• No results found

3 Issue Selection and Frame Building

CHAPTER II: EXPLANATORY MODELS OF MEDIA FRAMING & PRIMING EFFECT

II- 3 Issue Selection and Frame Building

El cuadrado que circunda la Plaza de España se puebla de caballos de monta atados a los palos.

Los solteros más jóvenes intercambian miradas y sonrisas. Otros, los que en anterior ocasión se

conocieron, sellan su compromiso de boda. Desborda el ambiente la alegría y suenan guitarras

con ritmo de tangos extremeños. Cantan los gitanos, y las gitanas bailan rodeadas en círculo

entre “olés” y compases de palmas de familiares y amigos.

Si al hablar de tangos flamencos, que son uno de los cuatro pilares fundamentales de nuestro cante, queremos hallar variedades melódicas, hay que resaltar las que nos ofrecen los “tangos extremeños”. En la tierra extremeña, y muy especialmente en las riberas del río Guadiana, en la provincia de Badajoz, donde el ambiente gitano le era propicio, se aclimataron ciertos cantes (entre ellos, los tangos), que habrían de tomar con el tiempo su propio carácter con especial atractivo. Así, el sentir gitano de Porrina de Badajoz, Juan Cantero, “La Marelu”, El Moro y el de los cantaores payos Felipe Lara, Domingo Rodríguez, El Niño de la Ribera, y otros cantaores de la tierra, encontraron un nuevo vehículo para expresarse.

Tangos extremeños: del latín tangere y tangir. Se refiere al ruido resonante del tañido de tambor o a los sonidos que producen otros instrumentos al ser percutidos. El gentilicio hace referencia a la región a la que representan.

Río Guadiana

“Tangos extremeños” Pá que te vuelva a mirá,

es menesté que se seque toita el agua del mar.

Gitanita caracolera, tú tienes el rostro quemao,

del sol de la carretera. Ay, le, eh lé, eh lé… Las aguas del río Guadiana,

le bañan su rostro quemao; a la más guapa de las gitanas,

que pintor haya pintao. Ay, ya se fue, mi gitana ya se fue, su padre se la llevó, yo no sé que voy hacer.

Es un estilo de tangos con el particular deje del lenguaje y cadencia musical del pueblo extremeño, que les otorga un especial atractivo. Sus composiciones literarias siguen la característica común de todas las variantes existentes de tangos, lo más destacable son las letras desenfadadas, festeras y de amor.

14. Tientos extremeños

Andar con cautela poniendo pies sobre seguro. También, colocar una cosa en sitio o lugar firme. Algo así ocurre cuando la bailaora ejecuta la danza de los “tientos flamencos”, su temple, su solemnidad y su marcado compás, dan a entender con qué sentido de la firmeza y seguridad mueve su cuerpo y pies, poniendo sus cinco sentidos en la consumación artística de su baile.

La guitarra, sostén del tiempo con bella y penetrante música va marcando las pautas, para que nada se desplace o mueva de los ocho

CANTES DE COMPÁS 107

tiempos de cada compás binario que como los “tangos” tienen los “tientos”. El cante, como brasa interna, volcán de lava; en sordo quejío a la bailaora llama, provocando ardores en el corazón que ama.

Como tantos otros cantes de los que muy bien se hacen en Extremadura, los “tientos extremeños” se distinguen por los giros melódicos y peculiar acento de los cantaores de esta flamenca región.

A mí me tiemblan las carnes “tientos extremeños”

A mí me tiemblan las carnes, y siento una cosa rara, cuando gitana tu pelo, a ti te cubre la cara. Que grandes son mis tormentos,

por ti tengo apagaita,

la luz del entendimiento. Cuanto te quiero,

gitana mía; en ti yo pienso, de noche y día.

15. Jaleo por tangos extremeños

Nace el “tango-jaleo extremeño”, de la fusión de dos estilos que por si mismo cada uno tiene muy reconocido sello en la región extremeña. Sin embargo, con la unión de estos se ha logrado un nuevo cante muy atractivo con buen ritmo bailable, sin por ello perder su arte y flamencura.

Una bien notoria peculiaridad del “tango-jaleo extremeño” es la de que por separado el “jaleo” se ejecuta sobre la base musical de la combinación rítmica binario-ternaria de la bulería (compás de 12 tiempos), mientras que como “tango-jaleo” se atiene al compás binario de 8 tiempos de los tangos.

Gitana de mis dolores “Jaleo por tangos extremeños” Me dan ganas de llorá,

cuando te veo por la calle y vuelves la cara atrás. Con lo que yo te quería, gitana de mis dolores; pero me dejaste un día, por culpa de otros amores. Ay, leré, eh lé, eh lé, eh lé,…

No la hagas, no la temas, gitana tu me dejaste y ahora te mueres de pena.

Con lo que yo te quería, gitana de mis dolores; pero me dejaste un día, por culpa de otros amores.

16. Tango-rumba extremeña

Largo es el recorrido de los “tangos” en su dilatada historia. Considerados como uno de los cuatro ritmos básicos del flamenco, han engendrado numerosos estilos que llevan ligado a su nombre el marchamo de la localidad o persona creadora.

Por otro lado, en el compás binario de los “tangos” han surgido y surgen otras modalidades o adaptaciones flamencas, que o bien procedentes del folklore de otras regiones de España a su base rítmica ajustaron reconocidos maestros de nuestro cante: el garrotín asturiano, la farruca gallega, etc., o dentro de la propia geografía flamenca, otras expresiones folklóricas fueron conquistadas por su alegre compás.

Cuando llegue el verano “tango-ruma extremeña de F. Lara” ¡Ay!, cuando llegue el verano,

juntos tenemos que hablar, de las muchas cosas bellas que nos han de conquistar.

En la playa tu y yo, con la brisa y el amor, sentiremos la esperanza del fruto de nuestro amor.

Juntos hemos de cantar, llenos de felicidad y vivir un bello sueño,

que se hizo realidad. En la playa con pasión, yo te entregaré mi amor; pues yo siento ya que arde,

de emoción mi corazón.

El “tango-rumba extremeña” es una creación personal de Felipe Lara. El aire de rumba lejos de quitarle sabor flamenco al tango, le aporta la frescura de lo nuevo, de lo distinto. En suma, contribuye a agrandar el abanico multicolor de estilos de nuestro cante.

17. Tangos del alba de Felipe Lara

Con los “tangos” pasa lo mismo que con las “bulerías”, son de fácil adaptación a cualquier melodía o expresión poética. Los “tangos del alba” de Felipe Lara a modo de romance cuentan una romántica historia de amor, que en todo momento discurre por los alegres cauces de la felicidad compartida.

Como estilo literario-musical goza de todos los positivos ingredientes para ser candidato al reconocimiento por parte de los aficionados del flamenco, como un bello cante de extensión. Lo de “tangos del alba” tiene doble lectura. Por un lado porque literalmente el romance que cuenta su poética tiene al alba su feliz culminación. Por otro, porque todo nacimiento

FANDANGO 109

es un nuevo amanecer.

Nos llegó el alba “Tangos del Alba de F. Lara” Esta es mi historia de amor,

que cuento con alegría, que me llena de ilusión, que da sentido a mi vida. La cuento porque yo quiero,

que lo sepa todo el mundo, que yo amo a mi gitana, con un querer muy profundo.

(estribillo) De madrugada: luna y estrellas, debajo el puente dormí con ella. Susurra el agua

que lleva el río; su brisa daba escalofríos.

De pronto, nos llegó el alba

y despertamos con un suspiro.

Ya nadie puede romper, ese lazo que trenzamos,

ante la naturaleza: ¡Madre de tó los humanos! De lo que pasó esa noche, testigo fue el firmamento: Que bendijo nuestro amor y nos guardó el juramento.

(estribillo) De madrugada: luna y estrellas, debajo el puente dormí con ella. Susurra el agua

que lleva el río; su brisa daba

escalofríos. De pronto, nos llegó el alba

y despertamos con un suspiro.

Fandango

El fandango es una de las formas musicales folclóricas más extendidas por todo el territorio español.

Si bien se mantiene la estructura métrica (quintillas y cuartetas octosilábicas), la armonía y los giros melódicos cambian de unas zonas a otras.

En el caso del fandango flamenco, es uno de los géneros más ricos en cuanto a su variedad temática, armónica y melódica.

La estructura de los fandangos es similar en todas sus variantes. Consiste en seis líneas melódicas coincidentes en los versos métricos a excepción de uno (quintilla) o dos (cuarteta) que se repiten. El escenario natural del fandango cambia según el espacio vital o localidad donde se crea, aunque es posible encontrar un denominador común para su interpretación.

que nacen del tronco común de los fandangos de baile, que al ser interpretados por artistas con facultades especiales, alcanzan mayor fuerza lírica. De este modo surgen estos estilos deudores tanto de la recreación personal como del carácter representativo de escenarios naturales muy diversos: la reja fandanguera del amor, la voz de la habera pregonando la venta de habas, el Café de Chinitas de Málaga, los jardines de la Alhambra o las minas de Levante. Todos ellos poseen una imponente carga de emotividad, excelente musicalidad e indiscutible garra flamenca.

Fandangos

“Una muchacha se asoma tras la reja de su ventana. Desde la calle el joven que la pretende