Key Findings
5.2 The impact on earlier views of school in KS
¿Por qué nunca se desarrolló el Plan Director? ¿Por qué no convenía tener un “Plan” que considerará el todo, la región, el crecimiento, los bordes? ¿A quién perjudicaba? Además de la oposición expuesta por el capitulo anterior en el Plan para Bogotá de Currie
y Peñalosa, a continuación estudiaremos otros protagonistas interesados en el debate. 1- Los urbanizadores. Para las anteriores preguntas tenemos algunos indicios en las cartas que cruzaron Le Corbusier y Sert entre 1950 y 1953. En una de 1950 Sert escribe: “La objeción principal del plan piloto vino de los urbanizadores. En la actualidad existen cerca de 40 proyectos o urbanizaciones hacia el norte y sur de la ciudad, fuera de los límites de la ciudad, que cubren un área cercana a los 18 mil Ha, aproximadamente la mitad del tamaño de la ciudad real. Sería muy difícil parar este desarrollo y solo se podría hacer por medio de un decreto presidencia.”52. Como lo estudiamos anteriormente desde los años 30 los urbanizadores legales e ilegales vieron un interesante lugar de ganancia inmediata en los bordes de la ciudad, en donde no tenían ningún inconveniente físico ni jurídico para desarrollar barrios; al interior tenían dificultades en la gestión y en la adquisición de terrenos, por otro lado, las consideraciones urbanísticas eran más exigentes. Dos de esas grandes urbanizadoras decepcionadas del “Plan Director” fueron irónicamente las constructoras de los dos políticos nacional y local que impulsaron en los años 40s la supuesta modernización del país y de la ciudad, quienes trajeron directa o indirectamente a Le Corbusier. El ignorante supuesto de la nueva oligarquía urbana
51Enunciado en: Bogotá años 50, el inicio de la metrópoli. p. 64
representada en urbanizadores, fue confundir modernismo como beneficio de unos pocos, con modernidad como proyecto de complejidad. Su equivoco radico en suponer que modernizar la ciudad era ampliar grandes áreas urbanas para el desarrollo de nuevas urbanizaciones; áreas de expansión no solo física sino de oportunidad de negocio. Es así que ante las posibles consecuencias del plan, son precisamente ellos los más fuertes opositores.
2- Los políticos. Además de los nexos seculares que han tenido los intereses políticos y económicos, ya señalados en el anterior punto, continuare con otro aparte de la carta antes mencionada: “…el gobernador, quien continuo oponiéndose violentamente al plan. Este asunto debe ser manejado cuidadosamente, hemos tenido largas charlas con el alcalde sobre este tema; también nos reunimos con el Dr. Córdova, quien se va a hacer cargo de los decretos”53. Es evidente que el Plan Regional al tratar el territorio de una manera integral lesionaba gravemente los impuestos y recaudos de la gobernación, además que se proponía un nuevo ente político que se encargara de la región, hecho que le quitaba poder sobre el territorio a la Gobernación. Por otro lado el plan Currie Peñalosa y su recomendación de expansión urbana y anexión de los municipios vecinos ya había hecho curso por los despachos municipales y departamentales, llegando a manos del presidente dictador, Rojas Pinilla el 26 de Octubre de 1953, quien de inmediato lo apoyó. 3- Los académicos. La sociedad de ingenieros y arquitectos junto a la academia, encontraron en las críticas, que en este momento se le hacía al movimiento moderno, una alianza perfecta para los políticos y los urbanizadores. Además de lo expuesto en el capítulo anterior, su gran argumento movido en muchos casos por celo profesional fue, el desfase y descontextualización del macro-proyecto urbano, caído en una óptica arrogante y por fuera de la realidad de nuestro país. De los anales de ingeniería lo siguiente: “La Sociedad Colombiana de Arquitectos SCA, no aconseja el sistema de planos completos y terminados, que adivinen el futuro desarrollo de la ciudad en los próximos 50 años, por considerar que tales planos solo son ideales y académicos, cuya realización esta fuera de la realidad”54, incluso la prensa de la época publica y replica los argumentos de los arquitectos: “Una campaña cívica a favor de Bogotá proponen los arquitectos…El plan regulador establece normas sobre determinadas zonas que hasta ahora no ha podido realizar, pero que tampoco dejan nada que hacer a la iniciativa privada…el perímetro urbano delimitado por el plan establece que solo dentro de él es posible construir. Sin embargo es necesario realizar urbanizaciones obreras para dar residencia a un vasto sector de la población. Ni el municipio ni entidad oficial alguna construyen esas
urbanizaciones, pero tampoco dan soluciones; únicamente prohibiciones”55. Sin duda para
53 Ibíd.
54 Anales de Ingeniería, 1953, concepto del plan regulador elaborado por la SCA a solicitud del Alcalde Coronel Julio Cervantes de Bogotá, 20 de Noviembre de 1953
55 El tiempo, 21 de Octubre de 1954 (reunión sostenida entre el Alcalde Roberto Salazar y los gremios de la construcción, arquitectos, urbanistas e ingenieros)
los intereses de los urbanizadores y los gremios, las fuertes presiones migratorias de los años 50s eran una buena excusa para exigir de la ciudad, mayores terrenos de urbanización. Como consecuencia de la cruda violencia generalizada en las zonas rurales, la ola migratoria iniciada a principios de los años 50, afecto la aplicación del Plan. Ello impidió el control ordenado del crecimiento, desbordando las proyecciones del Plan, lo cual repercutió negativamente en las posibilidades prácticas de materializarlo. Pero también la crisis del Movimiento Moderno y la puesta en cuestión de los planteamientos de Le Corbusier, en particular por parte de la nueva generación de arquitectos (Team 10) en el CIAM X de 1956, dedicado a los “problemas del hábitat humano”. Estas situaciones generales contribuyeron a diezmar el interés técnico de los planes, sobre los posibles aportes y virtudes instrumentales. Es así como, frente al interés supremo de planificar el territorio integralmente, los gremios profesionales colombianos de la construcción e incluso la academia misma, sirvieron en mucho, como simples marionetas a los intereses políticos y económicos.
4- Las economías. Todo el plan demandaba cambios estructurales, los cuales requerían invertir gran cantidad de dineros, exigía desarrollar múltiples proyectos en diferentes escalas de presupuestos, exagerados para las posibilidades del entonces municipio bogotano, que manejaba escasos recursos, recortados además por las transferencias que tenía que enviar al departamento y a la nación. Las Presiones demográficas, enunciadas anteriormente, y las fuertes migraciones campo ciudad, ya evidentes en el borde de la ciudad, ayudaron a complicar el cuadro económico de la ciudad. El gobierno de facto escogió soluciones y medidas económicas inmediatistas, guiadas en gran medida por la influencia que tuvo el Plan Currie Peñalosa y su planteamiento de ensanche como escenario para el montaje del modelo económico propuesto. Crecimiento que a la postre, como lo veremos más adelante, genero grandes huellas geográficas, sociales y económicas.