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Majorana-Dimer Model on a Triangular Lattice

2.2 Review of Bosonic Dimer Models

2.3.5 Majorana-Dimer Model on a Triangular Lattice

La responsabilidad social es el compromiso consciente y congruente de cumplir integralmente con la sociedad, considerando las expectativas económicas y políticas, demostrando los valores éticos, contribuyendo así a la construcción del bien común, desarrollando el sentido de la responsabilidad con el entorno.

Al respecto, Avalos (2018) indicó que: La responsabilidad social es un compromiso serio y un esfuerzo conjunto que tienen que asumir todos los actores sociales, independientemente de su naturaleza, porque cada actor genera consecuencias en todos los niveles del desarrollo económico y es a través de la responsabilidad social que se puede incrementar y mejorar la competitividad empresarial, la calidad del empleo, el bienestar social y la sostenibilidad de todas de las sociedades. (p.45). En otras palabras, la responsabilidad social es la obligación y el deber que poseen los estudiantes de una universidad de contribuir voluntariamente en el desarrollo de una

sociedad más justa, lo cual implica que se tenga en consideración el impacto que provocará sus acciones, comprometiéndose a colaborar con la solución de problemas.

De ahí que; Borda, Limo, Longa & Ponte (2013) mencionaron que: La

responsabilidad social es un compromiso o deber de tipo moral que está vinculado a una acción o a una situación. Por lo tanto, refiere la obligación o a la carga que tiene un integrante de la sociedad respecto a otros miembros o al grupo en su conjunto. De lo expresado por el autor, la responsabilidad social es el conjunto de valores morales, éticos y legales que se inculca en los estudiantes de educación superior, no sólo para mejorar su campo y ejercicio profesional, sino sobre todo para asumir su labor con un alto sentido social, que les permita estar por encima de intereses individualistas.

Entorno a lo referido, Errol (2009) argumentó que: La responsabilidad social es una filosofía, una actitud o forma de ver la vida que implica que tomemos en cuenta el efecto que nuestras acciones y decisiones tienen sobre el entorno físico y social. En otras

palabras, ser socialmente responsable significa ser consciente del daño que nuestros actos pueden ocasionar a cualquier individuo o grupo social.

Respecto a la idea anterior, la responsabilidad social busca formar ciudadanos responsables con su entorno, generadores de ideas creativas y comprometidos a dar soluciones a problemas tantos; sociales como ambientales. La responsabilidad social no es más que la extensión de la responsabilidad individual que tiene toda persona hacia su entorno físico y social. Se entiende a la responsabilidad social como la capacidad de respuesta de la Institución Superior a través del ejercicio de sus funciones centrales de docencia, investigación, extensión y gestión interna, para atender las necesidad de

transformación de la sociedad hacia un desarrollo más humano y sostenible, siendo uno de los pilares más importantes de la forma de ser y actuar en la instituciones superiores.

Del mismo modo, la responsabilidad social es parte de las instituciones superiores para responder a las necesidades de transformación de la sociedad donde está inmersa, mediante el ejercicio de sus funciones sustantivas: Docencia, investigación, extensión y gestión interna. La responsabilidad social es la gestión ética y eficaz del impacto generado por la Institución Superior en la sociedad debido al ejercicio de sus funciones: Académica, de investigación, de servicios de extensión y participación en el desarrollo nacional en cada uno de sus diferentes niveles y dimensiones. La responsabilidad social es un conjunto de decisiones que busca promover el bien común en la sociedad mediante el aporte de profesores, estudiantes, personal administrativo y socios clave para generar un impacto positivo de orden académico, social y ambiental.

Por otro lado, Arana (2014) afirmó que: La responsabilidad social es el compromiso que tiene la institución, docentes y estudiantes de difundir y poner en práctica un conjunto de conocimientos y valores en la formación profesional, en los procesos de investigación, innovación y proyección social, funciones que deben estar enfocadas a la solución de problemas sociales. (p.14).

De acuerdo con lo afirmado por el autor, la responsabilidad social es la capacidad que tiene el estudiante de difundir un conjunto de principios y valores, mediante un comportamiento ético y transparente asumiendo su responsabilidad social ante la propia universidad y la sociedad donde conviven dando solución a los problemas.

Desde otra perspectiva, Barberá (2006) precisó que. “La responsabilidad social busca contribuir al progreso y al bienestar social, a través de valores como la justicia, el respeto y la solidaridad”. Así mismo, la responsabilidad social es el compromiso individual y grupal para enfrentar los grandes problemas del entorno en donde se vive, para el desarrollo sostenible del país, para la formación de profesionales eficientes y sobre todo generar una sociedad de valores éticos, morales y socialmente responsables.

En síntesis, la responsabilidad social es el deber de los estudiantes junto a la universidad para fomentar una cultura de igualdad de oportunidades, equidad social y la conciencia en conjunto, lo que conlleva a enfrentar la problemática identificada, buscar soluciones desde la posición que se tiene para colaborar en beneficio de todos, poniendo a disposición las herramientas para que la sociedad pueda responder hacia la problemática y ofrecer alternativas para su solución, de esta forma generar un cambio positivo en las personas elevando su calidad de vida. La responsabilidad social es una forma de alinear todas las funciones de la universidad con la ética, la pertinencia social y las exigencias del desarrollo humano sostenible.

Dimensiones de la responsabilidad social.

Participación social.

La participación social representa aquellas iniciativas sociales en las que las personas toman parte consciente en un espacio, posicionándose e incorporándose a ciertos grupos para llevar a cabo determinadas causas que demanden cambios, en favor de un de nuestra sociedad, por consiguiente, la participación social, se entiende como la intervención de individuos en defensa y promoción de sus intereses sociales.

De esta manera, Iturrieta (2008) precisó que: La participación social es un proceso amplio, en relación con una acción colectiva, una acción colaborativa, a proceso de involucramiento por parte de un grupo de individuos que aúnan voluntades a fin de conseguir un beneficio u objetivo común, de generar algún tipo de cambio social. Entorno a lo mencionado, la participación social, representa la intervención de los ciudadanos en la toma de decisiones en relación a los recursos y las acciones que tienen un impacto en el desarrollo de la sociedad. La participación social está adherido a las

necesidades y motivaciones de los diferentes grupos y sectores, buscando intereses en común en beneficio de la sociedad. Para generar participación social es necesario

pertenecer a un grupo que busque la acción colaborativa, de esta forma poder compartir los objetivos que motivan a una acción común, en beneficio de todos.

De acuerdo con esto, Sartori (1989) manifestó que: La participación social está en el centro de la ciudadanía, entendiendo a esta como el conjunto de actividades

voluntarias mediante las cuales los miembros de una sociedad participan en la selección de sus gobernantes y, directa o indirectamente, en la elaboración, ejecución, seguimiento y evaluación de la política gubernamental.

Con respecto a lo anterior, la participación social se concibe como un legítimo derecho de los ciudadanos más que como una concesión de las universidades. Sin embargo, para que la participación social se facilite, se requiere de un marco legal y mecanismos democráticos que propicien las condiciones para que las personas,

comunidades hagan llegar su voz y sus propuestas a los diferentes niveles de gobierno.

Así mismo, Santizo (2011) sostuvo que: La participación social en la educación es un tema de actualidad e importancia a nivel local y global. Algunos estudios

coinciden en que con el impulso de la participación social en los centros escolares es posible que se construya el servicio educativo con calidad, equidad y la mejora en los resultados de aprendizaje.

De lo expuesto por el autor, la participación social en las universidades requiere de colaboración; sistemática y organizada, de los padres de familia y representantes de asociaciones; ya sea, maestros, directivos, exestudiantes y miembros de la comunidad atraídos en trabajar mejorando los procesos educativos y la universidad. En este sentido, la participación social se orienta a en las decisiones que conciernen a la organización e instrumentación de los servicios educativos. La participación social es pieza clave en la educación permanente de los estudiantes.

En resumen, desde nuestra perspectiva la participación social en las universidades, tiene como principal objetivo, alcanzar la autogestión de la misma, mediante la

ampliación, en lo que refiere a la toma de decisiones, para colaborar en la construcción de una eficiente organización estratégica. De esta forma, la gestión en la universidad, no solo es una función patente del líder institucional, sino que también envuelve, el trabajo de todos los miembros que la conforman, a través de la participación social de cada uno de ellos, en beneficio de los estudiantes o futuros profesionales.

Investigación social.

La investigación social es un método utilizado por los investigadores sociales para estudiar a las personas y las sociedades. Permite estudiar situaciones para diagnosticar, tanto necesidades, como problemas de la realidad social.

Así mismo, Moreno (2017) sostuvo que: La investigación social es un ejercicio que ha facilitado auscultar la realidad de los fenómenos humanos y sociales. Ha

ampliado los horizontes de comprensión y reestructurado el sentido que se le ha otorgado al ser humano y sus prácticas. Qué es, para qué sirve y cómo se puede hacer. Ha sido tema de debate desde los albores de la humanidad, pues la respuesta al qué condiciona la forma o los procedimientos en que se hará y el alcance

científico y social que podría tener.

Acotando a la idea antes mencionada, la investigación social es un proceso de creación de conocimientos y para cumplir con dicho objetivo se apoya en funciones muy específicas como la descripción, la clasificación y la explicación. En la investigación social, se emplea la observación y la experimentación como en otras ciencias. Añadiendo a lo anterior, la investigación social representa un proceso de creación de conocimiento sobre la estructura, el funcionamiento o el cambio de una zona de la realidad, que nos permite analizar una diferente gama de acontecimientos sociales.

La investigación social también se expone como un desarrollo que permite obtener nuevas ideas en el campo de la realidad social. Su objetivo es el de conocer la opinión de los estudiantes en aspectos concretos de su entorno, hábitat y vida cotidiana, a fin de localizar necesidades, problemas, deficiencias y preferencias que puedan orientar hacia la acción, dando posibilidad de dar respuesta creativa, efectiva, oportuna a la realidad social.

La investigación social radica en la recopilación e interpretación sistemáticas de información sobre personas, organizaciones u objetos, utilizando métodos estadísticos, analíticos, científicos y técnica de las ciencias sociales aplicadas para obtener nuevas percepciones o aportar elementos de apoyo a la toma de decisiones. La investigación social posibilita dar respuesta creativa, efectiva y oportuna a la realidad social. Los temas con los que trabajan son principalmente, salud, aprendizaje, evaluación, pobreza, vivienda,

etc. usualmente trabajan para organizaciones públicas u organismos internacionales. Ante ello, Ezequiel (1995) precisó que: La investigación social es el proceso que, utilizando el método científico, permite obtener nuevos conocimientos en el campo de la realidad social investigación pura o bien estudiar una situación para

diagnosticar necesidades y problemas a efectos de aplicar los conocimientos con fines prácticos investigación aplicada. (p.9).

Del mismo modo, la investigación social permite a los estudiantes de universitarios aplicar el método y las técnicas científicas al estudio de situaciones o problemas de la realidad social, y tiene como objetivo, ampliar los conocimientos en ciencias sociales, a partir de las respuestas encontradas. La investigación social, involucra la creación de conocimientos sobre las instituciones, los grupos, las personas, a partir de sus relaciones sociales. Toda investigación social ha de partir de la existencia de un problema que requiera de una respuesta o una solución, buscando el progreso de la sociedad.

Desde nuestra perspectiva, la investigación social es un proceso de creación de conocimientos que son utilizados para cumplir con una meta en particular, se apoya en funciones muy específicas como la descripción, la clasificación y la explicación. Permite estudiar realidades sociales para diagnosticar necesidades y problemas. Además, nos ayuda a comprender y reflexionar sobre la realidad social.

Actitud responsable.

La actitud responsable es un conjunto de valores personales y sociales los cuales están presentes en la comunidad. Así mismo una actitud responsable conlleva al estudiante universitario a ser alguien con principios y valores, que entienda a la sociedad actual y a sus problemas que la aquejan, sin embargo, la actitud responsable no nace con el

estudiante, sino que esta se va formando dentro de la universidad.

En este sentido; Martínez, Buxarrais & Esteban (2002) indicaron que: La actitud responsable está definida por; la libertad, la igualdad, la equidad, el respeto activo y la solidaridad. Así, el ciudadano y el profesional que defendemos no puede obviar la implicación que sus acciones personales puedan tener en los demás. Hay que apostar por el principio de responsabilidad en el proceso formativo.

En este aspecto, la actitud responsable es aquella que el estudiante pone en práctica en la sociedad, esto nos dice, que es utilizada para dar una respuesta con convicción y moralmente aceptada ante los compromisos que el estudiante de educación superior

asume, así que, todo esto frente a la sociedad la cual demanda el cumplimiento de su deber como futuro profesional en términos morales, éticos y cívicos.

De esta manera, Rodríguez (2015) sostuvo que. “La actitud responsable es la disposición vocacional y profesional que tienen los estudiantes cuando están realizando procesos de aprendizajes teóricos y prácticos, los mismos que les permiten lograr una formación especializada en su campo profesional”. Entorno a ello, la actitud responsable es la encargada de formar a los estudiantes que aún se encuentren dentro de la Institución Superior mientras van adquiriendo los conocimientos y valores necesarios para

Por otra parte; González, Blández, Sierra & López (2007) sostuvieron que: La

actitud responsable al ciudadano profesional formado en la comunidad, cosa que sólo será posible si participa en situaciones socioeducativas que tengan como uno de sus objetivos de enseñanza el tratamiento de la responsabilidad, y qué mejor contexto que el lugar donde está formándose como futuro profesional.

De acuerdo a lo mencionado, la actitud responsable se expone como una actitud que se encuentra altamente valorada dentro de la sociedad, ya que este valor se halla asociado con la confianza, solidaridad, empatía y sobre todo con el bien común, el cual, busca mejoras dentro de su comunidad. Un estudiante con actitud responsable genera la confianza necesaria a su alrededor, lo cual le permite emprender todo tipo de labores académicas tanto en su educación superior como su misma localidad.

Desde nuestra perspectiva, una actitud responsable son los valores y actitudes propios del estudiante como los adquiridos dentro de las instituciones de educación superior, así que, podemos decir que mientras el estudiante tenga un mayor grado de actitud responsable este irradiara una elevada confianza y empatía hacia los demás miembros de su comunidad, lo que conllevará a que este pueda sentirse plenamente parte de esta y pueda desarrollarse como un profesional con el cual se pueda contar.

En resumen, la actitud responsable representa los valores, principios, entre otros, los cuales se encuentran estrechamente ligados y entrelazados con la misma actitud del

estudiante universitario, junto con los valores que aprende dentro de la institución superior, a su vez todo este conjunto de actitudes forma a un profesional de calidad, tanto en

conocimientos como en entendimiento y comprensión para el servicio de su comunidad, de manera que pueda ser un elemento proactivo con cualidades que lo distingan de los demás y le permitan desarrollarse en un ambiente en el que predomine la ética.