Chapter 5 The K-Component Programming Model and Framework
5.4 Incoming and Outgoing C++ Connectors
115 Se observa de manera general y al igual que en la revisión de literatura sobre el Centro de Urabá, el retroceso en las actividades de auto abastecimiento, no sólo en cultivo y cría, sino también en la pesca, la caza y la extracción de otros recursos naturales, lo cual conlleva a sugerir que de continuar las condiciones actuales, estas actividades pueden tender a desaparecer, sobre todo en Puerto Girón y Casanova, donde cada vez hay una mayor integración con el sistema agroindustrial del banano y el plátano de exportación. Prueba de ello es que en su mayoría son los más viejos quienes aún conservan dichas prácticas.
En Zungo Arriba, a pesar de ser la comunidad con mayores características agrarias y donde se presentó mayor predominio de cultivos, los pobladores resaltaron una importante disminución en términos de las áreas sembradas, debido al hecho de que la mitad de su población no posee tierras allí, incluso ni la vivienda misma. Mientras los que compran tierras las dedican a la ganadería y la reforestación. Se observa además una falta de interés y recursos en la vereda para la recuperación de las áreas cultivadas en cacao que podrían constituirse en una eventual fuente de ingresos para sus familias.
Un aspecto importante que debe considerarse en este contexto es la influencia del sistema agroindustrial, con la oferta de trabajo asalariado y al jornal que se ha presentado de forma más o menos constante en estos lugares, como situación que también ayuda a explicar la disminución de la frecuencia de las actividades productivas tradicionales de las tres comunidades.
Sobre el acceso al trabajo asalariado en las fincas productoras de banano y plátano, puede afirmarse que sólo un porcentaje reducido de personas de Puerto Girón y Casanova se ha logrado articular a la agroindustria de un modo formal, vinculados como trabajadores asalariados con todos los beneficios de Ley. El resto terminan vendiendo su mano de obra al jornal, por un mínimo valor, mientras que ello les implica la mayor parte de su tiempo laboral y productivo.
En las entrevistas realizadas a personas consideradas como referentes de las comunidades, se evidenció como lo que ganan apenas les alcanza para vivir.
116 Incluso a veces deben recurrir a medidas extremas para sufragar gastos adicionales o imprevistos, como el empeño de objetos, la venta de animales de granja y el retiro de las cesantías. En estas condiciones no pueden ahorrar ni acceder a créditos. Dentro de este contexto, donde la población cada vez tiene menor acceso a la tierra mientras que aumenta la dinámica agroindustrial y el predominio de la gran propiedad, los pobladores han tenido que seguir buscando su sustento por fuera de las unidades familiares o sus sistemas tradicionales, el cual se basa principalmente en el dinero, que cada vez les alcanza menos para satisfacer sus necesidades básicas. De igual forma esta situación, sumada a la disminución de la agricultura de pancoger y la simplificación de los sistemas de producción, contribuye a explicar la dramática calidad de vida que afrontan los pobladores rurales, donde es común que se encuentren problemas como la desnutrición y la malnutrición, por ejemplo, dentro de territorios tan ricos y fértiles como son las zonas rurales del centro de Urabá. En cuanto a la poca agricultura de pancoger encontrada en Puerto Girón y Casanova, en ellas sobresalió el cultivo del arroz, aunque en cantidades poco significativas, mientras que en Zungo Arriba el cultivo de maíz, con una mayor frecuencia de siembra por parte de sus pobladores. Estos productos son destinados al autoabastecimiento principalmente y en menor proporción a la comercialización local; situación que se corrobora con lo mencionado en las fuentes consultadas sobre los cultivos tradicionales en la zona centro de Urabá, los cuales cada vez cuentan con menor representatividad. Incluso en los POT (2000), se señala que disminuyeron en un 50% en los últimos 15 años, lo cual ha hecho que cada vez se deban importar más alimentos desde los mercados de las ciudades cercanas, sobre todo Medellín la cual está a más de 300 kilómetros de distancia de Urabá.
De otro lado el tema de la propiedad de la tierra vuelve a aparecer como crítico, en cuanto a las dificultades de acceso por parte de los pobladores para establecer sus sistemas de producción. En Puerto Girón y Casanova se considera que además tiene una fuerte influencia el acelerado crecimiento de la población en las últimas décadas y en las tres comunidades el incremento en la venta de tierras desde los años 90 a grandes y medianos propietarios o inversionistas. Los nuevos
117 propietarios, cambian la vocación del suelo a la ganadería extensiva como única actividad que les garantiza ingresos mas o menos constantes y control sobre la tierra, pero con graves impactos sobre la biodiversidad regional, el deterioro de los suelos y de las aguas.
Se finaliza este aparte con un llamado de atención sobre la alta fragilidad ambiental de la región, mencionada en el contexto general de esta investigación, la cual hace parte de una de las área del país con mayor biodiversidad, como lo es el Chocó biogeográfico, y también acerca del acelerado proceso de potrerización al cual está siendo sometida, producto sobre todo del predominio de la gran propiedad y las estrategias de apropiación por parte de sus dueños. Durante el trabajo de campo se observó que los impactos ambientales negativos generados por las comunidades resultan mínimos ante los impactos en el manejo que del territorio hacen los administradores de la gran propiedad y los efectos de la existencia en la región de una de las agroindustrias de mayor relevancia a nivel nacional.