En esta parte se tendrá en cuenta el perfil y género de las víctimas aludidas en las informaciones, es decir, si son niñas, niños o de ambos sexos, así como las edades en las que se encuentran las mismas: Primera Infancia (de 0 a 5 años), Infancia (de 6 a 11 años) y Adolescencia (de 12 a 17 años).
Respecto al género de los menores de edad aludidos en las notas analizadas, se puede señalar que la mayoría hacen referencia al género femenino (niñas y adolescentes mujeres), pues representan el 70% del total de piezas revisadas (21 notas), mientras que solo en 2 publicaciones el género
masculino (niños y adolescentes hombres) aparece como víctima del flagelo (7%). El resto de noticias, es decir, 4 notas se refieren a ambos sexos (13%), mientras que las demás no informan el sexo ni la edad de los menores, dado que se maneja el tema de la ESCNNA de manera general.
Figura 18. Porcentaje de notas en las que aparecen niños, niñas y adolescentes víctimas de ESCNNA, por género.
Fuente: Elaboración propia.
La anterior gráfica permite ver que muy pocas noticias hablaron o mostraron víctimas del sexo o género masculino, es decir, casi la totalidad de las informaciones se refirieron a las niñas y adolescentes mujeres como las personas más afectadas por el hecho, lo que es cierto, pero el número de niños y adolescentes varones que sufren este flagelo también es alto.
La explotación sexual de niños y adolescentes (hombres) es un fenómeno cotidiano y poco abordado en Colombia, pero las cifras demuestran que el 15% de la población perjudicada por la ESCNNA son menores del género masculino. (Policía Nacional, 2015).
Igualmente, Castañeda (2013) observa la misma situación y la lleva al contexto cartagenero: “Trata de personas que afecta a hombres que tienen sexo con hombres”. Esto asociado al aspecto físico de los jóvenes afro descendientes que son apetecidos por los turistas extranjeros (hombres y mujeres) que llegan a la ciudad en busca de placer. En algunos casos, estos adultos solicitan menores de edad entre 16 y 18 años.
Por su parte el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), reveló unas cifras alarmantes con motivo de la conmemoración del Día Internacional Contra la Explotación Sexual Comercial
70% 7% 13% 10% Femenino Masculino Ambos No Aplica
de Niños, Niñas y Adolescentes (23 de septiembre), según la entidad, entre enero de 2014 y agosto de 2016, abrió 607 procesos de restablecimiento de derechos de menores, víctimas del delito de explotación sexual, de los cuales 84 por ciento son mujeres y 16 por ciento son hombres. (Ministerio de Trabajo, 2016).
En cuanto al rango de edad de las víctimas (NNA) aludidas en las piezas informativas, se evidencia que para los y las periodistas es importante contar con este dato, ya que en 27 de ellas (90%) especifican la edad de los menores involucrados en la información.
Se puede decir que la etapa de la adolescencia (de 12 a 17 años) es la que más genera noticias sobre explotación sexual, pues 21 notas que equivalen al 70% de las informaciones analizadas corresponden a este ciclo vital. Mientras que la infancia (de 6 a 11 años) y la primera infancia (de 0 a 5 años) se ven involucradas en 3 publicaciones respectivamente, y por ende, comparten el mismo porcentaje (10%). Las demás informaciones no señalan el género ni tampoco las edades de las víctimas, pues en estas se ahonda más en la problemática (delito) que en la caracterización de las personas afectadas.
Figura 19. Porcentaje de notas en las que aparecen niños, niñas y adolescentes víctimas de ESCNNA, según ciclo de vida.
Fuente: Elaboración propia.
Las noticias publicadas por Caracol coinciden con las investigaciones, estudios y registros que tienen las autoridades y entidades públicas, en cuanto a que los niños y niñas más afectados por la explotación sexual comercial se encuentran en su etapa de adolescencia. Además, es preocupante ver como los infantes más pequeños (de o a 5 años) están siendo explotados sexualmente a muy temprana edad. 10% 10% 70% 10% Primera Infancia (0-5) Infancia (6-11) Adolescencia (12-17) No Aplica
Como se mencionó anteriormente, el 10% de las publicaciones, que equivalen a 3 notas de las 30 analizadas no aluden a menores de edad en la información, por lo cual, no aplica la variable de perfil y género, puesto que no se habla de las víctimas y sus características (sexo, edades, condición socioeconómica).
La mayoría de noticias respetan el derecho a la privacidad de los menores de edad víctimas de explotación sexual, pero son retratados por el noticiero como personas débiles e indefensas y en situaciones de pobreza, desigualdad y marginalidad. Cabe destacar, que ciertas piezas enfatizan en la idea de que la ESCNNA se ha convertido en una forma de conseguir recursos para algunas familias, especialmente en Cartagena.
En relación al contenido informativo de las notas periodísticas, sobre todo en aquellas en las que se exponen o aparecen las víctimas, la tendencia es representar a las mismas en escenarios de pobreza y marginalidad o en situación de calle, debido a que los medios siguen asociando el fenómeno de la ESCNNA con el aspecto socioeconómico de las víctimas, pues no en vano muestran las precarias condiciones de salubridad e higiene en las que son explotados algunos menores en Colombia.
Las noticias revisadas también retratan a los niños, niñas y adolescentes como las víctimas que son, ya que ninguna tuvo la intención de responsabilizar o inculpar a los menores por su explotación. Un gran porcentaje de las informaciones enfatizan en la vulnerabilidad que representan los NNA para los proxenetas, victimarios y explotadores, es decir, la narración periodística define a las víctimas como personas ingenuas que son engañadas por delincuentes o que se dejan tentar por supuestas ofertas laborales que encuentran en los periódicos.
Asimismo, señala que los menores caen en las redes de explotación sexual por falta de cuidado, supervisión y atención de los padres, que no controlan el uso de las redes sociales de sus hijos ni tampoco prestan atención a sus amistades, ya que es común ver como personas allegadas a la víctima son las que propician la explotación.
En casi la mitad de las noticias se cuenta la forma como los explotadores reclutan a los menores de edad, especialmente niñas y adolescentes, a las que obligan a consumir drogas para tenerlas sumisas y sometidas. Un claro ejemplo de lo anterior fue el caso del Bronx que visibilizó el noticiero de Caracol, donde claramente las afectadas eran drogadas y vivían en constante miedo de que en cualquier momento las fueran a matar.
Otras noticias indican como los delincuentes se aprovechan de la condición humilde de algunas personas que habitan en sectores o barrios de escasos recursos para raptarlas y explotarlas sexualmente, dando a entender que la mayoría de víctimas potenciales se encuentran en estratos bajos de la sociedad y en situación de vulnerabilidad, abandono, pobreza y desprotección.
Por lo general, los reporteros/as explican cómo los menores de edad entran al mundo de la explotación sexual, ya sea por amenazas, ingenuidad, engaños, mentiras, etc. En todas las notas se busca sancionar a los directos responsables del delito sexual (proxeneta, explotador, victimario y cliente-explotador).
Si bien los medios de comunicación tienden a relacionar la ESCNNA con la pobreza, no hay que desconocer los otros escenarios y mecanismos por los cuales un niño, niña o adolescente puede ser vulnerable. Por ejemplo, la presión social y el consumismo que le exige al menor estar a la moda (rumba) y enfrentarla sexualidad de manera inadecuada para lograr cosas materiales que le permitan mejorar su condición de vida.
Es necesario que la prensa brinde una cobertura informativa basada en los derechos humanos de la infancia, para que los NNA dejen de ser vistos con lastima y sus cuestiones empiecen a cobrar relevancia en la agenda mediática y pública, pues son sujetos que merecen todo el respeto de la sociedad. Por eso, los medios de comunicación llamados a ser la voz de los que no tienen voz deben convertirse en los principales aliados de las víctimas de este flagelo. En otras palabras, no solo contemplando la imagen del menor como persona agredida y violentada sino también escuchando y teniendo en cuenta sus opiniones sobre los temas que los afectan como la explotación sexual comercial.
Del mismo modo, se tiene que analizar la problemática en su complejidad, dado que los reporteros abordan la ESCNNA desde la perspectiva coyuntural o noticiosa donde se destacan más los elementos relacionados con la condición y entorno de los niños/as explotados, es decir, centran la mirada en las victimas, que no está mal, pero igualmente deben sensibilizar a la población, para que tome conciencia de este problema y lo reconozca como un delito grave contra los derechos de la niñez, para ir desmontando la falsa creencia de que es un trabajo, pues hay personas del común en la esfera social que legitiman, aceptan y toleran esta clase de prácticas como una forma para sobrevivir en un país donde las oportunidades educativas escasean y la desigualdad abunda. Por lo tanto, las notas analizadas retratan a los menores como víctimas de un delito sexual, los muestran como un conjunto de personas vulnerables que requieren de una atención especial. Se reconoce la importancia de cuidar y proteger a los miembros más indefensos de la sociedad, ya que los victimarios diariamente idean nuevas maneras de explotarlos.
Se encontraron piezas que cayeron en la revictimización de las adolescentes involucradas en la información, ya que a través de las imágenes y el lenguaje se buscó impactar al público. A la población infantil de escasos recursos se le considera carente de afecto y supervisión por parte de sus familiares (padres), lo cual contribuye a su vulnerabilidad.