Una de las principales razones para que se presente el fenómeno migratorio, es la oportunidad que obtienen en las ciudades de mayor tamaño a nivel laboral y educativo quiene s viven en zonas rurales y que no cuentan con estas ventajas (Velasco, 2007). Sin embargo, existen otras causas para que se dé la migración. En el caso de los indígenas se dice, por ejemplo, que entre las causas para que se presenten estos movimientos masivos de población se encuentran: “rezago agrario, escasa productividad de la tierra, ausencia de oportunidades, permanencia de poderes caciquiles (….) despojo de sus tierras ancestrales, así como la subordinación política y cultural que viven en el contexto de la sociedad nacional” (Albertani, 1999:198).
El proceso migratorio de la población indígena comenzó a partir de los años cuarenta con el cambio de modelo económico el cual se caracterizó por el auge de la industrialización y el descenso en la inversión agrícola. Lo anterior generó desequilibrios económicos en ciertas regiones. “Las inversiones del sector público, orientadas al establecimiento de infraestructura y desarrollo industrial en los principales centros económicos del país por un lado, el descenso de las inversiones de capital en amplias zonas agrícolas del centro y el sur de la república, por otro, determinan, a su vez, los desequilibrios estructurales entre los distintos sectores productivos y las marcadas diferencias y desigualdades de desarrollo, entre una región y otra” (Valencia, 2000:31). Por lo tanto, estas desigualdades entre regiones dieron como resultado, que los campesinos, indígenas o no, buscaran otras oportunidades en las grandes ciudades.
Los años subsiguientes al cambio de modelo económico trajeron modificaciones en la distribución de la población, generadas especialmente por el fenómeno migratorio , debido a que una porció n significativa de la población comenzó a desplazarse, especialmente en busca de mejorar sus condiciones laborales. De esta manera, los mayores desplazamientos se presentaron hacia la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara; sin embargo, ello trajo como consecuencia
el despoblamiento de sectores rurales. En el caso de la población indígena, los principales grupos que migraron hacia estas áreas fueron los nahuas, purépechas, mazahuas, otomís, zapotecos, triquis, etc.
Sin embargo, la migración indígena disminuye considerablemente en los años setenta y ochentas aproximadamente, debido a la crisis que desató el cambio de modelo económico, ya que en principio este modelo trajo aspectos positivos para la población de las ciudades y para los migrantes, pues la ciudad podía ofrecer mejores condiciones laborales para los primeros migrantes. Pero este fenómeno dio como resultado saturación de la población, y para entonces las industrias no estuvieron en la capacidad de albergar los nuevos migrantes, por lo tanto, al no encontrar mejores opciones laborales, estos migrantes debieron incorporarse al sector informal. El problema de la inserción laboral de la población indígena dio como resultado, entre otros aspectos, que gran parte de la población decidiera desplazarse hacia otras ciudades, motivo por el cual se empezó a dar mayor importanc ia a las ciudades intermedias, como nuevos focos atractores de población migrante. Esta reorientación del flujo migratorio trajo como consecuencia que las grandes ciudades comenzaran a convertirse en expulsoras de población. Como explican algunos autores, este proceso de desocupación de las grandes ciudades también tuvo lugar en el Distrito Federal, convirtiéndose los municipios conurbados en los principales atractores de población, especialmente a partir de los años setenta, aunque de cierta manera aun continúa n atrayendo població n de este tipo. “La dinámica de este proceso indica que son los municipios conurbados de la Zona Metropolitana hacia donde se están reorientando importantes desplazamientos de indígenas, los cuales, en un primer momento, se dirigen a las diferentes delegaciones del Distrito Federal. Así las condiciones de zona expulsora con que se le reconoce a la ciudad de México a partir de los setenta, no le resta el calificativo de ser considerada también como una zona de atracción permanente para los migrantes indígena s; actualmente los constantes traslados de indígenas de prácticamente todas las regiones del país, son prueba suficiente de que la capital del país continúa absorb iendo a este tipo de población” (Valencia, 2000:44).
En cuanto a la migración al interior de la Ciudad de México, la primera zona de atracción de indígenas fue la ciudad central, fenómeno que fue cambiando y, para los años setenta, se ubicaron
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en las delegaciones Gustavo A. Madero, Iztacalco, Iztapalapa, Coyoacán, Azcapotzalco, Álvaro Obregón, Tlalpan y Xochimilco, y Naucalpan, Netzahualcóyotl, Tlalnepantla, Huixquilucan y Ecatepec, en el Estado de México ya que estos eran importantes fuentes de empleo (Valencia, 2000:45). En el cuadro No.1 se puede observar la distribución de la población indígena dentro de la entonces Zona Metropolitana de la Ciudad de México a partir de los años setenta y hasta 1995.
Cuadro 1 Distribución de hablantes de lengua indígena delegaciones y municipios de la ZMCM, 1970 a 1995* Deleg/Mun Censo de Población y Vivienda1970 Censo de Población y Vivienda1990 Tasas de crecimiento (%) 1970-1990 Conteo de Población y Vivienda 1995 Tasas de crecimiento (%) 1990-1995 Gustavo A. Madero 9562 13743 1,83 12727 -1,52 Iztacalco 4350 4834 0,53 3595 -5,75 Iztapalapa 4032 22242 8,91 23518 1,12 Coyoacán 3981 9341 4,36 8434 -2,02 Cuauhtémoc 9677 8057 -3,60 Azcapotzalco 3782 4443 0,81 3049 -7,25 Alvaro Obregón 3481 8341 4,47 7166 -2,99 Benito Juarez 6521 4549 -6,95 Miguel Hidalgo 6111 3852 -8,82 Tlalpan 1168 7567 9,79 7200 -0,99 Xochimilco 1055 4447 7,46 5362 3,81 Naucalpan 6472 18890 5,50 19978 1,13 Nezahualcóyotl 5531 17582 5,95 15078 -3,03 Tlalnepantla 1846 8553 7,97 8821 0,62 Huixquilucan 1322 3329 4,73 2704 -4,07 Ecatepec 1238 16112 13,69 19472 3,86 Atizapan de Zaragosa 267 3912 14,37 6286 9,95 La Paz 210 2212 12,49 3339 8,58 Tultitlan 2005 3087 9,01 Cuautitlan 114 400 Chimalhuacan 44 6891 28,75 12356 12,39 Coacalco 27 1006 19,83 1102 1,84 Texcoco 3090 2942 -0,98 Nicolas Romero 1194 2960 19,91 Tecámac 1339 1601 3,64 Ixtapaluca 1865 2801 8,47 Chalco 7618 2804 -18,12 Chicilopan 717 839 3,19 Cuautitlan Izcalli 2093 2344 2,29
Fuente: Elaboración con base en Valencia Rojas Alberto (2000). “Migración Indígena a las ciudades”. Serie Migración Indígena, Instituto Nacional Indigenista.
*El autor entiende como población indígena, aquellos que declararon hablar una lengua indígena. Mientras que como Zona Metropolitana incluye 11 delegaciones del Distrito Federal y 18 municipios del Estado de México.
Para el año 1990, la mayor concentración de población indígena se encontraba principalmente en las delegaciones de Iztapalapa y Gustavo A. Madero, y los municipios de Naucalpan, Netzahualcóyotl y Ecatepec; para el Conteo de Población realizado en 1995 continua siendo Iztapalapa la delegación con mayor cantidad de población indígena, además de Naucalpan,
Ecatepec, Netzahualcóyotl, Gustavo A. Madero y Chimalhuacán, aunque a un ritmo no tan acelerado en algunos casos. Se observa además que para esta época las delegaciones centrales perdieron una porción importante de su población indígena, debido como ya se mencionó a la saturación de la zona central, y a la falta de oportunidades de empleo. Se considera, además, que la disminución de la población, incluyendo la indígena, en la zona central se fortalece a partir del sismo ocurrido en 1985 y que dejó un gran número de viviendas destruidas.
Por otra parte, entre las delegaciones atractoras de población indígena para 1970 y que poco a poco perdieron importancia se encontraban Coyoacán, Cuauhtémoc, Azcapotzalco, Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo (Valencia, 2000: 47). Para los años noventa, se presentan distintos cambios en la distribución de la población indígena. A nivel general, los estados que más atraían población aparte del Distrito Federal y los municipios conurbados del Estado de México, fueron Quintana Roo, Sinaloa, Baja California, hecho que señala que la población indígena se interesa también por zonas que desarrollan otro tipo de actividades económicas, distintas a las que se pueden desempeñar en el Distrito Federal (Granados, 2005:142).
Al interior de la ZMVM, se puede percibir para los años noventa, que sigue existiendo preferencia por la delegación Iztapalapa, además de estados conurbados como Naucalpan, Ecatepec, Chimalhuacán, etc.; mientras que en el centro continua el proceso de despoblamiento. “En términos generales, se puede afirmar que el proceso de reorientación, en el cual se ve inserta la población indígena, tanto en las delegaciones del Distrito Federal, como la dinámica de los desplazamientos hacia la periferia, habla de los serios cambios que se están verificando en torno a la redistribución de la población indígena, cuyo impacto se ha traducido, en la menor presencia de indígenas en la capital” (Valencia, 2000: 48).
Sin embargo, también se plantea que la zona central, especialmente las delegaciones Cuauhtémoc y iguel Hidalgo, son el punto de llegada de los migrantes indígenas, los cuales con el tiempo se desplazan hacia otras áreas de la ciudad.. “Los trabajos de los estudiosos de los procesos urbanos, han matizado la observación efectuada por John Turner a mitad de los años setenta, según la cual el centro seguía siendo el punto de primera llegada de los inmigrantes para su
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posterior distribución” (Hiernaux, 2000: 26). Este punto se podrá observar más detalladamente en la última parte de este capítulo.