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USING THE WARD ROUND AS AN ARENA FOR CHANGE?

In document PART ONE INTRODUCTION (Page 100-104)

B MOVING FROM THE MEDICAL MODEL TO AN ECOSYSTEMIC PERSPECTIVE

USING THE WARD ROUND AS AN ARENA FOR CHANGE?

Hay una tradición hindú bien establecida que prescribe cuatro etapas en la vida (asramas) para los buscadores espirituales serios:

1 Brahmacharya (estudio en celibato). Un largo período de estudio de las escrituras an- tes del matrimonio, usualmente en una institución que especializa en la erudición vé- dica.

2 Grihastha (matrimonio y familia). A la conclusión de sus estudios se espera que el as- pirante se case y desempeñe sus negocios y deberes hogareños concienzudamente, pe- ro sin apego a ellos.

3 Vanaprastha (retiro en el bosque). Cuando se han cumplido todas las obligaciones fa- miliares (lo cual significa usualmente cuando se han casado los hijos), el aspirante puede retirarse a un lugar solitario, usualmente un bosque, y entregarse todo el tiempo a la meditación.

4 Sannyasa (monacato errante). En la etapa final el buscador se desprende del mundo completamente y deviene un monje mendicante errante. No teniendo ningún vínculo material, social o financiero, el sannyasi ha desechado teóricamente todos los apegos que previamente impedían su progreso hacia la Auto-realización.

Esta estructura antigua y venerada sostenía la creencia india común de que era necesario abandonar a la familia y adoptar una vida meditativa de ascetismo en celibato si uno estaba seriamente interesado en realizar el Sí mismo. Sri Ramana era preguntado sobre esta creencia muchas veces pero siempre se negaba a respaldarla. Se negaba congruentemente a dar a sus devotos permiso para abandonar sus responsabilidades mundanas en favor de una vida medi- tativa e insistía siempre en que la realización era igualmente accesible a todos, independien- temente de sus circunstancias físicas. En lugar de aconsejar la renuncia física decía a todos sus devotos que sería espiritualmente más productivo para ellos desempeñar sus deberes y obligaciones normales con una consciencia de que no hay ningún «yo» individual cumpliendo o aceptando ninguna responsabilidad por los actos que el cuerpo lleva a cabo. Creía firme- mente que la actitud mental tiene una incidencia mucho mayor en el progreso espiritual que las circunstancias físicas y desanimaba persistentemente a todos los interlocutores que sentían

que una manipulación de sus condiciones exteriores, por muy pequeña que fuera, sería espiri- tualmente beneficiosa.

Los únicos cambios físicos que siempre sancionaba eran cambios en la dieta. Aceptaba la prevaleciente teoría hindú de la dieta, la cual proclamaba que el tipo de alimento consumido afectaba a la cantidad y cualidad de los pensamientos y recomendaba una moderada ingestión de alimento vegetariano como la ayuda más útil a la práctica espiritual.

La teoría dietética hindú que Sri Ramana respaldaba clasifica los diferentes alimentos se- gún los estados mentales que inducen:

1 Sattva (pureza o armonía). Los productos lácteos, frutas, hortalizas, legumbres y cereales se consideran alimentos sáttvicos. Una dieta que consiste ampliamente de estos productos ayuda a los aspirantes espirituales a mantener una mente tranquila y serena.

2 Rajas (actividad). Los alimentos rajásicos incluyen la carne, el pescado y alimentos con especias picantes tales como pimienta, cebollas y ajos. La ingestión de estos alimentos resulta en una mente sobreactivada.

3 Tamas (torpor). Los alimentos añejos, rancios o que son producto de un proceso de fer- mentación se clasifican como tamásicos. La consumición de estos alimentos conduce a esta- dos de mente apáticos y torpes que obnubilan el discernimiento.

Pregunta: Yo tengo una buena inclinación a darme de baja del servicio y permanecer constantemente con Sri Bhagavan.

Respuesta: Bhagavan está siempre con usted, en usted, y usted mismo es Bhagavan. Para realizar esto no es necesario abandonar su trabajo ni tampoco huir de su casa. La renuncia no implica el despojamiento visible de las costumbres, lazos familiares, hogar, etc., sino la re- nuncia de los deseos, la afección y el apego. No hay ninguna necesidad de abandonar su tra- bajo, solo abandónese usted mismo a Dios, el cargador del fardo de todos. El que renuncia a los deseos en realidad se funde en el mundo y expande su amor a todo el universo. La expan- sión del amor y la afección será una condición mucho mejor para un verdadero devoto de Dios que la renunciación, pues el que renuncia a los lazos inmediatos, en realidad extiende los lazos de afección y de amor a un mundo mucho más amplio más allá de las fronteras de casta, credo y raza. Un sannyasi que aparentemente desecha sus vestidos y deja su casa no lo hace por aversión hacia sus relaciones inmediatas sino debido a la expansión de su amor hacia los demás a su alrededor. Cuando esta expansión llega, uno no siente que esté huyendo de casa, en lugar de ello uno se cae de ella como un fruto maduro de un árbol. Hasta entonces sería una necedad dejar la casa o el trabajo de uno1.

Pregunta: ¿Cómo encaja un grihastha [responsable de un hogar] en el esquema de moksha [liberación]? ¿No debe devenir necesariamente un mendicante a fin de alcanzar la liberación?

Respuesta: ¿Por qué piensa que usted es un grihastha? Pensamientos similares de que us- ted es un sannyasi [monje errante] le obsesionarán, incluso si usted se va como un sannyasi. Bien sea que usted continúe en el hogar o bien sea que renuncie a él y se vaya al bosque, su mente le obsesiona a usted. El ego es la fuente del pensamiento. Crea el cuerpo y el mundo y le hace pensar que usted es el grihastha. Si usted renuncia, el ego solo sustituirá el pensa- miento de grihastha por el de sannyasa y el entorno del hogar por el del bosque. Pero los obs- táculos mentales están siempre aquí para usted. Incluso aumentarán grandemente en los nue- vos parajes. No es de ninguna ayuda cambiar de entorno. El único obstáculo es la mente y ella debe ser rebasada bien sea en el hogar o en el bosque. Si usted puede hacerlo en el bosque, ¿por qué no en casa? Por lo tanto, ¿por qué cambiar el entorno? Sus esfuerzos pueden hacerse ahora, cualquiera que sea el entorno.

Pregunta: ¿Es posible gozar del samadhi [consciencia de la realidad] mientras se está ocupado en el trabajo en el mundo?

Respuesta: El sentimiento «yo trabajo» es el obstáculo. Pregúntese a usted mismo «¿Quién trabaja?». Recuerde quién es usted. Entonces el trabajo no le atará, continuará automática- mente. No haga ningún esfuerzo ni para trabajar ni para renunciar; es su esfuerzo el que es la esclavitud. Lo que está destinado a acontecer, acontecerá. Si usted está destinado a no traba- jar, no tendrá trabajo incluso si usted se obsesiona por él. Si usted está destinado a trabajar, usted no podrá evitarlo y estará forzado a darse a él. Así pues, déjelo al poder más alto; usted no puede renunciar o retener como usted quiera.

Pregunta: Bhagavan dijo ayer que mientras uno está dado a la búsqueda de Dios «dentro», el trabajo «exterior» continuará automáticamente. En la vida de Sri Chaitanya se dice que durante sus charlas a los estudiantes él estaba en realidad buscando a Krishna dentro y que se olvidaba de todo sobre su cuerpo y continuaba hablando de Krishna solo. Esto suscita una duda en cuanto a si el trabajo puede dejarse a sí mismo tranquilamente. ¿No debe uno mante- ner parte de su atención sobre el trabajo físico?

Respuesta: El Sí mismo es todo. ¿Es usted aparte del Sí mismo? ¿O puede el trabajo con- tinuar sin el Sí mismo? El Sí mismo es universal, de modo que todas las acciones continuarán bien sea que usted se esfuerce en darse a ellas o bien sea que no. El trabajo continuará por sí solo. Así Krishna le dijo a Arjuna que no se perturbara por matar a los Kauravas debido a que para Dios estaban ya muertos. No le correspondía a él decidir obrar y lamentarse por ello, sino sólo permitir que su propia naturaleza efectuara la voluntad del poder más alto.

Pregunta: Pero el trabajo puede sufrir si no estoy atento a él.

Respuesta: Atender al Sí mismo significa atender al trabajo. Debido a que se identifica a usted mismo con el cuerpo, piensa que el trabajo es hecho por usted. Pero el cuerpo y sus ac- tividades, incluyendo ese trabajo, no son aparte del Sí mismo. ¿Qué importa si usted atiende el trabajo o no? Cuando camina de un lugar a otro usted no está pendiente de los pasos que da,

y, sin embargo, usted se encuentra después de un tiempo en su meta. Usted ve cómo el asunto de caminar continúa solo sin que usted esté pendiente de él. Así ocurre también con los demás tipos de trabajo2.

Pregunta: Si uno mantiene el Sí mismo en recordación, ¿sus acciones serán siempre jus- tas?

Respuesta: Deben serlo. Sin embargo, una tal persona no se preocupa de la justicia o injus- ticia de las acciones. Sus acciones son de Dios y por lo tanto justas.

Pregunta: ¿Cómo puede mi mente estar en quietud si tengo que usarla más que otras gen- tes? Quiero retirarme a la soledad y renunciar a mi trabajo de patrón.

Respuesta: No. Usted puede permanecer donde está y continuar con el trabajo. ¿Cuál es el trasfondo que vivifica la mente, que la permite hacer todo este trabajo? Es el Sí mismo. De modo que eso es la fuente real de su actividad. Simplemente sea consciente de ello durante su trabajo y no lo olvide. Contemple el trasfondo de su mente incluso mientras trabaja. Para hacer eso, no tenga prisa, tómese su tiempo. Mantenga vivo el recuerdo de su naturaleza real, incluso mientras trabaja, y evite la prisa, la cual hace que usted olvide. Sea deliberado. Practi- que la meditación para aquietar la mente y hacer que devenga consciente de su verdadera re- lación con el Sí mismo que la sostiene. No imagine que es usted quien está haciendo el traba- jo. Piense que es la corriente subyacente quien lo está haciendo. Identifíquese con la corriente. Si usted trabaja sin precipitación, recordándose a sí mismo, su trabajo o servicio no será un obstáculo3.

Pregunta: En las primeras etapas, ¿no sería una ayuda para un hombre buscar la soledad y abandonar sus deberes exteriores en la vida?

Respuesta: La renunciación está siempre en la mente, no en ir a los bosques o a lugares so- litarios o en abandonar los deberes de uno. La cosa principal es ver que la mente no se vuelva hacia afuera sino hacia adentro. No depende de un hombre si va a este lugar o a aquel o si abandona sus deberes o no. Todos estos aconteceres ocurren de acuerdo con el destino. Todas las actividades por las que el cuerpo tiene que pasar se determinan cuando viene a la existen- cia. No depende de usted aceptarlas o rechazarlas. La única libertad que usted tiene es volver su mente hacia adentro y renunciar a las actividades ahí.

Pregunta: ¿Pero no es posible que algo sea una ayuda, especialmente para un principiante, como una cerca alrededor de un árbol joven? Por ejemplo, ¿no dicen nuestros libros que es útil ir de peregrinación a los santuarios sagrados o tener el sat-sanga?

Respuesta: ¿Quién ha dicho que no son útiles? Pero tales cosas no dependen de usted, mientras que volver su mente hacia adentro sí. Muchas gentes desean las peregrinaciones o el sat-sanga que usted menciona, ¿pero lo obtienen todos?

Pregunta: ¿Por qué a nosotros solo nos queda volvernos hacia adentro y no a alguna otra cosa exterior?

Respuesta: Si quiere ir al fundamento, usted debe indagar quién es usted y encontrar quién es quien tiene libertad o destino. ¿Quién es usted y por qué ha recibido usted este cuerpo que tiene estas limitaciones?4.

Pregunta: ¿Es necesaria la soledad para vichara [indagación]?

Respuesta: Hay soledad por todas partes. El individuo está siempre solo. Su labor es en- contrarla dentro, no buscarla fuera de sí mismo5.

La soledad está en la mente del hombre. Uno puede estar en la espesura del mundo y man- tener la serenidad de mente. Alguien así está en soledad. Otro puede estar en un bosque, y sin embargo ser incapaz de controlar su mente. De alguien así no puede decirse que está en sole- dad. La soledad es una función de la mente. Un hombre apegado a los deseos no puede tener soledad esté donde esté, mientras que un hombre desapegado está siempre en soledad.

Pregunta: Así pues, uno puede estar dedicado al trabajo y estar libre de deseo y mantener la soledad. ¿Es así?

Respuesta: Sí. El trabajo cumplido con apego es una cadena, mientras que el trabajo cum- plido con desapego no afecta al hacedor. El que trabaja así, aunque esté trabajando, está en soledad6.

Pregunta: Nuestra vida de cada día no es compatible con tales esfuerzos.

Respuesta: ¿Por qué piensa que usted es activo? Tome el ejemplo grosero de su venida aquí. Usted ha dejado su casa en un carro, ha tomado un tren, se ha apeado en la estación, ha tomado un carro y se ha encontrado a usted mismo en este ashram. Cuando se le pregunta, usted dice que ha viajado hasta aquí todo el camino desde su ciudad. ¿Es esto cierto? ¿No es un hecho que usted ha permanecido como usted era y que ha habido movimientos de vehícu- los a todo lo largo del camino? Lo mismo que esos movimientos son confundidos con el suyo propio, así ocurre también con las demás actividades. Ellas no son suyas propias, son las acti- vidades de Dios7.

Pregunta: ¿Cómo puede ser obtenida la cesación de la actividad [nivritti] y la paz de men- te en medio de los deberes del responsable de un hogar, los cuales son de la naturaleza de la actividad constante?

Respuesta: Como las actividades del hombre sabio existen solo a los ojos de los demás y no a los suyos propios, aunque él pueda estar cumpliendo tareas inmensas, en realidad no hace nada. Por lo tanto, sus actividades no obstaculizan la vía de la inacción y paz de mente. Él sabe la verdad de que todas las actividades tienen lugar en su mera presencia y que él no hace nada. De aquí que permanezca como el presenciador silente de todas las actividades que están teniendo lugar8.

Pregunta: ¿Es más difícil para los occidentales retirarse dentro?

Respuesta: Sí, son rajásicos [mentalmente sobreactivados] y su energía va hacia afuera. Nosotros debemos estar interiormente en quietud, no olvidar el Sí mismo, y entonces pode- mos continuar externamente con la actividad. ¿Olvida un hombre que está representando so- bre el escenario el papel de una mujer que él es un hombre? Similarmente, nosotros también debemos representar nuestros papeles sobre el escenario de la vida, pero no debemos identifi- carnos con esos papeles.

Pregunta: ¿Cómo se elimina la pereza espiritual de otros?

Respuesta: ¿Ha eliminado usted la suya propia? Vuelva sus indagaciones hacia el Sí mis- mo. La fuerza suscitada en usted operará en los otros también9.

Pregunta: ¿Pero cómo puedo ayudar a otro en sus problemas, en sus perturbaciones? Respuesta: ¿Qué es este hablar de otro? —hay solo el uno. Trate de realizar que no hay ningún yo, ningún usted, ningún él, solo el único Sí mismo, que es todo. Si usted cree en el problema de otro, usted está creyendo en algo fuera del Sí mismo. Usted le ayudará mejor realizando la unidad de todo más bien que por una actividad exterior10.

Pregunta: ¿Aprueba usted la continencia sexual?

Respuesta: Un verdadero brahmachari [célibe] es el que mora en el Brahman. Entonces ya no se plantean más los deseos.

Pregunta: En el ashram de Sri Aurobindo hay una regla rígida de que a las parejas casadas se les permite vivir allí a condición de que no tengan ningún intercurso sexual.

Respuesta: ¿Cuál es la utilidad de eso? Si existe en la mente, ¿cuál es la utilidad de forzar a las gentes a la abstención?

Pregunta: ¿Es el matrimonio una barrera al progreso espiritual?

Respuesta: La vida de casado no es una barrera, pero el casado debe hacer lo más posible para practicar el auto-control. Si un hombre tiene un fuerte deseo de la vida más elevada en- tonces la tendencia del sexo se sumergirá. Cuando la mente es destruida, los demás deseos son destruidos también11.

Pregunta: Yo he cometido pecado sexual.

Respuesta: Incluso si lo ha cometido, no importa mientras usted no piense después que lo ha cometido. El Sí mismo no es consciente de ningún pecado y la renuncia al sexo es interna, no meramente del cuerpo sólo.

Pregunta: A mí me pierde la visión de los pechos de una joven vecina y a menudo estoy tentado de cometer adulterio con ella. ¿Qué debo hacer?

Respuesta: Usted es siempre puro. Son sus sentidos y su cuerpo los que le tientan y los que usted confunde con su Sí mismo real. Así pues, primero sepa quién es tentado y quién hay para tentar. Pero incluso si comete adulterio, no piense en ello después, debido a que usted es siempre puro. Usted no es el pecador12.

Pregunta: ¿Cómo desarraigamos nuestra idea del sexo?

Respuesta: Desarraigando la idea falsa de que el cuerpo es el Sí mismo. No hay ningún sexo en el Sí mismo. Sea el Sí mismo y entonces usted no tendrá ninguno de los trastornos del sexo.

Pregunta: ¿Puede el ayuno curar el deseo sexual?

Respuesta: Sí, pero es pasajero. El ayuno mental es la ayuda real. El ayuno no es un fin en sí mismo. Debe haber desarrollo espiritual a la par. El ayuno completo hace a la mente dema- siado débil. La indagación espiritual debe mantenerse íntegra a través de un ayuno si es que ha de ser beneficioso espiritualmente13.

Pregunta: ¿Puede uno progresar espiritualmente ayunando?

Respuesta: El ayuno debe ser principalmente mental [abstención de los pensamientos]. La mera abstinencia de alimento no hará ningún bien, e incluso alterará la mente. El florecimien- to espiritual vendrá más bien regulando la comida. Pero si, durante un ayuno de un mes, se han mantenido las miras espirituales, entonces durante alrededor de diez días después de la ruptura del ayuno (si se ha roto adecuadamente y se ha seguido por una dieta juiciosa) la men- te devendrá pura y estable y permanecerá así14.

En los primeros días de mi venida aquí, yo tenía los ojos cerrados y estaba tan profunda- mente absorto en meditación que apenas sabía si era de día o de noche. Ni comía ni dormía. Cuando hay movimiento en el cuerpo, uno necesita comer. Si uno come, necesita dormir. Si no hay ningún movimiento, uno no necesita dormir. Un poco de comida es suficiente para sostener la vida. Esa solía ser mi experiencia. Una u otra persona solía ofrecerme un tazón de alguna dieta líquida siempre que yo abría los ojos. Eso era todo lo que yo comía de vez en cuando. Pero recuerde una cosa: excepto cuando uno está absorbido en un estado donde la mente está inmóvil, no es posible renunciar al sueño ni al alimento completamente. Cuando el cuerpo y la mente están ocupados en las tareas ordinarias de la vida, el cuerpo flaquea si uno renuncia a la comida y al sueño.

Hay diferentes teorías concernientes a cuánto debe comer y a cuánto debe dormir un sad- haka. Algunos dicen que es saludable acostarse a las 10 de la noche y levantarse a las 2 de la mañana. Eso da a entender que cuatro horas de sueño es suficiente. Otros dicen que cuatro horas de sueño no es suficiente, sino que deben ser seis horas. Tanto vale decir que el sueño y la comida no deben tomarse en exceso. Si uno quiere cortar tajantemente con cada uno de

ellos, su mente se dirigirá siempre hacia ellos. Por lo tanto, el sadhaka debe hacer todo con

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