• No results found

El campo visual monocular es el área del espacio en el cuál se perciben estímulos visuales con la mirada fija en una determinada posición.

Se consideran valores normales cuando el campo visual abarca 60º en la zona nasal y superior, 100º en la temporal y 75º en la inferior.

Los campos visuales de cada ojo se solapan para dar lugar a la visión binocular obteniendo así el mayor grado de visión en profundidad.

Los estímulos visuales percibidos viajan a través de la vía visual hasta alcanzar la corteza visual. Si se lesiona la vía visual habrá un defecto campimétrico.

Alteraciones campimétricas

Existen tres tipos de defectos: escotomas, hemianopsias y cuadrantanopsias.

ESCOTOMAS

Es un área de ceguera parcial o completa dentro de los límites de un campo visual normal. .

Se observan dos tipos:

-escotoma absoluto: hay pérdida total de la visión en esa área.

-escotoma relativo: hay una pérdida parcial, de modo que permite la

visión de algunos estímulos pero de otros no.

También se puede clasificarlos por su forma y localización.

Según su forma un escotoma puede ser: circular, oval, anular, arciforme y cuneiforme.

Pueden localizarse en la zona central, paracentral, pericentral, centrocecal, aumento de la mancha ciega y periféricos.

Estos escotomas pueden ser el resultado de opacidades en los medios, alteraciones maculares, retinianas, del nervio óptico, de coroides, tóxicos y glaucoma.

En la zona temporal, a unos 15º del punto de fijación, existe un escotoma fisiológico que recibe el nombre de mancha ciega y que corresponde a la proyección de la papila.

HEMIANOPSIAS

Es la ceguera en la mitad del campo visual binocular. Puede tener respeto vertical u horizontal.

Se clasifican en hemianopsias • Heterónimas

• Homónimas

• Altitudinales

Las hemianopsias heterónimas se producen como consecuencia de lesiones en el quiasma óptico.

Pueden ser bitemporales, afectándose ambos hemicampos temporales, o binasales, afectándose las fibras temporales que dan lugar a un defecto en ambos hemicampos nasales, manteniéndose en ambos tipos el respeto vertical.

Dependiendo de donde se localiza la lesión se observara un tipo u otro.

Si la lesión se encuentra en el centro del quiasma en su porción más anterior se observará una hemianopsia heterónima bitemporal. Si por el contrario se encuentra en su parte más posterior, dará lugar a una hemianopsia macular bitemporal.

Si se produce una lesión en la parte más posterior del nervio óptico se encontrará en las pruebas campimétricas un escotoma de la unión. El escotoma de la unión está compuesto por un escotoma ipsolateral a la lesión más una cuadrantanopsia temporal superior contralateral.

Cuando se lesiona la parte lateral del quiasma se produce un defecto total ipsolateral y una hemianopsia temporal contralateral.

Las hemianopsias heterónimas bitemporales se deben a tumores en la hipófisis, en la silla turca, en el seno esfenoidal, a craneofaringiomas, a dilatación del III ventrículo o a neuritis del quiasma.

Las hemianopsias heterónimas binasales son producidas por aneurismas de la carótida interna, calcificaciones de la carótida interna, tumores del III ventrículo y fracturas de la base del cráneo.

Las hemianopsias homónimas son consecuencia de lesiones en la parte retroquiasmática de la vía visual, debidas a tumores en el lóbulo parietal o temporal, a alteraciones vasculares o a traumatismos.

Pueden ser hemianopsias homónimas derechas, izquierdas, dobles, con respeto macular o no, manteniendo el respeto vertical.

Cuando la lesión se localiza en la parte más anterior (cintillas) el defecto campimétrico será más incongruente, es decir, el defecto campimétrico en el hemicampo ciego de un ojo no va a ser simétrico al del otro ojo. Cuanto más congruente sea la alteración campimétrica, más posterior se localizará la lesión en la vía visual.

Si hay respeto macular en el campo visual entonces la lesión se encuentra en la corteza visual, si por el contrario la lesión se encuentra en cintillas, cuerpo geniculado lateral o en radiaciones no habrá respeto macular.

Lesiones en el cuerpo geniculado lateral también pueden dar lugar a otro tipo de defecto campimétrico que es la sectoranopsia. Siempre son homónimas y muy congruentes.

Las lesiones en la corteza visual dan lugar a defectos con respeto macular. Si la lesión se sitúa en la región más anterior podemos tener pérdida de la media luna temporal (alteración muy periférica). Las lesiones más posteriores en corteza producen alteraciones campimétricas maculares.

Las hemianopsias altitudinales se dan con menos frecuencia y pueden ser superiores, inferiores, simétricas o cruzadas, manteniendo el respeto horizontal.

Son debidas a neuritis ópticas isquémicas, a tumores hipofisiarios y meníngeos, a meningitis, a ateromas o hemorragias de la arteria basilar, a ectasia de la arteria carótida interna o a traumatismos.

CUADRANTANOPSIA

Es la ceguera en un cuadrante del campo visual unilateral o bilateral.

Pueden ser heterónimas u homónimas. Si son heterónimas pueden ser bitemporales superiores o inferiores, y binasales superiores o inferiores. Si son homónimas serán derecha superior o inferior e izquierda superior o inferior.

Son consecuencia de tumores en el lóbulo temporal o parietal, de alteraciones vasculares y de traumatismos.

La cuadrantanopsia homónima superior es signo de tumor en el lóbulo temporal.

Las alteraciones en el campo visual que se producen en la lesión cerebral adquirida pueden tener como consecuencia:

• Dificultad en la orientación espacial.

• Problemas en la movilidad en el área de campo afectada. • Dificultad en la lectura y escritura.

• Disminución de la coordinación motora gruesa y fina. • Dificultad en la búsqueda de objetos.

• Visión nocturna disminuida.

• Pérdida de equilibrio.

• Pérdida de la imagen del cuerpo bilateral.

• Que el sujeto se sobresalte al ver aparecer un estímulo en su campo alterado.