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6 Descriptors

6.4 Extended descriptor coding

6.4.5 Image icon descriptor

Se ha argumentado en repetidas ocasiones sobre la necesidad que las instituciones educativas de nivel superior abran sus puertas a la comunidad. Según esta postura, se trata de darle una dimensión social a la formación de profesionales universitarios, mediante una combinación de la calidad académica con la equidad social. Y ha sido demostrado por los y las especialistas que los cambios en la sociedad producen efectos en la educación y viceversa, por lo que debe existir una relación armónica y reciproca de relación entre ambas, a fin de poder superar los principales problemas sociales en nuestro país, y sobreponerse a los problemas de la educación.

Si consideramos que las instituciones educativas tienen lugar en un contexto social determinado, el cual condiciona la vida de las mismas; la universidad como parte de este contexto social mayor, recibe una influencia directa de su entorno, más inmediato. Y ante esta situación, se debe replantear el rol y la función formadora de las universidades; recuperando su función en la dimensión social, con base en las competencias pedagógicas.

Haciendo un balance retrospectivo en el tiempo, podemos decir que la otrora Escuela Superior del Profesorado “Francisco Morazán” (ESPFM), desarrolló diferentes acciones en el marco de su responsabilidad social, tanto en el ámbito educativo como humanitario. Es así como el compromiso social de los egresados y egresadas siempre estuvo presente producto del proceso educativo desarrollado en ese momento.

En la actualidad, se pretende que la UPNFM recupere esa dimensión social de sus egresados y egresadas, con una formación que establezca un fuerte vínculo entre la institución y la comunidad.

Propuesta de Nuevo Enfoque de la Práctica Profesional en la UPNFM

La Práctica Profesional que se propone en la presente reforma curricular, comprende la Práctica Docente y el TESU actual de una manera integrada, de tal manera que el y la futura docente internalice su función educativa propiamente, no desligada de su función social, dado que no se concibe una educación sin la integración de lo social, ni una proyección social que no involucre lo educativo.

Contrariamente a la Práctica Docente y el TESU vigentes en los actuales planes de estudio, los cuales son terminales, la Práctica Profesional que ahora se plantea es de carácter procesal, es decir que la y el estudiante es integrado a este proceso de práctica desde el tercer año, culminándolo en el último año de su formación educativa. Dado lo anterior la y el educando poco a poco se introduce en su quehacer profesional, permitiendo la retroalimentación permanente.

De esta manera, la práctica profesional constituye una de las áreas curriculares en cada uno de los planes de estudio de las carreras, introduce gradualmente al quehacer docente con una conciencia social altamente desarrollada, y tiene asignada una carga académica de doce unidades valorativas, distribuidas en tres espacios pedagógicos a cursarse en igual número de periodos académicos; los cuales son:

Práctica Profesional I Práctica Profesional II,

Seminario de Desarrollo Profesional.

De esta forma, la Práctica Profesional se concibe como un proceso de desarrollo en etapas y estructurada en momentos progresivos, lo que permite una reflexión teórica de la acción práctica cotidiana, que posibilitará una retroalimentación continúa del proceso educativo. Consecuentemente esta práctica permitirá repensar la educación como una praxis (acción-reflexión-acción) poniendo al centro educativo como centro comunitario de acción, y con ello recuperar la respuesta pedagógica que le permitirá ser solidario a través del conocimiento y el ejercicio docente.

La práctica Profesional es vista por tanto como un aprendizaje en servicio que permite desarrollar competencias básicas en el ámbito profesional como comunicarse eficazmente, trabajar en equipo, tomar iniciativas y decisiones, asumir responsabilidades, entre otras. Y en ella se aprende a aprender, se aprende a ser (compartir, empatía, solidaridad) y se aprende a convivir (participación ciudadana y social, respeto y ejercicio de los derechos humanos y a las diferencias y oportunidad para interactuar en situaciones con realidades sociales adversas).

Esta práctica a través de su modelo, permitirá aprender a leer la realidad, validando sus observaciones por medio de la investigación y la aprobación colectiva de todas y todos sus actores. Asimismo, permitirá actuar y aprender reflexivamente en el ejercicio docente; además asegura la apropiación de lo local y lo diferente, pero sobre todo es relevante, ya que el proceso se vuelve propositivo.

Como se puede inferir, el proceso de la práctica profesional, además de comprender la labor docente, incluye la investigación y la extensión como elementos necesarios para aplicar, confrontar, validar y recrear las competencias académico profesionales que contribuyan al desarrollo educativo- social y al enriquecimiento del acervo científico, tecnológico y cultural de las y los educandos. Es decir que esta práctica permitirá realizar la práctica docente propiamente dicha en los centros educativos y la vinculación social en las comunidades donde se inserta la institución educativa de manera integral

Asimismo, su propósito inmediato es constituirse en un espacio para formar en la y el educando como futuro o futura egresada la visión que la educación tiene de posibilitar igualdad de oportunidades; considerando que la misión de la educación es permitir a todas y todos, sin excepción, hacer fructificar sus talentos y capacidades creativas en busca de una sociedad más equitativa y justa.

Por lo que el pilar fundamental de la educación al que la Práctica Profesional debe responder es de “aprender a ser” ampliado a otros términos, conocer y fortalecer sus capacidades y habilidades mentales, intelectuales, físicas, sentido de la estética, facilidad de comunicación, dirección y conducción de los procesos, sentirse parte de una sociedad y cultura determinada; puesto que la realidad social, por los mismos adelantos de la ciencia e innovaciones de la tecnología, exigirá cada vez una mayor autonomía, capacidad de juicio y fortalecimiento de la responsabilidad personal en la realización del destino colectivo.

Este aprender a ser, debe complementarse con el aprender a hacer, aprender a conocer y aprender

a convivir. Ya que a través de esta práctica, el y la futura docente deberá aprender a configurar y

formar parte de una sociedad educativa basada en la adquisición, actualización y uso de los conocimientos en materia de una pedagogía social crítica y reflexiva.

Por todo lo anteriormente expuesto, diremos que los supuestos teóricos de la Práctica Profesional a implementarse en la UPNFM, serán:

 Aplicabilidad de la teoría sobre la práctica.

 Práctica como réplica de los conocimientos adquiridos.

 Trabajo de equipo para unificar la práctica.

 El concepto de tres tipos de práctica: docente, técnica y administrativa.

Y los principios genéricos de la misma, se enmarcaran en los términos siguientes:

 Transformar la práctica profesional desde procesos segregados en lo pedagógico y en lo

social, hasta un proceso integral donde una dimensión se complemente con la otra.

 Desarrollar un modelo de reflexión-acción-reflexión, que permita a las y los educandos el

descubrimiento y maduración de su propio estilo profesional y su desarrollo.

Es así como la práctica profesional, debe ser un medio que permita a la UPNFM vincularse con los centros educativos y las comunidades, creando el espacio para el logro de los siguientes objetivos generales:

1. Valorar la práctica profesional como un proceso progresivo donde el estudiante alcance las competencias particulares de cada área de formación y desarrolle competencias comunes de investigación, docencia y extensión.

2. Contribuir al logro del desarrollo educativo y social de la población, con una actitud independiente y transformadora para resolver los problemas que en el vínculo de la escuela y la comunidad vayan surgiendo en su práctica profesional.

3. Fomentar a través de la práctica profesional, el compromiso con la carrera docente y la sensibilidad social de la educadora o educador ante los problemas concretos de la institución educativa y la comunidad en donde le corresponda actuar.

Por tanto, podemos decir que la práctica profesional tendrá las siguientes características:

 Espacio destinado al aprendizaje, basado en una pedagogía crítica y reflexiva.

 Acción decidida, planeada y desarrollada por los actores involucrados.

 Área que contribuirá a desarrollar la responsabilidad social y el respeto a los derechos

humanos.

 Sitio para realizar a través del proceso, actividades de investigación, extensión, docencia y

gestión.

 Lugar que permite diseñar innovaciones pedagógicas, basándose en la investigación;

realizar adecuaciones curriculares de acuerdo a las necesidades del aula y del medio; planificar, ejecutar y evaluar proyectos de carácter educativo-social.

 Proceso de formación permanente en el que se adquieren, estructuran y reestructuran de

manera integral conocimientos, habilidades y valores para el desempeño de la función profesional, es decir es un espacio donde se reflexiona y construye la identidad docente.

 Permitirá la formación de esquemas de pensamiento y acción, y permite evaluar el

quehacer docente, volviéndose una o un profesional reflexivo, como un elemento clave del aprender a aprender.

 Orientará al nuevo profesional a hacer de éste un estudioso o estudiosa permanente de la

realidad, esto será producto de la vivencia que se tenga de la acción en terreno, del trabajo en equipo y del proceso interactivo y transversal de los planes de estudio de cada especialidad.

 Implica una respuesta científica, pedagógica y profesional a las demandas y necesidades

que surgen de la realidad en la cual se trabaje, en constante y permanente proceso de comunicación entre todas y todos los actores.

Resumiendo se puede decir que la Práctica Profesional se caracterizará por ser un acto pedagógico reflexivo, pensado y apoyado, desde las demandas sociales de la realidad. Es un proceso transversal al currículum, caracterizado por sus espacios de investigación, docencia, extensión y reflexión sobre su quehacer profesional, a la vez que permite la vinculación de la Universidad con las comunidades del país; en este proceso las y los educandos pueden, a través de programas y los proyectos específicos de la carrera, aplicar, confrontar, validar y recrear conocimientos, habilidades, actitudes, valores, metodología y estrategias que contribuyan al logro del desarrollo educativo social y al enriquecimiento del acervo científico, tecnológico y cultural de la población hondureña.

Estrategias de implementación de la Práctica Profesional

Con el propósito de asegurar el apoyo y la colaboración para la efectiva realización de la práctica profesional, la UPNFM establecerá convenios con los centros de práctica, creando estrategias de colaboración bilaterales, de acuerdo a las funciones que les corresponda desempeñar a cada una de

las instancias. Significa, que tanto la UPNFM, como los centros de práctica, deberán comprometerse a facilitar algunas condiciones que contribuyan al desarrollo efectivo y eficiente de la Práctica Profesional.

Para la suscripción de los convenios con los centros de práctica seleccionados, será necesario reflexionar acerca de las particularidades que propiciarán el éxito del proceso, como ser:

 Posibles compromisos que podrá asumir la UPNFM con los centros de práctica y los y las

docentes titulares.

 Posibles compromisos de los centros de práctica para con la UPNFM y los profesores

practicantes

 Criterios para la selección de los centros de práctica.

 Criterios para la selección de los y las docentes tutores.

 Consideraciones jurídicas y administrativas sobre los centros de práctica.

Se definirán las responsabilidades de las instancias involucradas en el proceso de práctica docente (UPNFM, Secretaría de Educación, directores y directoras de los centros de práctica, Maestros y maestras titulares, Supervisores y supervisoras, Coordinadores y coordinadoras de Práctica Profesional, maestras y maestros formadores y profesores practicantes).

Para la consecución de los objetivos de la práctica profesional se establece una estructura compartida de lo que ha sido la Práctica Docente y TESU, el Comité de Coordinación de la Practica Profesional aspecto que conlleva a la vez la necesidad de construir un proceso de formación de docentes inscrito dentro de un contexto sociocultural específico con una perspectiva transversal, integradora y reflexiva.

A través del componente social se debe contribuir a formar en el y la futura profesional, la convicción que no basta con cumplir con la función tradicional de la escuela que centraliza la tarea pedagógico- didáctica en el aula, sino que también debe estar consciente que las condiciones sociales y materiales de la comunidad y la familia juegan un papel importante y pueden ser objeto de aprendizaje y acción permanente en donde cada uno, además de ser educadores y educadoras son las y los educandos, en un proceso en que todas y todos aprenden a aprender.

“Se trata de aprender a vivir juntos conociendo mejor a los demás, su historia, sus tradiciones y su espiritualidad y a partir de ahí, crear un espíritu nuevo que impulse la realización de proyectos

comunes a la solución inteligente y pacífica de los inevitables conflictos”.22

Al final de cada fase de práctica, las y los estudiantes deberán elaborar un informe que comprenda las diferentes actividades realizadas y las valoraciones personales en cuanto a logros y dificultades que se presentaron en su proceso de práctica; además de considerarse una auto evaluación. Dicho informe se presentará al coordinador o coordinadora de práctica y al director o directora del centro educativo con el propósito de reflexionar sobre las prácticas docentes y educativas en general.

22

UNESCO. TEMAS DE NUESTROS TIEMPOS. 1998. “La Educación”. Tema No. 9. Panamá. Proyecto movilizador de la educación en Panamá. Serie Populibros Panamá. Pág. 167.

El análisis de las prácticas con relación a todas sus actividades será fundamental, ya que ofrecerá al equipo responsable la oportunidad de mejorar los siguientes períodos de práctica. Dicho análisis debe realizarse en reuniones periódicas de reflexión y evaluación, por tanto, una de las primeras acciones para instaurar el proceso será establecer espacios de praxis y reflexión pedagógica que permitan a la y el estudiante la vinculación de los conocimientos teóricos con la consideración y problematización de la realidad social y a la vez, establecer espacios y estructuras de relación entre las y los diferentes actores del proceso educativo: estudiantes, docentes, docentes titulares, docentes de práctica, entre otros.

TABLA 8