El patrón de distribución de las especies de galatéideos incluidas en este estudio, reflejan las características principales del ciclo de vida de estos organismos. En su mayoría, las especies estudiadas son bentónicas, móviles, con un amplio espectro alimenticio y presentan un complejo desarrollo larval con varios estadíos (Gore, 1979; Christiansen y Anger, 1990; Konishi y Saito, 1990). Estas características les permiten a los individuos de las especies establecerse y, en algunos casos, ser predominantes en los fondos blandos del talud. En las zonas por debajo de los 200 m la estabilidad de los ambientes y la casi ausencia de barreras absolutas, el factor limitante para la dispersión de las especies podría ser la profundidad y el grado de influencia de las masas de agua presentes en las diferentes isóbatas, al interior de cada provincia. Las diferentes masas de agua presentes en cada una de ellas pueden restringir o promover el flujo genético a través de larvas entre provincias o ecorregiones, y determinar el índice de supervivencia de las poblaciones.
Atlántico
En términos generales, la provincia Atlántico tropical noroccidental (ATNOCC) es reconocida por su elevada riqueza en todos los grupos, como por ejemplo peces, moluscos, equinodermos y crustáceos. Los resultados obtenidos en este trabajo concuerdan con lo encontrado en el área, incluso en aguas profundas. Al menos para especies del talud superior continental del género Munida esta provincia puede constituirse en una zona de especiación debido a la gran variedad de ecosistemas que confluyen en
ATNOCC y el alto grado de conectividad entre ecosistemas que parece existir (Cowen et al. 2006). Además, se puede observar una restricción de especies al área del mar Caribe, incluida dentro de esta provincia. Las ocho especies restringidas a esta zona y presentes en aguas colombianas son: Anomoeomunida caribensis, Munida evermanni, Munidopsis brevimanus, Munidopsis colombiana, Munidopsis ramahtaylorae, Munidopsis reynoldsi, Munidopsis riveroi y Munidopsis spinoculata, y parecen no poder dispersase hacia las aguas cálido-templadas del sur o del norte (Melo-Filho, 1997).
La dirección de las masas de agua superficiales en la ATNOCC es predominantemente en sentido norte-sur y oriente-occidente, y está sujeta a cambios estacionales debido a la influencia de la Zona de Confluencia Intertropical. Una de las corrientes que influye en las masas de agua de esta provincia, y que además, podría estar limitando la distribución de algunas de las especies en la región del mar Caribe, es la corriente de las Guyanas. Esta corriente tiene su origen en la surecuatorial y fluye paralela a la plataforma brasilera en dirección sur-norte hacia el Caribe arrastrando aguas frías hasta las Antillas (Dominica, Islas Vírgenes y Santa Lucía). Otro ramal se desprende de esta corriente y sigue por el lado externo de las Antillas, hasta la península de Yucatán formando la corriente de Yucatán que posteriormente hace un giro anticiclónico local y se convierte en la corriente de la Florida. Este último, podría se el responsable de la delimitación septentrional de la distribución de las especies mencionadas.
Dentro de las especies recolectadas en el mar Caribe colombiano, Agononida longipes, Munida flinti y Munida valida además de encontrarse en ATNOCC también alcanzan a tolerar las aguas cálido-templadas de la provincia Atlántico Norte Cálido-Templado (ANCT). La presencia de estas especies en la ecorregión Golfo de México se puede justificar en términos de transporte de organismos durante las fases larvales a través de las aguas tropicales de la corriente del Caribe o por la corriente de la Florida. La corriente del Caribe logra entrar al golfo de Mexico por la parte sur-oriental
alcanzando el extremo norte, mientras que la corriente de la Florida pasa entre el sur de la península y el norte de Cuba hacia el nororiente hasta la ecorregión Las Carolinas, bañando las costas de Carolina del Norte y Virginia en Estados Unidos (Melo-Filho, 1997; Boschi, 2000). A pesar de la temperatura más baja en estas zonas, al parecer estas especies tienen un amplio espectro de tolerancia encontrándose en la misma región a diferentes profundidades con intervalos que pueden ir desde los 20°C entre 100 y 150 m de profundidad (preferida por M. flinti) hasta 12°C cerca a la franja de los 300 m (preferida por A. longipes y M. valida), lo que sugiere que la temperatura no es un factor limitante en la dispersión de las larvas de estas especies.
El desplazamiento de las especies de las provincias ubicadas en aguas tropicales hacia otras regiones del sur ocurre en dirección contraria al de las principales corrientes superficiales, estando este movimiento relacionado a las respectivas contracorrientes, las cuales son más francas y lentas. En la provincia Plataforma Norte de Brasil (PNB), hacia el sur, en aguas someras las desembocaduras de los ríos de la ecorregión Guyanas podrían constituirse en barreras a la dispersión de las especies, sin embargo, tratándose de especies de aguas profundas del talud superior continental dicha influencia es menor que en la plataforma. Así Munida angulata, Munida constricta, Munida flinti, Munida forceps, Munida irrasa, Munida pusilla, Munida valida, Munidopsis reinase, Munidopsis polita y Munidopsis sigsbei pueden superar estas barreras y ampliar su distribución hacia el sur hasta la Provincia Atlántico Tropical Suroccidental (ATSOCC) (Melo-Filho, 1997). Además de este transporte, la corriente de Brasil con dirección norte-sur, puede contribuir con el desplazamiento de galatéideos hacia las regiones (Spivak, 1997). Las condiciones menos favorables para la dispersión de los galatéideos presentes en la Provincia Atlántico Suroccidental Cálido- Templado (ASOCCCT), restrínge el número de especies a solo cinco, la mayoría representantes del género Munida (Boschi, 2000).
Pacífico
Las especies más someras aparentemente están más relacionadas con la provincia Pacífico Oriental Tropical del Océano pacífico y no parece observarse una dispersión hacia Pacífico occidental. Es posible que las especies encontradas hayan sido transportadas a las zonas donde actualmente se encuentran en la medida en que se movieron los fondos oceánicos a través del moviento de las placas tectónicas.
Las ocho especies presentes en la provincia Pacífico tropical oriental (PTOR) de estas, Galacantha diomedeae y Munida mexicana presentan una tendencia de distribución que se extiende dicha provincia el Golfo de California con numerosos registros al norte, mientras que con menores cantidades solamente Galacantha diomedae se dispersa hacia las provincias del sur de América a lugares como Ecuador, Perú y Chile.
En esta región del Pacífico occidental las especies se encuentran sujetas a fuertes variaciones estacionales ocasionadas por la corriente de Humboldt y fenómenos como el Niño o la Niña de ocurrencia períodica, además del sistema de corrientes superficiales predominantes en la región, como por ejemplo la corriente de Panamá (Lemaitre y Álvarez-León, 1992) la cual parece funcionar como un corredor de distribución y recepción de larvas de crustáceos (Boschi, 2000). De esta manera, algunas de las especies que se presentan en la provincia PTOR logran dispersarse hacia islas como Malpelo en Colombia y Galápagos en Ecuador, a su vez las larvas parecen migrar al norte y llegar a localidades como el golfo de California usando corrientes como la de Corta Rica. Estos mecanismos de dispersión parecen ser los responsables de la gran afinidad que tiene el Pacífico colombiano con las provincias Pacífico Nororiental Cálido-Templado (PNORCT) y Galápagos (GAL).
Con base a todas estas distribuciones y caracterísiticas de las diferentes provincias donde se encuentran distribuidas las especeies es importante recalcar que el Atlántico occidental tropical tiene una historia compartida con el Pacífico oriental lo cual se sustenta por la presencia de especies en común o cercanamente emparentadas de distintos grupos de organismos marinos (Salaza-Vallejo, 2000). Las especies profundas son las que en la actualidad pueden demostrar la historia de los océanos con sus amplias distribuciones. En la distribución de las especies profundas de la familia Galatheidae, al igual que las especies de aguas someras, se encontró una mayor riqueza en el Caribe que en el Pacífico oriental tropical. Se ha postulado que el Caribe presenta una plataforma continental mucho más amplia y variable y con mayores rasgos geológicos, lo que probablemente genera ambientes óptimos, a distintas profundidades, para el asentamiento de una mayor cantidad de especies de más géneros. Además, el Caribe ha experimentado una compleja historia geológica en la que los organismos han tenido varios patrones de colonización y extinción por causa del enfriamiento del océano en la glaciación del Pleistoceno. Desde el cierre del pasaje marino en Panamá hace aproximadamente tres millones de años, la región experimentó cambios intensos de temperatura en sus aguas y en el nivel del mar, causando la migración y extinción de algunas especies. De igual manera la generación de diversos tipos de ambientes, puede ser el responsable de los procesos de especiación en la región. La menor cantidad de especies y géneros en el Pacífico se puede atribuir a la estrecha plataforma continental con ambientes más homogéneos y menor mezcla de masas de agua (Brown y Lomolino, 1998).
Al observar la presencia de especies presentes en las diferentes provincias y las características de cada una de las áreas se observó que las especies someras confirman procesos de especiación en el Caribe. Por otra parte las especies de profundidades abisales sustentan la historia compartida de los oceanos, demostando que las presiones que ocurrieron a travez de la historia
de la tierra y la formación de los océanos no han repercutido sobre ellas. Por otra parte la alta riqueza en el Caribe sustenta la hipótesis planteada en la que se le considera a esta región en centro de origen de la familia y de la mayoría de organismos marinos.