aspectos y fenómenos.
Una de las características más importantes de la expedición de Humboldt, fue el acercamiento a los métodos científicos más modernos utilizados hasta ese momento, por esta razón, realizó diferentes experimentos para calcular la temperatura, la altitud y el grado de transparencia del aire, resultados que consignó minuciosamente en su diario, teniendo en cuenta los métodos y tablas aprobadas científicamente197 y “conservando los
pormenores de las operaciones parciales”198, que según el mismo Humboldt, hacían parte
de los métodos más exactos para conocer “las verdaderas” condiciones de un lugar específico. Es decir, que la “rigurosa metodología” de recolección de información empleada por Humboldt a lo largo de su extenso recorrido por América (en tiempo y espacio), fue meticulosamente consignada en su diario de viajes, el cual el principal respaldo de su obra y uno de los aportes más valiosos a la tradición de viajes, ya que dicha “rigurosidad metodológica”, permitió no solo dar solidez a futuros estudios en América, sino que se transformó en fuente de referencia permanente de confrontación y comparación entre viajeros posteriores a lo largo del siglo XIX.
La obra que Humboldt escribió a partir de su prolongado viaje a América199, recogió no solo el espíritu de la época “…porque una de las hermosas características que distinguen a la civilización actual de la de los tiempos atrasados es la de haber ampliado la masa de nuestras concepciones, la de haber hecho sentir mejor las relaciones entre el mundo físico y el intelectual, y de haber difundido un interés más general por asuntos que antaño no
197 Como el mismo Humboldt escribió, fundamentó el método de elaboración de mediciones astronómicas, geodésicas y barométricas basándose en las tablas de Sr. Oltmanns, profesor de astronomía y miembro de La Academia de Berlín, las cuales posteriormente fueron revisadas personalmente por él, para un examen más riguroso de su veracidad. Así mismo las observaciones geológicas se fundamentaron en los trabajos llevados a cabo por su profesor Leopoldo Buch, en Europa y en el caso del estudio botánico de Bonpland, no solo empleó el herbario y su diario rigurosamente elaborado en cada lugar, sino que se fundamentó en el método desarrollado por el Sr. Labilladiére en su obra “Specimen Plantarum Novae Hollandie”, el cual brindaba “un modelo de sagacidad en la investigación y claridad en la redacción”. HUMBOLDT Von, Alexander. Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente. Tomo I. pp. 22/25.
198 HUMBOLDT Von, Alexander. Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente. Tomo I. p. 12. 199 La obra fue originalmente publicada en francés en trece volúmenes a lo largo de veinticinco años, bajo el nombre “Voyages aux Régions Equinoxiales du Noveau Continent” en París por la Libraire Grecque – Latine
– Allemande, rue des Fossés – Montramartre, desde 1816 hasta 1831. En los años posteriores se logró la traducción en varios idiomas, siendo la traducción más fiel en castellano la llevada a cabo por Lisandro Alvarado, Eduardo Röhl y José Nucete - Sardi, para Monte Ávila Editores, entre 1941 y 1942, bajo el título “Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente”, en cinco volúmenes. Para conocer las diferentes ediciones que ha tenido la obra de Humboldt en diferentes idiomas y versiones, Ver: NOTA EDITORIAL. En: HUMBOLDT Von, Alexander. Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente. Tomo I. pp. VII/XIII.
interesaban sino a un reducido número de sabios…”200, sino que permitió llevar a cabo un
estudio comparativo entre las colonias españolas recorridas por él, los Estados Unidos y algunas posesiones inglesas en Asia, con respecto al estado de la minería, las condiciones climáticas, las poblaciones vegetales y las comunidades aborígenes, análisis a partir de los cuales se proponía comprender la influencia de éstos aspectos en la física de la tierra, así como en el progreso y la civilización de las poblaciones humanas.
Para Humboldt, la escritura de una “obra científica” debía alejarse de la composición de un diario o un entretenido itinerario de viajes, para moverse más por la publicación de los resultados de investigaciones, por lo que fue necesario para él, “…disponer los hechos, no en orden en que se habían presentado sucesivamente, sino conforme a las relaciones que entre sí tienen”; razón que lo llevó a excluir los detalles de sí mismo o de su vida en los diferentes lugares (razón por la cual, interrumpió la escritura en el, en momentos de prolongada permanencia en una ciudad201), argumentando queel diario debía ser casi de forma exclusiva dedicado a las observaciones de interés académico – científico:
He compuesto un itinerario muy sucinto en el curso de mi navegación por los ríos de la América meridional o en los viajes por tierra; y también he descrito con bastante regularidad y casi siempre en los lugares mismos, las excursiones a la cima de un volcán o alguna otra montaña notable por su elevación; pero la relación de mi diario se ha interrumpido cada vez que he permanecido en una ciudad o que otras ocupaciones no me permitían continuar un trabajo que sólo era entonces para mí de interés secundario202.
En la obra de Humboldt, cobró vital importancia (como él mismo lo ejemplificó), la relación histórica entre los “acontecimientos más o menos importantes que se refieren al objeto del
200 HUMBOLDT Von, Alexander. Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente. Tomo I. p. 15. 201 Por esta razón, no se encuentra en la obra de Humboldt, una descripción detallada de ninguna ciudad en particular, en el caso de este estudio que hable acerca de las condiciones de Santa Fe (Bogotá), a pesar de ser la ciudad donde permaneció por mayor espacio de tiempo en América del Sur. Al contrario las menciones a Santa Fe realizadas por Humboldt, hacen referencia a la vegetación (especialmente de la sabana y los cerros que la circundan), las mediciones específicas de temperatura, humedad y altitud, los ríos que la rodeaban y permanentes comparaciones de diferentes aspectos como el comercio, las ventajas o desventajas de su ubicación y de la población que la habitaba, pero siempre en relación con otras ciudades, especialmente con Caracas, México y Quito. Ver HUMBOLDT Von, Alexander. Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente. Tomo II. pp. 130, 167, 285, 286, 300, 309, 332, 324, 330, 334, 337, 349 y 369; HUMBOLDT Von,
Alexander. Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente. Tomo III. pp. 20, 21, 49, 73, 83, 90, 91, 215 y 383; HUMBOLDT Von, Alexander. Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente. Tomo IV. pp. 49, 73, 87, 90, 91, 216, 217, 218, 229, 269, 463, 491, 558, 559, 561, 563 y 564; HUMBOLDT Von, Alexander.
Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente. Tomo V. pp. 46, 101, 132, 146, 155, 159, 160, 162, 167, 172, 175, 182, 190, 199, 201, 235, 239, 254 y 278.