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El origen del Tratado Euro-Atlántico en 1949 fue crear una asociación cuyo poder disuasorio militar evitara sufrir agresiones militares contra sus aliados. Esta misión sigue presente y sobre ella se apoyan el resto de funciones que se van añadiendo, fruto de las diversas cumbres celebradas, con la intención de adaptar a la Alianza con los nuevos retos que van surgiendo.
Una de las cumbres más decisivas en este aspecto fue la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN celebrada en Washington los días 23 y 24 de abril de 1999, donde se aprobó el documento que define las grandes líneas de actuación de la Alianza (Concepto Estratégico12), que ha estado vigente hasta noviembre de 2010.
Los jefes de Estado de los países de la OTAN y su secretario general, durante la inauguración de la Cumbre de Washington (1999).
El Concepto de 1999 reafirma la postura fundamental y permanente de la Alianza de salvaguardar la seguridad y libertad de sus miembros por medios políticos y militares; proclama la validez de la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho, y expresa el compromiso de la Alianza tanto con la defensa común como con la paz y estabilidad en toda la zona euro-atlántica. El Concepto describe el entorno estratégico y evalúa los previsibles riesgos y retos de seguridad. Así se pone de manifiesto la poca probabilidad de la existencia de una guerra europea de gran envergadura, pero existen peligros derivados de conflictos étnicos, la violación de los derechos humanos, la inestabilidad política y económica, y la proliferación de las armas nucleares, biológicas y químicas, y sus medios de lanzamiento. El terrorismo, el crimen organizado, los problemas en el suministro de recursos energéticos y los movimientos masivos de población pueden afectar a la estabilidad.
12 El Concepto Estratégico constituye la declaración autorizada de los propósitos y tareas de la OTAN, y la directriz al máximo nivel respecto a los medios políticos y militares a utilizar en la consecución de sus objetivos.
En la última Cumbre, celebrada en Lisboa en noviembre de 2011, se ha aprobado el nuevo concepto estratégico para adaptarse al siglo XXI, marcando los pasos de la OTAN en los próximos diez años. Fue dirigido por la ex secretaria de Estado norteamericana Madeleine Albright. Desde el ciberespacio al terrorismo,
pasando por los misiles de largo alcance o la seguridad energética, nuevos factores han restado vigencia a las fronteras y limitaciones geográficas. El nuevo concepto reafirma el compromiso de la OTAN de la defensa mutua de sus socios. Ha sido una reiteración de lo básico que ahora se complementa con medidas para adaptar la Alianza a las nuevas amenazas
En palabras del secretario general, "El concepto estratégico crea una Alianza más eficaz, implicada y eficiente que nunca. Más eficaz porque la OTAN invertirá en capacidades clave como la defensa antimisil, cíberdefensa y transporte aéreo estratégico y táctico. Más implicada, porque la OTAN se abrirá para conectarnos con nuestros socios en el mundo, países y otras organizaciones. Y más eficiente porque estamos quitando grasa, aunque seguimos invirtiendo en músculo, por ejemplo, reduciendo nuestra estructura de mando en alrededor de 5.000 personas"
Otro de los puntos tratados en el nuevo concepto, es la de estrechar lazos con terceros, en aras a compartir la defensa. También aborda el papel de la disuasión nuclear, de forma más discreta que en su versión de 1999 complicada ahora por la aparición del escudo antimisiles del que se va a dotar la Alianza . Los
aliados se proponen "buscar la cooperación de Rusia en la defensa antimisiles".
En resumen, el Concepto Estratégico de 1999 confirma el objetivo permanente de contribuir a la seguridad y estabilidad de la zona euro-atlántica. Este fin es el pilar sobre el que recae todo lo demás. Más de diez años después el nuevo concepto estratégico sigue en esa misma línea.
1.3.1.-Fines y objetivos presentes y futuros. Nuevos retos.
Se esperaba la revisión del concepto Estratégico de la Alianza en la cumbre de Estrasburgo-Khel (Francia-Alemania) en 2009, si bien tuvo lugar en la siguiente
reunión celebrada en Lisboa. Las cuestiones que mayor interés despiertan en la Alianza son:
- La voluntad de sus miembros de que la OTAN siga siendo un organismo con un gran poder en la seguridad internacional.
- La resolución del conflicto de Afganistán - Fortalecer las relaciones OTAN- Rusia
- La misión militar de Kosovo (KFOR) y la situación de los Balcanes.
- La adquisición de la condición de socio a Albania y Croacia. Política de apertura. - La política nuclear y antimisiles.
Aunque la Alianza tiene su origen en el esfuerzo colectivo de luchar contra la amenaza del expansionismo del comunismo soviético, en la actualidad esta amenaza es inexistente, y sin embargo los aliados han querido mantener esta organización para hacer frente a nuevos desafíos surgidos a finales del siglo XX y principios del XXI, mediante una capacidad operativa militar colectiva, y poniendo en común valores democráticos que pretenden garantizar la paz social, política y la estabilidad económica. Ha sido necesario, realizar cambios estructurales para hacer frente a la nueva realidad, y uno de los más importantes ha sido el cambio de la naturaleza de la OTAN, que ha pasado a ser, desde una organización surgida para la defensa común de sus miembros (artículo 5 del Tratado de Washington), a ser una herramienta de garantía de la seguridad no sólo de sus miembros sino internacional. Eso explica que la Alianza, no sólo no ha desaparecido, sino que tiene cada vez un mayor papel en el nuevo entorno estratégico..
Algunos de los acontecimientos que justifican la continuidad de la OTAN, serían:
1. Gran expansión militar de China, India y Japón.
2. Nuevas potencias nucleares, que hacen alarde de su potencial realizando amenazas de ataque nuclear como Irán o Corea del Norte.
3. Terrorismo islámico; Al-Qaeda, sigue siendo una amenaza para los países OTAN, ganando adeptos a sus ideas.
4. Tendencia ascendente a la existencia de operaciones de mantenimiento de paz. Guerras regionales latentes.
5. Necesidad de controlar la política de armamento y desarme. 6. Cerrar la misión de Afganistán.
7. Mejorar las relaciones con Rusia. 8. Difusión de valores democráticos.
El nexo entre Europa y Estados Unidos, a pesar de la existencia de distinta visión estratégica, es algo que beneficia a ambas partes. Es necesario aprovechar los beneficios de la actuación conjunta para obtener economías de escala y sinergias, respecto a la tecnología militar, fuente de información, industria militar etc. Algunos de los retos a los que debe hacer frente la OTAN, como organización, son: 1. Mantener la cohesión de los países socios, armonizando los intereses
nacionales con los colectivos.
2. Única visión estratégica entre Norteamérica y Europa. 3. Política de ampliación de miembros de la Alianza.
4. Determinación de un nuevo modelo de financiación, acorde a los nuevos compromisos internacionales, que garantice equidad en el reparto de la carga económica, y así, evitar recelos entre los aliados.
5. Paliar las disparidades de capacidades existente, no solo en el plano económico sino en el táctico y operativo
6. Entrenamiento, interoperatividad y despliegue de cada vez mayor número de efectivos militares. Cumplimiento de los compromisos adquiridos en las distintas cumbres celebradas.
7. Dotar al personal desplegado de las inversiones necesarias, fundamentalmente solventar las cuestiones relativas al transporte estratégico. 8. Potenciar tecnológicamente el sector de la Defensa.
9. Cooperación con otros organismos internacionales.
Son muchos los retos a los que se enfrenta la Alianza, sin embargo, existe buena predisposición por parte de sus miembros para llegar a consensos. Entre las
actuaciones de la OTAN en el marco internacional, destacamos las misiones internacionales por su importancia político-militar, su coste económico, así como por ser una cara visible de la Alianza hacia el ciudadano.
1.3.2.-Misiones internacionales de la OTAN.
A principios de 1990, la Alianza fue testigo de un cambio en el marco de la seguridad internacional que supuso tomar partida en la situación. Así la OTAN ya no sería una Alianza exclusivamente defensiva (actitud pasiva), sino que debió asumir un papel más activo en el marco de la Comunidad Internacional, apoyando operaciones de mantenimiento de paz, y así lo hizo ante la crisis de los Balcanes en 1995. A pesar de los esfuerzos diplomáticos para terminar con el conflicto de Bosnia-Herzegovina, Naciones Unidas, que tiene la responsabilidad máxima en la paz y seguridad internacional, pidió la colaboración de la OTAN para intervenir.
Entre 1992 y 1995, la Alianza adoptó varias decisiones trascendentales que condujeron a la intervención de sus fuerzas navales en el Adriático, junto a la Unión Europea Occidental, para supervisar y hacer cumplir las sanciones y el embargo impuestos por las Naciones Unidas, así como de su fuerza aérea, en principio para supervisar y después para imponer la zona de exclusión aérea sobre Bosnia- Herzegovina. También proporcionó apoyo aéreo a la Fuerza de Protección de las NU (UNPROFOR) en Bosnia-Herzegovina, y autorizó ataques aéreos para aliviar la presión sobre Sarajevo y otras áreas amenazadas, declaradas Zonas Seguras por las Naciones Unidas. Para ayudar a que se mantuvieran los acuerdos de paz, la OTAN desplegó tropas bajo mandato de la ONU (IFOR). La decisiva actuación de la Alianza en apoyo de las Naciones Unidas, combinada con una decidida presión diplomática, permitió en otoño de 1995 romper el cerco de Sarajevo, conseguir un alto el fuego real y alcanzar una solución negociada al conflicto. Esta operación fue un éxito y puso de manifiesto la intención de apoyo de la OTAN a Naciones Unidas y su preparación para ello.
Entre 1995 y 2004, las tropas de la OTAN están presentes en Bosnia y Herzegovina para vigilar el cumplimiento de las condiciones de paz firmadas y facilitar la construcción de los países tras la guerra sufrida entre 1992 y 1995. En Diciembre de 2004 la Unión Europea se hace cargo de la misión, con la llamada Operación Althea, hoy en día vigente. De esta forma, la OTAN ha pasado de desempeñar un papel relativamente modesto de apoyo a las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, a asumir el control pleno de complejas operaciones que implicaban la participación de fuerzas militares de numerosos Socios y de otros países no pertenecientes a la OTAN. Esa experiencia, práctica y operativa, de cooperación en materia militar ha tenido amplias repercusiones, como la de mejorar la cooperación política de la OTAN, no solamente con sus Socios sino también con otros países, en un proceso muy beneficioso para la seguridad y estabilidad de toda Europa.
Desde ese momento la OTAN ha ido asumiendo un papel cada vez más importante en este tipo de operaciones. Actualmente cerca de 70.000 militares están desplegados en alguna de las operaciones en vigor como son Afganistán, Kosovo, Irak, Mar mediterráneo, África y Somalia.
Como se puso de manifiesto en la última cumbre OTAN, la operación militar de Afganistán es una guerra muy importante porque se está alargando en el tiempo más de lo esperado y por el coste personal, económico y moral que está suponiendo sobre los países aliados. Se puso de manifiesto la necesidad de un giro en la estrategia de ocupación para derrotar a Al-Qaeda, de retirada progresiva de tropas militares, con un enfoque más civil, político y regional reforzando la autonomía de las fuerzas militares y políticas afganas. Para ello existen compromisos de movilizar mayor número de tropas y recursos económicos. Pero sin duda ha sido Irak la operación que puso de manifiesto la división entre Estados Unidos y algunos de sus aliados europeos13.
13 Turquía invocó un artículo de la OTAN, que declara formalmente al país bajo amenaza, y llama a sus aliados a iniciar consultas sobre defensa mutua. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, afirmó que su país actuaría para proteger a Turquía en caso de un conflicto bélico en Irak, a pesar de que Francia, Alemania y Bélgica vetaron el los planes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de fortalecer las defensas turcas.. Las negativas de numerosos países europeos a que la OTAN actuara en Irak,