3.1 INTRODUCTION
3.3. HYPOTHESES DEVELOPMENT
El empuje de empresas de origen norteamericano en cuanto al libro electrónico (especialmente Amazon) ha provocado que las grandes empresas españolas distribuidoras de libro convencional hayan tenido que realizar apuestas firmes por modelos de negocio en torno al libro electrónico. En este apartado analizaremos brevemente las apuestas de algunas de las grandes librerías que operan en nuestro país y concretamente: Casa del libro, El Corte Inglés, Fnac, y estudiaremos el modelo de comercialización de libros a través de las cadenas de supermercados.
Era simplemente una cuestión de tiempo que un gigante del mercado como es Amazon llegara a España. Y así ocurrió el 14 de septiembre de 2011 cuando se anunció por todo lo alto el comienzo de las actividades de esta empresa en nuestro país (Martín, 2011). Ante esta noticia había pocas alternativas posibles: «renovarse o morir». Y la opción seleccionada fue la renovación. Ya hemos visto como un año antes, en julio de 2010, Casa del Libro, El Corte Inglés y Fnac habían comenzado a distribuir libros electrónicos procedentes de Libranda. Y también que la deficiente experiencia de compra a través de esta plataforma (dificultad en la adquisición, en la gestión de DRM, en la compatibilidad con determinados dispositivos) había provocado el descontento de estas cadenas. Hasta tal punto que todas han tenido que realizar esfuerzos por lanzar plataformas propias alternativas a Libranda de comercialización de libros electrónicos
Casa del Libro que ya contaba con una tienda virtual para la venta de libro impreso lanzó unos días después del anuncio de Amazon, el 18 de noviembre de 2011, el portal Tagus para la venta de libros electrónicos (Jiménez, 2011b). Un portal
que venía acompañado de un dispositivo de tinta electrónica propio (aunque en realidad se trata de un desarrollo de la empresa BQ) y que se puso a la venta casi de forma simultánea y a un precio de 119 euros. Casa del Libro ha sabido aprovechar su amplio conocimiento del mercado español del libro para lanzar un producto de similares características al de Amazon o Apple, ya lo hemos dicho: plataforma asociada a dispositivo de lectura aunque, en este caso, con una novedad adicional, la opción de «Compra en 1 paso» lo que agiliza en gran medida el proceso de adquisición de contenidos (Vázquez, Celaya, 2011).
De forma casi simultánea al anuncio de Casa del Libro, Fnac inició un proceso similar, la incorporación en su plataforma de venta de libro impreso de libros electrónicos para su distribución y el lanzamiento de un dispositivo de tinta electrónica, el FnacBook. En este caso la librería contaba con la experiencia francesa pues aproximadamente un año antes comenzó la comercialización de 80 000 libros electrónicos y un dispositivo propio, también llamado FnacBook, pero desarrollado por la empresa francesa Sagem (Fnac lanza su, 2010). La fórmula se repite: tienda propia y dispositivo asociado que permite el acceso a dicha plataforma de distribución.
Por su parte, El Corte Inglés, se adelantó con el lanzamiento en 2009 de un dispositivo de tinta electrónica, el Inves-Book, no asociado a una plataforma de distribución de contenidos electrónicos (El Corte Inglés, 2009). Y aunque con el tiempo la empresa ha incorporado a su tienda en línea de venta a los libros electrónicos, no ha habido una apuesta clara por asociar estos contenidos a un dispositivo concreto sino que el Inves-Book se comercializa como un dispositivo más de los que pueden encontrarse en el mercado.
Cabe destacar que los dispositivos de lectura de Casa del Libro, Fnac y El Corte Inglés, no están limitados para un determinado formato lo que no los limita a una plataforma concreta. En el caso de las dos primeras empresas, se trata del dispositivo estándar desarrollado por BQ con una mayor versatilidad a la hora de admitir distintos formatos de libro electrónico. Eso sí, están configurados para acceder a las tiendas virtuales propias de cada distribuidor. En el caso de El Corte Inglés, el dispositivo no está tan enfocado al uso asociado a una tienda exclusiva.
A los ejemplos de las grandes librerías españolas, debemos sumar otros interesantes de plataformas de distribución exclusivamente electrónicas como Todoebook y e-libro. Todoebook es la primera plataforma de comercialización de libros electrónicos en español, puesta en marcha por Publidisa en 2001 (Todoebook, 2013). Surgió como respuesta ante la ausencia de un medio de distribución de libros en formato digital y hoy cuenta con un catálogo de más de 30 000 títulos de unas 500 editoriales de todo el mundo (Situación actual y, 2012: 51) y con más de 100 librerías asociadas que utilizan la plataforma de Todoebook para la comercialización de libros electrónicos, es decir, que acceden a los contenidos de Todoebook desde las plataformas de las librerías. Por su parte, e-libro es a la vez una editorial exclusivamente virtual, una tienda de libros electrónicos y un servicio para bibliotecas. La tienda en línea cuenta con más de 12 000 títulos disponibles, pero quizá lo más destacable de e-libro es la posibilidad de acceso a una plataforma de suscripción no solo para bibliotecas, sino también para usuarios individuales con acceso a un catálogo de 58 000 títulos (e-libro, 2013). Ambos ejemplos de plataformas de venta de libro electrónico exclusivamente virtuales no asociadas a un dispositivo dedicado, pero librerías al fin y al cabo que en los próximos años probablemente tendrán un papel destacado.