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6.3 Query Optimization

6.3.2 The Cost Model

Hambleton y Hoggett adaptaron la escalera de participación ideada por Arnestein; estos dos autores dentro de su obra “The politics of descentralization: revitalizing of

local democracy” publicada en 1994; en esta nueva escalera se presentan 12 fases

de participación, con lo cual se amplía la gama en la cual podemos clasificar el comportamiento participativo de las sociedades; esta escalera al igual que la presentada por Arnestein se encuentra dividida en tres áreas; donde la base es el comportamiento nulo de participación caracterizada por acciones de propaganda, información sin valor, pereza por los asuntos públicos, manipulación constante, etc.

El siguiente estadio está caracterizado por el surgimiento de la participación ciudadana, en donde se agregan diferentes figuras civiles o sociales como: comités de consulta, una mayor descentralización en los procesos de decisión; se brinda información objetiva y valiosa referente a los asuntos públicos, medios de comunicación críticos, opinión pública basada en la racionalidad, como último área se presenta el control ciudadano, en dónde los niveles de autonomía y decisión tiene una amplitud tal que ya las organizaciones civiles o no gubernamentales poseen los medios y las herramientas para crear, fomentar e incentivar la participación civil en diversos grupos con la finalidad de coadyuvar en los diversos procesos de una política pública, de programas, planes o proyectos gubernamentales, siendo en esta fase donde la información es tal que se puede hablar del surgimiento de una fiscalización ciudadana.

En el primer escalón de la escalera de Hambleton y Hoggett (1994), encontramos la “decepción ciudadana”; este comportamiento se caracteriza tanto por la apatía de las y los ciudadanos por informarse de los asuntos públicos , así como los obstáculos y los candados que el propio sistema diseña para que la opacidad en los procesos decisionales sea una constante; dichas acciones traen como consecuencias que la confianza en los líderes, organismos y figuras representativas del gobierno se minen paulatinamente.

Algunos de los factores que contribuyen a la decepción de los ciudadanos ante el gobierno pueden ser la crisis de representatividad de los diferentes órdenes de gobierno y poderes públicos como el legislativo, ejecutivo y judicial; esta crisis originada por el constante distanciamiento entre las preocupaciones populares y las decisiones de los cuadros de políticos que se desarrollan en cada estrato político administrativo de la función pública.

Los siguientes dos peldaños se encuentran en una relación continua, ya que en el segundo encontramos la llamada consulta cínica, mientras que el tercero se caracteriza por brindar información pobre a los diversos agentes civiles; en este sentido podemos argumentar que el segundo escalón es alimentado por el tercero, se debe de aclarar que el referirse a una consulta catalogada bajo el adjetivo del cinismo se está refiriendo como el establecimiento de pseudo mecanismos de participación, cuya tarea esencial busca la legitimar las acciones y decisiones que ya han sido tomadas por las autoridades (Flores; 2008: 27). En tanto que la información pobre o mala información es uno de los mayores problemas que deben de enfrentar las y los ciudadanos, ya que las autoridades proveen de información errónea, poco clara, incompleta o falsa, acción con la cual pretenden desalentar el diseminar el involucramiento de los agentes externos al gobierno, vulnerando de esta forma sus derechos participativos.

Para la cuarta categoría encontramos cuidado al cliente; en esta etapa encontramos una estrategia basada en agresivas compañas de publicidad lanzadas por los agentes gubernamentales para mantener los niveles de confianza ciudadana en niveles medianamente tolerables, sin embargo, las oportunidades, capacidades y el poder ciudadana es nulo (Flores; 2008: 27).

A partir del peldaño o fase cinco, Burns, Hambleton y Hoggett (1994), consideran que comienza la participación ciudadana, esta fase está compuesta por elementos tales como información de alta calidad, consulta genuina, consultores, decisiones controladas mediante la descentralización, coparticipación y el control delegado; esta fase se distingue por proporcionar información con un elevado grado de confiabilidad que posibilita y nutre la participación, ya que fomenta la discusión y

negociaciones sobre la actuación gubernamental. Bajo esta lógica se materializa la participación ciudadana, cabe destacar que esta fase es la más extensa de la propuesta hecha por los autores arriba mencionados, ya que cuenta con seis peldaños de los doce que componen dicha propuesta.

Referente a la información de alta calidad, se encuentra cuanto las autoridades tienen la voluntad de proveerla; ésta se desarrolla bajo un proceso de fortalecimiento en la conciencia cívica, misma que repercute en el nivel de cultura política; en esta fase es donde la interacción y discusión entre ciudadanos y autoridades es más profunda.

Para Flores (2008) la intención de Burns, Hambleton y Hoggett (1994) era establecer una serie de pasos para lograr conquistar los siguientes dos escalones de su escalera, mismo que son 7) grupos de asesoramiento efectivos, 8) descentralización limitada; es necesario pasar por:

1.- Convocar a los vecinos a unirse a una casa determinada.

2.- Acordar sobre cómo debe de operar los proyectos, políticas o acciones que se estén discutiendo.

3.- Analizar la operación de la política o del proyecto.

4.- Retroalimentar para mejorar la implementación del proyecto, política o decisión.

5.- Discutir el plan de acción.

6.- Evaluar el avance y decidir qué acciones procederán. (Flores; 2008: 27).

En cuanto al consorcio o coparticipación se encuentran presentes todos aquellos esfuerzos realizados entre el gobierno y los ciudadanos con la finalidad de actuar de manera coordinada para el mejoramiento de los servicios y dar una atención adecuada a las diversas demandas civiles. Sin embargo, a pesar de esa apertura en donde los ciudadanos adquieren mayores responsabilidades en la operación de las acciones públicas gubernamentales, la responsabilidad cívica ciudadana sigue estando limitada, por lo que las autoridades en palabras de Burns, Hambleton y Hoggett (1994): “El gobierno puede ser visto como una especie de director técnico; ya que si bien a los jugadores se les puede permitir brindar sugerencias, siempre

estarán bajo el mando del director técnico, siendo él quien posee el control ” (Burns, Hambleton, Hoggett; 1994: 178).

La última fase corresponde a la del control ciudadano, que es representada por los peldaños once y doce, estos peldaños llevan el nombre control basado en la confianza y control independiente respectivamente; en éstos se encuentra como esencia principal la participación de la sociedad civil misma que se caracteriza por ser autónoma y logra tener un control y poder de decisión en su máxima expresión. En este sentido Guillen (2009) comenta que no se debe de olvidar que en la participación ciudadana no existe un control total, ni decisiones unilaterales ya que en todo momento se buscará la deliberación y negociación con las autoridades competentes (Guillen et.al; 2009: 188).

II.V.IV Adaptación del Continuum de Bragen y Specht elaborado por Shand y