• No results found

The study was reviewed with considerations to its merit, weaknesses, usefulness and application it has in public health

3) Combining multiple sources

2.8 Issues with Small Area Estimates (SAE)

La siguiente entrevista fue hecha al Maestro Jorge Paniagua Sánchez, que es profesor de la UPN, subsede San Cristóbal, con 9 años de experiencia en la formación de profesores indígenas, y que además es investigador de los proyectos de educación alternativa que existen en el estado, como es la educación zapatista. Como investigador y formador de profesores, pensé que su experiencia sería muy útil y de ahí que decidí entrevistarlo.

Durante la entrevista, el Maestro Paniagua expresa en reiteradas ocasiones la problemática burocracia institucional de la SEP y de la DGEI, que a su vez, se encontraban desarticuladas de la Secretaría de Educación del Estado de Chiapas y su Dirección de Educación Indígena, lo que implicaba un traslape de distintas funciones, y de proyectos, además de la dificultad para armonizar los planes generales. El Maestro Paniagua me indicaba que fue hasta el año 2002 en que en el estado de Chiapas se decidió articular ambas instituciones, buscando una mayor efectividad en los resultados educativos.

El Maestro Paniagua me comentaba que considera que la tarea de la DGEI para implementar su programa de EIB es titánica, pues es realmente difícil lograr una homogeneidad en cuanto al concepto de interculturalidad, ya no digamos a nivel nacional, sino regional. Hasta ahora es un grupo Técnico Pedagógico el que

reformula, proyecta y difunde los programas de la SEP. Sin embargo, la interculturalidad implicaría hacer ajustes necesarios a la normatividad de la SEP para otorgarle mayor autonomía a los maestros, a las secretarías de educación de cada estado, a los padres de familia y autoridades indígenas para hacer las adecuaciones necesarias del programa de educación en su aplicación a las comunidades indígenas.

La DGEI está cometiendo el error de querer un mismo ideal de interculturalidad en todos los estados del país donde se está aplicando el programa. Sin embargo, el concepto de interculturalidad será diferente en cada comunidad y en cada región. La SEP debe otorgar esa autonomía operativa y darle a la escuela y a sus actores la función de construir sus propios programas interculturales, apoyados, asesorados y centrados por los lineamientos generales expresados en el marco filosófico nacional de educación. La interculturalidad implica diversidad, y heterogeneidad, misma que debe reflejarse en la ejecución de este programa en todas las escuelas donde opere. Y no hablo de diseñar un nuevo currículo, que es sumamente complicado y muy difícil que un profesor o un conjunto de profesores lo diseñen. Sino de hacerle las adecuaciones necesarias para ajustarlo a la cultura local. Debemos de pensar que en el centro de la interculturalidad está la escuela y no la Dirección de Educación Indígena del Estado o la Dirección General de Educación Indígena de la SEP.

Ante la pregunta de cómo garantizar más autonomía a las escuelas, el Maestro Paniagua respondió que concientizando a los padres de familia que la escuela no es del maestro, ni de el director o supervisor de zona, sino que la escuela es de la comunidad, concientizarlos de que la escuela es un bien común. A los maestros que llegan a una comunidad deben de tener clara la idea de que ellos forman parte de esa comunidad y que deben ser líderes en el desarrollo de la misma, desde su área de trabajo que es la educación de los niños. Y que la escuela se convierta en un instrumento para trabajar la cultura propia de la comunidad.

Es necesario un cambio en las estructuras mentales de los individuos. De los profesores indígenas, de los padres de familia, de las autoridades para lograr que las autonomías funcionen. Y no es difícil de lograr, debido a la visión comunitaria del mundo que tienen los indígenas. Los indígenas, que como todas las personas, difieren unos de otros en sus formas de pensar, se han caracterizado por lograr acuerdos comunitarios a lo largo de la historia. Por ello no es imposible lograr esto. Pero este ejercicio también debe ser realizado y comprendido por las autoridades educativas del país. Es volver a las escuelas un sistema en sí mismo y que su esfera de influencia y de trabajo es la comunidad misma. Entonces los fracasos y los éxitos que de ahí emerjan, serán responsabilidad exclusiva del sistema.

En cuanto a los modelos de educación alternativa que se desarrollan en Chiapas, el Maestro Paniagua me refería al respecto uno en especial, llamado Semillitas del Sol, el cual es un programa llevado a cabo por la Organización Enlace Civil A. C. Este programa es implementado en diferentes municipios autónomos zapatistas, y buscan rescatar la cultura de las comunidades y sus valores étnicos. El Maestro Paniagua me comentaba que desde su perspectiva, los zapatistas se están enfocando únicamente en lo étnico: en las etnomatemáticas, en la etnolingüística y en la etnocultura. Él considera que están cometiendo el error de educarse únicamente en lo particular sin ir a lo general. Están basando su visión únicamente en lo étnico y regional, y no se están haciendo las comparaciones necesarias con la cultura nacional y/o global, necesarias para un correcto entendimiento y ejecución del término de interculturalidad.

El profesor me comenta que la intención es muy buena, sin embargo, es cuestionable ¿qué tanto está funcionando?. Me señalaba otro problema, que es la falta de educación misma de los propios promotores de educación zapatista (equivalente a los profesores indígenas en el sistema oficial). Estos promotores que fueron educados bajo las escuelas gubernamentales, experimentaron los fracasos del sistema oficial de educación en sus comunidades y por un lado

buscan educar tratando de no reproducir esos inconvenientes tales como: el ausentismo y el alcoholismo de los profesores, su falta de respeto por las lenguas y las culturas locales, su ineficacia docente, el uso de castigos corporales hacia los niños, la frecuente agresión y abuso sexual hacia las mujeres, la irrelevancia de muchos de los contenidos que enseñan y las cuotas que cobran a pesar de que la educación es "gratuita”. Sin embargo, el principal problema es la falta de preparación. Estos promotores cursaron hasta la secundaria, tal vez hasta el bachillerato, en un sistema que como vemos es deficiente y de poca calidad. Ante la falta de preparación en métodos pedagógicos, el maestro se pierde. No encuentra la forma adecuada de cómo enseñar.

Sin embargo hay varios aspectos a destacar de este sistema de educación alternativo, que deberían ser analizados por la propia DGEI para sugerirlos en la implementación de su programa. Algunos de estos aspectos son el hecho de que los promotores educativos, a pesar de que se preparan en el Centro de Capacitación de Promotores de Educación, ubicado en el municipio autónomo de Ricardo Flores Magón, en la zona Norte – Selva del Estado, al terminar sus estudios de formación, regresan a sus comunidades de origen. Esto es algo muy positivo puesto que en su comunidad son conocidos, y tanto los niños, como los padres de familia les tienen confianza, lo que permite un diálogo franco. Algo que es muy necesario en todo proceso educativo. Otra ventaja es que el promotor, al ser de esa comunidad, y educar a sus hijos, hermanos, primos, hijos de amigos, o conocidos, siente el compromiso de hacer su mejor esfuerzo para el bien de toda la comunidad. Otros aspectos positivos es que parten desde lo particular hacia lo general. Su enseñanza se basa primero en reconocerse a ellos mismos, en conocer su historia, su cultura, sus problemas y de ahí parten hacia lo más general. Aunque les falta una mayor capacidad de análisis universalista.

El Maestro Paniagua me argumentaba que los zapatistas a pesar de estar buscando acuerdos constantemente hacia dentro de sus comunidades, han

encontrado dificultades para definir lo que quieren en educación. Él menciona que se está experimentando en las comunidades zapatistas, basadas en un ideal de bienestar comunitaria, su discurso es de ir por buen camino y avanzando, y que esta es la mejor forma de educar a las nuevas generaciones indígenas. Sin embargo, en la realidad, en los hechos, los resultados son distintos a su ideal.

Sin embargo, estas acciones de intentar mejorar lo que no funciona es muy respetable, y más cuando están realizándolo por ellos mismos, desde la formación de maestros y la construcción de escuelas, hasta el diseño de la currícula y los materiales de trabajo. Todo esto sin el apoyo de las instituciones gubernamentales, como es su deseo.