• No results found

La respuesta o la capacidad resolutiva de los líderes comunitarios fue otra sub categoría que emergió a partir del discurso de los participantes. En ésta, se agruparon dos conjuntos de significados que le dan cuerpo a este concepto, esto son; los recursos comunitarios y las estrategias o acciones que la comunidad implementa para hacer frente al fenómeno.

El concepto de recursos comunitarios hizo referencia a los equipamientos físicos, humanos, económicos e institucionales que promueven el desarrollo de la comunidad. En este sentido, destacan las instituciones educativas, de salud y las lideradas por la fuerza pública como agencias que continuamente realizan acciones de prevención del consumo de sustancias psicoactivas, así mismo describen el trabajo de los centros de desarrollo comunitario que tienen en el sector y desde donde se promueven otras acciones importantes.

En consecuencia, con lo anterior, los líderes comunitarios destacan el recurso humano, enunciando que en el sector se cuenta con líderes con amplia experiencia sobre el tema, conocimientos y saberes empíricos que facilitan impulsar su capacidad resolutiva por parte de los diferentes agentes comunitarios. De esta forma, se evidencia cómo emerge lo que Jodelet (40) describe como un conocimiento específico, un saber empírico (no científico) de lo social cuyo contenido se articuló a partir de las vivencias, la observación, del análisis de dicha observación, construyendo nociones y lenguajes de la realidad que orienta la forma

69 como los lideres establecen sus formas de relación y su forma de comunicación, así como también define desde dónde y hacia dónde se dirigirán sus acciones para enfrentar el consumo de sustancias psicoactivas.

Al contrastar lo anterior con la evidencia científica, se puede significar según Romero (22) que las comunidades capaces de evaluar sus propios riesgos en su espacio urbano y que a su vez, logran establecer elementos de protección, constituyen un recurso comunitario invaluable. Con lo anterior concuerda Botello (107), quien plantea que es la comunidad la responsable de definir y priorizar a partir de sus necesidades, los factores de riesgo y los recursos que se aplican a las estrategias de salud pública

Por otro lado, la capacidad resolutiva de una comunidad se entiende según Montero (58, 59) como todo proceso de autogestión que permite la inclusión y participación de actores sociales en el poder y toma de decisiones sobre el desarrollo de la comunidad. De esta manera la gestión social se convierte en un acto social porque genera que las personas sitúen su autodeterminación en su comunidad. Entonces, cuando se logra que un proceso como este se implemente, la comunidad tiende a encontrar un espacio canalizador de problemáticas, la elaboración de estrategias y distribución de las responsabilidades. Precisamente las estrategias y/o acciones que los líderes comunitarios implementan para la intervención del control del consumo de sustancias psicoactivas es una de los elementos que emergieron en el discurso de los líderes comunitarios.

Las acciones o estrategias de intervención comunitarias halladas a partir de los discursos de los líderes comunitarios se agruparon en tres tipos: servicios de formación, acciones de recuperación del territorio y movilización comunitaria mediante propuestas artísticas, deportivas y culturales. Para llevar a cabo estas acciones, los líderes comunitarios organizan a la comunidad y realizan continuamente alianzas con entidades públicas y no gubernamentales orientadas principalmente hacia los adolescentes y los jóvenes para ofrecer servicios. Respecto a las estrategias de formación se evidenció que establecen escenarios y procesos de formación laboral y capacitación para los jóvenes que están en alto riesgo psicosocial.

Otro tipo de acciones orientadas por los líderes comunitarios son aquellas destinadas a la recuperación del territorio, aquí se agrupan todas las acciones que focalizan su objetivo en recuperar espacios geográficos deprimidos como los escenarios deportivos, culturales y artísticos. Estas facilitan a que la comunidad se apropie y utilice estos espacios. El último grupo de acciones están destinadas a la movilización y la proyección de la comunidad mediante intervenciones deportivas y artísticas para adolescentes y jóvenes. El objetivo de estas actividades es la ocupación del tiempo libre a la población en riesgo y establecer espacios de convivencia y participación ciudadana que también promueve la acción comunitaria en favor de la niñez, la adolescencia y la juventud. En esta línea, se encontró un

70 tipo de acción sumamente interesante, en donde se impulsa la constitución de zonas de convivencia, en las cuales, incluso se tolera el consumo de sustancias psicoactivas como una forma de inclusión y menguar así la violencia entre adolescentes y jóvenes.

Con base a lo anterior, se observa que las acciones tienen nociones sobre la prevención del consumo de sustancias psicoactivas, resaltando estrategias que resaltan estilos de vida saludables, la educación y sobre todo, como menciona el Reporte del Ministerio del Interior de Chile (33) acoge la diversidad de hábitos, creencias, intereses y lenguajes juveniles. Así mismo, se destaca la utilización del deporte y actividades artísticas para la promoción de la salud. De hecho, la Alcaldía de Santiago de Cali en su estudio sobre Estrategias Comunitarias de Convivencia y Seguridad (108) resaltó el deporte como medio para promover la convivencia en zonas de la ciudad de Cali en donde se experimentan problemas relacionados con el consumo y expendio de drogas. De esto modo, se destaca que la práctica deportiva se ve como una herramienta para intervenir con adolescentes y jóvenes(108).

Continuando el análisis de las acciones o estrategias comunitarias que se implementan a favor del desarrollo de problemáticas complejas, Bang (109) plantea que las prácticas orientadas a la promoción de salud mental comunitaria facilitan la transformación de lazos comunitarios y aumentan la participación hacia el cambio de las realidades. En esta misma vía, este autor refiere que estas acciones establecen condiciones para el desarrollo de un pensamiento creativo colectivo, crítico y dirigido a la acción (109). Ahora bien, las prácticas y acciones comunitarias que implementan los líderes comunitarios participantes del estudio están en concordancia con lo expresado por Bang, remarcando que éstas pueden ser consideradas como dispositivos de promoción de la salud mental, ya que se proponen estrategias múltiples y flexibles que busca la transformación de la comunidad y permite ésta identifique sus propias problemáticas.

A partir de lo anterior, las estrategias comunitarias halladas en el discurso de los líderes comunitarios no se distancian de las encontradas en el estudio de Bang (109), quien define que la apertura de escenarios para la cultura, la recreación, el deporte y el arte van tejiendo acuerdos entre las necesidades y soluciones a las problemáticas de la comunidad, las cuales son consideradas como una forma creativa de hacer promoción de la salud. En conclusión, estas nociones epistemológicas sobre la promoción de la salud mental orientan a la comunidad hacía la generación de procesos participativos y la transformación hacia una comunidad más inclusiva y saludable.

Related documents