los factores que influyen en los resultados académicos de los alumnos en su mayoría tienen que ver con la orientación y apoyo recibido de parte de la familia. Al menos así lo asevera el 18% de aprobación que tuvo en los padres de familia. De lo que se interpreta que los padres de familia si brindan un apoyo en las tareas escolares extra- clase para el cumplimiento de las mismas. Este dato es corroborado por el docente, en la ilustración 10, quien sostiene en un 19% de su aceptación que los resultados académicos de los estudiantes están influenciados

93 principalmente por la orientación o apoyo ofrecida por la familia, pero el docente también destaca la importancia de la capacidad intelectual. Pero se puede afirmar el rol que juega en la familias de la Escuela Marianita de Jesús es imprescindible para educar a los infantes.

Lo que hacen los padres para favorecer el desarrollo académico de los hijos está resumido en la Ilustración 3 (Actividades que inciden en el rendimiento de su hijo/a, pág. 50), en la que, se consigue apreciar que los padres supervisan las tareas escolares extra-clase enviadas por el profesor para la casa. Existe un 17% de aceptación que es la misma que la anterior, al señalar que los padres de familia se contactan con los docentes cuando surge algún problema respecto a sus hijos en la escuela. Así también lo sostiene el 26% de aceptación del docente (ver ilustración11), pues para él es necesario mantenerse en contacto con la escuela.

De acuerdo a la Ilustración 4 (Ante las obligaciones y resultados escolares, pág. 51), se observa que el comportamiento de los padres ante las obligaciones y resultados escolares se desprende, mayormente, de la confianza que depositan en la capacidad y responsabilidad de sus hijos. Pero la aceptación que se tiene en este punto se contrapone con los padres de familia que supervisan constantemente el trabajo de los hijos.

Según los resultados obtenidos en los cuestionarios socio-demográficos, en la ilustración 5 (Comunicación con la escuela, pág. 52), las formas más efectivas de comunicación con la escuela se ciñen a la las notas en el cuaderno escolar o agenda del hijo, así lo señalan los padres de familia con una aceptación del 17%, obviamente, se debe a que los padres de familia del 5to año de educación básica revisan normalmente los cuadernos o agendas escolares de sus hijos. Con un mismo porcentaje manifiestan los docentes en la ilustración 12, en la cual sostienen que la mejor vía es enviando notas en el cuaderno escolar o la agenda del niño. Esos serían a nivel general las principales vías de comunicación que se mantienen en la Escuela “Marianita de Jesús” con los padres de familia. Por otro lado, con un 15% de aceptación los padres de familia sostienen que la mejor vía de comunicación con la escuela es por medio

94 de reuniones colectivas con las familias. Este porcentaje es corroborado por el que señala el docente, para él inclusive se trata del 17%, cuando de un medio de comunicación efectivo con los padres de familia. Algunos padres de familia sostienen que una llamada telefónica ayuda en la comunicación efectiva con los padres de familia, no obstante, el docente no le presta importancia a este indicador.

Para los padres de familia, las formas más eficaces de colaboración con el centro docente se resumen en la Ilustración 6 (Vías más eficaces de colaboración con su escuela, pág. 53). Así se puede encontrar un 18% de padres de familia que consideran que la forma más eficaz de colaboración es a través de jornadas culturales y celebraciones especiales (día de la familia, navidad, etc.). Le sigue un porcentaje menor, del 15% de padres de familia, que cree que la forma más eficaz de colaboración es a través de la participación de los padres en actividades del aula. No obstante, estos dos primeros indicadores no coinciden por el señalado por el docente, pues para él la forma de colaboración más eficaz se orientan particularmente a las reuniones colectivas con las familias.

Por otro lado, el docente afirma que la colaboración de los padres de familia se logra a través de mingas o actividades puntuales del centro educativo. De lo que se desprende que la colaboración de los padres de familia en los asuntos meramente académicos de la educación de sus hijos están limitados por obligaciones que se les impone a los padres de familia para que éstos cumplan con las mismas, porque se debe recordar las sanciones que la escuela impone a quienes incumplen con estas tareas.

Los resultados de la encuesta esquematizados en la Ilustración 7 (Comité de padres de familia, pág. 54), muestran claramente que los padres de familia mantienen un nivel de participación activo con los órganos colegiados, particularmente con el Comité Central de Padres de Familia. Pero nuevamente se encuentra que los padres de familia consideran que su labor principal debe estar orientada al cumplimiento de mingas o actividades puntuales del centro

95 educativo. Este indicador está corroborado enteramente por una aceptación importante en el docente.

Con respecto al uso de tecnologías de la información, se concluye que tanto padres de familia como el docente consideran que las Tecnologías de la Información Comunicación (TICs) y los Entornos Virtuales del Aprendizaje (EVA) constituyen un recurso que debe promoverse en la escuela para incentivar la calidad y eficacia de los procesos educativos

Conclusión: los niveles de involucramiento por parte de los padres de familia en el control, dentro del hogar, son muy satisfactorios, pues controlan las tareas educativas de sus hijos e incentivan para su cumplimiento. Sin embargo, falta comunicación e involucramiento en actividades académicas como son las comunidades educativas para fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje en el aula. Esto se debe, particularmente, a que la escuela no promueve dichas actividades. Lo que hace inferir que los padres de familia participan en la educación dentro del hogar pero no se involucran lo suficiente en las actividades de la escuela.

Ahora nos corresponde analizar los indicadores de las tablas de asociación familia, escuela y comunidad, que ha sido aplicada tanto a padres de familia como al docente. Se empezará analizando la ilustración 16 (Obligaciones del padre, pág. 65), la misma que sintetiza el criterio de los padres de familia que mayormente (en un 27%), aceptan a la idea de que la escuela proponga talleres o provea de información para padres sobre el desarrollo del niño.

Según los padres de familia también la escuela también provee de información, instrucción y asistencia para todas las familias que lo quieren o lo necesitan, no solo a los pocos padres que pueden asistir a talleres o reuniones en la escuela. Un indicador bastante parecido al que el docente sostiene al aprobar en un 29% esta misma idea. Sin embargo el docente lanza un porcentaje bastante alto (57%) en comparación con los anteriores al señalar que la escuela debe promover programas de “visita a casa” o reuniones en la vecindad para ayudar a las familias a entender la escuela, y a ayudar a la escuela a entender a las

96 familias. Pero esta cifra es poco asentida entre los padres de familia. Sin embargo queda claro que tanto padres de familia como el docente están abiertos a la posibilidad de integrarse con el afán de trabajar para la educación de los niños y niñas.

En la ilustración número 17 (Comunicaciones, pág. 66), se aprecia que el 29% de padres de familia consideran que la escuela desarrolla una comunicación para padres que no hablan el español muy bien, no leen, o necesiten letras grandes. Con una menor aceptación se encuentra el 20% de aceptación de los padres de familia que creen que la escuela revisa la claridad, forma, y frecuencia de todas las comunicaciones y noticias, escritas y verbales. Sin embargo ninguno de estos dos indicadores que son los más altos para los padres de familia son compartidos por el docente quien sostiene, en un 50% de su aprobación, que el centro de enseñanza debe aplicar una encuesta anual para que las familias compartan información y preocupaciones sobre necesidades del estudiante y reacción hacia programas escolares y satisfacción con el involucramiento de los padres. Esta sugerencia por parte del docente parece muy satisfactoria.

De acuerdo a las estadísticas, ilustración 18 (Voluntarios, pág. 68) el trabajo voluntario de los padres de familia en la escuela juzga que la escuela mantiene horarios flexibles para los voluntarios y eventos escolares, para que los padres participen, así lo afirman en un 27% de aceptación. El 25% estima que la escuela aplica una encuesta anual para identificar intereses, talentos, y disponibilidad de padres como voluntarios para aprovechar sus destrezas/talentos según las necesidades de la escuela y su aula. Un porcentaje similar considera que la escuela provee un aula para padres/familias voluntarios y miembros de la familia para trabajar, reunirse y tener acceso a recursos sobre temas de interés y necesarios para padres. El primer indicador el totalmente compartido por el docente, quien considera en un 87% de su aceptación, que la escuela mantiene un horario flexible para los voluntarios y eventos escolares, para que los padres participen. Luego mantiene en un 13% la idea de que el centro educativo brinda asesoramiento a los voluntarios para que usen su tiempo productivamente, coincidiendo con lo que los padres de

97 familia señalan al respecto. Curiosamente el docente no marca ninguna otra opción dentro del voluntariado de padres de familia para trabajar en clase.

En la ilustración 19 (Aprendiendo en casa, pág. 69), se pude apreciar que las prácticas de aprendizaje en casa se consignadas, principalmente en un 27%, advierte la importancia de leer en casa y pedir a los padres que escuchen a sus hijos leer, o leer en voz alta con los hijos. Por otro lado se tiene al 25% de aceptación que aprecia que la escuela promueve en las familias ayudar a sus hijos a fijar metas académicas, seleccionar cursos y programas escolares. Este segundo indicador, de acuerdo a la opinión de docente, en un 40% de aceptación, es corroborado ampliamente al juzgar que la escuela promueve en las familias ayudar a sus hijos a fijar metas académicas, seleccionar cursos y programas escolares. Y, luego, el porcentaje asciende hasta el 60% cuando propone que la escuela programa regularmente tareas interactivas que requieren que sus hijos, demuestren y discutan lo que están aprendiendo con los miembros de su familia.

En lo que respecta a la toma de decisiones en el centro educativo y la incidencia de los padres de familia en esta última, según ilustración 20 (Tomando decisiones, pág. 70), en primer lugar el 24% de aprobación de los padres de familia asegura que el centro de enseñanza incluye a representantes de padres en los comités, equipo para mejorar la escuela u otros. Para el profesor no es distinto, para él, 60% de la revisión del currículo le corresponde a la escuela, pero en un 30%, que es bastante, se logra encontrar su asentimiento porque el centro de enseñanza involucre a padres de familia en una forma organizada, a tiempo y continúa en el planeamiento, revisión y mejoramiento de programas escolares. Este indicador es muy importante al considerar las oportunidades que los padres de familia tienen para involucrarse en la revisión del currículo escolar de sus hijos.

En cuanto a la colaboración con la comunidad, se logra encontrar que un significativo 34% estima que la escuela ofrece a padres y estudiantes una agenda de programas sobre recursos y servicios de la comunidad. Luego se tiene al 28% que considera que el centro educativo involucra a las familias en

98 localizar y utilizar servicios de la comunidad. Estos mismos indicadores son compartidos por el docente quien considera en un 38% que el centro educativo provee la oportunidad para que las familias obtengan servicios a través de comités de escuela, salud, recreación, entrenamiento para trabajo, entre otras organizaciones. Más adelante el docente sostiene en un 37% que la escuela trabaja con negocios locales, industria y organizaciones comunitarias en programas para fortalecer el aprendizaje y desarrollo del estudiante.

Conclusión: Los niveles de asociación familia, escuela y comunidad son muy halagadores pues muestran cordialidad entre ellos, hay una buena comunicación y existen las oportunidades para que todos puedan estar inmersos dentro del proceso de enseñanza de los niños y niñas. Sin embargo, no se identifican cuáles son las expectativas tanto de los padres de familia como de los docentes, puesto que los padres de familia consideran que la escuela cumple con algunas actividades al respecto, pero la docente señala que se debe encuestar anualmente a los padres de familia para conocer sus expectativas. Por otro lado, ambos actores de la educación, reconocen el poder que tienen el comité central de padres de familia para tomar decisiones en la escuela.

6.3.

Clima Social familiar de los niños de 5to año de educación básica

En cuanto al Clima Social familiar de los niños de 5to año de educación básica de la Escuela “Marianita de Jesús”, de acuerdo a los resultados obtenidos en la Escala Clima Social Familiar, graficados en la ilustración 28 (Clima social familiar, pág. 80), se puede encontrar las diferentes manifestaciones conductuales de las familias estudiadas. Según Kemper y Guerra, el clima social familiar está conformado por las relaciones interpersonales establecidas entre los integrantes de la familia. Las mismas que involucran aspectos de desarrollo, comunicación, interacción y crecimiento personal. Según estos dos autores, antes tratados en el Marco Teórico, estos aspectos son desarrollados en la vida común y cotidiana. A continuación se estudiará los resultados de las relaciones interpersonales que se mantienen en la familia, además de cómo se

99 maneja la organización que existe en los padres de familia de 5to año de educación general básica de la Escuela “Marianita de Jesús”.