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1.1.1. Equilibrio ecológico y ambiente.

Para el abordaje de problemáticas inherentes a la dimensión construida del ambiente humano y considerando la magnitud de sus impactos sobre el medio, es indispensable incorporar al marco teórico la definición del concepto de ambiente de la que se parte, para integrarla operativamente al análisis del objeto de estudio.

El Ambiente es entendido por Crespo Callaú como el “conjunto interactuante de sistemas naturales, construidos y socio naturales que se están modificando históricamente por la acción humana, que rige y condiciona todas las posibilidades de vida en la tierra, en especial la humana, al ser su hábitat y fuente de recursos”. (Crespo Callaú, 1999:31)

Para Gallopín, el ambiente como “sistema socio-ecológico, está conformado por un componente (subsistema) societal (o humano) en interacción permanente con otro componente ecológico (biofísico), que

puede ser muy diverso según sus características naturales y su grado de antropización. El ambiente es así definido a distintas escalas desde lo local a lo global y es concebido como un conjunto de variables interrelacionadas”. (Gallopín, 2003: 15-16).

Según este autor, el ambiente de una persona o grupo intrasocietal puede ser visualizado en términos de dos grandes categorías: el ambiente bio-geo-físico-químico y el ambiente social. A partir de esta conceptualización, queda claro que el campo de lo ambiental excede la ecología; lo ecológico no es sinónimo de lo ambiental, como suele asumirse, sino que aquél es un sistema y el ecológico un subsistema en la concepción de Gallopin; de esta manera, las condiciones ambientales a las que están expuestas las personas, constituyen variables de su calidad de vida.

A partir de las definiciones precedentes, el ambiente antrópico puede ser también interpretado como el producto de la interacción permanente entre el hombre y el soporte ecológico. La posibilidad humana de proyectarse se manifiesta particularmente clara en su interrelación con dicho soporte. Esta interrelación implica una dinámica continua (voluntaria o no, consciente o inconsciente); que puede describirse como constituida por un momento constructivo o activo de transformación. Cuando las lógicas de transformación desconocen los patrones de organización del soporte ecológico, y quiebran la necesaria armonía para sustentar un nuevo estado del sistema socio-ecológico a largo plazo, tienen lugar impactos negativos que van acortando progresivamente el horizonte temporal de la sustentabilidad de los sistemas humanos.

Las dinámicas de los ecosistemas naturales son marcadamente diferentes a las de los sistemas antropizados. Los ecosistemas son auto- organizaciones que requieren de un mínimo de diversidad de especies para capturar energía solar y desarrollar las relaciones cíclicas que ligan y

sostienen a productores, consumidores y descomponedores responsables del mantenimiento de la productividad biológica. Asimismo, como los organismos vivos y la biósfera, los ecosistemas poseen la característica termodinámica esencial de ser capaces de crear y de mantener un estado de orden interno o básico de entropía. Howard Tresor Odum y Eugen Pleasant Odum [1913] (2002).

En contraposición, los sistemas urbanos, como modelos cada vez más representativos de los sistemas humanos, considerando la acelerada concentración de población en ciudades, son sistemas abiertos a las entradas de grandes cantidades de materia, energía e información, heterotróficos, porque no producen los alimentos que utilizan, no los sintetizan por sí mismos, sino que los toman del exterior. Estas características los tornan altamente dependientes y vulnerables a perturbaciones de magnitud. A diferencia de esto, los ecosistemas naturales poseen aptitudes para responder al estrés provocado por la depredación o la perturbación proveniente de fuentes externas (incluidas las actividades humanas). De hecho, existe una diversidad de especies indispensable para que los ecosistemas soporten las perturbaciones a las que los someten los factores externos. La función ecológica más importante y crítica de la biodiversidad es el mantenimiento y el mejoramiento de esta propiedad de los ecosistemas conocida como resiliencia (Holling, 1973). La resiliencia es, en tanto capacidad de un sistema de volver al estado inicial tras una perturbación, la única garantía para mantener el equilibrio ecológico de los ecosistemas.

Al respecto, Pearce y Perring, (1994. Citado en Pengue, 2005) afirman que “La resiliencia de los ecosistemas es lo que determina para las generaciones futuras, las opciones de organismos disponibles dentro del ecosistema y lo que determina la resiliencia del ecosistema es el rango de alternativas evolutivas para las generaciones presentes de organismos”.

Entender el ambiente como sistema complejo implica enfrentar el problema de la heterogeneidad de sus componentes y la relación sistémica de los mismos. Al interior de las concepciones más abarcativas del concepto se viene realizando un refinamiento conceptual que tiene el carácter de una evolución. Este refinamiento es útil -epistemológica y metodológicamente- para definir planteamientos científicos de problemas complejos. Cuando el concepto está involucrando un universo complejo y sistémico se transforma en un saber re-integrador de la diversidad, incluye valores éticos y estéticos y se genera un territorio de alta complejidad que articula procesos ecológicos, tecnológicos, económicos y culturales en el sentido más amplio del término.

La esfera de lo social, lo económico, el soporte natural, etc. interactúan dentro del ambiente que los involucra en un análisis sistémico, generando múltiples e interrelacionadas variables (funcionales y estructurales) de entradas, de estado del sistema y de salida.

El enfoque sistémico de la complejidad consiste en elegir (no separar) del conjunto de elementos, sistemas o subsistemas interactuando entre sí, el centro de nuestra atención, el objeto de nuestro interés, en ese momento el resto se transforma en el ambiente del sistema.

Gallopín aclara que el ambiente de un sistema es todo aquello en el universo que no es parte integrante de él. El ambiente no resulta así inexorablemente el soporte natural o la naturaleza, ésta o aquél pueden estar o no en el ambiente de nuestro sistema de interés intercambiando, o no, energía, materia y/o información con el mismo.

Con el significado de mitad, medio ambiente resulta una reducción y con el significado de posibilitante, de contexto, resulta una redundancia (un pleonasmo) como puede verse en las expresiones anteriores. Es posible que subjetivamente (o intencionalmente) se esté usando la reducción para referirnos a una parte del ambiente: aquélla vinculada con la naturaleza o el soporte natural, pues es aquí donde muchos han puesto el énfasis, haciendo gravitar los problemas ambientales sólo en aspectos referidos a la naturaleza. En realidad estos problemas tienen una matriz sociocultural, devenida del modelo de economía capitalista. Los problemas del debatido calentamiento global no corresponden a la órbita de las ciencias naturales, aunque expliquen el fenómeno, sino por el contrario son de matriz sociocultural, pretender resolverlo en el contexto de los problemas de la naturaleza obedece a un desconocimiento de la matriz problemática o es el resultado de una intencional actitud para desviar el centro de atención del problema.

Se utiliza el término ambiente (no medio ambiente) y precisándolo de ser necesario en cada caso particular, según el nivel de detalle y/o de resolución adoptado (global, local o parcial) y de acuerdo al sistema, subsistema u objeto de interés (el centro de atención) alrededor del cual se estructura el ambiente del mismo, por ejemplo: ambiente humano global, ambiente urbano local.

La discusión del concepto de ambiente, “tiene la pretensión de ajustar todo lo posible su operatividad, pero también pretende establecer un debate más general, no sólo para fundamentar la posible acción de “una comunidad extendida de evaluadores”, sino además para discutir sus alcances”. (Di Bernardo, 2012b: 10).

1.2. REDUCCIÓN CONCEPTUAL DEL PROBLEMA AMBIENTAL