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Chapter 5. Places databases and the indexation of the world –

5.5 Location-based platforms’ spatial rationality

Figura 19.1. Superficie. Primeras imágenes de Plutón tomadas por el telescopio espacial Hubble donde se pueden ver doce regiones claras y oscuras. Si estos contrastes se deben a topografía o diferente composición superficial (hielo de nitrógeno, monóxido de carbono y metano) no se podrá saber hasta que alguna misión espacial lo visite.

En determinadas épocas, como de 1985 a 1990, Plutón y Caronte se alinean con la Tierra y el satélite eclipsa al planeta cada 12 días y 18 horas.

Atmósfera huidiza

La composición de Plutón es incierta aunque, dada su densidad, parece estar compuesto en un 70% por rocas y un 30% por hielo de agua. Su superficie, claramente heterogénea, genera una tenue atmósfera de nitrógeno, metano y monóxido de carbono cuando las áreas brillantes, compuestas de hielo, subliman, elíptica que a veces se encuentra más

cerca del Sol que Neptuno. Aunque los caminos de ambos se crucen, o incluso parezca que pueden chocar, esto no ocurre debido a dos motivos: por un lado, la órbita de Plutón está en un plano mucho más inclinado que la del resto de planetas y, por otro, las órbitas de ambos están “sincronizadas”, ya que cuando Neptuno da tres vueltas al Sol, Plutón ha dado dos (resonancia 3:2).

Finalmente, y al igual que Urano, Plutón está “tumbado”. Caronte, su satélite, completa su giro alrededor en 6 días y 9 horas, justo lo que tarda Plutón en rotar sobre sí mismo o en completar un día. Por este motivo muestran siempre la misma cara.

Surface Map of Pluto

Hubble Space Telescope • Faint Object Camera East Longitude

Figura 19.3. Plutón y satélite. El telescopio espacial Hubble tomó esta imagen de Plutón y Caronte, en los confines del Sistema Solar. Desde allí, el Sol se vería como una estrella muy brillante. Fuente: NASA.

Figura 19.4. Homenaje. Este símbolo, asignado a Plutón, representa las iniciales de Percival Lowell, el principal promotor de la búsqueda del noveno planeta.

Figura 19.2. De lejos. Dado su tamaño y su lejanía, sólo el telescopio espacial Hubble y los telescopios terrestres equipados con instrumentos de óptica adaptativa pueden resolver el disco de Plutón e incluso algunas características de su superficie.

o pasan directamente de sólido a gas. La atmósfera sólo existe cuando Plutón se encuentra en su perihelio, o posición de su órbita más cercana al Sol, ya que a distancias mayores la temperatura baja considerablemente (de -210º a -235º) y la atmósfera se hiela sobre la superficie del planeta. En este sentido, Plutón es muy parecido a los cometas, cuerpos donde la atmósfera de polvo y gas es también transitoria.

Figura 19.5. Diferencias de brillo. Plutón es el segundo cuerpo del Sistema Solar, después de Japeto, con más contraste de brillo en su superficie.

Figura 19.6. Pequeños. Plutón y Caronte, comparados con el tamaño de Estados Unidos. El diámetro de Plutón mide, aproximadamente, 2.274 kilómetros en el ecuador y su masa equivale a un quinto de la masa de la Luna. Caronte mide unos 1.172 km de diámetro y su masa es un séptimo de la de Plutón.

¿Hasta cuándo el planeta del astrónomo?

La lucha que libró Clyde Tombaugh por encontrar el “planeta X” se asemeja a la que existe hoy día por enviar una misión espacial al sistema Plutón-Caronte. La NASA ha recibido propuestas de misiones durante al menos doce años, siempre calificadas positivamente, financiadas y

posteriormente canceladas. La más reciente, Nuevos Horizontes 2006 —una sonda que estudiará Plutón y el cinturón de Kuiper— fue lanzada el 19 de enero de 2006. En 2015 llegará a Plutón.

El hijo de un impacto El único satélite de Plutón, Caronte, recibe su nombre del barquero que llevaba las almas de los muertos por el río Aquerón hasta el Hades, o el reino de Plutón en la mitología romana. A diferencia de Plutón, Caronte no presenta zonas superficiales con diferente brillo, sino que el disco es más homogéneo y probablemente cubierto por hielo de

agua. Esta homogeneidad en la composición superficial parece indicar que Caronte se formó cuando un gran cuerpo chocó contra Plutón y arrancó parte de la corteza helada del planeta, en un proceso similar al de la formación de la Luna a partir de la Tierra. Hasta el momento, no se ha detectado atmósfera en Caronte.

Plutón ya no es considerado un planeta

La Unión Astronómica Internacional (IAU), en su reunión plenaria de agosto de 2006, estableció en su resolución 5A la siguiente definición para un planeta: “Un planeta es un cuerpo celeste que orbita alrededor del Sol, tiene suficiente masa para que su propia fuerza de gravedad venza a la rigidez del cuerpo y éste adopte una forma de equilibrio hidrostático, y ha limpiado el vecindario alrededor de su órbita”.

De la definición anterior se concluye que una característica fundamental de los planetas es que en sus alrededores no existan otros cuerpos con características similares y, por tanto, no formen parte de un grupo de otros muchos objetos (como sucede en el caso del cinturón de asteroides o con los objetos

transneptunianos). Como consecuencia de esta nueva definición, Plutón dejó de pertenecer a la categoria de planeta.

Figura 19.7. Concepción artística de Sedna, el último de los últimos hallazgos en los

legamos al final del Sistema Solar conocido... ¿Qué hay más allá?, ¿qué tipo de cuerpos habitan a más de treinta veces la distancia de la Tierra al Sol?

¿Qué hay más allá de Neptuno? La respuesta obvia que daría cualquiera es que más allá de Neptuno está… ¡Plutón!, y hasta hace relativamente poco era la respuesta correcta. En los últimos doce años se han descubierto casi mil cuerpos más allá de Neptuno, con unos diámetros estimados de entre diez y mil kilómetros. Estos

enigmáticos cuerpos reciben el nombre de objetos transneptunianos (TNOs, de sus siglas en inglés), siendo Plutón el mayor descubierto hasta la fecha. Dichos objetos son en realidad restos o escombros sobrantes de la formación del Sistema Solar. Son cuerpos helados, conservados en el mejor congelador

conocido: el espacio. Al hallarse muy lejos del Sol —más de treinta veces la distancia de la Tierra al Sol— y a temperaturas cercanas a los -220ºC, estos objetos apenas han sufrido alteraciones y conservan propiedades físico-químicas muy similares a las que tenían cuando se formó el Sistema Solar, hace unos 4.600 millones de años. El estudio de estos cuerpos nos ayuda a conocer el pasado de nuestro Sistema Solar, y nos proporciona valiosas claves para entender la

estructura de la nebulosa de gas y polvo que dio lugar a los planetas.

Las sospechas y la certeza

Los primeros en mencionar la posible existencia de un cinturón de objetos más allá de Neptuno fueron Frederick

P

ABLO

S

ANTOS