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2.6 Deformation texture modeling

3.4.2 Macro and Microtextures

A partir de lo expuesto, sobre los componentes del escenario de riesgo/Desastre, se proponen algunas acciones o procedimientos que pueden ser tomados como herramientas para avanzar hacia la Gestión del Riesgo en el sector. De modo general resulta prioritario destacar la necesidad de adecuar la redacción del manual COEM, para casos de lluvias intensas, de manera que utilizando las herramientas puestas en práctica en los eventos anteriores, permitan armar un dispositivo a la medida de la ciudad y sus peligros más frecuentes. Asimismo, debe internalizarse en la gestión municipal, de modo más efectivo, la planificación a largo plazo, que sobrepase a un dispositivo de contingencia y permita abarcar la reducción y control del escenario de riesgo bajo una perspectiva temporal y con visión de futuro para prevenir, en lugar de compensar de daños exclusivamente, adelantarse a la crisis sería la meta.

En relación con las propuestas para superar las debilidades evidenciadas durante el desempeño del protocolo de emergencia, las mismas deben partir de afianzar la “organización” y “sistematización” en acciones y actores, para desarrollar un esquema secuencial de pasos a seguir, que ordene los mismos y que logren como objetivo común no sólo el tratamiento efectivo de la contingencia, sino la prevención de daños también. A continuación se enlistan las propuestas para las debilidades encontradas:

a) Propuestas para los planes de contingencia y desarrollo de acciones durante la emergencia:

a.1) Descentralizar el centro de operaciones al menos en 5 Unidades Operativas de Emergencia. Esto surge como necesario debido a la complejidad urbana en la que se emplaza la ciudad. Además agilizaría las atenciones de emergencia necesarias, en función de la ubicación de los destacamentos de los Bomberos Voluntarios, en Km3 y Km8. De esta manera se logra optimizar las tareas operativas, y las demandas de la zona Sur, y para

74 este caso Barrio Pietrobelli, que si bien la base operativa se encuentra allí, se ha evidenciado que no se logra abarcar adecuadamente las demandas en las emergencias. a.2) Desarrollar una secuencia de acciones bien precisadas, orientadas a organizar cuadrillas o grupos de trabajo tanto de voluntarios, como agentes estatales convocados desde las secretarias y ministerios, y de expertos para la acción organizada y mancomunada, que conlleve a gestionar eficientemente la contingencia. Asimismo, este procedimiento debe comprometer a los agentes en el control continuo de la dinámica y evolución de los procesos de peligros identificados, antes de concretado el desastre como tarea preventiva del daño.

a.3) Fortalecer la participación de uniones vecinales en el acopio de elementos para abrigo y elementos de contingencia (nylon), las cuales deben actuar en estos casos como centros colaborativos para estos casos, y de esta manera se descomprimen las labores a los agentes operativos de rescate.

a.4) Una vez analizado el evento y su magnitud, deben organizarse los centros de evacuados, como centros de acopio de donaciones también, en el cual puedan clasificarse los elementos básicos necesarios, llevada a cabo por las cuadrillas organizadas.

A continuación se presenta en la figura N°4 el Mapa de Unidades Operativas de Emergencias:

- Unidad A: Zona Central-Sur, constituido por Base Operativa Defensa Civil, Destacamentos de Bomberos y Uniones Vecinales, trabajando simultáneamente y cooperativamente.

- Unidad B: Zona Mosconi-Saavedra, constituido por Gendarmería Nacional, Destacamento de Bomberos y Uniones Vecinales.

- Unidad C: Zona Norte, Regimiento del Ejército, Bomberos Voluntarios y uniones vecinales.

- Unidad D: Zona Laprida, Unión vecinal y centro de Salud, asistencia operativa para la contingencia.

75 Figura N°4: Mapa de Ubicación de las Unidades Operativas de Emergencia. Fuente: https://earth.google.com/web/@45.837134,67.5013046,75.67135313a,32392.40211688d,35 y,0h,0t,0r

Esta propuesta se basa en generar pequeños centros operativos, en zonas nucleares de concentración barrial, basada esta idea en el Proyecto “Unidades de Gestión

comunitaria para la organización de territorios” (Raimondo et.al ,2004), en el cual se propone la necesidad de aplicar la descentralización debido a la complejidad urbana, y su extensión. Por estas características es que debido a la experiencia en eventos anteriores, debido a las interrupciones de comunicaciones y accesibilidad, se propone este tipo de organización.

b) Propuestas para el resto de las debilidades detectadas, independientes de la emergencia

b.1) En cuanto a la inviabilidad económica de las obras de infraestructura necesarias, ello representa un dilema político-institucional que sobrepasa el poder de decisión en el ámbito municipal y provincial, debido a los presupuestos con los que se cuenta no llega a cubrir los valores de las empresas constructoras. También esto se ve debilitado por la ausencia de proyectos integrales con profesionales idóneos que fundamente correctamente la necesidad

76 e importancia del desarrollo de estas obras. En ocasiones gana la ansiedad y necesidad de cumplir con la obra, así sea de bajo presupuesto, algo similar, con materiales similares o tamaños más chicos, impulsados por tiempos políticos de las campañas y los créditos conseguidos por realizar la obra como “posible solución”. Ciertamente, estas limitaciones no ayudan a cumplir los estándares originales de los proyectos, y estas obras se vuelven ineficientes. Es por esto que se requiere seriedad, y compromiso por parte de los tomadores de decisión gubernamental, para concretar las obras públicas necesarias en una ciudad de un modo eficiente. Estas medidas estructurales, son claves para poder controlar adecuadamente el Riesgo (probabilidad de daño), interviniendo para la disminución de la vulnerabilidad física y técnica en el escenario de Riesgo del Barrio Pietrobelli, como en otros puntos de la ciudad. Para ello se debe realizar un diagnóstico integral del estado y diseño de la urbanización del faldeo sur, incorporando las últimas obras realizadas. De esta manera pueden generarse las obras correctas en los puntos críticos que se detecten en el escenario de riesgo, logrando un aprovechamiento de los presupuestos asignados. Esta debilidad se vincula a aquello obtenido en el diagnóstico, referido a la clasificación de vulnerabilidad económica e institucional, referido al acotado presupuesto municipal para llevar adelante las obras necesarias.

b.2) Se complementa a la debilidad anterior la discontinuidad de obras públicas y proyectos, por atrasos burocráticos, cambios de Gestión y autoridades, funcionarios,

muchas veces vinculado con un problema de los plazos estimados para las licitaciones de las obras. Se debe tener en cuenta es que toda obra orientada a disminuir las vulnerabilidades o peligrosidades los plazos de ejecución no pueden ser los mismos que para la realización de una plaza. Es por ello que se propone realizar una revisión, en los criterios y procedimientos para concretar obras públicas en situaciones de riesgo. Las mismas deberían tener prioridad, haciendo más veloces los procesos licitatorios y comprometiendo la continuidad de obra hasta su culminación, y el diseño de un proceso de control de su efectividad, que supere los límites de la gestión política de turno. En el diagnóstico realizado en este documento de tesis, se evidencia en parte de la vulnerabilidad institucional y económica, el entorpecimiento del cambio de gestión y de la discontinuidad de ejecución de las obras públicas.

77 b.3) En lo estrecho del presupuesto y lo voluminoso del gasto público, se encuentra el desafío de poder concretar obras necesarias, y ello muchas veces culmina en la

minimización de gastos y de calidad de obras. Es por esto que el desafío de ser un funcionario público se debe tener como virtud poder manejar este tipo de dilemas. Tomar una decisión de tal importancia y que se recurra al ahorro en una obra estructural, hace que dicha estructura se vuelva un placebo, siendo la misma un gasto inútil y disfuncional al objetivo del proyecto. Siendo estas tres debilidades, “la inviabilidad económica de las obras públicas, la discontinuidad y la minimización del gasto y calidad”, una confluencia explosiva en un escenario de riesgo, y generando luego en la emergencia puntos críticos del desastre, el “gasto” en obras para intervenir el riesgo debe ser considerada una “inversión” recomendable y necesaria en el barrio Pietrobelli para prevenir las situaciones de desastres. Vinculado al diagnóstico, en la vulnerabilidad institucional y económica, se menciona que la lucha por la obtención de mayor presupuesto o bien la habilitación de fondos nacionales y provinciales son sumamente necesarios e indispensables para la obra pública.

b.4) Otra de las debilidades es la precariedad de viviendas, emergencia habitacional latente, en el escenario de riesgo en Barrio Pietrobelli. Esta es una condición de vulnerabilidad física mencionada en el diagnóstico del escenario de riesgo. Durante la emergencia los llamados referidos a evacuación, se relacionan con pérdidas o daños directos en la vivienda. La propuesta para superar esta debilidad, es continuar con la gestión de los proyectos habitacionales, como son el PRO.ME.BA y PRO.ME.VI, mencionados por el presidente de la unión vecinal del Barrio Pietrobelli. Desde la Oficina de Hábitat del Municipio de Comodoro Rivadavia, debe generarse un compromiso para poder lograr la ejecución del mejoramiento barrial y de viviendas, con procedimiento que incluyan explícitamente la variable riesgo en la planificación de dichas acciones. En el diagnóstico, esta debilidad es también uno de los caracteres de vulnerabilidad física.

b.5) En continuidad con la debilidad anterior el fracaso de intentos de reubicación, por arraigo cultural de la gente con el barrio (escenario de riesgo), indicaría una componente de vulnerabilidad cultural o ideológica. Dada la dificultad de intervenir en dichas condiciones de los habitantes en corto o mediano plazo, ello refuerza en la necesidad de poner énfasis en los proyectos de mejoramiento barrial y de viviendas. Históricamente, el

78 Barrio tiene 116 años, y en distintos momentos se ha querido erradicar, otorgando lotes en otros puntos de la ciudad. Estos proyectos, no fueron exitosos y luego del boom petrolero en el 70´ y luego a fines de los 90´, acrecentaron el asentamiento de nuevas viviendas precarias o bien en zonas de mayor inestabilidad cercanas a las cabeceras. De lo conversado con vecinos, se supo que se oferto en varias oportunidades el otorgamiento de lotes en otros puntos de la ciudad, en zonas lejanas sobre todo del casco céntrico, sin servicios básicos, como agua, luz y gas, cloacas; servicio de transporte urbano, centros de salud, educativos, y de seguridad. Ello no resulta atractivo ni facilita el asentamiento del vecino erradicado de un sector céntrico, y con una pertenencia cultural e histórica con su barrio y comunidad (migración Chilena). Ello genera una preferencia en seguir viviendo en situación vulnerable, manifestando un claro nivel de riesgo aceptable. Por ende, las alternativas son: se mejora la oferta de lotes más céntricos para facilitar la erradicación o se mejoran las condiciones de vulnerabilidad física del barrio y se los mantiene en el sitio. En el diagnóstico, se menciona en vulnerabilidad institucional la fragilidad de los programas de intentos de reubicación.

b.6) Una de las debilidades en el faldeo sur y que conforman las vulnerabilidades encontradas en el diagnóstico del área de estudio el uso de pozo ciego para efluentes domésticos en ladera inestable. Las viviendas que se encuentran en el escenario de riesgo analizado, ubicados en la pendiente del faldeo sur, cercanos en las cabeceras, carecen de estructuras subterráneas de servicios como el gas y cloacas, este último es solucionado con pozos, en los cuales se evacuan las aguas residuales. Esta infiltración extra de agua en el suelo, también le aporta inestabilidad al material de relleno inestable en la formación de taludes. La superación de esta debilidad, implica un reordenamiento de la evacuación de aguas residuales, exigiendo el uso de cisternas recuperadoras. Pero a ello se agrega, la complicación el vaciamiento por la accesibilidad del sector, impidiendo la llegada de camiones para vaciado. Por ello debería proponerse un receptor común, que sea vaciado periódicamente en zonas accesibles para los camiones. El diagnóstico, permitió evidenciar esta debilidad que a su vez potencia la vulnerabilidad física, mencionado en el inciso e) y su vez tomado como un de la causas peligrosidad de sitio, PP 2 y PS6, en el apartado de cadenas de peligrosidad realizado en esta tesis.

79 b.7) La siguiente debilidad: ausencia de intercambio y revisión de acciones, para la mejora e implementación de una GIR (Gestión Integral del Riesgo), se basa en los datos aportados en las entrevistas a los funcionarios públicos involucrados en la emergencia, como a agentes operativos. Ellos mencionan que no participaron de reuniones durante o post emergencia, a modo de intercambiar acciones y conclusiones de lo sucedido. Más allá de lo que se proponga, es una necesidad para concretar un proceso integral de gestión de riesgos, un trabajo sinérgico y participativo en reuniones. Este tipo de encuentros pueden aportar datos e ideas que ayuden medir los resultados obtenidos sobre las decisiones tomadas, sean positivas o negativas ya que el conocimiento y aprendizaje conjunto siempre es constructivo. Se propone entonces, se realicen encuentros interdisciplinares, para exponer las acciones llevadas a cabo, disparar procesos de consenso y formular acuerdos para procesos de diagnósticos preventivos, así como planes a seguir en las etapas de restauración y normalización de la organización social de la ciudad. Se relaciona con vulnerabilidad institucional, por la incapacidad de toma de decisión, manejo de la situación de emergencia y desastre, que no logra superarse para transformar la situación de riesgo y a largo plazo lograr una eficiencia del proceso.

b.8) Esta debilidad, indiferencia y desconocimiento de la Gestión pública de expertos/profesionales avocados al tema, para incluir en proyecto a largo plazo, parece ser la de menos dificultad en intervenir. Se trata de incluir al actor académico como fuente de consulta, para intentar utilizar los datos aportados dentro del análisis del problema en el momento de la toma de decisión. Realizar ponencias a fin de concretar un intercambio de conocimientos bajo una perspectiva interdisciplinar, puede generar un proceso virtuoso de retroalimentación de información, generando acciones que sean favorables y constructivas para la gestión del riesgo. Es menester mantener a la Universidad y sus facultades, como socio activo de la Gestión Pública, a fin de realizar acciones en base a conocimientos bien fundamentados. Vinculado esta debilidad con lo hallado en el diagnóstico, la misma se relaciona con la vulnerabilidad institucional, el Estado no deposita su confianza en la comunidad académica, no incorpora la dimensión del conocimiento para llevar a soluciones integrales el tratamiento del desastre, manteniendo el desconocimiento del riesgo existente.

80 b.9) En cuanto a la deficiencia en la comunicación, de trabajo y accionar en desastres, y desconocimiento de COEM de algunos funcionarios, se propone sostener en el tiempo, tanto en etapas previas como post-desastres, aquellas reuniones interdisciplinares mencionadas anteriormente como ámbito de articulación entre actores. Se consideraba relevante contar con el complemento del aporte activo del actor académico bajo una perspectiva integradora de lo biofísico-natural y socio-económico. Esas reuniones deberían ser la llave para lograr la fluidez de la comunicación interdepartamental dentro del municipio, y a la vez la realización de actualización de información en jornadas de capacitación del personal de la función pública en el COEM y el GIR.

b.10) La Carencia de trabajo interdisciplinar de más de dos secretarías o departamentos o instituciones, en prevención y desarrollo de gestión de riesgo a largo plazo (Discrepancia política, funcionarios, jerarquía) debilita la gestión. En el afán de apropiarse de los logros, para resaltar y ganarse el lugar políticamente, en ocasiones las secretarías no se articulan. Se debilitan aquellas acciones o decisiones que fueron tomadas para llevar adelante planes, se truncan o bien se diluyen en la lucha de intereses. Si bien de esto se trata la política, no se debe hacer política en el desastre, sino priorizar la Gestión Pública como camino de solución del problema. Es por esto que debe tenderse a la cohesión y el trabajo cooperativo como prioridad, por sobre sectarismos, para lograr una gestión pública eficiente. Por ello se propone como camino el trabajo interdisciplinar con fluidez comunicacional entre actores responsables de la gestión en el marco de reuniones de trabajo de rutina que generan sinergia entre actores involucrados. Dichas reuniones pueden ser lideradas rotativamente por las distintas secretarías, departamentos o instituciones participantes.