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4.5 Efficient ellipsoid based loop closure edge building

4.5.3 Loop closure validation

2.2.1 Programas de transferencia condicionadas (PDTC). Son fondos otorgados por los gobiernos a familias desfavorecidas por cumplir determinadas acciones que socialmente se quieren potenciar (por ejemplo se les paga a las familias porque sus hijos vayan a la escuela). Son por tanto una importante inyección económica para una parte sustancial de la población. Actualmente los reciben 27 millones de familias de la Región (el 21% de la población) mediante tarjetas monedero o electrónicas (55%), ingreso en cuentas bancarias (28%) y aún el 17% en efectivo (Maldonado et al , 2011).

El cobro de transferencias condicionadas en efectivo genera dos grandes costes para los beneficiarios: en tiempo (acudir a retirar los fondos a una sucursal o estafeta de correos les supone entre 2 y 4 horas, así como dejar de realizar otras actividades) y en la inseguridad ya comentada (Berumen y Asociados, 2010, citado en Maldonado et al., 2011). Igualmente, la gestión del efectivo supone grandes costes de personal y operativos para los gobiernos. A pesar de estas desventajas las transferencias en efectivo se realizan en zonas rurales remotas y cuentan además con la ventaja adicional de su fácil comprensión por los beneficiarios con nula cultura financiera (Maldonado et al., 2011).

El pago mediante tarjeta prepago supone dar a los beneficiarios una tarjeta con ciertas medidas de seguridad donde reciben las transferencias que permiten realizar pagos y transferencias en cajeros automáticos y en diversas tiendas adheridas. Su principal ventaja es el ahorro de tiempo para los beneficiarios. Por ejemplo, en Colombia se pasó de una espera de 259 minutos para recibir el dinero en efectivo a 68 minutos en cajeros y 14 minutos para pagos en tiendas (Maldonado y Urrea, 2010). Sin embargo, no fomentan el ahorro pues en muchos casos si no se utilizan estos saldos, las transferencias son devueltas al Estado (Maldonado et al., 2011).

Menos del 30% de las PTDC se cobran mediante tarjetas asociadas a una cuenta bancaria, a pesar de su buena acogida por los beneficiarios (Maldonado et al., 2011) y el ahorro de costes de gestión para los gobiernos. En Brasil el Programa Bolsa Familia redujo los costes de gestión del 14,7% al 2,6% al cambiar a tarjetas electrónicas asociadas a instituciones propiedad del Estado (Lindert et al., 2007, citado por Maldonado et al., 2011). Sin embargo, los efectos sobre el incremento del ahorro son difusos. Algunos estudios así lo indican (Maldonado y Moreno- Sánchez, 2010), pero otros exponen que esta relación es difícil de ver (Maldonado et al., 2011) ¿Por qué? Por las altas comisiones cobradas por los bancos (Berumen y Asociados, 2010; Maldonado et al., 2011).

algunas medidas para abaratar su coste y ampliar su alcance en Latinoamérica. Resumiendo, casi el 70% de la población beneficiaria de los PDTC no tiene abierta una cuenta bancaria, y el 30% que la tiene no incrementa su ahorro por las elevadas comisiones que se cobran. Para conseguir una mayor inclusión financiera y un mayor ahorro a través de los PTDC, se deberá incrementar su cobro mediante tarjetas asociadas a cuentas bancarias, reduciendo al mismo tiempo las comisiones bancarias de dichas cuentas. La primera medida compete a los gobiernos (ajena a este ensayo), que se centrará en la segunda.

La reducción de las comisiones de una cuenta bancaria puede realizarse en los PDTC gracias al amplio poder negociador del ordenante, que es el gobierno. En este sentido, en Brasil se ha asociado el Programa Bolsa Familia a la apertura de una “Conta Facile” con bajas comisiones asociadas a movimientos bancarios sencillos. No tienen comisiones de apertura y mantenimiento con cuatro reintegros gratuitos al mes (Maldonado et al., 2011) provocando que esta «Conta» tenga más de 2 millones de titulares (Pickens, Porteous y Rotman, 2009). Además, el Programa se complementa con clases de educación financiera, para luchar contra la incultura económica. En este sentido, se podrían utilizar las siguientes medidas para potenciar la inclusión financiera a través de los PDTC, manteniendo el doble objetivo de que las nuevas cuentas sean rentables para los bancos y tengan escasas comisiones para los clientes:

• Asociar a los PTDC cuentas bancarias con movimientos limitados a una operativa básica, al estilo de la “Conta Facile”.

• Compensar a las entidades por los costes de apertura de las cuentas, en los casos en los que su escaso saldo no las haga rentables. Esta compensación se puede realizar a través de una pequeña comisión abonada a los bancos que puede proceder de los menores gastos administrativos que para el Estado supone la entrega de los PDTC en cuenta frente al efectivo, y que compense a los bancos hasta que estos clientes sean rentables (al haber incrementado sus saldos o contratado nuevos productos).

2.2.2 La Banca Móvil. Más del 60% de la población de LAC no tiene acceso a sistemas

financieros formales. En cambio, casi el 80% utiliza móvil (García et al. 2009). Por tanto, la utilización de servicios móviles asociados al sistema financiero puede fomentar la inclusión financiera al hacerla accesible a los pobres, al estar mucho más extendidos que cualquier red de sucursales o cajeros automáticos.

Además, se estima que la banca móvil supondrá un ahorro en los costes operativos de las entidades muy importante (ver tabla 1), y por tanto su generalización puede fomentar servicios financieros baratos, rápidos y cómodos.

¿Cómo funciona? Se utiliza la misma modalidad del prepago telefónico (aprovechando que en los países en desarrollo este sistema es utilizado por el 79% de la población (Prior y Santomá, 2008). En general, el cliente abre una cuenta soporte (en la tienda donde se recargan las tarjetas prepago, pero gestionada por un banco, mediante un convenio entre la compañía telefónica y el banco). Posteriormente irá recargando su saldo en cualquier punto de recarga, pagando una pequeña comisión.

Los beneficios de la banca móvil proceden de que se puede utilizar fácilmente como pago en efectivo, mediante traspasos de saldos entre clientes, con bajo coste al ser vía SMS (Prior y Santomá, 2008), sirviendo además para recibir o enviar remesas. Por ello, con diferentes variantes, la banca móvil está ya implantada en varios países. Por ejemplo, en Filipinas donde cuatro millones de personas lo utilizan (Prior y Santomá, 2008).

algunas medidas para abaratar su coste y ampliar su alcance en Latinoamérica. Sin embargo, existen problemas sin solventar como los relativos al control del blanqueo de capitales, la escasa protección de los usuarios frente a fraudes o la inseguridad informática, cuya resolución seguramente provoque un incremento en los costes. Sin embargo, este incremento debería ser limitado para no perjudicar la implantación de la banca móvil como herramienta para reducir los precios (Prior y Santomá, 2008):

Tabla 1. Reducción de costes operativos por la introducción de la banca móvil

Canal Transaccional Costo unitario %Uso Costo promedio (proporcional) %Uso Costo Promedio (proporcional) Sucursal $4.00 42,00% $1.68 21,00%1 $0.84 Call center $3.75 9,00% $0.34 4,50%1 $0.17 ATM $0.85 29,00% $0.25 29,00% $0.25 Online $0.17 18,00% $0.03 12,50%2 $0.02 Móvil $0.06 0,00% $0.00 33,00%2 $0.03 Coste promedio unitario - 100% $2.29 100% $1.30

1 y 2: Suponiendo que 1/3 de los clientes van a utilizar canales móviles y que esto provocará una reducción del 50% de los canales sucursal y call center y un 33% del canal online.

Fuente: Lumas, 2010

2.2.3 Otros. Como se ha comentado a los bancos no les interesan cuentas con bajos saldos

porque sus costes son mayores que los ingresos que estas cuentas les reportan, desincentivando estas cuentas con elevadas comisiones. Una última medida para reducir los costes de las cuentas sería que la AOD ayudase a que las familias con menos recursos tuvieran saldos de ahorro suficientes para superar este umbral de rentabilidad exigido por los bancos. Con ello, se conseguiría que los futuros costes financieros de estas familias fueran menores, favoreciendo así su ahorro a través del sistema financiero formal.

El ahorro formal es interesante sólo cuando el paso del tiempo mínimamente la capacidad de compra del dinero ahorrado. Así, en periodos con alta inflación los ahorros decrecen, porque es más rentable comprar que ahorrar. Por tanto, un último factor que afecta al ahorro es la inflación. Si se quiere evitar que las personas se empobrezcan ahorrando, los sistemas financieros tienen que establecer mecanismos para que la rentabilidad real del ahorro sea positiva (Szalachman, 2003), o al menos que aunque negativa sea cercana a cero.

Por último, comentar que las distintas estrategias definidas no son excluyentes, sino que deberán utilizarse conjuntamente para que la reducción de los costes de una cuenta bancaria se produzca de forma masiva en LAC.

3. Las Instituciones de Microfinanzas (IMF) como solución a la bancarización de los pobres

Dadas las limitaciones estructurales que tienen los pobres para que la banca tradicional financie sus necesidades, en los años 70 surgió una financiación especializada en las personas sin recursos, los microcréditos, concedidos normalmente por empresas especializadas, las Instituciones de Microfinanzas (IMF).

algunas medidas para abaratar su coste y ampliar su alcance en Latinoamérica.