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THE INTRODUCTION OF NARRATIVE WORK

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PART SEVEN – TOWARDS A SOLUTION

THE INTRODUCTION OF NARRATIVE WORK

Un mantra es una palabra o una frase que ha sido dada a un discípulo por un Gurú, usual- mente como parte de un rito de iniciación. Si el Gurú ha acumulado poder espiritual como resultado de su realización o de su meditación, algo de este poder es transmitido en el mantra. Si el discípulo repite la palabra continuamente, se invoca el poder del Gurú, de tal manera que ayuda al discípulo a progresar hacia la meta de la Auto-realización. Sri Ramana aceptaba la validez de este planteamiento pero él mismo raramente daba mantras y nunca los usaba como parte de un rito de iniciación. Por otra parte, hablaba elevadamente de la práctica del nama- japa (la repetición continua del nombre de Dios) y a menudo la recomendaba como una ayuda útil para aquellos que estaban siguiendo la vía de la entrega.

En el capítulo 7 se señaló que la entrega a Dios o al Sí mismo podía practicarse efectiva- mente siendo consciente en toda ocasión de que no hay ningún «yo» individual actuando y pensando, sino solo un «poder más alto» que es responsable de todas las actividades del mun- do. Sri Ramana recomendaba el japa como una manera efectiva de cultivar esta actitud, pues- to que reemplaza una consciencia del individuo y del mundo por una consciencia constante de este poder más alto.

En sus primeras etapas la repetición del nombre de Dios es solo un ejercicio de concentra- ción y meditación, pero con la práctica continuada se alcanza una etapa en la que la repetición prosigue sin esfuerzo, automática y continuamente. Esta etapa no se alcanza únicamente por la concentración sino solo entregándose completamente a la deidad cuyo nombre se está repi- tiendo: «Para usar el nombre de Dios, uno debe invocarle con anhelo y entregarse sin reservas a él. Solo después de una tal entrega está el nombre de Dios constantemente con el hombre»1.

Cuando Sri Ramana hablaba sobre esta etapa avanzada de japa, había una dimensión casi mística en sus ideas. Hablaba de la identidad del nombre de Dios con el Sí mismo y a veces decía incluso que cuando se realiza el Sí mismo, el nombre de Dios se repite sin esfuerzo y continuamente en el Corazón.

Esta última etapa se alcanza solo después de que la práctica del japa se sumerge en la práctica de la auto-atención. Sri Ramana ilustraba usualmente la necesidad de esta transición citando las palabras de Namdev, un santo de Maharashtra del siglo XIV: «La naturaleza om- nipenetrante del Nombre sólo puede ser comprendida cuando uno reconoce el «yo» propio de uno. Cuando el nombre propio de uno no es reconocido, es imposible obtener el Nombre om- nipenetrante»2. Esta cita proviene de una obra breve de Namdev titulada La Filosofía del Nombre Divino, cuyo texto completo se da en una de las respuestas de Sri Ramana posterior- mente en este capítulo. Él la descubrió por primera vez en 1937 y durante los últimos trece

años de su vida tuvo una copia de ella sobre un pequeño estante junto a su cama. Frecuente- mente la leía en voz alta cuando los visitantes le preguntaban sobre la naturaleza y utilidad del japa, y por el número de veces que habló de ella con aprobación es razonable asumir que res- paldaba plenamente sus contenidos.

Pregunta: Mi práctica ha sido un japa continuo de los nombres de Dios con la inhalación y del nombre de Sai Baba con la exhalación. Simultáneamente con esto veo la forma de Baba siempre. Incluso en Bhagavan, veo a Baba. Ahora, ¿debo continuar con esto o cambiar el mé- todo, pues algo me dice desde dentro que si me aferro al nombre y a la forma jamás rebasaré el nombre y la forma? Pero no puedo comprender qué más hacer después de abandonar el nombre y la forma. ¿Querrá Bhagavan iluminarme sobre este punto?

Respuesta: Usted puede continuar con su método presente. Cuando el japa deviene conti- nuo, todos los demás pensamientos cesan y uno está en su propia naturaleza real, que es japa o dhyana. Nosotros volvemos nuestra mente hacia afuera sobre las cosas del mundo y por lo tanto no somos conscientes de que nuestra naturaleza real es siempre japa. Cuando por el es- fuerzo consciente de japa o de dhyana, como nosotros lo llamemos, impedimos a nuestra mente pensar en otras cosas, lo que permanece entonces es nuestra naturaleza real, que es ja- pa.

Mientras piense que usted es nombre y forma, usted no puede escapar de nombre y forma en japa también. Cuando realice que usted no es nombre y forma, entonces nombre y forma se esfumarán por sí solos. Ningún otro esfuerzo es necesario. Japa o dhyana le llevarán a ello de modo natural. Lo que ahora se considera como el medio, japa, se encontrará entonces que es la meta. El Nombre y Dios no son diferentes. Esto se muestra claramente en las enseñanzas de Namdev3.

1 El Nombre penetra densamente el cielo y las regiones más bajas y el universo entero. ¿Quién puede decir hasta qué profundidades en las regiones más bajas y hasta qué al- tura en los cielos se extiende? El ignorante sufre los 84 lakhs [8’4 millones] de espe- cies de nacimientos, no conociendo la esencia de las cosas. Namdev dice que el Nom- bre es inmortal. Las formas son innumerables, pero el Nombre es todo eso.

2 El Nombre mismo es la Forma. No hay ninguna distinción entre Nombre y Forma. Dios devino manifiesto y asumió Nombre y Forma. De aquí que los Vedas establecie- ran el Nombre. Cuidado, no hay ningún mantra más allá del Nombre. Aquellos que dicen otra cosa son ignorantes. Namdev dice que el Nombre es Keshava [Dios] mis- mo. Esto es conocido solo por los amantes devotos del Señor.

3 La naturaleza omnipenetrante del Nombre sólo puede ser comprendida cuando se re- conoce el «yo» propio de uno. Cuando el nombre propio de uno no es reconocido, es imposible obtener el Nombre omnipenetrante. Cuando uno se conoce a sí mismo, en- tonces encuentra el Nombre por todas partes. Ver el Nombre como diferente del Nom- brado crea ilusión. Namdev dice, «Pregunta a los Santos».

4 Nadie puede realizar el Nombre por la práctica del conocimiento, la meditación o la austeridad. Entrégate primero a los pies del Gurú y aprende a conocer que «yo» mismo es ese Nombre. Después de encontrar la fuente de ese «yo», sumerge tu individualidad en esa unidad que es auto-existente y exenta de toda dualidad. Eso que penetra más allá de dvaita [dualidad] y de dvaitatita [eso que es más allá de la dualidad], ese Nom- bre ha impregnado los tres mundos. El Nombre es el Parabrahman mismo donde no hay ninguna acción que surja de la dualidad4.

La misma idea se encuentra también en la Biblia: «En el comienzo era el Verbo y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios»5.

Pregunta: ¿Así pues el nombre verdadero de Dios se revelará finalmente por la auto- indagación?

Respuesta: ¡Puesto que usted mismo es la forma del japa, si usted conoce su propia natu- raleza indagando quién es usted, qué maravilla será eso! El japa que previamente se desarro- llaba con esfuerzo continuará entonces infatigablemente y sin esfuerzo en el Corazón6.

Pregunta: ¿Durante cuánto tiempo debo hacer japa? ¿Debo concentrarme también sobre una imagen de Dios al mismo tiempo?

Respuesta: Japa es más importante que la forma externa. Debe hacerse hasta que deviene natural. Comienza con esfuerzo y se continúa hasta que procede por sí mismo. Cuando es na- tural es llamado realización.

Japa puede hacerse mientras se está haciendo otro trabajo. Eso que es, es la única realidad. Puede ser representado por una forma, un japa, mantra, vichara, o cualquier tipo de tentativa de obtener la realidad. Todas ellas se resolverán finalmente en esa realidad única. Bhakti, vi- chara y japa son solo formas diferentes de nuestros esfuerzos para mantenerse fuera de la irrealidad. La irrealidad es una obsesión ahora, pero nuestra naturaleza verdadera es la reali- dad. Nosotros estamos persistiendo erróneamente en la irrealidad, es decir, en el apego a los pensamientos y actividades mundanales. La cesación de éstos revelará la verdad. Nuestras tentativas se dirigen a mantenerlos fuera y esto se hace pensando en la realidad solo. Aunque [ella] es nuestra naturaleza parece como si nosotros estuviéramos pensando en ella mientras hacemos estas prácticas. Lo que hacemos realmente equivale a la supresión de los obstáculos para la revelación de nuestro ser verdadero.

Pregunta: ¿Tienen nuestras tentativas asegurado el éxito?

Respuesta: La realización es nuestra naturaleza. No hay nada nuevo que obtener. Lo que es nuevo no puede ser eterno. Por lo tanto, no hay ninguna necesidad de dudar sobre si uno podría perder u obtener el Sí mismo7.

Pregunta: ¿Es bueno hacer japa cuando nosotros sabemos que la indagación en el Sí mis- mo es la cosa real?

Respuesta: Todos los métodos son buenos puesto que eventualmente llevarán a la indaga- ción. Japa es nuestra naturaleza real. Cuando realizamos el Sí mismo entonces japa continúa sin esfuerzo. Lo que es el medio en una etapa deviene la meta en otra. Cuando japa continúa constantemente y sin esfuerzo, eso es realización8.

Pregunta: Yo no estoy instruida en las escrituras y encuentro el método de la auto- indagación demasiado difícil para mí. Soy una mujer con siete hijos y un montón de tareas caseras y me queda muy poco tiempo para la meditación. Suplico a Bhagavan que me dé al- gún método más simple y más fácil.

Respuesta: No se necesita ninguna instrucción o conocimiento de las escrituras para cono- cer el Sí mismo, lo mismo que ningún hombre necesita un espejo para verse a sí mismo. Todo conocimiento se requiere solo para ser abandonado eventualmente como no-Sí mismo. Tam- poco el trabajo de la casa, o los cuidados de los niños son necesariamente un obstáculo. Si usted no puede hacer nada más, manténganse al menos diciendo «yo, yo» mentalmente para usted misma, como se aconseja en ¿Quién soy yo? …«si se piensa incesantemente “yo, yo”, ello conducirá a ese estado [el Sí mismo]». Continúe repitiéndolo sea cual fuere el trabajo que usted pueda estar haciendo, bien sea que usted esté sentada, de pie o caminando. «Yo» es el nombre de Dios. Es el primero y el más grande de los mantras. Incluso om es secundario a él9.

Pregunta: Para controlar la mente, ¿cuál de los dos es mejor, hacer el japa del ajapa man- tra [silente] o del omkar [el sonido de om]?

Respuesta: ¿Cuál es su idea del japa silente e involuntario [ajapa]? ¿Será ajapa si usted continúa repitiendo con la boca soham, soham [«Yo soy él, yo soy él»]? Ajapa significa en realidad conocer ese japa que continúa involuntariamente sin ser pronunciado por la boca. Sin conocer este significado real las gentes piensan que significa repetir con la boca las palabras soham, soham cientos de miles de veces, contándolas con los dedos o las cuentas de un rosa- rio.

Antes de comenzar un japa se prescribe el control de la respiración. Eso significa, primero hacer pranayama [regulación de la respiración] y después comenzar a repetir el mantra. Pra- nayama significa primero cerrar la boca, ¿no es así? Si deteniendo la respiración, los cinco elementos en el cuerpo son sometidos y controlados, lo que permanece es el Sí mismo real. Ese Sí mismo estará repitiendo por sí solo siempre aham, aham [«Yo, Yo»]. Eso es ajapa. Sabiendo esto, ¿cómo podría eso que se repite con la boca ser ajapa? La visión del Sí mismo real que hace japa por sí solo involuntariamente y en una corriente que nunca se acaba, como un flujo continuo de ungüento, es ajapa, gayatri y todo.

Si usted conoce quién es quien está haciendo japa, usted sabrá qué es japa. Si usted busca y trata de descubrir quién es quien está haciendo japa, ese japa mismo deviene el Sí mismo.

Pregunta: ¿No hay ningún beneficio en hacer japa con la boca?

Respuesta: ¿Quién ha dicho que no hay ningún beneficio? Tal japa será el medio para chitta suddhi [purificar la mente]. Cuando el japa se hace repetidamente, el esfuerzo madura y más pronto o más tarde conduce a la vía recta. Bueno o malo, todo lo que se hace nunca se hace en vano. Las diferencias y los méritos y deméritos de cada uno tendrán que decirse solo a la vista de la etapa de desarrollo de la persona concernida10.

Pregunta: ¿No es el japa mental mejor que el japa oral?

Respuesta: El japa oral consiste en sonidos. Los sonidos surgen de los pensamientos, pues uno debe pensar antes de expresar los pensamientos en palabras. Los pensamientos forman la mente. Por lo tanto, el japa mental es mejor que el japa oral.

Pregunta: ¿No debemos contemplar el japa y repetirlo oralmente también?

Respuesta: Cuando el japa deviene mental, ¿dónde está la necesidad de los sonidos? El japa, al devenir mental, deviene contemplación. Dhyana, contemplación, y el japa mental son lo mismo. Cuando los pensamientos cesan de ser promiscuos y el pensamiento único persiste a exclusión de todos los demás, se dice que es contemplación. El objeto de japa o dhyana es la exclusión de la multitud de los pensamientos y la confinación de uno mismo a un único pensamiento. Entonces ese pensamiento se desvanece también dentro de su fuente —la consciencia absoluta, el Sí mismo. La mente se da al japa y entonces se sumerge dentro de su propia fuente.

Pregunta: La mente se dice que proviene del cerebro.

Respuesta: ¿Dónde está el cerebro? Está en el cuerpo. Yo digo que el cuerpo mismo es una proyección de la mente. Usted habla del cerebro cuando piensa en el cuerpo. Es la mente la que crea el cuerpo, el cerebro en él y también la que asegura que el cerebro es su sede.

Pregunta: Sri Bhagavan ha dicho que al japa debe seguírsele el rastro hasta su fuente. ¿No se entiende aquí la mente?

Respuesta: Todos éstos son solo las operaciones de la mente. Japa ayuda a fijar la mente en un único pensamiento. Todos los demás pensamientos primeramente se subordinan hasta que desaparecen. Cuando japa deviene mental se llama dhyana. Dhyana es su verdadera natu- raleza (de usted). Sin embargo, se llama dhyana debido a que se hace con esfuerzo. El esfuer- zo es necesario mientras los pensamientos son promiscuos. Debido a que usted está con otros pensamientos, usted llama a la continuidad de un único pensamiento meditación o dhyana. Si esa dhyana deviene sin esfuerzo se encontrará que es su naturaleza real (de usted)11.

Pregunta: Las gentes dan algunos nombres a Dios y dicen que el nombre es sagrado y que las repeticiones del nombre confieren mérito al individuo. ¿Puede esto ser verdadero?

Respuesta: ¿Por qué no? Usted tiene un nombre al cual responde. Pero su cuerpo no ha nacido con ese nombre inscrito en él, ni tampoco ha dicho a nadie que su nombre era ese. Y sin embargo a usted se le ha dado un nombre y responde a ese nombre, debido a que usted se ha identificado con el nombre. Por lo tanto, el nombre significa algo y no es una mera ficción. Similarmente, el nombre de Dios es efectivo. La repetición del nombre es recordación de lo que significa. De aquí su mérito12.

Pregunta: Mientras estoy haciendo japa durante una hora o más caigo en un estado seme- jante al sueño. Al despertar me acuerdo de que mi japa ha estado interrumpido. Así pues, lo intento de nuevo.

Respuesta: «Semejante al sueño», exactamente. Es el estado natural. Debido a que usted está ahora asociado con el ego, usted considera que el estado natural es algo que interrumpe su funcionamiento. Usted debe tener la experiencia repetida hasta que usted realice que es su estado natural. Usted encontrará entonces que japa es extraño, pero sin embargo, continuará automáticamente. Su duda presente se debe a esa falsa identidad, a saber, la de identificarse a usted mismo con la mente que hace el japa. Japa significa aferrarse a un único pensamiento a exclusión de todos los demás pensamientos. Ese es su propósito. Conduce a dhyana, la cual acaba en la Auto-realización o jñana.

Pregunta: ¿Cómo debo continuar el japa?

Respuesta: No se debe usar el nombre de Dios mecánicamente y superficialmente sin el sentimiento de la devoción13.

Pregunta: ¿Así pues la repetición mecánica es improductiva?

Respuesta: Las enfermedades agudas no se curarán meramente repitiendo el nombre de la medicina sino solo tomando la medicina. Similarmente, las cadenas del nacimiento y muerte no cesarán meramente haciendo muchas repeticiones de mahavakyas tales como «Yo soy Si- va». En lugar de errar de acá para allá repitiendo «Yo soy lo supremo», permanezca usted mismo como lo supremo. La miseria del nacimiento y de la muerte no cesarán repitiendo vo- calmente incontables veces «yo soy eso», sino solamente permaneciendo como eso14.

Pregunta: ¿Puede alguien obtener algún beneficio repitiendo sílabas sagradas [mantras] escogidas al azar?

Respuesta: No. Él debe ser competente e iniciado en tales mantras. Esto está ilustrado por la historia del rey y su ministro. Un rey visitó a su visir en su residencia. Allí se le dijo que el visir estaba ocupado en la repetición de sílabas sagradas. El rey le esperó, y cuando se encon- tró con él, le preguntó cuál era el mantra. El visir dijo que era el más sagrado de todos, la ga- yatri. El rey deseó ser iniciado por el visir pero el visir le confesó su incapacidad para iniciar- le. Por lo tanto, el rey lo aprendió de algún otro, y, cuando más tarde se encontró con el minis- tro, le repitió la gayatri y quiso saber si era correcto. El visir dijo que el mantra era correcto,

pero que no era apropiado que él lo dijera. Cuando fue presionado para que diera una explica- ción, el visir llamó a un paje de allí al lado y le ordenó apresar al rey. La orden no fue obede- cida. La orden fue repetida de nuevo, y tampoco fue obedecida. El rey se encolerizó y ordenó al mismo hombre que apresara al visir, lo que se hizo inmediatamente. El visir se echó a reír y dijo que el incidente era la explicación que quería el rey. «¿Cómo?» preguntó el rey. El minis- tro contestó, «La orden ha sido la misma y el ejecutor también, pero la autoridad ha sido dife- rente. Cuando yo he dado la orden, el efecto ha sido nulo, mientras que, cuando habéis sido vos quien ha ordenado, ha habido un efecto inmediato. Similarmente ocurre con los man- tras»15.

Pregunta: Se me ha enseñado que el mantra japa es muy poderoso en la práctica.

Respuesta: El Sí mismo es el más grande de todos los mantras —prosigue automática y eternamente. Si usted no es consciente de este mantra interno, usted debe tomarlo conscien- temente como japa, el cual se hace con esfuerzo, para erradicar todos los demás pensamien- tos. Por la atención constante a él, usted devendrá eventualmente consciente del mantra inter- no, lo cual es el estado de realización y es sin esfuerzo. La firmeza en esta consciencia le mantendrá a usted continuamente y sin esfuerzo en la corriente, por muy comprometido que usted pueda estar en otras actividades16.

Por la repetición de mantras, la mente es controlada. Entonces el mantra deviene uno con

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