7 Conclusions and Future Directions 141
7.2 Suggestions for Future Work 143
7.2.2 Implicit Preference-Based Multiobjective ABC
Entrevista a informantes clave:
La entrevista es una conversación de carácter planificado entre el entrevistador y el o los entrevistados. Su valor esencial estriba en la comunicación personal que se establece, lo que permite profundizar en opiniones, criterios, valoraciones, etc. de los sujetos entrevistados. Según (Savin-Baden y Major, 2013; y King y Horrocks, 2010; citados por Hernández et al., 2014) la entrevista cualitativa es más íntima, flexible y abierta que la cuantitativa. Se llevaron a cabo entrevistas semiestructuradas basadas en la guía diseñada al efecto (Anexo # 1), porque tiene la ventaja de que el entrevistador tiene la libertad de introducir preguntas adicionales para precisar ciertos aspectos u obtener mayor información.
Grupo focal:
La finalidad es investigar cuestiones de interés en relación con el grupo (hechos, situaciones, motivaciones, opiniones, actitudes) cuya cantidad no debe exceder de seis u ocho personas. Onwuegbuzie, Dickinson, Leech, y Zoran (2011) plantean que los investigadores sociales, específicamente los que siguen un enfoque cualitativo, confían en los grupos focales pues permiten recolectar datos de varios individuos de forma simultánea. Posibilita cubrir un rango máximo de tópicos relevantes, proveer datos lo más específicos posibles, promover la interacción que explore los sentimientos de los participantes con una cierta profundidad y tener en cuenta el contexto personal que los participantes usan para generar sus respuestas al tópico explorado. Según plantea A. Pérez (1993) en los grupos focales se producen procesos de interacción, discusión y elaboración de acuerdos, ya que tienen el propósito de registrar cómo los participantes elaboran grupalmente su realidad y experiencia.
En la sesión grupal el investigador tiene que crear un clima de confianza entre los participantes, debe estimular la participación de la mayoría de los miembros del grupo, dirigir las intervenciones hacia los objetivos previamente establecidos, tratando de no influir en las ideas y
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opiniones del grupo. En este caso se aplicó a tres grupos de adultos mayores para identificar las necesidades educativas asociadas al envejecimiento activo que poseen (Anexo # 2).
Observación participante:
La observación como método científico en una percepción consciente, orientada, planificada, sistemática y selectiva de los fenómenos relacionados con los objetivos de la investigación en condiciones naturales. Como expresan Hernández et al. (2014) en la investigación cualitativa, implica adentrarse profundamente en situaciones sociales y mantener un papel activo, así como una reflexión permanente y el observador necesita saber escuchar y utilizar todos los sentidos, atender a los detalles, poseer habilidades para descifrar y comprender conductas, ser reflexivo y flexible.
Se decidió observar una actividad comunitaria en la que hubo una amplia participación de adultos mayores en interacción con sujetos de otras generaciones. Para el análisis de contenido de la observación se tuvo en cuenta el discurso de los sujetos, la participación en los diferentes momentos de la actividad, las interacciones que se producen entre ellos y la actividad en sí misma (Anexo # 3).
En estas tres técnicas empleadas para el diagnóstico de las necesidades educativas de los adultos mayores, se emplearon los siguientes indicadores para la caracterización de la expresión del envejecimiento activo:
concepción de envejecimiento activo motivaciones e intereses
autoconcepto y autoestima participación activa cuidado de la propia salud seguridad
Juicio de especialistas:
Según Añorga et al. (2008) en la investigación educativa se justifica constatar el grado de viabilidad de un programa o modelo propuesto, cuando por diversas razones no es posible llegar a la experimentación. Se entiende la constatación como un acercamiento a la comprobación práctica o teórica de una solución propuesta que puede tener carácter alternativo, y evidencia la aproximación más cercana a la realidad que puede hacerse sin necesidad de llegar a la medición
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experimental. Es un procedimiento empleado cuando se utilizan profesionales muy ligados al objeto que se investiga o a los sujetos investigados, que por su producción intelectual teórica no han revelado resultados como para ser identificados como expertos (Añorga et al., 2008). Según refieren Mesa et al. (2008) puede emplearse para constatar si determinada propuesta científica es apropiada para las condiciones actuales del proceso para el cual se ha elaborado. Explican que el desarrollo de investigaciones de diferentes ramas de la ciencia que aplican el criterio de especialistas ha demostrado, que a través del mismo, se logra corregir y perfeccionar resultados científicos propuestos (sistemas de acciones, programas, metodologías y otros).
Se considera que la selección de los especialistas debe seguir ciertos requisitos: los años de experiencia, la preparación de otros profesionales en el campo del que se trate, la participación en actividades investigativas en áreas comunes al objeto que se estudie, la tutoría de trabajos investigativos, además de ser críticos y estar en disposición de cooperar. Para procesar la información acumulada en la consulta a especialistas puede emplearse un cuestionario, identificando el objetivo de la consulta a los mismos y qué criterios se tendrán en cuenta para recepcionar la información que luego se analiza.
En este caso se diseñó un instrumento en forma de cuestionario (Anexo # 4) que permitiera recoger las opiniones de los especialistas, teniendo en cuenta las consideraciones que se realizan para la evaluación de programas. Según R. Pérez (2000) la evaluación de programas es la investigación de un programa con métodos científicos sobre sus objetivos, resultados y efectos para tomar decisiones sobre él. Se trata aquí de una evaluación del programa de tipo proactiva y desde fuera (R. Fernández-Ballesteros, 1996), empleando los criterios de pertinencia, suficiencia y evaluabilidad. No se valoran los otros criterios que habitualmente se tienen en cuenta para evaluar programas (progreso, eficacia, efectividad y eficiencia), dado que ello requeriría la implantación del mismo.
De modo, que se evaluaron las categorías:
Pertinencia: valora la justificación del programa en función del problema enunciado y cómo responde a las necesidades identificadas en la unidad de análisis.
Suficiencia: considera si los objetivos, medios y otras especificaciones del programa pueden ser suficientes y adecuados para conseguir los propósitos que se persiguen. Evaluabilidad: juzga si el programa es evaluable, al concebir desde su diseño la posibilidad de medir la efectividad del mismo luego de su implementación. Para la evaluación
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de la efectividad del programa se siguen los indicadores del envejecimiento activo enunciados anteriormente, que deberán ser medidos mediante las técnicas para la recogida de información (Anexos 5 y 6) en los adultos mayores participantes en el programa posterior a su conclusión, de modo que se constate en ellos la manifestación del envejecimiento activo.
Estas categorías se concretan en los siguientes indicadores:
Categorías Indicadores Ítem
Pertinencia Correspondencia del programa con las necesidades identificadas en la unidad de análisis.
1
Suficiencia
Objetivos Responden a los fines que se pretende conseguir. 2 Secuencia El orden de las acciones asegura el cumplimiento de
los objetivos planteados.
3
Contenidos Se ajustan a los objetivos que persigue el programa. 4 Metodología Son adecuadas a los objetivos del programa. 5 Recursos Aseguran la ejecución de las acciones con calidad. 6 Evaluaciones Permiten medir el cumplimiento de los objetivos
durante todo el proceso.
7
Agentes Reúnen los requisitos para la ejecución de las acciones.
8
Temporalización Son suficientes los tiempos previstos para alcanzar los objetivos planteados.
9
Calidad Coherencia con las bases teóricas y congruencia interna entre los componentes.
10, 11
Evaluabilidad Están establecidos los indicadores de efectividad del programa. 12 Son adecuados los procedimientos técnicos para evaluar la efectividad. 13
A los jueces se les pide expresar si consideran que el programa diseñado cumple dichos indicadores, valorándolos como:
- Muy de acuerdo - De acuerdo
- Ni de acuerdo, ni en desacuerdo - En desacuerdo
37 - Muy en desacuerdo
Se les solicita además que justifiquen su opinión siempre que no manifiesten algún grado de acuerdo y que ofrezcan sugerencias al diseño del programa de intervención socioeducativa.
Para interpretar el acuerdo entre los especialistas se realizó un análisis de frecuencia y se hizo el análisis de contenido de todas las opiniones formuladas.