a.1) Decisión de adoptar
En general, las familias relatan que la decisión de adoptar aparece más relacionada con cumplir un deseo relacionado con la parentalidad. Por otra parte, la manera o forma de lograr cumplir
97 ese deseo pasa a un segundo plano. “Da lo mismo la forma de ser padre” (Familia 1)14. Esto último
referido a si lo son por medio biológico o adoptivo.
Dentro de este punto debemos destacar que, adoptar por no poder ser padres por la vía biológica, es una constante en el relato de las tres primeras familias en análisis, puesto que la familia 4 tiene otra aproximación.
En todas las familias biparentales analizadas, aparece la relación de comprometerse (casarse) y querer o desear ser padres.
Otro aspecto relevante de ser mencionado en esta sección de análisis, se relaciona con que existen muchas similitudes en cuanto al relato de los matrimonios 1 y 3 respecto a que no existió tanto duelo, por no poder ser padres biológicos.
El no existir una preocupación demasiado urgente por ser padres, puesto que el matrimonio era joven también es una particularidad de la familia 3. A su vez, el seguir intentando a dos bandas (biológica/adoptiva) es una diferencia que caracteriza el proceso adoptivo en esta familia.
El caso de la familia 4 también aparece relacionado con la trayectoria del matrimonio y luego querer tener hijos, mencionándose por parte de su padre (Eduardo) un punto diferente al expuesto por las otras familias en estudio, ya que nos relata que “si teníamos la suerte de tener hijos
biológicos, igual íbamos a adoptar”. Por tanto, podemos observar una forma de relacionarse con la
adopción distinta en esta familia comparativamente con las otras.
Existe una cercanía con la adopción en esta familia, lo que, se asemeja en mayor o menor medida, con el relato de la familia 1 (Irarrázaval Cifuentes). En síntesis, esta familia siempre tuvo la idea de tener hijos, al igual que en la totalidad de familias investigadas.
14 Colocaremos el nº de la familia para que sea más fácil identificar a cuál de ellas corresponde, para no colocar siempre los apellidos. Esto, según el cuadro Composición de la muestra presentado en el marco metodológico, página 66.
98 Para la quinta familia en análisis, se puede reconocer la misma idea que se ha venido visibilizando con la investigación, cuál es que todas las familias siempre quisieron ser madres/padres, por tanto, la necesidad aparece en cada una. Otro antecedente para entender la vida de Erika, es que ella participaba los fines de semana como voluntaria en un hogar de niños, desde ahí comienza su conexión y aproximación hacia la idea de adoptar. Por tanto, aquí tenemos como idea conclusiva para la presente sección, el cómo influye conocer la realidad de la adopción para finalmente llevarla a cabo (familias 1, 4 y 5).
En referencia con la categoría de análisis de la decisión de adoptar en las familias estudiadas, encontramos por ejemplo en la familia compuesta por Francisca y Claudio, menciones a la condición que cada uno de los niños y niñas que viven una vulneración de derechos, tiene el derecho a tener una familia.
“En el fondo como que encuentro que todo niño tiene derecho a tener una familia y na, en el fondo yo siempre me proyecté como con una familia súper grande, o sea mínimo seis niños cachay y todo, y bueno la vida, Dios, el destino, da lo mismo, en el fondo como que quiso otra cosa,…y la verdad es que…, nosotros nos casamos viejos ya, y cuando llevábamos un tiempo que no podíamos tener guagua cachay, fue como enseguida a empezar temas de, de….ferti…..¿Cómo se dice?, e…, como temas de estimulación” (Relato madre familia 1, ESE alto). Con esta cita podemos reconocer una decisión de adoptar asociada al hecho de provenir ambos padres de familias numerosas, luego aparece el destino, religión y otros aspectos. Luego la conexión de la familia numerosa, se traslada al perfil o tipo de matrimonio que habían contraído, según Francisca, a mayor edad. Aparece también la necesidad de ser padres y no poder alcanzarlo por la vía biológica, para esto comienzan con tratamientos médicos de fertilización e inseminación. Posterior a los tratamientos que llevó a cabo esta familia, considerándolos como dolorosos, largos y negativos, es que se deciden por intentar con la adopción, “queremos ser papás
y como que da lo mismo la forma”. Aparte aparece lo vivido por una hermana mayor de Francisca, la
que igualmente pasa por los procesos de intervención médica, y luego opta por la adopción, donde en la actualidad tiene dos hijos adoptivos.
Entonces, como podemos ver en la familia Irarrázaval Cifuentes, existe un mayor conocimiento con la adopción y sus formas/maneras, que las familias 2 y 3. Por esto, la familia Irarrázaval
99 Cifuentes, tanto su esposa como esposo, reconocen que no es favorable para sus biografías continuar intentando con tratamientos médicos, puesto que ya tenían una relación (con la adopción) bastante cercana desde una integrante de la familia de Francisca. Entonces, la frase, la podemos interpretar como la necesidad de cumplir un rol familiar y social, pero en que la forma de hacerlo pasa a tener menor relevancia. En definitiva, un primer aporte que podemos reconocer nos entrega esta familia, es que al no existir tantas preconcepciones o reflexiones acerca de la forma de hacer familia mediante la adopción (en parte por haber adoptado a dos hijos la hermana de Francisca), posibilita una visión más cercana a estas realidades, y deja atrás los cánones dispuestos por lo “natural/biológico/reproductivo”.
“Claro, bueno fueron intentos fallidos de infertilidad, que es como un poco la certificación, la declaración
que se hace para toda adopción, cierto, hay un certificado de infertilidad, entonces desde ese punto de vista nosotros superamos esa etapa y desde ahí nosotros nos abocamos y decidimos, más que una decisión, era un deseo de nosotros ser padres y nos dimos cuenta que esta era la, había una posibilidad, había una ventanita para que nosotros pudiéramos realizarnos como padres, eso es más menos lo que nosotros, fue la lucha, la primera etapa fue los tratamientos in vitro” (Relato padre familia 2, ESE medio alto).
Por ejemplo y para efectuar un análisis comparativo con la familia 1, con la frase de Pablo, podemos reconocer la existencia, por una parte, de una necesidad/deseo por ser padre, más que por la decisión de adoptar. Por tanto, existe una conexión entre la familia Silva Fernández y la familia Irarrázaval Cifuentes. Todo esto, definitivamente, radica en generarles una tranquilidad en sus vidas, pues cumplen su deseo de poder ser padres a través de la adopción.
Otras interpretaciones de la frase, dicen relación con la superación de una etapa donde existió la ilusión de transformase en padres biológicos. Para esto María y Pablo se abocaron al proyecto de adoptar un hijo. La idea de esto era cumplir el deseo de ser padres, donde la adopción se convierte en una posibilidad de poder cumplir ese deseo. Finalmente debemos entender este deseo como una posibilidad de realización como padres en esta familia.
Lo que se puede concluir es que más que existir una decisión de adoptar, existe el deseo de ser padres en ambas familias. No existe tanta decisión de adoptar sino más bien, aparece el deseo de conformarse o configurarse, como familia. Ésta, entendida con hijos. La forma de hacerlo, al parecer, inicialmente, da lo mismo. Similitud con relato de familia (3) Díaz Undurraga. En consecuencia, encontramos relatos similares en todas las familias en análisis.
100 Por otra parte, con el propósito de analizar más detenidamente lo de la infertilidad y los tratamientos que se practican estas familias, donde la familia 3 dice que “No resultaron
inseminaciones artificiales. Si po, y no resultaron tampoco, tampoco éramos tan urgidos, así como con tantas expectativas porque igual éramos jóvenes” (Relato madre familia 3, ESE medio alto). Podemos
dimensionar el proceso vivido en cada una de las familias de distinta forma, unas con una mayor carga por el ciclo vital (familias 1 y 2 con edades promedios de 45 años, familia 4 con edad promedio de 42 años y familia monoparental con 46 años) a diferencia de la familia 3, la que vivía el mismo proceso a los 35 años. Por tanto, la variable temporal resulta fundamental tener presente para entender los relatos que padres y madres nos han brindado.
Para la familia Cárcamo Cortés (4) encontramos los siguientes relatos.
“A fueron varias cosas, eh…primero obviamente que nosotros quisimos, uno se casa, nosotros queríamos hacer una familia y segundo era, si teníamos la suerte de tener hijos biológicos, igual íbamos a adoptar” (Relato padre familia 4, ESE medio).
De entrada, en el relato de Eduardo podemos observar que existe una declaración de haber pensado en los hijos desde lo biológico, pero que siempre existió la intención o necesidad por querer adoptar. “O sea había una idea preconcebida (…) Si, había una idea preconcebida, yo siempre y de hecho coincidimos con mi señora, siempre quise adoptar” (Relato padre familia 4, ESE medio).
Este discurso, también se diferencia del relato de las otras cuatro familias, pues en este caso, la familia Cárcamo Cortés, muestra una conexión más cercana con la adopción, por tener un conocimiento previo de ella.
“Y de hecho mi padre, también fue como adoptado, porque mi padre fue dado en, fue entregado a mi abuelita” (Relato padre familia 4).
Tanto para Leila con una hermana mayor, como para Eduardo, se relata una conexión familiar con la adopción. En consecuencia, con las narrativas podemos reconocer la conexión de la frase que enuncia el padre. Por esto la cercanía con la adopción y sus mundos.
Pasando a otro tema, el matrimonio compuesto por Leila y Eduardo, reconoce que no existió mayor problema con la espera del proceso adoptivo, caracterizándolo del siguiente modo: “No fue algo latero” (Relato madre familia 4).
101 Este relato se diferencia por cierto al de las otras cuatro familias en estudio, y lo más probable, a la totalidad de familias que adoptan, donde según el anuario 2015 de Sename, existe una espera de un año un mes desde que las personas interesadas en adoptar son declaradas idóneas hasta poder adoptar un niño/a.
El caso de la familia 5 (Riquelme Castro) lo podemos analizar del modo que se propone. “Bueno yo siempre quise ser mamá y… por problemas, tuve problemas de salud importantes me tuvieron que hacer una histerectomía y siempre fue una opción para mí la adopción” (Relato madre familia 5, ESE medio bajo).
En primer lugar, se puede reconocer con el relato de Erika, que existe una decisión o un “querer
ser mamá” desde siempre, que, condicionado por problemas de salud, no le permitió tener un hijo
de manera biológica; pero finalmente, según la madre relata, siempre fue una opción el adoptar un niño/a.
Por otra parte, aparece la relación que tiene esta madre, con el participar como voluntaria de un hogar de niños. Este aspecto diferencia la ruta o secuencia al ser comparado con las otras familias que conforman el estudio. “Así que, bueno también participaba en hogares, estuve participando en un hogar de niños eh…hasta cuatro años” (Relato madre familia 5).
Sumado a lo anterior, Erika narra que la decisión de adoptar se gesta en parte por su conexión con este hogar de niños/as más pequeños. Donde ella iba todos los fines de semana (sábado) como voluntaria.
La madre relata en este punto, que después de un tiempo, le comenzó a hacer mal el contacto con la vulnerabilidad que vivían esos niños y niñas; y en ese momento, es cuando comienza a pensar y surge la idea de postular a la adopción.
“Y eso fue lo más difícil, porque finalmente es por la voluntad de uno de querer cumplir un sueño, es que uno sigue en él, en esta historia, además no es un proceso que sea corto, es un proceso largo” (Relato madre familia 5).
En este punto aparece una referencia a proceso adoptivo como largo, completamente diferente a lo expuesto por la familia 4, quien es la única diferente en la percepción del tiempo que demora el proceso de postulación, respecto a las familias trabajadas para el análisis.
102
a.2) Expectativas y necesidades de querer ser padres
La categoría de análisis referente a las expectativas y necesidades de querer ser padres es, tal vez, en la que encontramos menos similitudes entre las familias, posiblemente asociado a su trayectoria familiar.
Por ejemplo, en la familia 1 hacen un paralelo entre un embarazo adoptivo y un embarazo biológico (esto en relación con el proceso de espera para la llegada de un hijo a través de la adopción, la analogía va de la mano con la espera de los nueve meses desde lo biológico). Esta familia esperó, un poco más de un año, y esto a su vez influyó sus expectativas iniciales, bajándolas a medida que se incrementaba el tiempo de espera para poder llegar a ser padres. Esto último dice relación con que Francisca, modificó sus expectativas iniciales, asociadas a querer adoptar una hija, porque finalmente llegó un niño.
Otro aspecto relevante de mencionar, tiene que ver con que las familias en general, no se sienten más generosas que cualquier otro papá o mamá. Esto relacionado con los comentarios que les hacían sus familiares o amigos, en cuanto a haber adoptado un hijo/a.
Volviendo a la particularidad de cada caso, en el matrimonio 2, existió un “deseo de corazón” para tener familia o tener hijos, extenderse en los hijos. Por tanto, esta familia la debemos entender en la secuencia de: querer ser padres/ siempre lo desearon/ no fue por un evento especial. A su vez, con esto, se posibilitaba una consolidación familiar (por llegada del hijo) y realizarse como padres.
La esfera de realizarse como padres, aparece en todas las familias.
En el matrimonio 3, encontramos una influencia del contexto social (familiares y amigos) para querer tener hijos, pues algunos de sus familiares y amigos, empezaban a experimentar la paternidad. Articulado a esto, el ser padres jóvenes aparece como un atributo o cualidad valorada por esta familia.
103 El matrimonio 4, reconoce como expectativas o necesidades a la paternidad como un desafío. “No, pero para mí, por lo menos en forma personal, para mí era un desafío ser padre” (relato padre familia 4). Aparece en la narrativa de Eduardo, relaciones con la felicidad, de luchar por alguien.
Pese a los sacrificios que propone la paternidad, la familia Cárcamo Cortés prefiere la vida que me narraron, comparándola con la vivida anteriormente.
Finalmente, Erika nos indica que las expectativas y necesidades por la maternidad siempre las tuvo.
Por otra parte, y mirándolo desde un enfoque narrativo, el querer ser papá sin importar mucho la forma aparece bastante en la investigación. Podría transformarse en una respuesta o contrapunto con las visiones más biologicistas respecto a la paternidad.
Con el trabajo de análisis, puedo notar que existe una diferente aproximación a la adopción cuando existe algún tipo de conocimiento de la misma. Por ejemplo, la familia n° 1 (Irarrázaval Cifuentes) al igual que la familia n° 4 (Cárcamo Cortés) que adoptó a tres hermanos, tienen conexiones diferentes con la adopción, lo que, de una manera u otra, les permite experienciar el proceso adoptivo, sin cargas negativas o preconcepciones, prejuicios con la “institución” de la adopción, como tampoco con los niños/as que se encuentran declarados susceptibles de ser adoptados.
Podemos destacar como hipótesis, que, en el punto de las cargas negativas, estereotipos o preconcepciones, pueden tener mucha influencia los medios de comunicación, donde muchas y reiteradas veces se muestra la realidad de Sename como un caos o una realidad sumamente mala para los niños, niñas y adolescentes existiendo en la realidad diferentes situaciones al interior de las residencias y familias de acogida.
Pasando ahora a las expectativas de estas familias por querer ser padres, al revisar los relatos, se puede concluir que en general no existe una expectativa demasiado elevada en relación con el hijo o hija que podrían llegar a tener. No obstante, existen diferencias que es interesante revisar.
104 Por ejemplo, en la familia Díaz Undurraga, se reconoce que existe una expectativa por un niño/a pequeño: “expectativa de hijo pequeño guagua, no muy grande”. Entonces en este punto desde el enfoque narrativo resulta significativo cuestionarse qué hubiera pasado si les asignaban un niño/a más grande… Hipotéticamente existen dos alternativas, por una parte, acomodarse a este hijo/a, sin importar en demasía su edad, por tanto, sus expectativas iniciales. O tal vez no, y eventualmente hubiese terminado el proceso en un fracaso (se debe recordar que en el periodo 2010-2016 se tiene un porcentaje de adopciones no exitosas o de fracasos en torno al 1,6%). Por eso resulta tan relevante un buen proceso de “matching”, como también, el proceso previo de declaración de idoneidad y buscar a una familia idónea para cada realidad/mundo de cada niño o niña.
Pero en definitiva considero las familias adoptivas tienden a mutar un poco sus expectativas iniciales debido al tiempo que deben esperar en el mismo proceso de adopción, a veces más extenso y otras no. El caso de la familia Irarrázaval Cifuentes puede servir para entender de mejor modo esto. “Sí todo, todo y te dai cuenta que ese trabajo en conjunto con Sename, como que yo siento
que es bien hecho, como que están pensando que es la vida, es maravilloso, ahora de hecho solo quiero ser mamá de hombres”.
Con este argumento, existe un cambio completo de expectativas, pues Francisca, inicialmente quería una niña. Por ende, podemos entender en cierta medida que en el fondo las expectativas de un hijo(a), pasan a ser irrelevantes, cuando las familias adoptan e incorporan a su hijo/a en su familia. Pasa a dar lo mismo la edad, el sexo del hijo/a, el color de piel, etc.
Para cerrar, y más relacionado con la necesidad por querer ser padres, notamos en las palabras de la familia Silva Fernández, que existe una “necesidad de entregar amor” lo que se traduce según María, a un deseo a nivel de corazón.
Asimismo, aparece desde Pablo, esta necesidad de entregar amor, para hacer familia, entendida en la idea de hacer familia o completarse como familia con la llegada de un hijo. Por tanto, aquí estaríamos en presencia de una respuesta al ideal de familia con hijos. La familia se completaría
105 con la llegada del hijo/a. O, la familia se debe entender con hijos, de lo contrario es una institución que no responde a su función y mandato social.
Estas consideraciones de la familia 2 en análisis, deberíamos pensar en su relación con la norma o la idea más frecuente de entender a las familias. Por esto, la necesidad de ser padres, como lo hemos relatado a lo largo del informe, responde a necesidades a nivel o dimensiones individuales, a nivel de pareja y familia. Pero a su vez, responde a exigencias del entorno inmediato de estas personas, quienes presionan por la llegada de un hijo(a) a sus familias, para que de ese modo se integren a pertenecer al circuito de “los padres/madres”. En consecuencia, quienes responden a la paternidad desde la adopción o desde lo biológico, estarían dando, de una manera u otra, una respuesta a un mandato desde lo social o axiológico; el deseo lo podemos entender también por su composición ideológica, cultural y religiosa.
Según Pablo y María, cuando se casaron siempre estuvo presente la necesidad y deseo de ser