En Costa Rica la convivencia escolar ha venido adquiriendo una relevancia notoria dentro de la política educativa de los últimos años, ello lo demuestra la amplia gama de programas, proyectos y directrices publicadas por las autoridades, cuyo fin común estriba en asegurar la vivencia y permanencia de ambientes escolares sanos y seguros.
Sin embargo, el interés en torno a la convivencia escolar también ha sido una consecuencia directa de la creciente preocupación social advertida hacia los altos índices de violencia reportada en los centros educativos del país; siendo las peleas, el bullying, la drogadicción o el acoso sexual hechos frecuentemente expuestos y denunciados.
De hecho, la violencia escolar y sus múltiples consecuencias en la convivencia de los centros educativos costarricense es un fenómeno de alto interés y preocupación social, siendo un tema presente dentro de muchas políticas y programas. Sin embargo, a pesar de la continua publicación de normas o documentos a favor de la convivencia escolar, las situaciones que vulneran su existencia siguen persistiendo dentro de la realidad escolar costarricense.
De esta forma la atención hacia la convivencia escolar no solo debe depositarse en la normativa publicada o en los índices de violencia escolar existente, sino que debe priorizarse en el conjunto de estrategias emanadas desde la propia gestión del centro educativo. Por ello la gestión de la convivencia emerge como en el principal medio de influencia positiva en el clima y ambiente escolar; inclusive autores como Bolívar (2014), aseveran que:
Las evidencias han mostrado el papel crucial que desempeña la dirección escolar en una escuela que funciona bien. Particularmente cuando, en lugar
de limitarse a la gestión, se centra en hacer del centro un proyecto de acción colectiva al servicio de la mejora de la convivencia. (p.15).
Pese a lo señalado por Bolívar, a nivel nacional los estudios y análisis en torno a la gestión de la convivencia han venido a ser abordados dentro de una perspectiva limitada, la cual enfoca sus consideraciones hacia la violencia escolar. Este enfoque tiende a omitir el amplio espectro de contenidos inherentes a la convivencia y su gestión, por ello es común que estudios como los de Chacón (2012) o Valverde (2015) tiendan a analizar la gestión de la convivencia desde una perspectiva de gestión de los conflictos escolares.
De esta forma en Costa Rica muchos de los estudios en torno a la convivencia escolar tienden a priorizar sus objetivos y contenidos alrededor de la violencia y los conflictos, siendo muy pocos los que analicen su gestión y mejoramiento a través de un plan. Esta carencia es una de las principales causas de las altas cifras de violencia escolar, pues en su mayoría las investigaciones académicas y estatales abordan esta problemática sin priorizar el papel de la gestión ejercida por el director o directora en torno a la convivencia de su centro educativo.
En consecuencia, siendo la gestión de la convivencia el principal tema de la presente investigación y considerando que a nivel costarricense su desarrollo y análisis no ha sido enfocado desde su incidencia en la gestión administrativa, ni en su mejoramiento a través de una estrategia puntual, el presente proyecto se desarrolla a través de una investigación de tipo exploratoria.
Hernández, Fernández y Baptista (2014) indican sobre la investigación de tipo de exploratorio que:
Se efectúa normalmente cuando el objetivo es examinar un tema o problema de investigación poco estudiado, el cual se tienen muchas dudas
o no se ha abordado antes. Es decir cuando la revisión de la literatura relevo que tan solo hay guías no investigadas e ideas vagamente relacionadas con el problema de estudio. (p.115).
La gestión de la convivencia escolar resulta un tema que aunque de suma importancia y necesidad para la educación del país no ha sido abordado de manera puntual por autores o investigaciones nacionales, de esta forma el carácter exploratorio de la presente investigación se sustenta en la necesidad de ofrecer información inédita sobre este campo, examinando aspectos como:
El papel de la gestión administrativa del director o directora en la convivencia del centro educativo.
La incidencia de la gestión de la convivencia en la prevención y abordaje de la violencia escolar.
El mejoramiento de la gestión convivencia ejercida a través de un plan de convivencia que integre y adapte los protocolos de actuación del Programa Convivir.
Otro insumo relevante en torno al carácter exploratorio de la presente investigación estriba en permitir que la información recopilada dentro de esta contribuya a ser un antecedente relevante para todo aquel interesado en su campo de estudio.
Debe indicarse que en palabras de Namakforoosh (2007), “el estudio exploratorio es apropiado para cualquier problema del cual se sabe poco, y puede ser un antecedente para un estudio profundo” (p. 90). Además, el carácter exploratorio de la presente investigación también procura servir para los siguientes propósitos, establecidos por Namakforoosh (2007):
- Formular problemas para estudios más precisos o para desarrollo de hipótesis.
- Recopilar información acerca de un problema que luego se dedica a un estudio especializado particular.
- Aumentar el conocimiento respecto del problema. - Aclarar conceptos. (p.90).
Siendo uno de los principales intereses de la presente investigación servir como antecede para el desarrollo de futuros estudios que ahonden en el tema de la gestión de la convivencia, su carácter exploratorio también permite plantear conocimientos abiertos sobre la materia en cuestión, así la intencionalidad de fondo estriba brindar un estudio no concluyente el cual sirva para futuros debates, análisis y revaloraciones.
Así, concordamos con Barrantes (2013) cuando señala que la investigación de tipo exploratoria “se realiza para obtener un primer conocimiento de unas situaciones, a fin de ejecutar una posterior más profunda, por eso tiene un carácter provisional” (p. 87).
Siendo la gestión de la convivencia un tema investigativo muy poco explorado a nivel nacional es claro que la confección de un instrumento que permita mejorar su incidencia en la difícil y compleja tarea de prevenir y abordar las situaciones de violencia dentro un centro educativo resulta inédito. Por ello, la elaboración de un plan de convivencia que permita mejorar la incidencia de la gestión administrativa de la convivencia ejercida por el director del Liceo Salvador Umaña Castro en la prevención y abordaje de las situaciones de violencia escolar presentes y que, además, integre y adapte los protocolos de actuación del Programa Convivir del MEP, resulta el principal y más importante producto que hereda el presente estudio.