Construya mentalmente la gran puerta del este, deje que el muro oriental del templo desaparezca y vea delante de usted un templo griego de mármol blanco, Manténgalo lo más firme que pueda, vea ahora que se aproxima hacia usted la figura de Zeus, el dios griego del cielo y regente del Olimpo. Es mucho más alto que un hombre. De piel dorada, con ojos de color azul brillante, cabellos y barba de color miel. Parece encontrarse en la fase primordial de la vida. Lleva una vestimenta de colores azul y blanco y en la mano un rayo de luz dorada. Se detiene en la puerta y espera. Usted inicia ahora la invocación:
Gran Zeus, regente del cielo y de la tierra, rey del Olimpo, hijo de Cronos, quien da justicia y protección a la humanidad, escúchame. Mira
tu rayo dorado para que todo lo que hay dentro esté a salvo.
(Zeus levanta el brazo y golpea el suelo con el rayo dorado. Este desaparece en la tierra, dejando una piedra plana y blanca de pavimento en el umbral de la puerta. Cuando trabaje con los misterios griegos, la puerta de la puerta estará ahora cerrada contra las influencias indeseables. Dé las gracias.)
Mi agradecimiento por este favor, gran Zeus, que haya paz y armonía entre nosotros. Sé bienvenido a este lugar.
(La figura sonríe, luego se da la vuelta y se aleja por el paisaje del amanecer.)
(Dé la vuelta a la estrella para que ahora esté arriba la punta azul. Al dar un paso hacia atrás, ve interiormente un gran trono de arenisca roja, y sentado sobre él está el dios egipcio Osiris. Su piel posee un tono rojizo, y el cabello es negro bajo la corona de lino blanco. Lleva una simple falda blanca y sandalias, alrededor de su cuello un pectoral de siete capas de oro y joyas. Sostiene el báculo y el mallal, símbolos de su autoridad. Realiza usted la invocación.)
Osiris. señor del mundo invisible y de la vida renacida, padre del halcón solar y del chacal, escúchame, concede a este lugar y a los que están dentro tu protección contra todo mal. Sella la puerta del este en el nombre de los misterios de egipto para que podamos trabajar en paz y armonía.
(Osiris se levanta del trono y golpea el suelo con el mallal, un sonido parecido a un gran acorde tocado en un arpa llega hasta su oído y aparece otra piedra blanca y plana, el segundo sello del este. En el nombre de los misterios egipcios, dé las gracias.)
Gracias sean dadas por tu favor, señor de Amenti. Que haya paz y armonía entre nosotros. Sé bienvenido a este lugar.
(La figura inclina la cabeza y se produce un remolino de arena que le oculta de la vista, cuando la arena cae, la figura ha desaparecido.)
(Dé la vuelta a la estrella para poder poner arriba la punta verde, y en el momento en que vuelve a su lugar, construya en la puerta la colina verde de Glastonbury Tor. De su cima cubierta desciende una figura vestida
69
con un ropaje color verde oscuro, que lleva una vara rematada en un dragón esculpido. Merlín, el archimago de las islas benditas, viene para poner el sello de los misterios celtas. Inicia usted la invocación.)
Merlín, sacerdote de la antigua atlántida, mate-nedor del gran sello de Pendragón, mago heredi- tario del Grammarye, escúchanos y concédenos nuestra petición. Coloca en esta puerta el sello de Pendragón para que todos estemos a salvo y el trabajo pueda hacerse con seguridad.
(Merlín levanta la vara en lo alto y la baja con fuerza sobre la tierra al lado de los otros dos sellos. Se escucha el sonido de un gong profundo y aparece el tercer sello de la puerta oriental. Dé las gracias.)
Honor que se ha dado aquí, mago de Bretaña, mi gratitud por este favor, que haya paz entre nosotros. Sé bienvenido a este lugar.
(Merlín saluda con la vara levantada, se da la vuelta y asciende al Tor, desapareciendo en la distancia.)
(Poner arriba la punta violeta de la estrella. Ahora en la puerta se ve una neblina de color ámbar y rosa. Se abre como una cortina y aparece ante usted Rafael, el arcángel del este. Sostiene en la mano derecha una lanza de luz, y el aroma de flores silvestres llena el templo. Inicia la invocación.)
Rafael, ángel curador del este, regente del elemento del aire y guardián de la lan:a de Longí- nus. coloca tu sello en esta puerta para que sea un bastión de seguridad para aquellos que trabajan en su interior,
(Rafael gira la espada y la lanza al suelo, se escucha una trompeta y aparece el cuarto sello de piedra. Dé las gracias.)
Sea por siempre bendito Rafael, ángel de la presencia. Te damos las gracias por este favor. Que haya paz entre nosotros. Seas bienvenido a este lugar.
(Rafael levanta la lanza como despedida y desaparece de nuestra vista.)
(Poner arriba la punta roja de la estrella. La puerta muestra un brillante puente de arco iris. Sobre él cabalga un gran caballo de color gris, y viene en él la divinidad de los nórdicos, Odín. Su caballo se llama Sleipniz y tiene ocho patas. Odín lleva en la mano una espada magnífica y saluda con ella. Haga su petición.)
Odín, dios del único ojo que ve todas las cosas, señor del Valhalla, padre de todos. Pon tu sello en esta puerta para que sea segura contra el enemigo más fuerte.
(Odín hunde la espada en el suelo y da un poderoso grito de guerra cuyo eco resuena en su cabeza. Aparece el último sello. Dé las gracias.)
Poderoso héroe de Ragnarok, tu sello ha sido puesto y aceptado. Que haya paz entre nosotros. Seas bienvenido aquí.
(Odín levanta la espada, espolea al gran caballo y cabalga sobre el puente del arco iris.)
Ha puesto ahora los sellos de cinco de las grandes tradiciones, griega, egipcia, celta judeo-cristiana y nórdica. Ponga ahora los frasquitos en la bolsa y átela fuertemente, sitúela apoyada en la pared y pegúela allí firmemente.
Retroceda, sin dejar de mirar hacia el este, y diga:
Invoco la protección de los cuatro elementos de la puerta oriental. Que la tierra, el agua, el fuego y el aire se combinen para formar el escudo del este. Así sea.
El este está sellado ahora.