• No results found

Existen familias que por vivir en contextos geográficos diferentes, buscan mantener los vínculos entre sus integrantes a pesar de la distancia, estas familias utilizan medios de comunicación como el teléfono y la internet, para mantenerse unida y hacer de este proceso, algo más llevadero, incluso Marín y García (2003) rescatan que el uso adecuado de estos medios de comunicación permiten al ser humano expresarse de forma libre y espontánea, permitiendo de ese modo poner en contacto a varios sujetos a nivel mundial. En las siguientes líneas, se abordará de manera breve la relación existente entre las familias y las redes virtuales, también abordaremos los conceptos teóricos de vínculo desde los diferentes modelos teóricos que los respaldan.

Vínculo

Desde la teoría del vínculo, este se entiende como la relación particular con un objeto; de esta relación particular resulta una conducta más o menos fija con este objeto, la cual forma una pauta de conducta que tienden a repetirse automáticamente, tanto en la relación interna como en la relación externa con el objeto (Pichón, 1986). Por lo tanto, el vínculo es el puente relacional que utiliza todo ser humano en su proceso de socialización para comunicarse e interactuar con sus semejantes.

40

En la misma línea Bowlby, afirma que existen fuertes vínculos que unen entre sí a los miembros de una familia o a una agrupación familiar amplia. Y estos exigen que toda separación, por breve que sea, ha de ser respondida por un intenso esfuerzo para recuperar la integridad de la familia y en especial aquel miembro al que se está más intensamente apegado (Bowlby, 2006).

Luz María López señala que en el contexto Colombiano a la familia se le ha designado como el espacio social donde mayor se da la proximidad del sentir del ser humano, construyendo de esta manera las relaciones de cercanía afectiva (López, 2009) de este modo, la familia se convierte en un sistema de intercambio de significados valiosos para sus integrantes. Sin embargo, al mencionar las familias que se encuentran en contextos geográficos diferentes, es necesario tener en cuenta que la lejanía geográfica no equivale a la lejanía en los vínculos de cualquier índole; ya que estos últimos, son considerados lazos interpersonales que por medio de las redes sociales se conectan entre sí.

Y en cuanto a la permanecía de los vínculos afectivos en estas familias, se da por la utilización de las tecnologías como las redes virtuales y de medios de comunicación; los cuales han cambiado la forma como estas familias se relacionan en los diferentes contextos y han dado lugar a nuevas identidades mediante el acercamiento y alejamiento de las relaciones más intimas como las familiares.

Familias Trasnacionales

Al delimitar el concepto de familia transnacional en esta investigación, nos basamos en el trabajo de Yolanda Puyana et al, (2009) quienes sostienen que si bien “las familias transnacionales cohabitan en hogares espacialmente dispersos, mantienen fuertes vínculos entre quienes las integran. Son familias en la medida que los y las migrantes se refieren a ellos como tales, a pesar de esta ubicación, es decir, en Estados-nación diferentes” (Puyana et al, 2009). De acuerdo a lo planteado se puede decir que la emigración de algunos integrantes de una familia implica la separación física del núcleo familiar, pero no necesariamente la ruptura de las relaciones familiares afectiva. Teniendo en cuenta que las familias en contextos transnacionales mantienen fuertes vínculos afectivos, gracias a las redes sociales

41

que juegan un papel importante al mantener los lazos interpersonales, entre los migrantes que residen en el país receptor y sus familias de origen, de esta manera acortando las distancias entre un país y otro.

Familias y redes virtuales

Los medios de comunicación se han convertido en el motor que permite prolongar y conservar en las familias que tienen integrantes que se encuentran en contextos geográficos diferentes las relaciones familiares, es el vínculo comunicativo a través de diversos medios como la internet que refleja los sentimientos, frustraciones y sensaciones que viven las familias en sus diferentes contextos.

Marín y Larrote (2006) señalan que los medios de comunicación se han convertido en un bien imprescindible para todos y por lo tanto los medios de comunicación tradicionales se han subido al carro del avance y la revolución, actualizando sus posibilidades y capacidades de desarrollo. En este sentido, hablar de los mismos supone hacerlo considerando las relaciones que se establecen con los diferentes sistemas e individuos que los rodean, en este caso la familia forma parte de uno de ellos y ese binomio familia-medios de comunicación, es un matrimonio de difícil disolución, cuya relación puede y debe ser mejorada e incentivada. En este orden de ideas, las autoras plantean, que en la medida en que los medios se han convertido en un arma contra la desinformación, la familia ha de dejar que penetre en sus hogares, siendo la misma la que debe determinar el grado y la forma de ingreso (Marín y Larrote, 2006).

Finalmente y considerando todo lo anterior, las llamadas nuevas tecnologías se han convertido en un acompañante familiar, haciendo imposible no sentirse afectado por ellas, de esta manera, el binomio familia-medios de comunicación es indisoluble y por tanto la familia debe ser crítica con los productos que los medios de comunicación ofrecen, y los medios deben analizar la demanda que los diferentes miembros de la familia plantean, presentando una oferta de programas y servicios pertinente.

Pasando ahora al análisis de las variables propias de esta dimensión y teniendo en cuenta Colombia a lo largo de su historia se ha caracterizado por ser un país emisor de su población, pues para muchos colombianos la migración se convierte en una puerta de salida a la difícil situación económica y social que enfrentan en el país; según el censo de 2005 realizado en

42

Colombia por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística DANE, un total de 3.331.107 colombianos y colombianas se encontraban viviendo en el exterior, ubicándose en su mayoría en países que ofrecen mejores condiciones laborales, los cuales, según la fuente censal, fueron: Estados Unidos (35.4%), España (23.3%) y Venezuela (18.5%). Igualmente, la encuesta Nacional de Demografía y Salud realizada por Pro-Familia (Ojeda, Ordoñez y Ochoa, 2005), las migraciones más recientes son las de España, Panamá, Canadá y otros países, las cuales se incrementaron entre 2000 y el 2005, además un 4% de los hogares colombianos tienen algún miembro en el exterior, así como se evidencia en los resultados de la encuesta, donde el 69% de estudiantes tiene un familiar en el exterior.