Kalscheur et al., (2012) resumieron el efecto de la alimentación de vacas lecheras con diferentes tipos de DDGS, no hubo efecto sobre la producción de leche, CMS, y actividad en el rumen en ocho experimentos con vacas lecheras lactantes alimentadas con DDGS de maíz sustituidos por otros granos de destilería.
En otro estudio (Weiss et a., 1989) compararon el efecto de la sustitución parcial o total de torta de soya con DDGS de cebada en 60 vacas en segundo tercio de lactancia. Estos autores no encontraron efecto de diferentes fuentes de proteína sobre la producción de leche, la producción de grasa de la leche y el CMS, pero hubo una tendencia a disminuir la proteína de la leche a medida que los DDGS aumentaron en la dieta y los coeficientes de digestibilidad de la MS, FDN, FDA, lignina y PC de cada dieta no fueron afectados por la fuente de proteína en la dieta.
En otro trabajo de Al-Suwaiegh et al. (2002), no encontraron diferencias significativas en producción de leche, CMS, pH ruminal, AGV y digestibilidad total
de FDN y FDA entre dietas para lactancia temprana que contenían DDGS de sorgo o maíz, a un nivel de inclusión de 15% de la materia seca de la dieta. Shelford y Tait (1986) también observaron resultados similares con dietas para lactancia media que incluyeron DDGS de centeno o maíz a niveles de inclusión similares a los empleados por Al-Suwaiegh et al. (2002).
Los investigadores Greter et al. (2008), suministraron una dieta donde el 21% de la materia seca fue aportada por DDGS de triticale o maíz como única fuente de proteína a vacas en lactancia media, se observó que aunque las concentraciones en plasma de algunos aminoácidos esenciales y el nitrógeno ureico en leche fueron mayores en vacas alimentadas con DDGS de maíz que en aquellas alimentadas con DDGS de triticale, el CMS y la producción de leche no fueron afectados por el tipo de DDGS. También encontraron interacciones significativas entre número de partos y tratamiento para producción de leche, concentración de grasa en la leche y leche corregida por grasa al 4%. Las vacas multíparas alimentadas con DDGS de triticale tuvieron mayor concentración de grasa de la leche comparadas con vacas primíparas, pero talles diferencias no se encontraron en vacas alimentadas con DDGS de maíz.
En otro experimento, (Oba et al., 2010) evaluaron DDGS de triticale, DDG de maíz, pasta de canola, y torta de soya como fuentes primarias de proteína en dietas para vacas lecheras lactantes. El tipo de DDGS (maíz vs triticale) en las dietas no afectó el CMS, producción de leche o composición de aminoácidos y metabolitos en plasma, ni la digestibilidad de la MS, MO, PC, almidón y FDN de la dieta. La concentración de proteína en la leche fue menor en vacas alimentadas con cualquiera de los DDGS que en aquellas suplementadas con torta de soya. La dieta con DDGS de maíz produjo menos proteína en la leche que la dieta con pasta de canola. Las concentraciones en plasma de arginina, lisina y treonina fueron mayores en vacas alimentadas con pasta de canola y torta de soya que aquellas alimentadas con DDGS de maíz, sin embargo, la concentración en plasma de leucina y fenilalanina fue mayor en las vacas alimentadas con DDGS de maíz. En general los experimentos sugieren que los DDGS de triticale pueden remplazar los DDGS de maíz, pasta de canola y torta de soya en dietas para vacas lecheras sin efectos adversos sobre la producción de leche (Kalscheur et
al., 2012).
Recientemente, se llevaron a cabo dos experimentos en Canadá para evaluar el efecto de la sustitución parcial de ensilaje de cebada con DDGS de trigo como sustituto del forraje. En el experimento de Zhang et al. (2010) se evaluaron tres dietas experimentales (1) dieta control (50% ensilaje de cebada + 50% concentrado, en base seca); (2) una dieta donde el ensilaje de cebada fue remplazado con DDGS de trigo a razón del 20% de la materia seca de la dieta; y (3) una dieta donde el ensilaje de cebada fue remplazado con DDGS de trigo y heno de alfalfa (20 y 10% de la materia seca de la dieta, respectivamente). Si bien las vacas alimentadas con DDGS gastaron menos tiempo rumiando, tuvieron un bajo pH del rumen y menores relaciones acetato:propionato que las vacas
alimentadas con la dieta control, el CMS, la producción de leche, la proteína de la leche y la lactosa fueron mayores en vacas alimentadas con DDGS. La concentración de grasa en la leche fue mayor para la dieta control y menor para la dieta que contenía heno de alfalfa, sin embargo, no hubo diferencias en la producción de grasa de la leche.
Penner et al., (2009) encontraron resultados idénticos en producción y actividad ruminal cuando compararon una dieta control con una dieta en la que remplazaron 10% de ensilaje de cebada con una mezcla de DDGS de maíz y trigo. En este mismo estudio también se probaron dos dietas que incluyeron DDGS de maíz o trigo remplazando el 10% de una fuente proteica en la dieta control. La sustitución parcial de la fuente proteica con DDGS no tuvo efecto sobre la producción de leche y sus componentes o en la actividad del rumen, y el tipo de DDGS (maíz o trigo) no tuvo efecto sobre los parámetros de producción. Igualmente, Urdl et al. (2006) también observaron similar CMS, producción de leche, y composición de la leche cuando DDGS de maíz o trigo remplazaron una mezcla de pasta de canola torta de soya y al igual que Penner et al. (2009), no encontraron diferencias atribuibles al tipo de DDGS.