• No results found

STUDENT COMPUTER AND NETWORK USAGE POLICY PURPOSE

INDIVIDUAL RESPONSIBILITIES

Las características espaciales dentro de las viviendas y su disponibilidad de uso por los hogares que la habitan, se recogen en las preguntas que analizamos a continuación. Estas variables son la base fundamental para el cálculo del hacinamiento, definido como la relación entre la cantidad de cuartos en la vivienda con el número de habitantes de la misma o el cociente del número de ocupantes de un hogar determinado y la cantidad de cuartos utilizados para dormir116. La definición depende de si se desea

calcular el hacinamiento por vivienda o por hogares.

Para el cálculo del hacinamiento, la pregunta sobre la cantidad de dormitorios a nivel de la entidad “hogar” produce una respuesta mucho más detallada y certera que a nivel de la entidad “vivienda”. Esto, debido a que en una misma vivienda podría haber más de un hogar y no se asegura que la distribución espacial de estos sea equilibrada. Podría resultar que el hogar principal tenga más habitaciones a su servicio y menos personas que el hogar o los hogares secundarios, cosa que no se podría precisar en la pregunta hecha a nivel de la entidad “vivienda”.

El hacinamiento se define como el problema de sobrecarga del parque habitacional causado por un excesivo número de residentes en viviendas respecto la dotación de recintos en la misma117. El análisis

de este aspecto es importante debido a que coarta la privacidad e independencia de los habitantes de la vivienda, y puede relacionarse con situaciones de allegamiento y riesgos de contraer enfermedades por contagio, así como con daños físicos por la proximidad de artefactos e instalaciones.

El hacinamiento es una de las variables utilizadas para medir el déficit habitacional y constituye una de las dimensiones a partir de las cuales se estima la necesidad de acceso a la vivienda, una de las categorías consideradas para medir el Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas118.

Si se vincula la estimación del espacio disponible dentro de la vivienda, que suele medirse en los censos de población a través de la pregunta “cuartos en la vivienda”, con la cantidad de personas que residen en ella, pueden dimensionarse las condiciones de hacinamiento. De ahí la importancia de incluir esta pregunta en los censos.

116 CEPAL (1996), Déficit habitacional y datos censales sociodemográficos: una metodología.

117 Arriagada, Camilo: La dinámica demográfica y el sector habitacional en América Latina. Serie Población y Desarrollo. División de población CELADE. Chile. 2003. Pág. 24.

118 El Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) es un método definido por la CEPAL, en los años 80 para caracterizar la pobreza. Este método utiliza indicadores de los datos censales para constatar si los hogares satisfacen o no algunas de sus necesidades principales.

Es

tudio Met

odológico

123

Si bien la relación entre la cantidad de cuartos en la vivienda con el número de habitantes de la misma ofrece una aproximación a las condiciones de hacinamiento, el cociente del número de ocupantes de un hogar determinado y la cantidad de cuartos utilizados para dormir permite construir una medida más refinada de las condiciones de hacinamiento al interior de los hogares. El CELADE propone calcular el espacio disponible de acuerdo a este último criterio considerando como hacinados las hogares con 2.5 y más personas por dormitorio. Si la razón se eleva a 5 o más se trataría entonces de un hacinamiento crítico.

Evolución de la medición

Descripción

La siguiente tabla presenta las características principales de la medición del espacio disponible dentro de la vivienda en los censos realizados en República Dominicana:

La variable “cuartos en la vivienda” aparece por primera vez en el III Censo Nacional de Población de 1950 a partir de dos preguntas119:

1) “¿Cuántas habitaciones tiene?”. Para este fin, se tomaron en cuenta únicamente las habitaciones completas o que pudieran considerarse como tales, a saber, sala, comedor, dormitorios, cocina, etc. No se incluyeron los pasillos o entradas, despensas, cuartos de baño, cuartos sanitarios o habitaciones subalquiladas para oficinas a personas que no formaban parte de la familia.

2) “De éstas, ¿cuántas se utilizan como dormitorio?”, que se utilizaría para especificar cuáles de éstas estaban destinadas a ser utilizadas para dormir.

En el IV Censo Nacional de Población 1960 se pidió especificar el número de cuartos o habitaciones en la vivienda, sólo que la cocina no se consideraría como tal. A diferencia del censo anterior no se pidió especificar cuántos de estos cuartos eran utilizados como dormitorios.

Cuadro 38

REPÚBLICA DOMINICANA: Características principales de la Medición del espacio disponible dentro de la vivienda

119 Ver Instrucciones para empadronadores Censo 1950, Dirección General de Estadística. Mayo de 1950.

Espacio

disponible 1950 1960 1970 1981 1993 2002

¿Cuántas habitaciones

tiene?

Número total de cuartos que hay en la vivienda

¿Cuántos cuartos en total tiene esta vivienda? (Sin contar

cocina ni baño)

¿Cuántos cuartos para dormir tiene esta vivienda? (Aposentos)

¿Cuántos cuartos en total tiene esta vivienda, sin contar baños, cocina, pasillos ni

garaje?

a) ¿Cuántos cuartos ocupa este hogar?

b) De estos cuartos, ¿cuántos utiliza para dormir?

Alternativas

de respuesta - - - 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y más 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 o más -

Fuente: Oficina Nacional de Estadística. Censos nacionales de Población y Vivienda.

¿Cuántos cuartos ocupa este hogar? (Aposentos)

¿Cuántos aposentos o dormitorios tiene este hogar?

Pregunta censal Cuartos o habitaciones De éstas, ¿cuántas se utilizan como dormitorio? Número de cuartos usados habitualmente para dormir

124

Es

tudio Met

odológico

Para el próximo censo, la pregunta tomó una estructura de carácter combinado. Se trataba de la primera pregunta concerniente a características de vivienda dividida en cuatro partes:

1a) Número de viviendas en este edificio

1b) Número de hogares que comparten esta vivienda 1c) Número total de cuartos en esta vivienda

1d) Número de cuartos usados habitualmente para dormir

En el VI Censo Nacional de Población y Vivienda 1981 la pregunta aparece dos veces a través de la boleta censal:

1) En la sección que recogía los datos de la vivienda, donde se formuló de la siguiente manera: “¿Cuántos cuartos en total tiene esta vivienda?” y se especificaba “sin contar cocina ni baño”.

2) En una nueva sección destinada para las características del hogar la pregunta se subdividió en dos: “¿Cuántos cuartos ocupa este hogar? (Sin contar cocina, baño ni cuartos de uso común con otro hogar)” y “De estos cuartos, ¿cuántos utiliza para dormir?”.

Por otra parte, aparecen por primera vez en esta variable diferentes alternativas de respuesta codificadas del 1 - 9 y más.

Para el Censo de 1993, en la sección de vivienda se preguntó cuántos cuartos (específicamente) para dormir tenía la vivienda, mientras que en la sección de hogar se buscó cuantificar cuántos cuartos ocupaba el hogar independientemente de la finalidad de los mismos. Disminuyeron las opciones de respuesta, en este caso codificadas desde 1 – 7 y más.

En 2002, año del último Censo Nacional de Población y Vivienda realizado a nivel nacional, la variable pretendió medirse mediante las siguientes preguntas:

•¿Cuántos cuartos en total tiene esta vivienda, sin contar baños, cocina, pasillos ni garaje? •¿Cuántos aposentos o dormitorios tiene este hogar?

En esta ocasión, las respuestas no estaban codificadas.

Análisis de la evolución

Los censos 1950, 1970 y 2002 no sólo preguntaron con cuántos cuartos o habitaciones contaban las viviendas, sino que también indagaron respecto a cuántos de estos se utilizaban para dormir. Sin embargo, la nota más visible es la diferencia que se marca a partir del censo del 1981 en que se comienza a preguntar por los cuartos o habitaciones para dormir que tiene este hogar. O sea que, además de inquirir acerca del número de habitaciones por vivienda, también, a partir de este censo y hasta el 2002, se pregunta sobre los dormitorios en los hogares.

La inclusión de la pregunta acerca de las habitaciones de dormir utilizadas por los hogares añade una complejidad necesaria, ya que esta pregunta permite determinar la relación espacial a nivel de la entidad “hogar”.

Es

tudio Met

odológico

125

En 1981 se hacen tres preguntas diferentes: la primera se refiere a la cantidad de cuartos en la vivienda, pero especifica que no sean cocina ni baño; luego pregunta por los cuartos que ocupa este hogar, para preguntar por último, cuántos de estos utiliza para dormir. Más sencillo por ser sólo dos preguntas, el censo de 2002 pregunta por el total de cuartos en la vivienda, pero sin contar baños, cocina, pasillos ni garaje para luego preguntar por la cantidad de aposentos o dormitorios en el hogar. Sin embargo, al comparar las preguntas de estos censos con las hechas en el censo de 1993, podemos ver que se logra el mismo efecto práctico utilizando dos preguntas mucho menos complejas: ¿Cuántos cuartos para dormir tiene esta vivienda? (Aposentos) Para seguido preguntar ¿Cuántos cuartos ocupa este hogar? (Aposentos).

Recomendación:

•Se recomienda hacer la pregunta acerca de las habitaciones para dormir de la misma manera que se hizo en el censo de 1993 por ser esta la más sencilla y a la vez más precisa:

o ¿Cuántos cuartos para dormir tiene esta vivienda? (Aposentos) o ¿Cuántos cuartos ocupa este hogar? (Aposentos)

Bibliografía

Camilo Arriagada Lugo, El déficit habitacional en Brasil y México y sus dos mega ciudades globales: estudio con los censos de 1990 y 2000. CELADE (2001).

Naciones Unidas (1998), Principios y recomendaciones para los censos de población y habitación. Revisión 1.

United Nations (2008), Principles and Recommendations for Populations and Housing Censuses, Revision 2, New York.

Gobierno de Chile, Ministerio de Vivienda y Urbanismo (2004), El déficit habitacional en Chile. Oficina Nacional de Estadística (1920), Boleta Censal I Censo Nacional de Población, 1920.

Oficina Nacional de Estadística (1950), Boleta Censal III Censo Nacional de Población y Vivienda, 1950. Oficina Nacional de Estadística (1960), Boleta Censal IV Censo Nacional de Población y Vivienda, 1960. Oficina Nacional de Estadística (1970), Boleta Censal V Censo Nacional de Población y Vivienda, 1970. Oficina Nacional de Estadística (1981), Boleta Censal VI Censo Nacional de Población y Vivienda, 1981. Oficina Nacional de Estadística (1993), Boleta Censal VII Censo Nacional de Población y Vivienda, 1993. Oficina Nacional de Estadística (2002), Boleta Censal VIII Censo Nacional de Población y Vivienda, 2002.

126

Es

tudio Met

odológico

Oficina Nacional de Estadística (2002), Manual del empadronador del VIII Censo Nacional de Población y Vivienda, 2002.

Oficina Nacional de Estadística (2004), VIII Censo Nacional.

CELADE (1999), América Latina: Aspectos conceptuales de los censos.

Dirección General de Estadística (1950), Instrucciones para empadronadores Censo 1950. CEPAL (1996), Déficit habitacional y datos censales sociodemográficos: una metodología.

Arriagada, Camilo, La dinámica demográfica y el sector habitacional en América Latina. CELADE (2003), Oficina Nacional de Estadística (1970), Notas explicativas del V Censo Nacional de Población y Habitación, 1970. Dirección General de Estadística (1960), Manual de instrucciones para empadronadores.