4.3 Evaluation
4.3.1 Implementation and Setup
En esta se está presentando se abordará el tema de la participación ciudadana, en el cual se pretende explicar varios de sus caracteres que la hacen indispensable para la comprensión de nuestra problemática.
Al hablar de participación ciudadana se deben de retomar dos acontecimientos que transformaron el orden social en el cual se había estado desarrollando las sociedades preindustriales y preliberales; estos dos procesos de renovación y transformación social son: la revolución francesa y la gran revolución industrial, acontecimientos que se explican enseguida, mismos que tuvieron un gran peso en la forma en la cual hoy entendemos varios de los procesos políticos, sociales, económicos, culturales así como tecnológicos; éstos son el parte aguas de una dinámica totalmente nueva para la comprensión de la realidad en las comunidades.
Dentro de estos dos sucesos es necesario mencionar la preponderancia o relevancia que tiene la participación de las clases medias en la intervención para el mejoramiento del estilo de vida de la cual forman parte; en estos acontecimientos pueden vislumbrarse elementos de una naciente participación ciudadana, motivada por una convergencia de intereses tanto particulares, gubernamentales, sociales, económicos y políticos, cuyo vinculo se situaba en la búsqueda de modificar radicalmente el ambiente social, industrial y político, de aquella época.
En este sentido recordemos que la revolución industrial es un estadio histórico comprendido en la segunda mitad del siglo XVIII y principios del siglo XIX cuyo epicentro se ubica dentro del Reino Unido; expandiéndose paulatinamente al resto del orbe mundial; este proceso histórico se caracteriza por el remplazamiento de la economía sustentada en el trabajo manual por aquel trabajo denominado como industrial y manufacturero.
Es decir, la Revolución Industrial se inició con el proceso de mecanización de las industrias textiles y el desarrollo de procesos para el tratamiento y explotación del hierro; a su vez se incrementó la capacidad para expandir el comercio, esto último gracias a las mejoras de las rutas de transporte, a la expansión de las colonias europeas a través de Asia, África, el Pacífico y América, y al posterior nacimiento del ferrocarril, medio de transporte que marcó este periodo al igual que la invención de la máquina de vapor; estas dos invenciones pueden ser consideradas como las más emblemáticas con las cuales se enmarca este ciclo.
Se puede argüir que la Revolución Industrial puede comprenderse a partir de tres fases o rubros: a) revolución agrícola, en la cual se aumentó de manera progresiva la producción de alimentos, gracias a la inversión en las nuevas técnicas y sistemas de cultivo, además del perfeccionamiento y descubrimiento de nuevos fertilizantes; b) desarrollo del capital comercial, dentro de esta área las maquinarias se aplicaron en la evolución de los medios de transporte y de comunicación; c) cambios demográficos y sociales, los cuales fueron derivados de los beneficios que trajera consigo las dos primera etapas; ya que se observó un aumento tanto en la esperanza como en la calidad de vida; otro de los fenómenos demográficos de
considerable impacto fue la emigración del campo a la ciudad, convirtiéndose de esta forma en las principales empleadoras.
Con lo expuesto hasta este punto coincidimos con Hobswan (1980) en donde éste expresa que la gran revolución de 1789-1848, no fue el triunfo de la industria como tal, sino de la industria adjetivada como capitalista; no de la libertad e igualdad de carácter general, sino que éstas son alcanzadas por las clases medias y las sociedades burguesas-liberales; no de la economía moderna, sino de las economías y de los Estados de una región en particular del globo terráqueo (Hobswan; 1980:16).
En lo referente a la Revolución Francesa, se explica cómo aquel periodo ocurrido entre 1789-1799, dentro del territorio francés; en este proceso se materializaron diversos cambios en la conformación social y política del país; con este estallido político se enmarca la caída de la monarquía absoluta, y por ende el quebrantamiento de todas las bases que daban sustento al antiguo régimen, en el cual se encontraban ancladas las diversas formas de organización, estructuración y las costumbres, así como el conjunto de rasgos políticos, económicos, jurídicos y sociales que configuraban la realidad europea y de sus territorios colonizados durante los siglos XVII y XVIII.
Por las razones antes descritas de este proceso revolucionario, se le considera como un acontecimiento con carácter capital para la historia de la humanidad, ello gracias al impacto generado por los principios que buscaba, libertad, igualdad y fraternidad entre las y los franceses. De igual manera, se debe señalar que el proceso revolucionario francés tuvo gran influencia como resultado de las ideologías que se generaron a lo largo de la Ilustración; ideas que como se ha señalado coadyuvaron al cuestionamiento y socavamiento del antiguo régimen.
Algunas de las múltiples causas que propiciaron la participación, misma que se manifestó en diferentes sectores de la sociedad francesa de aquella época; fue la confluencia de factores tales como: la crisis agraria y de alimentos con las secuelas propias que ésta conlleva; el surgimiento de agitaciones y miserias
populares, la bancarrota del sistema financiero y la convocatoria de los Estados Generales por parte del monarca para conseguir la recaudación de fondos; fueron elementos de cultivo para que se desarrollara el proceso coyuntural idóneo que desembocó en la revolución política y social que supuso el ascenso al poder político de la burguesía y el desarrollo de las ideas capitalistas.
En cierto sentido la Revolución Francesa fue el primer eslabón de una cadena de constantes trasformaciones en todo el mundo occidental; puesto que a través de su ejemplo se pusieron en marcha diversos procesos revolucionarios tanto en países europeos y en países del entonces llamado nuevo mundo.
La Revolución Francesa como la Industrial conforman dos de los hitos con mayor impacto dentro de la historia social de occidente, ya que es a través de éstos y de sus cambios en ambientes como el político, social, cultural y económico que la humanidad occidental ha construido su realidad, aunado a ello, estos dos hechos son testimonios de la importancia que la participación ciudadana tiene para lograr la transformación y el mejoramiento de las realidades vividas.
A manera de resumen, se puede aducir que por parte de la revolución industrial se testimonia como es que través de sectores como el académico en fusión con el privado representado por la clase empresarial y los agricultores y en cierto sentido en sintonía con la corona británica lograron generar las condiciones adecuadas para incentivar el desarrollo tecnológico; es decir, este episodio marca lo logros que se pueden alcanzar con una adecuada coordinación y participación de los sectores sociales.
En cuanto a la revolución política y social de Francia, nos atestigua la fuerza que la organización y participación de las sociedad tiene para el sometimiento del poder público, ya que es gracias a la intervención y compromiso de las clases medias y de las habilidades de cooperación y coordinación que logran diseminar paulatinamente el autoritarismo de rey Luis XVI, y con ello la caída del antiguo régimen, con la intención de construir una realidad basada en alcanzar mayor libertad e igualdad a través de la fraternidad social y humana.
Ante esto Carmen Chávez Carapia (2003) menciona, que parte del desarrollo histórico de la sociedad se ha definido a través de la estratificación de los diferentes tipos de Estado; sin embargo, dentro del advenimiento del Estado moderno, el Estado de derecho, las estrategias y políticas inciden directamente en la participación y organización social; estos dos elementos se observan como producto o resultado de los acontecimientos sociopolíticos que dieron lugar a la conformación del Estado moderno a través de las Revolución Industrial y la Revolución Francesa, así como la independencia de los Estados Unidos de Norteamérica (Chávez; 2003:16).
Es decir, con esto queda por mencionar que el referente empírico más palpable sobre la preponderancia y génesis tanto de las organizaciones y participación social lo encontramos en los episodios que ya se han explicado en los párrafos anteriores.
Ahora nos queda explicar sobre cómo debe de ser entendida a la participación y organización social, ya que estos dos comportamientos son considerados como procesos independiente pero intrínsecamente vinculados, el primero de ellos o sea la participación es visto como un elemento socializante, mientras que la organización social es comprendida como un proceso de ordenamiento (Chávez; 2003:15).
II.II ¿Qué entender cuándo hablamos de participación ciudadana y