3.2. The experiential dimension of the curriculum
3.2.2. ISCED 1: Primary school or first years of basic education
El bienestar y el confort en las aves de producción abarcan más allá que la ventilación en las instalaciones, la alimentación y la provisión de agua. Hay que tener claro que los animales hacen mucho más que comer, dormir y producir huevos o carne. De hecho, la selección posiblemente pueda proveer una respuesta para corregir problemas de comportamiento, pudiendo seleccionar aves de producción adaptadas al ambiente.
Según un estudio realizado por Castañeda B. et al., el sistema de pastoreo da mejores resultados en cuanto a producción y bienestar en comparación con los otros dos sistemas. Los espacios abiertos disminuyeron los niveles de estrés, con el apoyo de la adaptación a su medio ambiente, temperatura, humedad relativa, ventilación y densidad. Además la producción en pastoreo tiene mayor rentabilidad que en piso y jaula, debido a que la producción de huevos en número y calidad es mayor. Tener un mejor bienestar en nuestros animales es un valor agregado que hace más eficiente y adecuada la producción de huevo en un medio cada vez más competitivo.
3.3.1. Factores que afectan al bienestar de las aves de corral
El repertorio de requerimientos biológicos para una alta calidad de vida en los animales es muy amplio. Existen cuatro aspectos mayoritarios en la producción avícola que tienen un fuerte impacto directo o indirecto en la satisfacción de las necesidades animales, y por lo tanto, en la calidad de vida de las aves de corral: manejo del ganado (1), manejo (2), instalaciones/hábitat (3) y transporte y matadero (4).
En términos específicos, la calidad del manejo del ganado depende de: la sensibilidad ética del personal para evitar el sufrimiento de los animales; la regularidad y calidad de supervisión de las aves y de los equipamientos; la familiarización con los animales; la pericia en interpretar los síntomas de comportamiento indicativos de sufrimiento o enfermedad; preparación y
33 disposición para proveer asistencia sanitaria de forma inmediata a los animales; y el manejo y trato cuidadoso de las aves de corral.
En el caso referente a la calidad del manejo se relaciona con: la regularidad y fiabilidad de la alimentación y provisión de agua; la calidad de la dieta y del agua; el tamaño del grupo de animales; la estabilidad de la composición grupal; la prevención de los alborotos que causan miedo; la efectividad de las medidas de sanidad y profilaxis; la calidad y disponibilidad de los equipamientos de manejo; y las provisiones en situaciones de emergencia en caso de lesiones y brotes de enfermedades.
La calidad de las condiciones de las instalaciones donde están viviendo los animales viene determinada por: la cantidad de alimentación, descanso, y espacio para beber; la ventilación y calidad del microclima; la cantidad y calidad de espacio para descansar y anidar; la libertad de movimiento; la disponibilidad de refugiarse; la seguridad de los suelos y calidad del lecho; el nivel de ruido; la facilidad de evacuación en caso de emergencia; y los compartimentos de aislamiento para los animales con sospecha de enfermedad y el diseño y disponibilidad del cargamento de la tolva.
Los aspectos mayoritarios a tener en cuenta durante el transporte y el matadero incluyen: la sensibilidad de la captura y carga; el uso de camiones y containers apropiados; la experiencia y cuidado del personal transportador; densidades apropiadas de carga; la duración del transporte e inspecciones regulares; la protección delante condiciones ambientales adversas; los procedimientos efectivos de emergencia en caso de problemas mecánicos; y el manejo durante la descarga y el aturdimiento apropiado antes del sacrificio.
Cada uno de los factores mencionados anteriormente ha tenido una influencia muy significativa en el bienestar y no debe de ser ignorado en la evaluación de los sistemas de producción avícola. Las preocupaciones más comunes relacionadas con las operaciones avícolas intensivas contemporáneas pueden ser resumidas de la siguiente forma:
Desviación dietética de los requerimientos nutricionales: dietas de alta densidad; y privación de alimentos o agua.
Instalaciones de confinamiento: restricción de deambulación y movimientos del cuerpo; incapacidad de evitar corrientes de aire, puntos fríos, etc; suelos peligrosos o poco confortables; régimen lumínico antinatural; vacío ocupacional; ambiente inadecuado en cuanto a complejidad; e insuficiente o no oportunidad de exposición al exterior.
Grupos excesivamente poblados: insuficiente espacio para comer y descansar; y dificultad para establecer y mantener la jerarquía social. Está descrito que cuando los animales están en grupos muy superpoblados, los comportamientos territoriales son modificados, asimismo, también pueden aparecer comportamientos anormales.
Estrés excesivo: demanda excesiva en los sistemas digestivo, circulatorio y otros sistemas fisiológicos; rápido envejecimiento y producción de fatiga; e incremento de la mortalidad en edades tempranas.
Insuficiente cuidado de la salud: retraso en la detección de lesiones y enfermedades; y tratamiento médico inadecuado de las aves de bajo valor económico.
34 Manejo intensivo de las aves: manejo causando dolor o daño físico; y práctica de cirugías innecesarias
Dificultades durante el transporte: carga o descarga estresante para los animales; periodos largos de transporte; y protección inadecuada durante el transporte.
Métodos estresantes de sacrificio: prevención del miedo insuficiente; y métodos inadecuados de aturdimiento.
3.3.2. Bienestar animal en la industria avícola
La calidad de la vida animal es un criterio importante para la evaluación de la aceptabilidad moral de los diferentes sistemas de producción. Sin embargo, este no es el único criterio pertinente, ya que en un sistema de producción no se puede obviar el objetivo de optimizar la producción para obtener un mayor beneficio. De hecho, la inclusión de la productividad animal entre criterios morales relevantes requiere cierta clarificación. Es cierto, que la productividad individualmente no puede ser utilizada como indicador general de bienestar en una granja animal.
En muchas circunstancias existe una correlación entre el manejo y/o las condiciones extremadamente intensivas de ciertas especies, y el bienestar animal. Ejemplos de ello en la industria avícola son el uso de alimentación forzada para producir hígado graso en los patos o la superpoblación de pollos de engorde para conseguir una mayor producción de carne por unidad de espacio. Por otro lado, algunas características productivas están correlacionadas positivamente con el bienestar animal, como suele ser el caso en reproducción, el cuidado materno y la longevidad de los animales.
Aunque los ingresos de los avicultores profesionales dependan de las aves y huevos comercializados, la productividad no puede pasar por alto los criterios de evaluación de la aceptabilidad moral de los diferentes sistemas de producción.
Otro criterio importante para la aceptabilidad moral de un sistema de producción es el impacto medioambiental del mismo. Es difícil prevenir la polución del aire y agua a grande escala y en sistemas en los que hay alta densidad de animales. De ese modo, este criterio no debe ser obviado en ninguno de los análisis significativos de los diferentes sistemas de producción. Es razonable esperar que el comercio de los productos de origen animal y, por lo tanto, el futuro de la ganadería dependerá fuertemente de cómo las industrias correspondientes sincronicen la conciencia ecológica con la productividad teniendo en cuenta altos estándares de bienestar animal.
La funcionalidad biológica óptima no significa necesariamente una alto rendimiento, como puede como por ejemplo una producción de huevos con una masa máxima. Un alto rendimiento posiblemente conduzca a una mayor susceptibilidad a infecciones y lesiones y a una mortalidad temprana. Una mezcla óptima entre el organismo y su ambiente o hábitat es factible solo mediante una adaptación completa del animal a aquello que le rodea, o mediante un ajuste completo del ambiente en que reside en animal a su genética y a sus predisposiciones ontogénicas. Diferentes ambientes pueden enfatizar diferentes funciones biológicas del organismo.
Los animales de granja, como hacen todo el resto de animales en general, poseen un rango de expectativas inherentes de comportamiento relacionadas con el ambiente que les rodea, con el
35 objetivo de vivir como individuos sanos a nivel tanto psíquico como psicológico. Si la oportunidad de ejercitar estas expectativas es frustrada o seriamente restringida, la calidad de vida de estos animales posiblemente se reduzca. Existen diversas posibilidades para intentar salvar las dificultades relacionadas con el bienestar tanto a nivel de instalaciones como de manejo en la producción avícola moderna. Aunque un estado ideal entre el organismo y el ambiente que le rodea posiblemente no se alcanzable, teóricamente los animales deberían tener la posibilidad de beneficiarse de:
Aire adecuado, posibilidad de tener acceso a comida y agua de acuerdo con sus requerimientos biológicos.
Alojamiento seguro y suficiente espacio para prevenir lesiones o atrofias y para asegurar un normal crecimiento del individuo.
Nivel apropiado de complejidad ambiental para prevenir la privación perjudicial y la estimulación aversiva o el aburrimiento y el miedo.
Supervisión diaria y un cuidado sanitario efectivo para minimizar los accidentes, las lesiones y las enfermedades en sus estadios más iniciales.
Manejo sensato en todos los estadios de la vida de los animales para evitarles sufrimiento innecesario.