6.2. Associations in Spatial Assemblages 162
6.2.2. Linux Accra User Group’s Spatial Assemblages 170
Este proyecto se realizó a partir de mi experiencia laboral en el Proyecto 742 en las localidades de Kennedy y Suba en donde me convencí de que el performance de la celebración puede constituir una dinámica de re-existencia. Esta investigación se cen- tró en la indagación de la fiesta y entra en tensión con el modelo que propone el Estado con todas sus carencias.
Lo que encuentro en relación al modelo de aten- ción integral a la persona mayor o MAIPM de la Secretaria de Integración Social de Bogotá es que aunque allí se se proponen aspec-
tos relevantes como corporeidad, emociones y sentimientos el mode- lo carece de personas, ya que no cuenta con un diagnóstico que permita identificar las caracte- rísticas propias de la población con la cual se trabaja como por ejemplo mujeres maltratadas y sometidas a la esclavitud do- méstica. Por todo esto se ne- cesita potenciar la identidad por fuera de esos parámetros que les fueron impuestos por el hecho de ser mujeres de proveniencia campesinas con bajos niveles culturales,
educativos y pocos recursos económicos como lo pude evidenciar en el proceso de indagación.
Uno de los objetivos del Proyecto 742 es promover el rol activo del adulto mayor, sin embargo, se queda corto en tanto la per- sona apenas está aprendiendo a ser vieja y este aprendizaje es muy doloroso; pro- mover este rol se hace más difícil debido a que las familias no se involucran en este tipo de procesos con las personas mayores. Debido a que cuando una persona ha sido esclava doméstica tiene mucho dolor a causa de esa pérdida de su juventud, por ello después de lo encontrado con el análi- sis de la experiencia del performance de la celebración, he llegado a la conclusión de que el modelo de atención que implemen- té en mi experiencia laboral es insuficien- te, ya que no corresponde a las personas que va dirigido, es demasiado ambicioso y contempla unas categorías teóricas que
Mayo de 2013
Personas mayores asistentes a los talleres del proyecto 742 en Kennedy.
si bien son interesantes para los profesionales, son muy generales y no se ajustan a la realidad que vi- ven los hombres, y en especial las mujeres mayores del servicio con los que trabajé.
Este modelo contemplaba tres ejes que las perso- nas mayores veían en el transcurso del año del ser- vicio, y que describo a continuación:
a este tipo de vejez muchas veces sufrida, solitaria y dolorosa, para que así puedan ejercer otros roles del envejecimiento, aun- que de forma más crítica. La vejez tiene gé- nero, sexualidad, formas de maltrato que se omiten y se pasan por alto, y que por no ser nombradas no son tenidas en cuenta en este tipo de servicios.
6.2 Corporalidad
Los significados del cuerpo que pretende crear el programa pasan por dos momen- tos: el primero consiste en explorar la rela- ción que las personas mayores tienen con su cuerpo –que habitualmente no es de valoración– y, el segundo, consiste en la exploración de la manera en que se pue- de trascender este vínculo maltrecho.
6.3. Emociones y sentimientos
El programa también pretende identificar las emociones y los sentimientos que hacen parte de las personas mayores, para así emprender acciones en casos de vulnera- ción. En la práctica explorar en esas emo- ciones y sentimientos es llegar a situaciones de alta complejidad como las dificultades de autoestima e identidad que tienen gran parte de las mujeres de este estudio, pero que requieren de un acompañamiento y de estrategias muy efectivas para no hacerles daño, ya que de mi experiencia concluyo que en los ejercicios emocionales siempre surgen dificultades muy grandes frente a las que el programa no puede responder de manera efectiva. Trabajar con estas mu- jeres es intentar reparar un país herido por muchos años de formas de violencia na- turalizadas como las mencionadas en la primera parte de este capítulo.
6.4. Travesía por el Comprender: No se reconoce a las personas mayores
Las aspiraciones de este eje son irreales ya que posicionar a las personas mayores
6.1. Explorando mi ser: No se entiende a las personas mayores
Se esperaba que al cabo de cuatro meses se po- tenciara en la persona otras maneras de vivir su identidad acercándola a aspectos positivos de su proceso de envejecimiento. Esto se hizo con un pri- mer módulo de identidad que buscaba reconocer las fortalezas y habilidades que tienen y que han desarrollado las personas mayores para poder vivir. En los grupos de cincuenta personas en promedio nos podíamos acercar superficialmente a este obje- tivo, pero nunca con la suficiente rigurosidad como para entender las circunstancias que les marcaron tan profundamente y que determinaron muchas de las decisiones que tomaron en su vida como jóve- nes y adultos. A partir del análisis del Proyecto pro- pongo que un programa de este tipo pueda inda- gar en profundidad este primer aspecto, para que ellos y ellas entiendan de qué forma ejercieron los roles que determinaron sus existencias, trayéndolos
Diciembre de 2014
Personas mayores en taller del proyecto 742 en Kennedy Fotografía: Karen Díaz
en la sociedad es muy complejo cuando hay tan poca voluntad política para garantizarles el mínimo cumplimiento de sus derechos básicos: salud, edu- cación, alimentación y vivienda.
6.5. Imaginarios sobre la vejez
Como lo comprendí en mi experiencia del proyecto, ellos y ellas identifican muy bien los aspectos nega- tivos de su envejecimiento y cuando intentan mo- dificarlos se encuentran con una sociedad que los encuentra inútiles, por su aparente falta de producti- vidad, para poder asumir ciertas responsabilidades convencionalmente consideradas «relevantes» o, en otros casos, muy útiles para realizar tareas «meno- res» como dedicarse a los trabajos reproductivos en el caso de muchas mujeres, completamente agota- das por toda una vida de trabajo, pero que a su pesar continúan cuidando y limpiando en contra- prestación por la «ayuda» que les dan sus hijos, sin considerar que muchas de ellas fueron madres jefes de hogar que sacaron adelante a sus familias solas.
6.6. Vivir como se quiere en la vejez
Se pretende reivindicar los derechos intrínsecos de los adultos mayores con el fin de que sean reconoci- dos socialmente, teniendo en cuenta que es mínimo lo que ellos pueden hacer desde el punto de vista legal para defenderse, en especial en los aspectos relacionados con el derecho a la salud.
6.7. Envejeciendo juntos y juntas
Gracias a mi experiencia laboral me percaté de un aspecto esencial de las relaciones interpersonales que me llevó a pensar sobre el hecho de que no siempre es fácil fomentar la amistad entre adultos mayores pues corresponde a modos de inter-sen- sibilidad muy difíciles de concretar en momentos y espacios específicos. A pesar de los planes institu- cionales a través de los cuales se promueve algunos espacios favorables como encuentros o fiestas, la realidad es que el trato entre ellos suele ser muy duro y en algunos casos estar caracterizado por ciertas formas de intolerancia; es complejo desarro- llar la empatía entre ellos pues juzgan al otro, y les cuesta sentir empatía por lo que no entienden que
el otro también puede tener malestar físi- co o emocional. Pese a ello, eventualmente surgen relaciones solidarias extraordinarias que sobrepasan las limitaciones institucio- nales.
6.8. Tejiendo redes
Propiciar procesos de transformación indi- viduales y colectivos requieren de procesos que reconozcan las múltiples posibilidades de esta población, por esa razón en oca- siones es complejo promover un cambio desde las limitadas perspectivas institucio- nales. Me pregunto ¿cómo van a cambiar si no se entiende cómo viven?, ¿cómo sien- ten?, ¿por qué son así? Solo sabemos que son los herederos de una de las épocas más sangrientas de la historia del país, que se formaron en la pobreza, la ignorancia, la violencia y el miedo. Para transformar es- tas historias hacen falta muchas prácticas que les motiven a mover las concepciones de sí mismos.
6.9. Proyecto de vida
El proyecto de vida se pretende construir desde el envejecimiento activo, de nuevo una categoría interesante pero muy gene- ral, que corresponde en términos genera- les a pasársela bien en la vejez, cuidarse y aprovechar este momento de la vida para seguir aprendiendo y experimentando co- sas nuevas. Sin embargo, para aquellos que están en el mal estar de toda su exis- tencia, agravada por el hecho de ser viejo, esto no siempre es muy claro. El envejeci- miento activo es muy general, por eso pro- pongo vivir la vejez indagando el potencial de transformación que cada persona tie- ne y puede explorar a través de procesos creativos como el performance de la cele- bración.
6.10. Actuar desde la creatividad
Para que las personas mayores empren- dan acciones diferentes que les permita
garantizar el ejercicio pleno de sus derechos y su autonomía debemos reconocer que muchos de ellos tienen ya prácticas creativas que pueden for- talecer y dimensionar, pero que necesitan espacios, públicos, acompañamiento y, en muchos sentidos, inversión económica para que estos procesos ten- gan el impacto que requieren.
Uno de los ejercicios más significativos de las per- sonas mayores que hacen parte del estudio co- rresponde a Isolina, quien transformó su acción de cantar tangos mientras lavaba la ropa de sus hijos en el lavadero en un performance que presentó en octubre de 2013 y repitió de forma espontánea en octubre de 2016. La exposición a estos públicos le dio a su acción un poder de transformación hacia sí misma –porque ahora se reconoce creadora– y hacia muchas de las personas que presenciaron su acción –ya que evidenciaron su acto de rejuvene- cimiento.
6.11. Actuar político
Después de fortalecer la autoestima y motivar a los adultos mayores para que acepten las posibilida- des que ofrece su vejez es preciso incluir el recono- cimiento y defensa de sus derechos. Aunque está bien el reconocimiento social y el hecho de contar con herramientas prácticas para resolver las situa- ciones cotidianas, es importante que también reco- nozcan la dimensión política de sus acciones. Reconozco que este modelo me estimuló a traba- jar con esta comunidad teniendo en cuenta unos objetivos claros y unos temas que orientaran el di- seño y ejecución de talleres por parte del equipo interdisciplinar. Fue sin duda un aporte valioso pero insuficiente, porque esta generación de personas mayores encarna unas complejidades que el actual modelo de atención debe transformar a fin de que su atención sea efectiva.
6.12. Vivir la vejez desde el performance de la celebración
Es tan importante el momento de la preparación como la realización, porque el solo hecho de pre- parar el acontecimiento a partir de la preparación
del traje, hace que ellos y ellas recreen la fiesta aún antes de que inicie.
Se proponen grupos consecutivos del per- formance de la celebración, para hacer seguimiento de lo que pasa posterior a los encuentros de celebración donde se res- ponda a preguntas cómo; ¿entran en de- presión? cuánto tiempo dura el contento? Las respuestas a estos interrogantes cobran importancia en la medida que se convier- ten a en los insumos para pensar en un programa de personas mayores como una experiencia festiva en diferentes fases y mo- mentos, para que la vida se les vuelva un festejo de distintos momentos, sumándole a la fiesta el juego, el cocinar juntos, las pija- madas, entre otros, con diversas prácticas que vinculen colectivamente a las personas mayores, favoreciendo la amistad.
El proyecto 742 de la SDIS eventualmente logró dinámicas de este tipo, sin embar- go, no se hizo la debida retroalimentación para fortalecer estos espacios o modificar- los en función de las necesidades reales de las personas mayores.
6.13. Isolina, la palabra que convida a cantar
A partir de este proceso investigativo-crea- tivo Isolina hizo su incursión en las artes, además de experimentar todas las liber- tades que vivió en la fiesta como todas las otras mujeres del estudio. El performance le permitió reconocer sus propias capacida- des sensibles, poéticas y prácticas –como su talento para cantar, las facultades de su voz y el potencial que posee para conmo- ver a otros y manifestar sus propios senti- mientos–.
Mientras escribo se incrusta a esta ex- periencia Isolina con su poderosa voz, cantando boleros: su tono alto, agudo y hermoso, con la pasión de cantar, con la alegría para hacerlo y la fuerza para
hacerme temblar con su performance. Los demás escuchan, la miran y lo disfrutan. Cada vez que termina, le aplauden con emoción. Invita a can- tar y algunos le siguen. Ella no tiene necesidad de usar los micrófonos para hacerse sentir y oir en el escenario. (Raimundo Villalba, anexo 42, 2016)
Desde el enfoque performático la acción artística le permitió a Isolina generar un cambio performativo de sus prácticas repetitivas de género cuando rom- pió la idea de las acciones que vivía como mujer cuando lavaba y cantaba transformándola en una experiencia de cantar y vestirse, compartiendo su sentir con las audiencias.
La debilidad o la afición de cantar es porque yo siempre lave mi ropa y la de mis hijos y me ponía a lavar y me ponía a cantar escudriñaba todo y me acordaba allá que ya hay aquella canción hace rato que no la cantó y la repetía y la repetía y así y así. (Isolina, anexo 29, 2014)
Isolina vinculaba la representación de su perfor- mance al acto de dejar una prenda, es decir, se desprendió de una parte de sí misma que dejó en el escenario, dio todo de sí porque su acción fue sentida y contundente.
Como que yo dejé como algo, como una prenda allí, no, como que, yo no sé cómo explicarlo, pero de verdad me sentí muy bien.
Respecto a la canción yo la canto y la repito una y otra vez, y cuando lo hago, siento que Raúl (su esposo fallecido) me escucha, que él está ahí y que me oye (…) eso como que… es lo que me hace cantar eso, como que él ojalá me escuche así. (Isolina, anexo 29, 2014)
La fiesta genera otras posibilidades de la experien- cia de sí mismo a partir de la cual emergen ex- periencias creativas que dan paso al performance cuando Isolina canta:
Se toma la fiesta con calma disfrutando de cada espacio con tranquilidad aparente, hasta que es- pontáneamente rompe la quietud del último mo-
mento, cuando se reparten los refrige- rios e interpreta tres canciones con voz fuerte y gran contundencia. (Anexo 47) Por ello se propone el performance de la celebración como una posible ruta creati- va: porque contribuye a la movilización de los derechos individuales para re-inventar- se, para aprender colectivamente, para re- juvenecer por momentos.
7. Esbozos de algunas actividades para