4.7 Dynamic Programming Solution
4.7.3 Implementation
Control de riesgos
Sustitución del agente contaminante Cerramiento del proceso
Procedimientos de trabajo Extracción localizada Ventilación general
Equipos de protección individual Equipos adaptables
Vigilancia de la salud
Inmunidad documentada Sin restricción para el trabajo
Inmunidad no documentada Evitar exposición hasta confirmar seropositividad, fin del período de infectividad o final del embarazo Serología: persigue determinar el estado
inmunitario del trabajador
De particular importancia para la prevención de infecciones congénitas y perinatales
Seropositiva Sin restricción para el trabajo
Seronegativa/Indeterminado Evitar exposición hasta confirmar seropositividad, fin del período de infectividad o final del embarazo Vacunación Disponibilidad. Contraindicaciones
Profilaxis Disponibilidad. Contraindicaciones
Información y Formación
Información sobre cualquier medida
adoptada relativa a la seguridad y salud de las trabajadoras
En particular, medidas que afecten a la protección del embarazo y la lactancia
Formación sobre los riesgos derivados de la actividad
Riesgos para el embarazo y la lactancia.
Especial incidencia en la necesidad de la pronta comunicación de la situación de embarazo
Es en la fase de identificación de riesgos, al realizar el inventariado de los mismos, cuando se debería tomar en consideración la existencia de trabajadores especialmente sensibles, actuales (trabajadora gestante o en periodo de lactancia) o potenciales (trabajadora en edad fértil), puesto que ello permitirá tomar las decisiones más adecuadas tanto para resolver la situación presente, por ejemplo: apartar a una trabajadora embarazada de una determinada actividad con riesgo de exposición a agentes biológicos hasta conocer su estado inmunitario, como para obtener información que permitirá resolver con antelación posibles problemas, por ejemplo: la detección de trabajadoras seronegativas frente a un determinado agente biológico para el que existe vacuna eficaz.
Dos aspectos de particular importancia en todo el proceso son la vigilancia de la salud y la formación e información a los trabajadores expuestos en general y a las trabajadoras en edad fértil (tengan o no intención de quedarse embarazadas) o las que ya se encuentren en período de gestación.
La evaluación médica previa a la incorporación al trabajo mediante la realización de reconocimientos médicos específicos, en los que se tenga en cuenta cualquier condición que pudiera favorecer la adquisición o la transmisión de una infección y la determinación del estado inmunológico van a permitir asegurarse de que a las trabajadoras susceptibles no les sean asignadas tareas de riesgo. Asimismo, la información obtenida va a facilitar la toma de decisiones sobre los programas de inmunización necesarios para la protección del embarazo (actual o futuro) y las actuaciones postexposición, sus recomendaciones y contraindicaciones durante el embarazo.
Es también en esta fase inicial cuando se debería poder determinar qué puestos de trabajo no presentan riesgos para la trabajadora embarazada. Disponer de esa información permitiría agilizar la separación del puesto de las trabajadoras sobre las que se conoce o se sospecha que no son inmunes hasta completar la inmunización, o cambiar de puesto a la trabajadora embarazada hasta el fin de la gestación o la lactancia.
La programación de la formación sobre riesgos específicos y, en particular, sobre su incidencia en el embarazo y la lactancia va a permitir adquirir a las trabajadoras conocimientos y adiestramiento sobre los riesgos potenciales para su salud y la de su futuro hijo, las precauciones que deberán adoptar para evitar los riesgos y la utilización de los equipos de protección individual. Esta formación deberá impartirse cuando la trabajadora en edad fértil o embarazada se incorpore al trabajo, adaptarse a la aparición de nuevos riesgos y a su evolución y de forma periódica si fuera necesario.
Otro de los objetivos de la información y formación debería ser favorecer un cambio de actitud en cuanto a la necesidad de notificar la situación de embarazo lo antes posible ya que, de este hecho, se deriva la puesta en marcha de las medidas encaminadas a la protección de la maternidad.
De los mandatos establecidos en la normativa para la protección de la maternidad: adaptación del puesto, cambio de puesto de trabajo o suspensión del contrato, en el caso de la exposición a agentes biológicos poco se puede hacer para adaptar el puesto de trabajo, es decir, las actuaciones y medidas preventivas aplicables para evitar la exposición serán las mismas con independencia de si la trabajadora está embarazada o no. Otra cuestión será la adaptación del puesto atendiendo a factores ergonómicos (espacio de trabajo, volumen de la trabajadora, equipos de protección individual, etc.) que, de no realizarse, sí pudieran incidir de forma negativa en la materialización del riesgo.
La posibilidad de cambio de puesto de trabajo está condicionada por la existencia y disponibilidad del mismo. El cambio será tanto más sencillo si, desde la evaluación inicial, se ha previsto la necesidad y se ha elaborado un listado con los puestos de trabajo que no presentan riesgo para la mujer embarazada.
La suspensión o no del contrato de la trabajadora embarazada se deberá decidir tras agotar las posibilidades contempladas en el artículo 26 “Protección de la maternidad” de la LPRL.
A continuación, se incluyen una serie de fichas sobre agentes biológicos que pretenden servir de guía a los responsables de realizar la evaluación del riesgo. En este conjunto de fichas, se han incluido las correspondientes a los dos agentes biológicos mencionados en el Anexo VIII del RSP y otras fichas sobre agentes biológicos clasificados como grupo 2, 3 o 4 que pueden influir negativamente en la salud de las trabajadoras embarazadas o en período de lactancia natural, del feto o del niño durante el período de lactancia natural, tal como se indica en el Anexo VII del RSP. No hace falta decir que se trata de una lista no exhaustiva y que en ella se han tratado los agentes biológicos para los que existe más información sobre la posibilidad de efectos negativos para la salud. Tampoco es necesario recalcar que es tarea de los técnicos de prevención realizar una identificación lo más completa posible de los factores de riesgo existentes en cada situación, documentándolos suficientemente, en términos generales, pero prestando especial atención a las situaciones de particular sensibilidad de los trabajadores que ocupen o vayan a ocupar ese puesto de trabajo. En este caso, las trabajadoras embarazadas o en periodo de lactancia natural del feto o del niño.