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Introducing PowerPoint

Book I: Getting Started in PowerPoint

Chapter 1: Introducing PowerPoint

Nuestro estudio consta de: tres Partes (las dos primeras, cada una con dos capítulos y una tercera con cuatro capítulos), esta introducción, las conclusiones y la bibliografía. Le antecede un Prólogo de Mons. José Rovai y los Agradecimientos. Cada Parte gira en torno a un eje articulador histórico pastoral argentino. No es una vinculación exhaustiva, sino comprensiva y confluyente de núcleos pastorales anteriores y posteriores. Por lo mismo, como ya lo indicáramos, en diversos momentos de la reflexión, hemos incluido apartados orientados a contextualizar algunos aspectos seculares y eclesiales.

En la Primera Parte, denominada: Un Pastor plasmado en la fragua de la Juventud Obrera Católica y del Concilio Vaticano II, abordamos el estudio de Enrique Angelelli entre los años 1951 y 1968, período en el que desarrollara su vida y servicio presbiteral y episcopal (siendo Obispo Auxiliar), en la Arquidiócesis de Córdoba.

Esta Primera Parte comprende dos capítulos. El Primero: Asesor de la Juventud Obrera Católica, abarca algunas reflexiones de nuestro pastor, en su carácter de asesor de la Juventud Obrera Católica (JOC) de Córdoba, aproximando una valoración de las luces y las sombras con las cuales esta institución, y mediante ella la Iglesia, buscara de responder al denominado “problema obrero” (conflicto suscitado entre el gobierno del Gral. Perón y la Iglesia entre los años 1954-1955). En la recapitulación y síntesis, proponemos una evaluación sumaria de esta situación puntual y algunas de las consecuencias pastorales vividas en la Iglesia argentina a posteriori del derrocamiento del Gral. Perón en 1955.

En el Segundo Capítulo: Mons. Enrique Angelelli, en el Concilio Vaticano II, nos detenemos en examinar (con cuidado y esmero), las diecinueve intervenciones, (las propias y las firmadas como adherente), efectuadas durante el desarrollo del Concilio Vaticano II. Particularmente las relacionadas con el Decreto Presbyterorum ordinis, (que incluye las dos propias y otras cinco en calidad de adherente). También en este capítulo, indicamos (sucintamente y a modo de anexo), algunas tareas y situaciones asumidas por nuestro pastor durante su desempeño como Obispo Auxiliar de Córdoba.

En la Segunda Parte titulada: Mons. Enrique Angelelli, Pastor de la Iglesia servidora y misionera, abordamos la reflexión y la acción teológica pastoral de nuestro autor ciñéndonos

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entre los años 1966 y 1970, lapso en el que, (siendo hasta julio de 1968 Obispo Auxiliar de Córdoba; y luego Obispo residencial de La Rioja), concretiza una activa participación en la recepción e interpretación del recientemente finalizado Concilio Vaticano II en la Iglesia argentina en general y en la Iglesia riojana en particular.

También esta Parte, la hemos dividido en dos capítulos. El Tercer Capítulo: Algunas recepciones del Concilio Vaticano II y de los Documentos de Medellín en la Iglesia argentina, estudia algunos documentos emanados de las Comisiones Episcopales de la CEA, en los cuales reconocemos (en su factura), la participación de Mons. Angelelli. Nos concentramos en aquellos que consideramos las primicias de la recepción e interpretación del Concilio Vaticano II y de los Documentos de Medellín en la Iglesia Argentina, dedicando un espacio particular al Plan Nacional de Pastoral (1967), y al Capítulo VI de la Declaración de San Miguel de la CEA de 1969 (Religiosidad Popular).

En el Cuarto Capítulo: El espíritu del Concilio Vaticano II y de los Documentos de Medellín en la Iglesia riojana, con cierto reposo, ahondamos en un primer período de Mons. Enrique Angelelli al frente de la diócesis de La Rioja, comprendido entre agosto de 1968 y diciembre de 1970. En este espacio singular de la investigación nos proponemos reconocer algunas luces y sombras, como unos logros y desencuentros, que orientan los pasos conducentes a edificar una Iglesia riojana imbuida del espíritu del Concilio y de Medellín.

Señalamos, sucintamente, algunos de los tópicos abarcados en esta instancia de nuestro análisis. Nos detenemos primero en el Mensaje del Obispo en el día que tomara posesión de la diócesis. Esta homilía es una preciosa página que esboza y talla el ideario teológico- pastoral de Angelelli como Obispo del Concilio en La Rioja, hasta sus últimos días. Seguidamente reflexionamos (entre otros), dos momentos significativos del peregrinar diocesano, por un lado el denominado “Documento del Carmen” de 1968 y por otro, la realización de la “Semana Diocesana de Pastoral” de 1969. Ambas instancias renuevan la fidelidad al espíritu del Concilio Vaticano II y al profetismo de Medellín, en una Iglesia local apacentada por nuestro obispo, en comunión con los presbíteros, la vida religiosa y el laicado.

También evaluamos que los cambios y las renovaciones iniciadas por Mons. Angelelli, no pasaron desapercibidas por quienes sintieron desafiados ciertos intereses particulares o sectoriales. El aggiornamento, la mentalización y la conversión predicada y asumida en la

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reflexión y en la práctica pastoral por nuestro pastor, no estuvieron exentas de tensiones y conflictos ad intra y ad extra de la Iglesia. Ante ellas, promueve una reafirmación más apropiada sobre las opciones pastorales diocesanas, a fin de renovar y profundizar en la Iglesia riojana el espíritu del Concilio y de Medellín.

En la Tercera Parte denominada: Mons. Enrique Angelelli, Pastor con un oído en el Evangelio y otro en el pueblo, abarcamos la reflexión y la acción teológica pastoral entre los años 1971 y 1976. Un período de transición entre el posconcilio y la instalación de la violencia en la Argentina, particularmente la guerrilla y la denominada “guerra sucia”. En esta Parte de la investigación, exponemos algunos tópicos que, sin ánimo de reducirlos a cronologismos históricos, buscan señalar una línea de continuidad y a la vez de novedad, con las cuatro conclusiones parciales relevadas entre el primero y el cuatro de los capítulos.

Esta tercera parte está dividida en cuatro capítulos. El Quinto Capítulo: La cultura popular, fuente de evangelización, dirige la mirada hacia las reafirmaciones elaboradas por Mons. Angelelli acerca de la opción pastoral diocesana, (Semana Diocesana de Pastoral de 1969), y desde ésta subrayamos la valoración teológica pastoral sobre algunas expresiones de la religiosidad popular riojana, particularmente el Tinkunaco y la figura del santo patrono San Nicolás.

El Sexto Capítulo: Discernir el Proyecto de Dios en los signos de los tiempos, se detiene en reflexionar las “fidelidades” que nuestro pastor insistentemente pregonara, tanto la dirigida a Dios, como la vinculada al pueblo. Intentamos profundizar en la síntesis esbozada por Angelelli al expresar: “un oído en el Evangelio y otro en el pueblo”. En referencia a la fidelidad al pueblo, ahondamos algunos aspectos de la Pastoral de Conjunto y popular construida por nuestro pastor, especialmente desde el criterio de la corresponsabilidad pastoral entre los presbíteros, la vida religiosa y el laicado.

El Séptimo Capítulo: El “hoy” de la historia como lugar teológico pastoral para encarnar el Proyecto de Dios y la entrega fiel por esta causa, estudia el diálogo y la mutua vinculación entre la Iglesia y el mundo, particularmente la presencia evangelizadora de la Iglesia en la historia concreta del pueblo riojano. Esta inserción provocara algunas repercusiones, detalladas en los denominados “Sucesos de Anillaco y Aminga”, signo manifiesto de la oposición a la opción pastoral emprendida por Mons. Angelelli. Luego nos

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detenemos en la Visita de Mons. Vicente Zazpe (como Representante Personal de Pablo VI a la sede diocesana en 1973), y las posteriores repercusiones de la misma en la pastoral diocesana. Finalmente, ahondamos en los últimos meses del episcopado de nuestro pastor en la sede riojana, tiempos signados particularmente por una pertinaz oposición a la opción pastoral diocesana (cf. Semana Diocesana de Pastoral 1969).

Asimismo, este capítulo, incluirá un tema que en las biografías y medios audiovisuales, ya indicados ocupa espacios significativos y destacados. Nos referimos a la “accidental” muerte de Mons. Enrique Angelelli, como al asesinato de dos sacerdotes y de un laico de la Iglesia riojana. El tratamiento de estas dolorosas y no menos polémicas situaciones, que esperan definición de la Justicia, lo comprenderemos como ilación de una opción emprendida; como consecuencia de haber asumido y anunciado (entre otros) las causas y los objetivos que encuadran nuestras consideraciones.

Asimilamos las vidas fecundas de Mons. Angelelli y de otros testigos riojanos: Wenceslao Pedernera (laico), Pbro. Gabriel Longueville y Fray Carlos de Dios Murias ofm conv, como semillas de una renovada evangelización. Las vidas de éstos (violentamente arrebatadas), y las de otros, que pacientemente se siguen entregando en el día tras día del compromiso por el Evangelio, siguen fructificando en la Iglesia riojana y en la universal. El contexto de estas afirmaciones es el reflejo de una realidad y de una acción más profundas y exhaustivas, que por ahora sólo podemos enunciar y casi balbucear. Subraya Juan Pablo II: “La Iglesia del primer milenio nació de la sangre de los mártires: ‘Sanguis martyrum, semen christianorum’. Los hechos históricos ligados a la figura de Constantino el Grande nunca habrían podido garantizar un desarrollo de la Iglesia como el verificado en el primer milenio si no hubiera sido por aquella siembra de mártires y por aquel patrimonio de santidad que caracterizaron a las primeras generaciones cristianas. Al término del segundo milenio, la Iglesia ha vuelto de nuevo a ser Iglesia de mártires. Las persecuciones de creyentes -sacerdotes, religiosos y laicos- han supuesto una gran siembra de mártires en varias partes del mundo” TMA 37.

El Octavo Capítulo: “Yo no puedo predicar la resignación”,45 subraya el criterio asumido

por nuestro obispo ante las dificultades y las críticas, convocando y accionando la conversión, la reconciliación, y dando testimonio de la esperanza del “ya, pero todavía no”. Items que subrayaremos en diversos momentos de nuestra reflexión, y que todavía nuestra

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patria sigue anhelando. Así como lo anunciara nuestro pastor en La Rioja, hoy, con otras palabras y en otros contextos, señalan los Obispos argentinos: “Nuestro amado pueblo, lastimado por divisiones no superadas, necesita, gracias al recurso de su fe, hallar un sendero auténtico hacia la reconciliación, hacia la solidaridad con los más pobres y excluidos, hacia la coherencia de la vida personal y social con los valores morales que tradicionalmente ha sostenido”.46

La estructura elaborada en la Tercera Parte, junto a las cinco síntesis y recapitulaciones que aparecen en el transcurso del estudio ayudan a visualizar el movimiento reflexivo y el conjunto histórico teológico pastoral desde algunas de las acentuaciones y modificaciones, luces y sombras, realizaciones y fracasos, esperanzas y anhelos, etcétera, de acuerdo al tema de nuestro estudio. Los momentos de síntesis y recapitulación no quieren ser exhaustivos, nuevamente los señalamos como etapas provisionales, en espera de próximas profundizaciones.

En las Conclusiones, promoviendo un esfuerzo de síntesis, presentamos dos tópicos significativos que identificamos en la reflexión y en la praxis teológica pastoral de nuestro pastor. Ambos ítems los englobamos en la expresión: “El Pastor que modela la Iglesia y la Iglesia que modela al Pastor”. En un doble movimiento, intentamos presentar la íntima e indivisa relación que elabora el Pastor con la Iglesia (diaconía) y la de ésta hacia aquel (encarnación histórica-cultural). Así en este momento centramos la atención, primero en el “estilo pastoral” que configura el servicio presbiteral y episcopal de Enrique Angelelli.

Luego, en un segundo momento, pasamos a observar la “eclesiología” proyectada a partir del estilo impreso por el pastor, que a su vez, también lo moldea. En esta etapa de nuestro estudio, esbozamos algunas orientaciones teológicas y pastorales de la Iglesia y de los pastores, que proseguirán el arduo y no menos gozoso camino de interpretar el Concilio Vaticano II, y los Documentos Finales de Medellín, en el nuevo milenio iniciado.

Algunas ideas/líneas directrices de la teología pastoral de Enrique Angelelli, conducentes a elaborar un modelo eclesial, las sintetizamos en los siguientes tópicos: La configuración de la Iglesia local riojana; Iglesia misionera comprometida en el “hoy” de la historia; Iglesia

46 CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA, "Convocatoria a la celebración del Xº Congreso Eucarístico

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anunciadora del Evangelio desde las culturas; Iglesia promotora y evangelizadora del hombre integralmente; Iglesia con un oído en el Evangelio y otro en el pueblo; Iglesia que opta preferencialmente por los jóvenes y los pobres; Iglesia comunión fraterna, llamada a la conversión y a la reconciliación; Iglesia santa en la fe, la esperanza y la caridad e Iglesia mártir.

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