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40INSECT CONTROL: Sweet Corn1,2,3 (continued)

C om enzare explicando la expresión ‘'condiciones ideológicas de la reproduc­ ción/transform ación de las relaciones de producción”. Esta explicación se desa­ rrollará dentro de los lím ites de m i objetivo, que es sentar las bases de la teoría m aterialista del discurso.

Para evicar ciertos m alen ten didos, sin em bargo, tam bién debo especificar una serie de cuestiones de alcan ce m ás general, referentes a la teoría de las ideo­ logías, la práctica de la producción de conocim ientos y la práctica p o lítica, sin las cuales todo lo que sigue estaría bastante “fuera de lugar".

(a) Si subrayo “condiciones

ideológica s

de la reproducción/transform ación de las relaciones de producción", es porque el área de la ideología no es de n in ­ gún modo el

única elem en to

en el que se lleva a cabo la reproducción/transfor­ m ación de las relaciones de producción de una form ación social; eso sería ignorar las determ inaciones económ icas que condicionan “en ú ltim a ins­ tancia” esa reproducción/transform ación, aun dentro de la producción eco­ nóm ica m ism a, com o recuerda A lthusser al principio de su artícu lo sobre los A paratos Ideológicos de Estado ( a ie ) .

(b) Ai escribir “reproducción/transform ación", pretendo designar el carácter nodalm entc contradictorio de

cu alq u ier m odo d e produ cción basado en una

división d e clases, esto es, cuyo "principio "sea la lucha d e clases.

Esto significa, en parcicular, que considero un error ubicar en diferentes lugares, por un lado, lo que contribuye a la reproducción de las relaciones de producción, y por el otro, io que contribuye a su transformación: la lucha de clases atraviesa el modo de producción en su conjunto, lo qu e, en el área de la ideología, significa que la lu d ia de clases “atraviesa” lo que A lthusser h a llam ado los AIE.

Al adoptar el térm ino

Aparatos Id eológicos d e Estado,

inrenco subrayar deter­ m inados aspectos q u e considero cruciales (adem ás de recordar, por supuesto, que las ideologías no están hechas de "¡deas”, sino de práccicas):

1. La ideología no se reproduce en la form a general de un

Z eitgeist (es

decir, el espíritu de la época, la “m entalidad" de una era, los “hábitos del pensa­ m iento”, etc.) im puesto de un m odo parejo y hom ogéneo sobre la “socie­ dad" como un a suerte de espacio q u e preexiste a la lucha de clases: “Los Aparatos Ideológicos del Estado no son la realización de la ideología

en

gen eral...”.

2.

“...ni siquiera la realización sin conflictos de la ideología de la clase d o m i­ nante", lo que significa que es im posible atrib u ir

a cada clase su propia

ideología,

com o si cada una existiera “antes de la lucha de clases” en su propio cam po, con sus propias condiciones de existencia y sus in stitu cio ­ nes específicas, com o si la lucha ideológica de clases fuera el punto de encuentro de dos m undos distintos y preexistentes, cada uno con sus propias prácticas y su "visión del m undo”, y este encuentro fuera seguido por la viccoria de la clase “más fuerte", q u e entonces im p on dría su ideo­ logía a la otra. AI final, esto sólo d u p licaría la concepción de la ideología como

Z eitgeiscJ

3. “La ideología de la clase d om inante no se convierte en d om inante por gracia d iv in a...", lo que significa que los a ¡f. no son la

expresión

de la dominación de la ideología dom inante, es decir, la ideología de la clase do­ m inante (¡sólo Dios sabe cóm o lograría su hegem onía la ideología d o m i­ nante si esto fuera así!), sino el

lu ga r y

el

m edio

de realización de esa dom inación: “Es por la consolidación de los a ie en los que esta ideología [la de la clase do m inante] está realizada y se realiza corno se transform a en ideología-dom inante...".

4. Pero aun así, los a ie no son m eros instrum entos de la clase dom inante, m áquinas ideológicas que sim p lem en te reproducen las relaciones de producción existentes: “Esta consolidación [de los AJE] no ocurre por sí sola; por el contrario, es lo que está en juego en una m uy dura y continua lucha de clases...",2 lo que significa que los AIE constituyen, en forma, sim ultánea y contradictoria, el lugar y las condiciones ideológicas de la

1 Sobre este punto, véase el análisis del reform ism o en Althusser, “R eply to John Lewis" (1 9 7 2 ), en: Essays ¡n S e l f C ríticiim , Londres, 197 6 , pp. 4 9 y ss. (traducción de G raham e Lock) [erad, esp.: Pura u n a critica d e la p rá ctica teó r ica (respuesta a Jo h n Lewis)].

transform ación de las relaciones de producción (es decir, de la revolución en el sentido m arxista-leninista).

De a h í la expresión “reproducción!trans­

form ación".

Ahora puedo avanzar un paso m ás en el estudio de las condiciones ideológicas de la reproducción/transform ación de las relaciones de producción, afirm ando que estas condiciones contradictorias son constituidas, en un m om ento históri­ co dado y para una form ación social dad a,

p o r e l com plejo con ju n to d e los

AIE

contenidos en esa form ación social. D igo conjunto

com plejo,

es decir, un con­ jun to con relaciones de contradicción-desigualdad-subordinación entre sus “ele­ mentos”,

y

no una sim ple lista de elem entos: sin d u d a, sería absurdo pensar que

en una coyu ntura dada,

todos los

AIE contribuyen

p o r igualo,

la reproducción de las relaciones de p ro d u c c ió n / a su transform ación. En realidad, sus propieda­ des “regionales" - s u especialización “evidente" en religión, conocim iento, polí­ tica, e tc .- condicionan su im portancia relativa (la desigualdad de sus relacio­ nes) dentro del conjunto de los Aparatos Ideológicos de Estado, y eso en fun­ ción del estado de la lucha de clases en la form ación social dada.

Esto explica por que la instancia ideológica en su m aterialidad concreta exis­ te en la form a de “form aciones ideológicas” (referidas a los A!£) que tienen un carácter “regional" suponen a la vez posiciones de clase: los “objetos" id eoló gi­ cos siem pre se entregan ju n to con “el m odo de usarlos" —su “significado", es decir, su orientación, es decir, los intereses de clase a los que responden—, lo que adm ite el com entario de que ¡as ideologías practicas son prácticas de clase (prác­ ticas de la lucha de clases) en la ideología. Es decir, en la luch a ideológica (tanto como en las otras formas de la luch a de clases), no h ay “posiciones de clase" que

existan en fo rm a abstracta y se apliq uen después

a los diferentes “objetos” ideoló­

gicos regionales de las situaciones concretas, en la escuela, la fam ilia, etc. En realidad, aq u í es donde el vínculo contradictorio entre la reproducción

y

la transform ación de las relaciones de producción se une en el nivel ideológico, en la m edida en que no son los “objetos” ideológicos regionales tom ados uno por uno, sino la división m ism a en regiones (Dios, la Etica, la Ley, la Justicia, la Fam ilia, el C onocim iento, etc.) y las relaciones de

desigualdad-subordinación

entre esas regiones lo que está en juego en la

lucha ideológica d e clases.