5.2 Summary of papers
5.2.5 Improving the Software Problem Management Process
modo, lograr animar a la sociedad a que participe en la prevención y solución de conflictos ambientales. Si se consigue mentalizar a la sociedad de la importancia que poseen los aspectos socioculturales en la generación de los problemas ambientales, se la podrá concienciar también para adoptar valores y comportamientos que incidan en el modelo de desarrollo sostenible hacia el que se la quiere reorientar.
Así pues, la educación ambiental puede convertirse en una práctica educativa que mueva a la sociedad a participar en la mejora de la interacción entre la naturaleza y la humanidad.
En la Conferencia Intergubernamental de Educación Ambiental de Tiblisi (1977) se expresaron las finalidades de la Educación ambiental:
a) Ayudar a hacer comprender la existencia y la importancia de la interdependencia económica, social, política y ecológica en las zonas urbanas y rurales.
b) Proporcionar a todas las personas la posibilidad de adquirir los conocimientos, valores, actitudes, interés activo y aptitudes necesarias para proteger y mejorar el medio ambiente.
c) Inculcar nuevas pautas de conducta en los individuos, los grupos sociales y la sociedad en su conjunto, respecto al medio ambiente.
La educación ambiental puede ser abordada desde tres ámbitos: desde la educación formal, utilizada en el ámbito escolar; la educación informal, espontánea, no estructurada, que se promueve en la cotidianidad y la educación no formal, que propicia los procesos socioeducativos al margen de la escuela y de la que puede ser representante la educación ambiental a través de las actividades de ocio y tiempo libre.
Por su parte, la naturaleza constituye un marco privilegiado para la realización de actividades de ocio y tiempo libre: actividades físicas, deportivas, de recreación… estando por tanto directamente relacionados las actividades de tiempo libre y el medio ambiente.
“La educación ambiental no formal se entiende como "la transmisión de conocimientos, aptitudes y valores ambientales fuera del sistema educativo institucional, que conlleve la adopción de actitudes positivas hacia el medio natural y social, que se traduzcan en acciones de cuidado y respeto por la diversidad biológica y cultural y que fomenten la solidaridad intra e intergeneracional. Se reconoce que la educación ambiental no es neutra, sino que es ideológica, ya que está basada en valores para la transformación social"
(Declaración de la tierra de los pueblos. Foro Río 92.) La educación ambiental no formal acoge aquellas intervenciones educativas que se realizan al margen del sistema estructurado de enseñanza, aunque están planificadas para lograr determinados objetivos. Es decir, se trata pues de procesos intencionales, estructurados y sistemáticos. El destinatario de estas actividades es la población en general y la finalidad es convertir personas no sensibilizadas en personas informadas, sensibilizadas y dispuestas a participar activamente en la resolución de los problemas ambientales.
A la hora de planificar actividades se diferencian entre aquellas con un marcado carácter cognitivo, y aquellas otras más actitudinales o procedimentales. En los estudios realizados parece demostrado que las relaciones entre conocimientos, actitudes y comportamientos no son de causa/efecto, aunque sí se influyen mutuamente. Se debe, por lo tanto, planificar actividades específicas para trabajar las actitudes y los comportamientos.
En educación ambiental las acciones más efectivas son aquellas que conectan con los intereses de los participantes y por tanto, se debe tender a emplear centros de interés próximos y localizados que despierten en los destinatarios una motivación. Es necesario planificar tanto acciones concretas de educación ambiental como intervenciones que fomenten la participación.
Hay que tener en cuenta que los valores juegan un papel importante en la educación ambiental ya que a través de éstos los conocimientos y aptitudes pueden transformarse en actitudes y acciones concretas. En educación ambiental no formal y, para lograr valores y cambios conductuales acordes a los objetivos de la misma hay que tener en cuenta:
► Adecuar destinatarios y temas ajustando los mensajes, las estrategias y las actividades. Tener en cuenta aspectos del destinatario como: edad, motivación, nivel de estudios, experiencias previas, localidad...y sus posibilidades de participación y responsabilidad en los problemas o valores ambientales que sean objeto de intervención.
► Mantener coherencia en la intervención. Los elementos de planificación: objetivos, participantes, metodología, recursos... deben ser congruentes con los principios medioambientales. Así por ejemplo, si la participación social es entendida como meta de la educación ambiental, el proceso metodológico debe ser acorde con la participación, planificando actividades educativas del tipo: identificación de problemas, búsqueda de soluciones alternativas, análisis de viabilidad, evaluación participativa.... La participación debe ser tanto resultado como proceso metodológico de las intervenciones de la educación ambiental no formal.
Ejemplos de participación en actividades de educación ambiental no formal, en los cuales los valores y conducta ambiental inicial son transformados en acciones pueden ser: la realización de campañas de sensibilización para generar cambios en los hábitos de consumo, de uso adecuado de los recursos, de prevención de desastres, de fomento a la salud, de uso de tecnología alternativa...; la organización de programas de voluntarios para la restauración en espacios naturales; la ocupación del ocio y tiempo libre para realizar actividades tales como campamentos de verano en la naturaleza, turismo rural...; realizar campañas sobre problemas ambientales coyunturales o estacionales, en los cuales se recogen experiencias para la sensibilización sobre problemas tales como desastres ambientales, incendios...; practicar la interpretación ambiental0F
1
en espacios naturales con senderos guiados o auto guiados; elaborar programas de cursos y talleres dirigidos a público diferenciado de diversos ámbitos de la sociedad, tomando como receptores a amas de casa, niños, niñas, jóvenes, empresarios... el diseño de los cursos y talleres debe estar fundamentado en la vida diaria, con temáticas como el consumo, prevención, salud, huertos familiares, valores, autoestima, etcétera.
1
La interpretación ambiental es un proceso formativo que posibilita la adquisición de conocimientos y valores, se desarrolla en ámbitos no ordenados específicamente para educar, en el que la información se reduce a la temática ambiental del lugar visitado y la práctica es expositiva/informativa, y los contenidos son estructurados en breves periodos de tiempo
► Todo el proceso debe desembocar en la acción positiva sobre el entorno de mejora, de sensibilización y concientización, de resolución de problemas, de prevención.
► Crear un clima de aprendizaje donde el que analiza los problemas sea el propio sujeto participante, quien se haga consciente de su realidad y planifique sus propias acciones.
► Desarrollar un sentido crítico, por ejemplo que los sujetos puedan analizar los mensajes recibidos desde los diferentes medios de comunicación, las diferentes campañas publicitarias,...
► Para la realización de las diversas actividades de educación ambiental no formal, es necesario determinar los contenidos y la metodología de acuerdo a las diferentes etapas que se dan antes, durante y después del proceso socioeducativo.
1. Sensibilización. Esta etapa se utiliza antes de empezar cualquier actividad. Se