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3 Greenhouse gas inventory information, including the national system

4.3 Legislative arrangements and programmes under

1. Plan estratégico británico de 1711 para conquistar las Provincias de España en América

El título del capítulo es el de un extraño y singular trabajo,1que fue

publicado en castellano por el Comando en Jefe de la Armada. Se-

cretaría General Naval. Departamento de Estudios Históricos Nava-

les Serie J. Libros e Impresos Raros Nº 2. Buenos Aires. 1970. En la Advertencia Preliminar, el traductor expone que el presti- gioso catedrático Dr. Horacio Zorraquín Becú ha enseñado que “es- tas páginas constituyen el primero y más sorprendente anticipo de la política rioplatense de Inglaterra”.

El autor anónimo comienza con esta propuesta:

“Yo, humildemente propongo al Gobierno enviar, a principios del próximo Octubre, ocho buques de guerra con cinco o seis grandes transportes, cuyo total de unidades muy bien podría conducir 2.500 hombres preparados para desembarcar en cualquier momento y ata- car, o más bien tomar Buenos Aires, que está situada sobre el Río de la Plata”.2

1. Una propuesta para humillar a España. Escrita en 1711 por una persona de distinción y ahora

impresa, por primera vez, sobre la base del manuscrito, a lo que se agregan algunas consideraciones acerca de los medios de indemnizar a Gran Bretaña de los gastos de la presente guerra. Londres.

Impreso por J. Roberts, cerca de Oxford. Arms en Warwick Lane. (Precio Un Chelín).

2. Una propuesta para humillar a España. Escrita en 1711 en Gran Bretaña por una persona de

distinción. Traducción, advertencia preliminar y notas por el Capitán de Fragata R.E. Bernardo N.

Rodríguez. Ed. Departamento de Estudios Técnicos Navales. Comando en Jefe de la Armada. Secretaría General. Buenos Aires, 1970, pág. 17.

En sus detalles el pequeño libro que estamos comentando comien- za señalando esto:

“La boca del Río de la Plata está situada a los 35º de Latitud Sud y la ciudad de Buenos Aires se halla en la ribera Sud del río, en un ángulo de tierra formado por un pequeño riacho llamado Río Chuelo (Riachuelo). No tiene otra fortificación para su defensa, que un pe- queño fuerte de tierra, rodeado de un foso, que monta 18 ó 20 caño- nes; la ciudad contiene unas 500 casas habitadas por un pueblo muy rico, que ha sido tan feliz, como para no haber sido atacado por nin- gún enemigo desde que se estableció, lo que se debe a que está situado fuera de los caminos de todo el Mundo.” (1970: 17 y 18).

De seguido, el autor propone que tan pronto como sea tomada Bue- nos Aires debe ser fortificada y mantenida. Por su grande importan- cia, “me encuentro —continúa— en la necesidad de hacer una some- ra descripción del País y el uso que puedan hacer de él mis compa- triotas (los británicos) si ellos lo desean”. La razón que da para em- prender la conquista de lo que ahora se ha venido a llamar República Argentina es la siguiente:

“La fertilidad de este feliz país excede lo creíble. Sus ricas llanuras, que son las mayores del mundo, de cincuenta y algunas de 60 leguas de circunferencia, están tan cubiertas de ganado que no pueden creerlo sino aquellos que lo pueden ver.” (1970: 19).

Al final de esta consideración preliminar el autor anónimo expone esta conclusión:

“Esta corta descripción demuestra, suficientemente, la generosi- dad, tanto de su clima como de su suelo y estoy persuadido que puedo fácilmente probar, que la situación, en relación con el Comercio de esta Nación, es de la mayor importancia y que ningún lugar o País

bajo el cielo, es tan capaz de aumentar el comercio y la riqueza de Gran Bretaña y esto puede ser innegable por argumentos que son

evidentes por sí mismos. Corre una noble carretera de Buenos Aires a la Provincia de Los Charcos (Charcas) donde se encuentra Potosí y las más considerables minas, y como esta Provincia es la más al Sud de todo el Reino del Perú, es una consecuencia, que toda Sud Améri- ca, puede ser provista de géneros y mercaderías de toda clase que

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desee, por este camino, infinitamente más barato que cualquier otro en uso.” (1970: 19 y 20).

Describe el libro, siguiendo el análisis geográfico, que el viaje de Buenos Aires a Perú “se puede hacer fácilmente en 50 días” e individualiza y detalla todas las regiones y ciudades del itinerario: “Córdova” (Córdoba), “San Yago del Estro” (Santiago del Estero), “St. Michael de Tucumán” (San Miguel de Tucumán), “Esseco” (Esteco), “Xuxui” (Jujuy), “Omaogaca” (Humahuaca), “Socchra” (Sochoa), Salta...

Después de esta asombrosa descripción (ubíquese el lector en la falta de comunicaciones y en la escasísima cantidad de libros impre- sos en esa época), el libro concluye con esta tesis: en el territorio minero de Perú y Alto Perú (hoy Bolivia), donde está Potosí, la gran ciudad productora del mineral plata, no se podía trabajar si no llega el alimento de carne vacuna de las praderas de Buenos Aires, porque la carne vacuna es la única que puede reponer las energías humanas que se desgastan con el trabajo en los yacimientos de minerales que están en las entrañas de la tierra y que son muy insalubres. El carácter insalubre del trabajo minero requiere indispensablemente de la yerba mate producida en “Paragua” (Paraguay) con la que se prepara una infusión que depura al organismo de las toxinas que emanan los yaci- mientos minerales. En conclusión “limpian sus estómagos de mate-

rias ofensivas y salvan sus vidas cuando todo es infectivo”. (1970:

23). “Este es el té del país, que están en absoluta necesidad de

tomar, no por placer, sino para preservar sus vidas”. (1970: 23). El

pequeño libro esboza así el criterio de que separando la estructura

minera (Perú y Alto Perú o Bolivia, como se denomina ahora) de la

estructura de carne vacuna (Pampas de Buenos Aires) y de la estruc-

tura de yerba mate (Paraguay), la producción armónica de una Amé-

rica del Sur minera y, consecuentemente, industrial es imposible. El método para lograr esta separación es el siguiente:

1) Tenemos el embrión de la balcanización de América del Sur, lo que se logró en el siglo XIX, conforme al principio, ya señalado, por Ferns: Divide et impera.

2) “Somos un pueblo de comerciantes en lo que obedecemos a nuestra naturaleza. Estamos situados en el medio de los Ma- res, lo que muestra que la naturaleza nos invita a traficar” (1970: 33), de acuerdo con el principio Trades no countries. 3) Conquista básica: Buenos Aires: Es la vía para navegar y lle- gar a toda Suramérica. “Si podemos establecernos en Buenos

Aires, los españoles (o sus sucesores criollos) estarán en la

más absoluta necesidad de abrir su comercio con nosotros.

(1970: 25).

Por lo tanto, dominando Buenos Aires, está abierta toda la vía de acceso al interior del continente suramericano. Buenos Aires será, pues, vía de acceso fluvial y vía de penetración comercial y financie- ra para todo el subcontinente.

“Cuando se haya hecho esta adquisición, no habrá que temer el procurarse habitantes, porque habrá más ocasión para usar el freno que la espuela. La posibilidad cierta de enriquecerse, la abundancia y la salubridad del País, serán tan incitantes para un pueblo empobreci- do por una larga guerra y deseoso de comerciar, que el País se inunda- ría infaliblemente de habitantes, de un golpe. Pero debe procurarse observar un mayor orden en la ocupación de este País que el que hasta ahora hemos practicado en nuestras colonias de América” (1970:

32).

Sigue el libro ocupándose de la radicación de los futuros poblado- res:

“Al poblar Buenos Aires, aconsejo a mi país seguir la política de los turcos y hacer que el pueblo tenga tierras en la misma forma de posesión que sus Timariots, que sólo puede dejarse a los herederos manteniendo el contrato original, que exige el estar listos a concurrir completamente armados al punto de reunión que se indique y servir donde y cuando el gobierno le requiera” (1970: 32).

Observamos con asombro que no se planifica un arraigo sobre la base del dominio o propiedad de la tierra, sino una residencia transi- toria bajo la forma jurídica de mera posesión. Es decir, que el habi- tante, al no tener un arraigo perdurable en la tierra donde vive, es forzosamente un intruso transitorio sometido a las contingencias que

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le imponen la defensa de un país cuyo territorio no le pertenece. El drama de los arrendatarios en el campo, de los inquilinos en las ciu- dades y de las villas de emergencia en todo el país, exhibe hoy de qué manera este aspecto de la propuesta se cumple rigurosamente.

Y después de todo esto el epílogo:

“Esto obligaría a nuestros verdaderos enemigos a respetarnos y esto nos llevaría a una superioridad y a una autoridad duradera (¿Mo- narquía Universal?) (1970: 25).

El dominio de Buenos Aires era en el plan llamado Una propuesta

para humillar a España “decisivo para el control de toda América

del Sur”. Buenos Aires transformada por la reforma constitucional de 1994 en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (artículo N° 129 de la Constitución Nacional) es un enclave financiero para controlar a toda la Argentina y a toda la América del Sur. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires puede celebrar tratados internacionales por sí (artícu- los N° 124, 125 y 129 de la Constitución Nacional) y puede también recabar la presencia de organismos militares internacionales para defender los derechos y pertenencias financieras de las grandes em- presas multinacionales que en ella se domicilian. Un régimen similar al que tuvo Buenos Aires entre 1853 y 1862 cuando formó un Estado libre, separado o erradicado del resto del país. Con la reforma constitucional de 1994 Buenos Aires ha dejado de ser, por lo tanto, condominio de todas las provincias que fundaron la Argentina.

2. Plan Operativo Británico de 1804 para ejecutar el Plan Estratégico de 1711 y consumar la conquista económica y finan- ciera de las Provincias de España en América

Redactado este capítulo apareció la obra de Rodolfo H. Terragno (Ministro Coordinador del entonces Presidente de la República, Dr. Fernando de la Rúa) titulado Maitland & San Martín. A la misma siguió Diario íntimo de San Martín.1

1. Terragno, Rodolfo H., Maitland & San Martín. Universidad Nacional de Quilmes. 1998; y Diario

En dicha obra se publica —traducido por primera vez— el plan de Thomas Maitland para consumar, por parte de Inglaterra, la conquista de América del Sur. El hallazgo en archivos de Gran Bretaña y la traducción y reproducción de este documento, pertenece a Rodolfo H. Terragno y se transcriben en la obra citada precedentemente. El plan que comentamos fue adoptado por el Primer Ministro William Pitt (el joven) en 1804 y su texto es el siguiente: