CHAPTER 2: LITERATURE REVIEW
2.3. Novice driver behaviour
2.3.6. Learning, training and licensing
Para poder abordar la relación entre los discursos y el lugar de su producción, debo explicitar una cuestión esencial en materia de análisis del discurso, la relacionada con el SUJETO y SU CONSTRUCCIÓN.Al respecto estos autores diferencian dos modos de existencia:
“(…) el sujeto de la enunciación en cuanto construido en y por el texto y el sujeto que produce el texto, en la medida en que toda práctica suponen un agente social (individual o colectivo) que la realiza.” (Mozejko y Costa, 2002: 13)
Estos modos de existencia, el SUJETO DE LA ENUNCIACIÓN y el AGENTE SOCIAL, constituyen las dos
dimensiones de una sola práctica, la discursiva. Precisada como un proceso en el que el AGENTE SOCIAL, en su devenir dentro del sistema de relaciones, diseña estrategias según las opciones
que se le presentan para el desarrollo de su práctica.
La distinción planteada entre estos dos modos de existencia discursiva permite constatar, por un lado, a un SUJETO QUE ACTÚA y REALIZA LA PRÁCTICA ESPECÍFICA de la PRODUCCIÓN DISCURSIVA que será, de
ahora en más el AGENTE SOCIAL y, por otro lado, la figura de ENUNCIADOR o SUJETO TEXTUAL, tal como
se construye en el texto, esto se refiere a las estrategias de trabajo sobre el mismo texto. Con otras palabras, tiempo antes marcaba Parret:
“Todo acto de enunciación individual se inscribe en el marco global de la praxis enunciativa. Ningún enunciador enuncia aisladamente, desconectado de otros enunciadores; todo enunciador es un actante societal, y sus actos de enunciación se inscriben en un funcionamiento más amplio del lenguaje, funcionamiento eminentemente creador y cohesivo: creador, porque asegura globalmente la renovación y la adaptación de las formas lingüísticas a nuevos usos y nuevas exigencias socio-culturales; cohesivo, porque asegura y recuerda en todo momento la solidaridad de la cadena del discurso. Ahora bien, todas las ciencias producen discursos; finalmente, las ciencias son discursos, y todo discurso, requiere, para existir, actos de enunciación. La existencia de discursos diversos presupone diversos actos de enunciación. La enunciación es siempre implícita, nunca está en el enunciado, y si parece que está, está solo en simulacro: como enunciación enunciada. En suma, la enunciación es un efecto del enunciado.” (Parret, 1986, 151)
El análisis que propongo en este apartado, focaliza en la construcción de Quino como AGENTE SOCIAL y en su COMPETENCIA dependiente, en gran parte, del LUGAR que ha ido ocupando en el
sistema de relaciones en el que se ubica. En palabras de los autores:
“(…) lo que identifica socialmente a un agente es su competencia para la acción, en cuanto ‘probabilidad de hacer’ dentro de un sistema de relaciones. De allí que el lugar define al agente social y su identidad, en cuanto determina la especificidad y el alcance relativo de su competencia.” (Mozejko y Costa, 2001: 13)
Estos constituyen los constructos operativos que posibilitan dar cuenta de las particulares diferencias en la práctica discursiva de Quino, entendidas como resultados de múltiples elecciones y decisiones realizadas por este AGENTE SOCIAL en los distintos momentos de su carrera.
Deviene de lo planteado que al conceptualizar al discurso como práctica, Mozejko y Costa desplazan el interés de su propuesta a la noción de AGENTE SOCIAL y su COMPETENCIA. Al respecto se
preguntan: ¿De QUIÉN HABLAMOS cuando hablamos de aquel que produce la práctica discursiva?
¿De quién se habla cuando se hace referencia a aquel que produce la práctica discursiva? Justamente no del sujeto biográfico ni empírico, en este trabajo no de Joaquín Lavado en su singularidad como sujeto biológico, sino de su construcción como AGENTE SOCIAL a través de los
conceptos de LUGAR y COMPETENCIA. (Mozejko y Costa, 2001)
A partir de estos interrogantes es importante dejar sentado que estos conceptos establecen un nuevo punto focal para el abordaje de un discurso. Así pues, a la pregunta ¿QUIÉN HABLA?se la sustituye por ¿DESDE DÓNDE SE HABLA?
Esto no significa meramente:
“(…) pasar de un interrogante acerca del sujeto a otro sobre el lugar, se trata, más bien, de producir un efecto de sentido al poner el énfasis en lo que consideramos el principio de definición del agente social y, por lo mismo, de explicación de sus prácticas: el lugar desde donde actúa.” (Mozejko, Costa, 2002, 12-13)
La cuestión ¿DESDE DÓNDE SE HABLA?, sustenta el constructo de LUGAR, que es el principio de
definición del AGENTE SOCIAL y de la explicación de sus prácticas. Expuesto el concepto de LUGAR
como proceso históricamente constitutivo del discurso de ese sujeto, puede enunciarse como:
“(…) el conjunto de propiedades eficientes que definen la competencia relativa de un sujeto social dentro de un sistema de relaciones en un momento/espacio dado, en el marco de la trayectoria.” (Mozejko, Costa, 2002,43)
De este constructo deriva la IDENTIDAD DEL AGENTE SOCIAL que, a su vez, va a permitir diferenciarlo
de otros AGENTES SOCIALES por poseer su propia COMPETENCIA PARA LA ACCIÓN. Esto último hace
referencia a las probabilidades de HACER que ese AGENTE SOCIAL tenga y forje dentro del sistema en
el que se ubica.
Así la noción de LUGARcomprende dos dimensiones: 1) el PODER-HACER, que llamaremos CAPACIDAD DIFERENCIADA DE RELACIÓN y 2) la ORIENTACIÓN de tal capacidad.
La primera dimensión alude al CONTROL DIFERENCIADO DE RECURSOS, que siempre interesa a varios
agentes sociales participantes del mismo sistema de relaciones. El sistema puede comprenderse entonces como un espacio de lucha de poderes, justamente por el valor que adquieren esos recursos dentro del mismo. No obstante, como no todos los AGENTES SOCIALES acceden al manejo
de todos los recursos, el o los que lo obtienen generan aquello que Mozejko y Costa llaman
CONTROL DIFERENCIADO DE RECURSOS, esto les permite, a su vez, el mantenimiento o permanencia
dentro del sistema, pero para conseguirlo el o los AGENTES SOCIALES deben poseer cierta COMPETENCIA PARA LA ACCIÓN. (Mozejko y Costa, 2002)
La segunda de estas dimensiones, la ORIENTACIÓN DE LA CAPACIDAD DIFERENCIADA DE RELACIÓN, está
“(…) en el sentido de procesos de sistemas de relaciones que se desarrollan en el tiempo, y en los que toma parte el agente social, pero siempre en una posición relativa en el sistema de relaciones donde ubicamos al agente social.” (Mozejko y Costa, 2002, 19)
Explicado de otra manera, la ORIENTACIÓN EN EL HACER reposa sobre la capacidad que el agente
tenga para transitar, ‘abrirse paso’, entre las posibilidades que se le van presentando a lo largo de su carrera, lo que le permite la acumulación de recursos para su control. Si bien esto depende, en gran parte, de una historia externa al sujeto mismo, por tanto incontrolable, hay otros aspectos que involucran sólo al agente social y a su capacidad para perfilar estrategias y elegir recorridos y, de esta manera, obtener un lugar y delinear una identidad que lo diferencie del resto.
Presento a continuación un conciso análisis descriptivo de la trayectoria de Quino como AGENTE SOCIAL en el sistema de relaciones configurado en el campo cultural que definiremos como
humorismo gráfico. Debo aclarar que no desarrollo una biografía exhaustiva en detalles, solo me limito a recorrer su historia puntualizando sólo algunos momentos que evalúo como prioritarios en su recorrido profesional.