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Paisaje de Piedemonte Depositacional Coluvio - Aluvial, Gran Paisaje de Altiplanicie o Lomeríos Amazónicos Erosionales y Gran Paisaje de Valle Aluvial de Sedimentación.

Los suelos de esta provincia fisiográfica en la cuenca del río Hacha forman paisajes planos, plano cóncavos a plano ondulados insinuando su origen agradacional a partir de sedimentos provenientes de la cordillera Oriental, se extienden desde Florencia (sector sur de la ciudad) hasta la desembocadura del río Hacha en el Orteguaza, su área es muy pequeña comparada con el sector

montañoso pues solo ocupa el 10,96% (5.374 hectáreas) del área total de la cuenca.

Esta parte baja de la cuenca ha venido siendo sometida a fuertes procesos de intervención desde hace más de cien años lo que ha originado la sustitución, casi en su totalidad, de los bosques amazónicos que cubrían esta zona y reemplazados por pasturas para ganadería semiintensiva.

A continuación se describen los suelos de cada uno de los grandes paisajes del sector que hace parte de la megacuenca de sedimentación de la Amazonia:

 Suelos del gran paisaje de piedemonte depositacional coluvio – aluvial de clima cálido húmedo. Estos suelos son áreas relativamente pequeñas e intermitentes ubicadas en la base del paisaje montañoso o bien dentro de él formando pequeños vallecitos, su superficie de aspecto plano a plano disectado es el resultado de permanentes deposiciones de las fuentes hídricas en sus conos de deyección a veces de tipo torrencial; estos conos poseen gran capacidad para absorber y almacenar agua lo que convierta a estos suelos en uno de los más aptos especialmente para la producción agropecuaria.

Constituyen unidades pequeñas dentro de la cuenca ubicándose en algunos sectores ribereños de las quebradas Las Doradas, La Yuca, El Dedo y La Sardina. En él se han establecido pequeños cultivos permanentes, semipermanentes y anuales, pero la mayor parte de terreno está destinada a pasturas utilizadas para la implementación y el desarrollo de la ganadería bovina.

Se presentan fenómenos erosivos como pata de vaca y erosión laminar, debido al uso ganadero que se le ha dado a los suelos de este paisaje desde hace muchos años, particularmente en el Piedemonte que forma la quebrada La yuca se puede observar la erosión hídrica provocada por la deforestación que se ha realizado en esta zona.

Los suelos de este Gran Paisaje de Piedemonte se distribuyen en paisajes de abanico y vallecitos.

- Suelos de abanico (PUA). El único abanico diferenciable a la escala de trabajo, es el la quebrada El Dedo y su afluente principal El Dedito en el área de expansión urbana donde se ubica la Ciudadela Habitacional Siglo XXI, las urbanizaciones El Timy y Altos de San Antonio.

Los suelos de este abanico forman áreas planas y ligeramente onduladas con pendientes generalmente inferiores a 12%, sin embargo se encuentran sectores disectados con pendientes del 25% donde se aprecia una ligera erosión laminar y pata de vaca debido al sobrepastoreo en

sectores no

urbanizados. Son ligeramente más bajos que el lomerío y se diferencian por su aspecto plano comparado con el ondulado de aquellos. Ocupan un área de 525 hectáreas, el 1,07% de la cuenca.

Los suelos del abanico coluvio aluvial pertenecen a la asociación ESMERALDA (PUA). Los materiales parentales de estos suelos están constituidos por sedimentos coluviales y aluviales recientes y arcillas del terciario, provenientes de la cordillera Oriental y se caracteriza por tener suelos profundos bien drenados, una textura franco-arcillo-arenosa (FArA), fuertemente ácidos (pH: 5,0), al igual que en los suelos de montaña se hace necesario la aplicación de enmiendas para el aprovechamiento agrícola.

En cuanto a la saturación de aluminio, presenta niveles tóxicos para la mayoría de cultivos (65,3%), que pueden componerse a través de enmiendas con recurso orgánicos. La suma de los cationes cambiables que pueden ser absorbidos por volumen del sustrato (CIC) es baja, con un valor de 9,2 meq/100gr de suelo; propiedad química que puede ser elevada mediante aplicación de materia orgánica.

Los elementos como el calcio (0,37 meq/100g), magnesio (0,27 meq/100g), potasio (0,23 meq/100g) y el sodio (0,22 meq/100g) presentan valores bajos, lo que puede impedir el normal desarrollo de especies cultivadas, ya que no pueden cumplir los requerimientos básicos de las plantas.

La saturación de bases en este tipo de suelo es baja (11,8%), debido al lavado continuo que se presenta en los suelos de la cuenca. El fósforo presenta valores igualmente bajos (7,6 ppm), pero presenta un gran aumento en relación con los suelos de montaña y lomerío.

ABANICO COLUVIO-ALUVIAL LOMERÍO

Figura 39. Abanico coluvio-aluvial

Este abanico está conformada por suelos Oxic Dystropepts, Inceptic Hapludux e inclusiones de Typic Troportens.

- Suelos de vallecito (PUC). Los vallecitos de piedemonte son intermontanos, es decir, están dentro del sistema montañoso, aparecen en algunos sectores del río Hacha y en las partes bajas de las quebradas La Yuca, Las Doradas y La Sardina. Presentan pendientes dominantes de 0-3% en un relieve generalmente plano, aunque existen sectores ligera y moderadamente inclinados. Ocupan un 2,97% del área de la cuenca para una extensión de 1.297% hectáreas que está sujetas a inundaciones durante las épocas de lluvia.

Pertenecen al Complejo GRANADA (PUC) y los materiales parentales que dan origen a los suelos están constituidos depósitos aluviales y coluvio-aluviales heterométricos. Los suelos presentan un ligero desarrollo pedogénico

A nivel general, los vallecitos poseen una textura Franco Arenosa y son fuertemente ácidos con pH que pueden variar de 4,9 de 5.2, el porcentaje de saturación de bases es bajo, pero presenta un valor mucho más elevado que en los suelos de las demás unidades, igualmente pasa con el contenido de fósforo asimilable. La capacidad de intercambio catiónico y la materia orgánica también son bajas. El alto porcentaje de saturación de aluminio hace que estos suelos sean limitantes para cultivos tolerantes, por lo cual se indispensable la aplicación de enmiendas como la cal dolomita en el momento de establecer algún tipo de cultivo, además de la fertilización bien sea con gallinaza o compost antes y durante de la implementación del cultivo.

Integran esta unidad los suelos Fluventic Dystropepts, Typic Tropofluvents y Aeric Tropaquets e inclusiones de Typic Dystropepts.

Suelos del gran paisaje de altiplanicie ondulada o lomeríos amazónicos.

El Lomerío se encuentra caracterizado por un relieve de colinas o lomas

Figura 40. Vallecito de piedemonte

suaves y densamente onduladas con pendientes que van de 3 al 25%. El perfil de las vertientes es generalmente convexo y en ellos, el movimiento en masa del suelo denominada reptación es considerablemente activo por lo que también se les conoce como superficies de denudación.

El Lomerío ocupa un área de 310 hectáreas representando el 0,63% del área total de la cuenca, siendo la unidad de suelos más pequeña. Este paisaje se ubica al sur de Florencia contiguo al paisaje de llanura aluvial del río Hacha a partir de los 275 msnm en los sectores de las veredas Colombia y San Juan del Barro que pertenecen a la cuenca.

Estos suelos pertenecen a la Consociación SANTIAGO DE LA SELVA (LUA). Son poco evolucionados y aún están sometidos a fuertes procesos de erosión y disección debido a la tala rasa a que fueron sometidos, hay presencia de fenómenos erosivos

como pata de vaca y escurrimiento difuso, favorecidos por las altas precipitaciones que se presentan en la cuenca. Por ser un área dedicada especialmente a la ganadería extensiva de ganado bovino presenta suelos muy compactos y algunos sectores con rastrojos bajos.

Este lomerío amazónico tiene suelos con textura Arcillo Limosa, profundos y moderadamente profundos con buen drenaje. El pH (4,4) es extremadamente ácido, la acidez intercambiable de 4,3 meq/100 gr es considera alta, lo cual es un limitante para el desarrollo de cultivos agrícolas, la CIC es de 11,9 meq/100gr de suelo, clasificándose dentro de un rango medio. El alto valor de saturación de acidez intercambiable (87,5%) indica niveles tóxicos en los cultivos y la materia orgánica presenta contenidos bajos.

La saturación de bases que corresponde a un valor de 5,2% se considera baja debido a la continua lixiviación hacia los perfiles más profundos del suelo. Por estas características este tipo de suelo se encuentra restringido para uso agrícola teniendo que realizarse prácticas de recuperación para mejorar la ganadería.

Figura 41. Lomerío amazónico

Conforman esta unidad los suelos Typic Paleudults y Typic Hapludults con inclusiones de otros suelos como Typic Dystropepts, Plintaquepts y Typic Troporthents.

Suelos del gran paisaje de valle aluvial del río Hacha de clima cálido húmedo. El río Hacha a partir de la ciudad de Florencia (incluyendo su parte sur), forma un valle aluvial que se extiende hasta su desembocadura, limitado en sus bordes por el lomerío amazónico. Ocupa un área de 3.209 hectáreas, siendo el 6,55% del área total de la cuenca.

Corresponde a los suelos que ocupan los paisajes aluviales originados por la actividad sedimentaria del río Hacha, los cuales adquieren una gran dinámica por la variedad de materiales depositados. . Los materiales son heterométricos, depositados indistintamente por acción del agua. El proceso de acumulación ha originado un relieve plano a ligeramente ondulado, con pendientes menores del 12% predominando las de 0-3%.

Estos suelos son más evolucionados que los del lomerío amazónico, posiblemente debido a que los materiales han permanecido más estables, la mayor parte de estas tierras han sido utilizadas en ganadería extensiva, lo que ha generado compactación y escurrimiento difuso. El drenaje es variable y se presenta desde bien hasta pobremente drenado. De acuerdo con las diferentes formas del relieve, los materiales depositados y la edad de sus materiales, existen dos tipos de paisajes bien diferenciados: las terrazas (se separaron tres niveles de terrazas: altas, medias y bajas) y la llanura aluvial de desborde, sujeta a inundaciones periódicas - Suelos de terrazas. Las terrazas del río Hacha se separaron de conformidad

con su nivel respecto al río y la edad de los depósitos aluviales en: altas, medias y bajas.

F

Figura 42. Valle aluvial del río Hacha

FUENTE: esta invetigación

Terrazas altas (VUA). Son antiguas planicies entalladas por el río y separadas por taludes altos, que luego se disectaron para originar las terrazas actuales, de relieve plano a ligeramente ondulado.

Estos suelos pertenecen a la Consociación RAYO (VUA) y corresponden a las terrazas más apartadas y antiguas del río Hacha, que ocupan una superficie de 600 hectáreas.

Presentan un relieve ligeramente plano a ligeramente ondulado, con disecciones y pendientes dominantes que varían de 3-7%. Limita con las otras posiciones más bajas en forma abrupta, en estos taludes se presentan pendientes de 12-25%, y con el lomerío en forma gradual y a veces difusa (pendientes de 7-12%).

Los suelos de estas terrazas son evolucionados, más que los del lomerío, posiblemente debido a que los materiales han permanecido más estables, mientras que los suelos del lomerío han sido sometidos a fuertes procesos de erosión y disección. Son de texturas Franco Arcillo Arenosa, bien drenados y de una profundidad efectiva profunda. Tiene reacción muy fuertemente ácida, capacidad catiónica de cambio baja, muy baja saturación total de bases, altas saturaciones de aluminio, contenido de fósforo asimilable muy bajo y fertilidad baja.

La unidad está conformada por los suelos Typic Kandiudults, Typic Paleudults e inclusiones de Fluventic Dystropepts. Todas estas tierras han sido deforestadas y convertidas en pastizales para ganadería semiintensiva, creando condiciones propicias para la compactación y aparición de erosión en forma de escurrimiento difuso.

Suelos de terrazas medias (VUC). Las terrazas medias presentan un relieve plano con pendientes menores de 3%, ocupan una pequeña superficie dentro de la cuenca correspondiente a 187 hectáreas y muestran huellas de cauces abandonados y en algunos sectores se observa un microrrelieve de bajos y bancos.

Pertenecen a la Asociación TORO (VUC) y son suelos bien a imperfectamente drenados, profundos, de texturas Francas y Franco Arcillosas, fuertemente ácidos, capacidad de cambio catiónico baja a media, bajos contenidos de saturación de bases y fósforo aprovechable.

La asociación está formada por los suelos Oxic Dystropepts, Aeric Tropaquepts y Typic Kandiudults como inclusión.

Suelos de terrazas bajas (VUE). Corresponden al nivel más bajo de las terrazas aluviales del río hacha, encontrándose en ellas meandros

abandonados, diques antiguos y basines. Están sujetas a inundaciones periódicas durante el período de lluvias.

Presentan un relieve plano con pendientes menores del 3%, este tipo de terrazas cubren mayor superficie que las anteriores al ocupar un área de 639 hectáreas.

Pertenece a la Asociación ORTEGUAZA (VUE) y los suelos profundos, de textura Franco Arcillo Arenosa lo que indica una mediana infiltración y aireación. El pH presenta un valor extremadamente ácido y la acidez intercambiable también es alta indicando niveles tóxicos para la mayoría de cultivos, por lo cual es recomendable realizar correctivos (aplicaciones de cal) para contrarrestar la acidez, si se piensa establecer actividades agrícolas. Los niveles de materia orgánica son medios indicando moderada presencia de nitrógeno y carbono orgánico. La capacidad de intercambio catiónico es baja, los elementos indispensables para el desarrollo de cultivos, como el calcio, magnesio y fósforo son bajos.

Actualmente estas tierras están dedicadas a la ganadería semiintensiva con pastos introducidos. Los suelos que integran esta unidad son los Typic Dystropepts, Aeric Tropoaquepts, con inclusión de Aquic Dystropepts.

Suelos de la llanura aluvial (VUF). La llanura aluvial se encuentra situada a ambos lados del río Hacha y a poca altura de su cauce. Por lo tanto, está sujeta a inundaciones son periódicas de corta duración y recibe aporte de sedimentos durante las grandes avenidas. Este paisaje ocupa una superficie de 1.734 hectáreas que corresponde al 3,54% del área total de la cuenca. Los suelos este paisaje hacen parte del Complejo CHAIRÁ (VUF), los cuales correspondiente a los diques, orillares y napas de la llanura de desborde del río Hacha. Tiene un relieve plano a ligeramente plano y plano-cóncavo, con pendientes inferiores al 3%.

Los suelos son de textura Franca, muy fuertemente ácidos, acidez intercambiable alta, el porcentaje de saturación de bases es bajo pero presenta niveles muchos más altos que en los suelos de los demás paisajes; la capacidad de intercambio catiónico es mediana y los contenidos de fósforo y potasio, elementos importantes en el desarrollo de plantas alcanzan un nivel medio y alto respectivamente, niveles que no se presentan en los suelos de las demás unidades. El porcentaje de saturación de aluminio muestra que estos suelos se encuentran en un nivel limitante para cultivos moderadamente tolerantes.

La unidad está integrada por los suelos Fluvaquentic Eutropepts, Typic Tropofluvents y Aquic Dystropepts.

A manera de conclusión, se puede afirmar que los diferentes tipos de suelos de la cuenca del río Hacha presentan características químicas similares entre sí; siendo estos suelos ácidos, con bajo contenido de materia orgánica, de baja a mediana capacidad de cambio catiónico, alto contenidos de aluminio y poca presencia de macro y micronutrientes necesarios para el buen desarrollo de las plantas, lo que hace que los suelos presenten poca fertilidad.

A diferencia de los demás, los suelos de los vallecitos de piedemonte de las quebradas Las Doradas y La Yuca y los suelos de la llanura aluvial del río Hacha presentan mejores condiciones, ya que sus contenidos de fósforo, potasio, calcio y demás nutrientes son más altos, por lo tanto el porcentaje de saturación de bases es más elevado, los niveles de aluminio son más bajos por lo que son suelos más tolerables a cierto tipo de cultivos; al mismo tiempo presentan menor acidez, mayor capacidad de intercambio catiónico y la textura es mucho mejor, pero su contenido de materia orgánica sigue siendo igual de bajo.

En general, se recomienda para todas las unidades de suelos mejorar sus condiciones físicas y químicas mediante la aplicación de enmiendas orgánicas que sean rentables para los agricultores, como adición de materia orgánica y prácticas agroecológicas favorables en la región, que ayuden a mejorar el rendimiento de la producción agropecuaria.

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