• No results found

THE INTERPLAY BETWEEN THE EU AND THE COE

EUROPE OF OR WITH REGIONS: REGIONALISM IN ROMANIA

AUTHORITIES AND THE THREE ADDITIONAL PROTOCOLS

6. THE INTERPLAY BETWEEN THE EU AND THE COE

Ramón Pla militó en la Unió Catalanista (UC) llegando a ser su secretario general en 1915 durante la presidencia de Domènec Martí Julia (1861-1917). Como secretario se posicionó a favor del catalanismo progresista y durante la sesión inaugural de la Asociación Nacionalista Catalana defendió la movilización de la clase trabajadora y burguesa para alcanzar los derechos políticos de Cataluña. Desde su punto de vista, el fortalecimiento de un pueblo surgía gracias a la acción social que se emprendía desde las organizaciones políticas.73 Defendió que la coordinación política entre los obreros y

la burgueses progresistas repercutiría en las mejoras sociales mediante la socialización de los centros de producción y en empresas con una mayor participación del obrero en

72 Sara Lugo ha destacado cómo esta revista sirvió para integrar otros médicos heterodoxos en la red comercial, sobretodo de los países latinoamericanos. Lugo Márquez (2011, pp. 116-143).

las tomas de decisión. Este modelo empresarial que defendió, sin embargo, no mencionaba la colectivización de la propiedad privada.74 Con la dimisión de Domènec

Martí de la Unió Catalanista, en 1916, Ramón Pla, junto con su amigo Manuel Serra Moret (1884-1963) y otros dirigentes de la Unió Catalanista, empezó a militar en la Federación Catalana del Partido Socialista Obrero Español (FC-PSOE) llegando a ser candidato a Cortes en 1919 por la demarcación de Vilanova-Sant Feliu y culminando su ascenso político en esta formación al ser nombrado presidente de este partido en 1931.

La aparición de un partido socialista y catalanista se hizo cada vez más necesaria dentro del panorama político catalán. La presidencia de Domènec Martí al frente de la Unió Catalanista y el fallido Partido Republicano Catalán (PRC) de Francesc Layret Foix (1880-1920) perseguían conquistar este espacio político. Domènec Martí dirigió la Unió Catalanista a posiciones más socialistas durante su presidencia hasta su dimisión en 1916. Después, este espacio político lo supo capitalizar la FC-PSOE. Las aspiraciones políticas de Cataluña se reconocieron por el PSOE en su XI Congreso celebrado en 1918 al aprobar como organización territorial futura una “confederación republicana de las nacionalidades ibéricas”. El 22 de diciembre de 1919, la FC-PSOE organizó un acto en defensa de la autonomía catalana en el Teatro del Bosch de Barcelona donde participaron dirigentes como Julián Besteiro (1870-1940), Largo Caballero (1869-1946), Manuel Serra y Ramón Pla. Paralelamente, Francesc Layret trabajaba para aglutinar las diferentes fuerzas políticas de izquierdas que había en Cataluña y unificar el catalanismo socialista con fórmulas como la Unió Federal Nacionalista Republicana (UFNR) o el ya citado PRC. El asesinato de Francesc Layret en 1920 por los pistoleros del Sindicato Libre de la patronal catalana dejaron estos proyectos inacabados y no se logró nunca aglutinar a todas las organizaciones socialistas y catalanistas.75

Cuando Indalecio Prieto Tuero (1883-1962) ganó protagonismo dentro del PSOE apartó a este partido de las posiciones catalanistas. Durante los primeros meses de 1923, tanto Indalecio Prieto como otro dirigente del PSOE, Antoni Fabra Ribas (1879-1958),

74 Pla Armengol (1930).

pronunciaron discursos en Madrid contrarios a las aspiraciones catalanistas. El nuevo giro político del PSOE fue muy mal recibido por los dirigentes socialistas en Cataluña que estaban más identificados con el catalanismo. Con la muerte de Francesc Layret, Manuel Serra emergió como la figura más destacada del socialismo catalanista. El 29 de abril de 1923 hubo elecciones a Cortes y la FC-PSOE se quedó sin obtener ningún representante. El descalabro electoral y el giro españolista del PSOE motivaron a Manuel Serra para romper definitivamente con el PSOE y formar una nueva organización de corte socialista y catalanista. El 8 de julio de 1923 fundó la Unió Socialista de Cataluña (USC) junto con Joan Comorera Soler (1895 -1960) y Rafael Campalans Puig (1887-1933). A pesar de esta ruptura política y de que Ramón Pla continuara afiliado a la FC-PSOE, la relación personal entre él y Manuel Serra no se deterioró. 76

Después de la escisión, Ramón Pla tuvo que liderar la FC-PSOE como presidente de la federación desde 1931 hasta 1933 defendiendo el giro españolista de esta organización. Destacó en su discurso la necesidad de construir organizaciones supranacionales que fueran más allá de las aspiraciones nacionales para lograr la libertad y las mejoras sociales, aunque sin concretar cómo serían estas organizaciones.77 Su defensa del

internacionalismo se construyó a la par que atacó el catalanismo político. Sus primeras críticas fueron contra la Lliga Regionalista a la que acusó de aprovechar el ambiente creado por la UC para manipular el catalanismo político a favor de sus intereses privados78. Su crítica política al catalanismo iba en paralelo a la crítica que hizo de “la

ciencia oficial” catalana.79 Por ejemplo, cuando la revista Annals de Medicina publicó un

número sobre el Congreso Médico celebrado en Sevilla en 1924 donde se defendía la existencia de una “escuela médica catalana” y también que España no podía apartar a los médicos catalanes de su progreso científico, Ramón Pla reprochó “la mentalidad provinciana” de los médicos catalanes que se querían distinguir del resto de España y

76 Para la fundación de la USC y las tensiones que había en la dirección entre Madrid y Barcelona dentro del PSOE durante este periodo, véase Alcaraz González (1987, pp. 9-20).

77 Pla Armengol (1926). 78 Lugo Márquez (2011, p. 17).

79 El concepto “ciencia oficial” esta extraído de la obra Nosotros... los sabios que más adelante analizaremos. Véase: Pla Armengol (1943).

acusó a la revista Annals de Medicina de no permitir la publicación de discursos médicos divergentes a las ideas de “la ciencia oficial”:

“Por otra parte, si lamentan que el trabajo de los catalanes pase desapercibido, ¿porqué “Annals” contribuye a ello silenciando una gran parte de la labor realizada por catalanes que no figuran en las filas de los cadetes?”80

La carrera médica de Ramón Pla se caracterizó por la defensa de la teoría Ravetllat-Pla y de su Laboratorio. El rechazo de esta teoría por parte del Instituto Nacional de Higiene Alfonso XIII dirigido por Francisco Murillo y de la Academia Médicas de Cataluña tuvo como consecuencia que Ramón Pla estuviera en constante oposición a las instituciones encargadas de regular, controlar y legitimar la medicina. 81 El médico

catalán veía en el catalanismo político de la Lliga Regionalista y en “la ciencia oficial” de la Academia de Ciencias Médicas de Cataluña los grupos de poder que buscaban controlar la sociedad a favor de sus intereses. Como ya hemos apuntado con anterioridad, el Instituto Ravetllat-Pla se fundó para promover la teoría Ravetllat-Pla y consecuentemente solo produjo dos productos derivados de ésta, la Hemo-antitoxina y el Suero Ravetllat-Pla. Para Ramón Pla el éxito comercial de los sueros entre los médicos generales era la clave para la legitimación de la teoría. El mayor temor del médico catalán era una injerencia de las instituciones científicas, que impidiera la producción y distribución de sus productos y que le imposibilitara continuar con su batalla para legitimar la teoría Ravetllat-Pla. Por esta razón en sus artículos políticos Ramón Pla defendió una ciencia libre de controles institucionales a la par que criticaba a la “ciencia oficial”. Su discurso heterodoxo, tanto en política como en medicina, le permitía presentarse como un médico heterodoxo con influencias del anarquismo, del socialismo y del liberalismo.

Ramón Pla participó en la comisión mixta de los partidos USC y PSOE que tenía como objetivo unir a ambas organizaciones en Cataluña. Sin embargo, dichas negociaciones no obtuvieron el resultado deseado y a raíz de este fracaso, Ramón Pla empezó a

80 Pla Armengol (1943, p. 39). 81 Lugo Márquez (2011 y 2013).

militar en la USC en 1933.82 Como militante de este partido, llegó a ser diputado a

Cortes en 1936 y después de la Guerra Civil fue expulsado de esta organización aunque mantuvo el acta de diputado. Para entender estos dos hechos, hace falta antes analizar la trayectoria política de esta organización. La USC defendía una lucha por la transformación social a partir de una alianza entre los movimientos libertarios y el socialismo catalanista. Buscaba coordinarse con las agrupaciones sociales cercanas a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) dado que aglutinaba a la mayoría de la clase obrera. A la vez, la USC participaba en el gobierno de la Generalitat de Cataluña durante la Segunda República junto con Esquerra Republicana de Cataluña (ERC). La USC había logrado captar a una base militante muy heterogénea que la había llevado a ser la fuerza central en Cataluña junto con ERC. Sin embargo esta heterogeneidad en su militancia y en sus dirigentes provocó la aparición de diferentes tensiones internas a lo largo de su existencia como los “hechos de octubre de 1934”.83

Aunque no tenemos constancia que Ramón Pla llegara a ocupar algún cargo político relevante dentro de la USC, en 1936 formó parte de su lista electoral por la demarcación de Barcelona capital. Como hemos indicado anteriormente, su partido aspiraba a ser la fuerza principal que coordinara la clase trabajadora y la burguesía progresista y catalanista. Su fama como médico, gracias a su labor como director del Instituto Ravetllat-Pla, y su trayectoria catalanista y socialista al frente de la UC y de la FC-PSOE más su amistad con Manuel Serra daban a Ramón Pla un perfil político que le permitía, presumiblemente, representar en unas futuras listas electorales al sector socialista más moderado. Creemos que por estas razones el médico catalán llegó a ser candidato, y que su inclusión permitió a la USC perfilar una lista más plural que representase mejor a su base social.84 Las últimas elecciones de la Segunda República

82 Lugo Márquez (2011), Iglesias (2011). 83 Alcaraz González (1987).

84 Como veremos más adelante, en el aparatado sobre el expediente de depuración contra Ramón Pla del Tribunal de Responsabilidades Políticas, su abogado defensor justificaba que su entrada en la lista de la USC se debía a su actitud “de snob y de querer jugar a ser intelectual”. Este argumento del abogado nos hace entender que Ramón Pla tenía buena fama como médico. Creemos, entonces, que su fama, su amistad con Manuel Serra Moret, el cual no estuvo en las listas de 1936, más la voluntad política de la USC de aglutinar burguesía y la clase trabajadora fueron elementos claves para entender su inclusión como

fueron el 16 de febrero del 1936 y éstas dieron la victoria a la coalición de izquierdas Frente Popular por una diferencia mínima frente a la Confederación Española de la Derecha Autónoma (CEDA). Ramón Pla logró 258.721 votos como candidato de la Unión Socialista de Cataluña en la demarcación de Barcelona quedándose a 3.281 del candidato más votado, Lluís Companys que obtuvo 262.002 votos.85

Como diputado en las Cortes republicanas, Ramón Pla expresó su opinión política a favor de una ciencia libre de controles estatales. A pesar del corto tiempo transcurrido entre las elecciones y el golpe militar, promovió una proposición no de ley que proponía homenajear a Jaime Ferrán mediante la realización de ciertas actuaciones por parte de los poderes políticos. En primer lugar, solicitaba que las instituciones de Sanidad Exterior del Estado en Cataluña llevaran el nombre de Jaime Ferrán. Pedía que las becas de ampliación de estudios de Medicina financiadas por el gobierno español también llevaran su nombre además de erigir un monumento para Jaime Ferrán en la Facultad de Medicina o en el Laboratorio Municipal de Barcelona. Y por último, pero no por ello menos importante, Ramón Pla pedía en esta proposición no de ley que el Estado no interviniera en política científica.

Ramón Pla apoyaba la figura polémica de Jaime Ferrán para fortalecer su imagen de médico heterodoxo. Este facultativo había presentado su vacuna anticolérica en 1885 en la Academia de Ciencias de París y la ensayó ese mismo año en Valencia. Sin embargo, su teoría es fuertemente discutida por la comunidad científica lo que propició que el 27 de mayo de 1885 se creara una comisión por parte del Ministro de Francisco Romero Robledo (1838-1906) que tuvo como objetivo analizar los resultados de la vacunación. Aunque la labor hecha por esta comisión fue criticada por Jaime Ferrán por sus cambiantes criterios de análisis, ésta determinó que la vacunación era “inofensiva para la salud pública”. Sin embargo, ese mismo año, una comisión formada a iniciativa del candidato. Expediente Ramón Pla Armengol (1939) Archivo Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (ATSJC), 7, y Alcaraz González (1987)

85 También fue elegido en las misma lista a Joan Comorera Soler con 69.701 votos y diputado por Lleida, Jaime Comas Jo con 194.986 votos y Pelayo Sala Berenguer 194.866 votos, estos últimos por Barcelona provincia. Estos cuatro diputados formaron parte del Frente de Izquierdas de Cataluña que apoyaba al Frente Popular. Véase: Resultados de las Elecciones en Cataluña (1936).

gobierno francés e integrada por los médicos Paul Brouardel (1837-1906), Albert Charrin (1857-1907) y Joaquín Albarrán (1860-1912) concluyeron que sus trabajos no tenían fundamento científico y que forma de actuar se asemejaba más a la de un comerciante “sin escrúpulos” que a la de un médico. A pesar del éxito inicial en su campaña de vacunación en tierras valencianas, las autoridades francesas y españolas mediante análisis basados en cuestionarios y experimentación instrumental rechazaron su teoría86.

En la proposición no de ley presentada por Ramón Pla, acusó a las instituciones de injuriar a Jaime Ferrán en lugar de valorar sus investigaciones y progresos en la medicina:

“Las ideas y las prácticas de Ferrán, como todas las de los grandes y geniales renovadores, fueron abundantemente y severamente discutidas en todas partes. En España, en lugar de discutir las ideas y la obra del gran investigador, se discutió al hombre, se combatió a Ferrán, se le injurió, se le denigró, se le persiguió, llegando a prohibirle que continuase sus fecundísimos ensayos de vacunación.”87

Ramón Pla encontraba en la figura de Jaime Ferrán similitudes con su propia situación frente a “la ciencia oficial” puesto que ambos tuvieron enfrentamientos con las instituciones hegemónicas. En la introducción comentábamos que Robert Bud (1998, 2007) argumentaba que el mito se construía mediante una iconografía. En este caso, creemos que Ramón Pla utilizaba la figura de Jaime Ferrán como un símbolo para construir su propio mito como médico heterodoxo.

Como hemos indicado antes, aparte de promover el homenaje a Jaime Ferrán, Ramón Pla propuso limitar la capacidad normativa de las instituciones estatales en la ciencia para impedir que el Estado interviniera en materia científica. Así lo expresó en su última petición al Gobierno:

86 Sánchez Aldeguer (1994).

87 Asunto Ferrán Clua. Propuesta no de ley por el diputado Dr. R. Pla Armengol y otros diputados. (28/05/1936) Carpeta: 33.7.1.0. AIRP-UAB.

“Que por los Ministros correspondientes, y especialmente, por los de Instrucción Pública, Trabajo y Sanidad, y Gobernación, se procure evitar, por medio de disposiciones adecuadas, esa tendencia totalitaria, definidora, exclusivista y muchas veces persecutoria, a la que tan peligrosamente para los intereses de la ciencia, se inclinan de nuevo muchos organismos de la ciencia.”88

Como podemos ver, Ramón Pla defendía que la ciencia, en su caso la medicina, no fuera tutelada por las instituciones privadas o dependientes del Estado. Aunque la proposición no de ley que estamos comentando no llegó a prosperar, este episodio nos ilustra hasta qué punto Ramón Pla quería políticamente parar cualquier iniciativa que pudiera tutelar o controlar el desarrollo de la ciencia. Del mismo modo, nos permite entender utilizó la figura de Jaime Ferrán, para articular un discurso a favor de una ciencia sin tutelas ni controles, justificando de este modo la libertad de producción y distribución de los productos del Instituto Ravetllat-Pla.