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Chapter 4 Research method

4.7 Influential research approaches

4.8.1 Influential research methods

Hay tres tipos de preguntas que se escuchan corrientemente de personas que están en proceso de romper su adicción a una persona:

1. ¿Lo superaré alguna vez? Aunque utilice mi fuerza de voluntad para acabarla, ¿podré apartarle realmente de mi vida?

2. Si la acabo, ¿soportaré estar solo? ¿Me sentiré alguna vez bien estando solo?

3. ¿Volveré a tener otra relación amorosa? ¿Y por qué debería ser mejor que lo que tengo ahora?

Estas preguntas plantean el tema de cómo será su vida cuando termine su relación con su pareja actual. La preocupación subyacente es si hay vida después de la adicción. Pero cada pregunta se merece una respuesta detallada.

¿Lo superaré alguna vez?

Aquí tiene dos ejemplos de vidas de personas que hemos conocido, Eileen (y Peter) y Jason (y Dee).

Unos meses después de que Eileen terminase su relación con Peter, llamó diciendo si podía pasarse por ahí y verla «por los viejos tiempos». Eileen se sentía un poco vulnerable porque había tenido una mala semana tanto en su vida social como laboral, así que dijo que de acuerdo. Comentó:

«Básicamente creo que estaba probándome para ver si realmente estaba acabada. Comprobé que no sentía nada por él cuando le vi. ¿Dónde estaba la antigua atracción? Me di cuenta de que tenía barriga y los ojos pequeños y que no me parecía tan atractivo como antes. A pesar de ello, me acosté con él. Esta fue la prueba verdadera porque siempre había sentido que

el sexo era muy especial con él. Recuerdo que le dije que no podría encontrar a nadie que hiciera el amor como Peter. Bueno, fue una gran nada. No es un amante especialmente bueno o tierno. Lo intenta con voluntad, pero está claro ahora que es porque su ego hace que desee que todas las mujeres sientan que él es el mejor. Y yo pensaba que era porque me quería y lo expresaba de ese modo. Al cabo de un rato, le detuve. No podía esperar más para que saliera de ahí. Cuando se fue, no me sentí especialmente triste o satisfecha. Me sentí indiferente. Ahora sí que está fuera de mi vida».

Y Jason me dijo que se había precipitado tras Dee por una calle.

«Estaba fabulosa y sentí que volvían los sentimientos antiguos. La invité a comer conmigo y, mientras hablábamos sentados, sucedió algo muy extraño. La vi con distancia, como si estuviera mirando un primer plano de su cara en el cine -y sobre todo de su boca. Su boca apenas dejaba de hablar y todo el tiempo era sobre ella. No importaba lo que yo dijera, después de que consiguiera proferir un par de frases, ella las relacionaba con ella de algún modo y empezaba a parlotear y parlotear de la más increíble forma centrada en Dee. Y humillaba a todo el mundo con su famoso sarcasmo mordaz que yo solía encontrar tan agudo. Ahora me parecía aburrido y pesado. Ante mis ojos, su belleza se convirtió en vulgaridad y vacío y finalmente en fealdad... Nunca creí que iba a decir esto, pero espero no verla más.»

Estos ejemplos ilustran que la adicción puede romperse totalmente y que los sentimientos pueden cambiar por completo, incluso cuando tanto la atracción (el enamoramiento) como los sentimientos del Hambre de cariño eran muy fuertes. (De hecho, cuando los sentimientos se convierten tanto en su opuesto, es una buena indicación de que ha existido adicción, La adicción se basa en una ilusión y cuando la ilusión desaparece, la-decepción inevitable y el enfado a menudo pintan al último amante con matices despiadadamente repugnantes. Esto se diferencia de la mayoría de relaciones íntimas no adictivas que, cuando terminaron, con frecuencia dejaron intactos los primeros sentimientos (de amistad y calor). Tanto Eileen como Jason habían trabajado mucho para lograr un cambio total en sus sentimientos. Habían contemplado sus relaciones con candor creciente y con una conciencia elevada quién eran ellos y las demás personas en esta interacción. No se apagaban de repente. Se trataba del punto final de un largo viaje de descubrimiento y desilusión. Y lo que es más importante que el hecho de que acabaran estas relaciones tan

radicalmente es que tanto Eileen como Jason durante un tiempo, después de sentir atracción al conocer a otras personas como Peter y Dee, pasaban por Etapas de compensación de la adicción. Primero, evitaron deliberadamente implicación con estas Personas fetiche de cariño porque sabían que no era bueno para ellos. A continuación, descubrieron que ya no estaban ligados a dichas personas. Finalmente se sintieron repelidos y «alérgicos» Tal como dice Jason:

«Estaba hablando con una mujer en una fiesta. Tenía esos ojos destellantes y esa locuacidad incesante que siempre me enganchaba. Pero esta vez pude oír lo que decía y mirar lo que hacía y todo se reducía a «Yo, yo, yo». Esta vez, no dejé que sus miradas y su efervescencia impidieran que viera cómo era y que supiera tan claramente como si tuviera una bola de cristal la pesadilla que sería tener una relación con ella. Me disculpé y huí».

Este es el mismo Jason que, en sus relaciones con las mujeres, había estado comprometido eternamente en el vano y frustrante desafío de intentar que su fría y egocéntrica madre fuera cálida y cariñosa. Finalmente, había dejado de lado esta tarea y había empezado a moverse en direcciones más prometedoras para su satisfacción.

Lo que también indican estos ejemplos es que romper una adicción con una pareja concreta no debería, en el mejor de los casos, ser un acto aislado y único. Tiene su valor más perdurable como parte de un proceso mayor. La ruptura debería ser parte de una comprensión creciente de la forma que sentimientos y necesidades de esa Etapa temprana en la que dependía de los demás para todo ahora han provocado que se ate a otra persona. Debería conferirle el conocimiento interior que se ha estado ocultando de que solamente a través de dicho vínculo podrá sentirse completo, capaz, seguro, válido y feliz. Debería significar más que simplemente cortar el vínculo con dicha persona, porque esto puede hacerse impulsivamente con miedo o enojo, sin haber aprendido nada- En vez de esto, debería entenderse como un paso mayor para dominar su tendencia de dejar que su Hambre de cariño controle su vida. En definitiva, debería abrirle el camino hacia un objetivo mayor -reclamar la posesión completa de usted mismo.

Esta idea se expresó poéticamente en el delicado y sensible libro How to Survive the Loss of a Lover.

la necesidad que despertaste

pero cada vez parece ser menos y menos

el modo de llenar esta necesidad que soy29

29. Melba Colgrove, Haroíd Bloomfield and Peter McWilliams, How to Survive the Loss ofa Love (N.Y.: Bantam, 1976), p. 93.

¿Soportaré estar solo?

El segundo tipo de pregunta que suele hacerse es: «¿Seré capaz de soportar estar solo? ¿Me sentiré bien alguna vez estando solo?». He visto que personas que han temido intensamente estar sin pareja se han encontrado con que, después del período inicial de desenganche, no era tan terrible como se habían imaginado. Han empezado a descubrir el valor autoafirmante de ello, la «dignidad» como dijo una persona. Y han podido aprender los únicos placeres y comodidades de no tener una vinculación principal. Pero solamente llegará a este punto de sentir que todo está bien estando solo si se permite experimentarlo todo, incluyendo parte de la agonía principal y depresión y no precipitarse compulsiva e impulsivamente hacia la primera relación que encuentre. Tenga en cuenta esa Etapa en la que acabó una relación y no empezó otra con el fin de tener un tiempo para lograr conocer sus propios sentimientos y recursos, una oportunidad preciosa para descubrir las profundidades de su Hambre de cariño y aprender formas nuevas y no adictivas de controlar esas viejas y poderosas necesidades. Ha habido ejemplos en este libro de personas que han pasado por este dolor, soledad y desolación, para descubrir sus fuerzas y su capacidad para sobrevivir y que han emergido con un claro sentido de que el centro de su existencia está dentro de ellos y no en otra persona. El valor de este empeño lo ha expresado de modo convincente Stanton Peele:

«La prueba de su ser seguro, de nuestra capacidad de conexión, es la capacidad de disfrutar de estar solo. La persona cuyas relaciones no son compulsivas es una que valora su compañía. Es más fácil estar cómodo con un ser que sea capaz de crear vínculos satisfactorios con la vida. Entonces, damos la bienvenida a Etapas de soledad en las que podemos ejercitar y

expresar esta parte de nosotros mismos tanto en el mundo real como en la imaginación. Podemos enorgullecernos de una autosuficiencia que, aunque no sea total, puede soportar muchas presiones. Esta autosuficiencia también sirve como baluarte de nuestras relaciones».30

Un aspecto de autosuficiencia implicado en dirigir su Hambre de cariño necesita, como residuo legítimo e ineludible de su pasado infantil y, en vez de buscar a otra persona para que acometa la tarea de satisfacer estas necesidades, aprender cómo satisfacer muchas de ellas por usted mismo. En otras palabras, debe aprender a escuchar las peticiones del niño interior y convertirse, para él o ella, en el mejor padre que pueda ser -un mejor padre del que tuvo realmente Ser un padre tan bueno implica tanto atención como directrices. Debe ser bueno para dicho niño, amarle profundamente, hacer cosas agradables por él, decirle cosas que alimenten su autoestima y confianza, decirle que siempre estará ahí y no regañarle por ser un niño. (Después de todo, no puede evitarlo; además, solamente es una parte de usted que puede evitar, sin odio o enojo, que tiranice su vida.) Aunque pueda llegar a mimarlo de muchas maneras, cuando evite que tiranice sus acciones, le estará ofreciendo una orientación paternal. Y también podrá darle dicha orientación enseñándole que todas sus necesidades no deben satisfacerse inmediatamente, que él puede asumir el dolor de no ser gratificado, que estar solo puede estar bien y que es posible que él no necesite ni busque ligarse a otra persona determinada para que satisfagan sus necesidades.

Cuando hablo de autosuficiencia y de ser su propio padre no estoy abogando por una existencia de reclusión espartana y de celibato. Al contrario, puede haber muchas personas y amistades enriquecedoras en su vida. Puede haber sexualidad y todo tipo de actividades estimulantes nuevas y viejas. La única abstinencia necesaria es abstenerse de permitir que el vacío actuad de su vida le conduzca a cualquier tipo de satisfacción adictiva de su Hambre de cariño, ya sean las drogas, la bebida, la alimentación compulsiva, la promiscuidad compulsiva u otra relación «amorosa» compulsiva. Un hombre dijo que sentía que estaba siempre caminando con el cordón umbilical en la mano, buscando a alguien a quien conectárselo y se lo conectó a la relación más cercana. Aprendió muy poco sobre su propia capacidad de estar solo y ser autosuficiente. Cuanto más evite estos intentos desesperados para no enfrentarse a su independencia, más podrá experimentar un imponente sentido maduro, respetuoso hacia sí mismo acerca de quién es. Nadie podía haberlo

dicho mejor que Eileen, al final de su largo viaje de recuperación de su adicción.

«He aprendido que la única persona con quien no puedo vivir es conmigo misma. Nadie más es imprescindible para mi supervivencia. «Mi yo» estuvo perdido durante mucho tiempo, ¿verdad?...Comprendo que voy a estar para siempre conmigo misma, así que la relación conmigo es lo primero... Ahora «sola» ha pasado a significar íntimo, no solitario. Estar solo es especial».

¿ Volveré a tener un nuevo amor?

El tercer tipo de pregunta trata de nuevas relaciones: «¿Tendré alguna vez un nuevo amor? Y ¿por qué debería ser mejor que el que tengo ahora?». Es muy probable que tenga otra relación si lo desea, aunque no haya garantías. Puede evitar tener una si lo elige así. Quizás esto se trataría de una simple preferencia -o podría ser una reacción autoprotectora para desgracia de la última. Usted puede decidir recluirse, no responder a las señales de los demás, ser hostil o no hacer ningún esfuerzo- Sería importante reconocer que usted ha hecho esta elección y no culpar a su falta de éxito para formar relaciones nuevas en la mala suerte o la ausencia de oportunidades. Pero, si esta abierto a una nueva relación y crea ocasiones para conocer y estar con gente, hay una gran probabilidad de que tenga un nuevo amor.

¿Será mejor que el que ha abandonado? Esto también será cosa suya. No tiene que ser mejor. Incluso podría ser peor. Y hay muchas probabilidades de que sea igual de mala si repite sus antiguos y desafortunados patrones para seleccionar compañeros y las formas autodestructivas de interactuar con ellos. Lo más importante que podría haber aprendido de la finalización de su relación pasada es una conciencia de cómo puede verse influido por su Hambre de cariño. En especial, es esencial que capte esto mientras su Hambre de cariño provenga de la infancia en la que fue apropiadamente dependiente, ahora podría estar llevándole a relaciones en las que dicha dependencia es inapropiada y le hace daño tanto a usted como a la relación. Y podría experimentar esta dependencia renovada como si fuera un amor verdadero. Pero no lo es. El Dr. M. Scott Peck lo expresa de este modo:

«... la dependencia puede parecer amor porque es una fuerza que hace que la gente se vincule intensamente. Pero en realidad no es amor; es una forma

de antiamor. Tiene su génesis en un fracaso de los padres hacia el amor y perpetúa el fracaso. Busca recibir más que dar. Nutre el infantilismo más que el crecimiento. Funciona para aprisionar y estrechar antes que liberar. En último extremo destruye más que construye personas».31

Quizás el único punto en que casi todos los escritores sobre el tema están de acuerdo es en el impacto destructivo que los sentimientos de dependencia infantil, pueden tener cuando dominan la relación amorosa de un adulto. Stanton Peele enfatiza los efectos graves de estas necesidades poderosas de ambas partes:

«Puesto que las partes en una relación adictiva están más motivadas por sus propias necesidades de seguridad que por una apreciación de las cualidades personales mutuas, lo que más buscan de sí mismos es la reafirmación de la fidelidad. Por consiguiente, es muy probable que exijan la aceptación sin protesta de ellos mismos como son, incluyendo sus defectos y peculiaridades...

«Dichos amantes exigen que el otro cambie… que los demás cambien... Pero las adaptaciones esperadas o exigidas están totalmente dirigidas hacia los demás y no implican que haya mejorado la capacidad para tratar con otras personas o con el entorno. Al contrario, los cambios que exige una parte de la pareja del otro para satisfacer mejor sus propias necesidades son casi siempre perjudiciales para el desarrollo general del otro como persona... De hecho, una capacidad disminuida para hacer frente con algo o alguien es bien recibido por el otro como una sólida garantía de lealtad hacia la relación.

... Este es el motivo por el cual un adicto realmente espera que su amante no conozca a nadie nuevo y disfrute de la vida, puesto que esto sugiere vínculos rivales e intereses que le harían menos dependiente de él».32

Si la dependencia es destructiva para las relaciones amorosas, ¿qué debe hacerse con el residuo irreductible de necesidades del nivel de Hambre de cariño? Todo el mundo tiene estas necesidades, aunque algunas personas han

31. M. Scott Peck, The Road Less Travekd (N.Y.: Touchstone, 1978), p.105. 32. Stanton Peele, Love and Addiction (N.Y.: Signet, 1975), p. 85.