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Chapter 2 LITERATURE REVIEW

2.14 Conceptual Framework

2.14.3 Management Team Heterogeneity

A semejanza de las ejecutivas estudiadas por Arango y otras (1995) la mayor parte de las empresarias propietarias de empresas y de microempresas no percibe discriminación alguna, con excepción de las de mayor edad, quienes no tuvieron mayor acceso a la educación y cuyos esposos siguieron modelos de familia patriarcal más rígidos, con un efecto visible de “techo empresarial”. La segregación laboral por actividad ocupacional contribuye a que la discriminación de género sea inadvertida por las mujeres. Por el

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contrario, en los pocos casos en que se percibe la discriminación es porque las empresarias laboran en un medio tradicionalmente masculino. Es el caso de una médica veterinaria, quien advierte que la discriminación es abierta y notoria.

Las trabajadoras por cuenta propia sienten que la discriminación no solo es de género, sino también de clase social y de raza. De hecho, las entrevistas aplicadas a este grupo de mujeres demandaron tiempo adicional para escuchar las iniciativas adelantadas para incidir hacia una menor discriminación. Fueron aspectos sensibles en el grupo de trabajadoras por cuenta propia la discriminación en oportunidades laborales y de creación de nuevos negocios, en el acceso al crédito bancario y a los espacios comerciales.

Todas las empresarias coinciden en que para sostener cualquier tipo de negocio se requiere tener fe en sí misma y perseverancia. En todos los casos estudiados de una u otra forma estas dos cualidades fueron puestas a prueba en el tiempo.

¿Qué hizo que las mujeres pasaran de una experiencia laboral al montaje de un negocio? Todas las entrevistadas pertenecientes al grupo de vanguardia iniciaron los negocios porque vieron la oportunidad de ofrecer un producto o servicio a partir de su experiencia; para las innovadoras el producto o servicio era todavía inexistente en el mercado, o consideraron que la calidad de su trabajo les permitía ofrecer sus servicios de manera independiente. Algunas manifestaron que estaban inconformes con las malas condiciones de remuneración en sus trabajos, las cuales no se correspondían con la dedicación y calidad. Por eso optaron por trabajar de manera independiente.

“Mi empresa es el resultado de muchos años de trabajo, y de la especialización en el área de

mercadeo. Siendo empleada durante muchos años traté de adquirir toda la experiencia posible de medianas y grandes empresas, algunas multinacionales. Posteriormente dije: “me voy a independizar”. Fue bastante difícil tomar esta decisión. Fue hace como cinco años cuando tomé la decisión. Dije, bueno ya he adquirido suficiente conocimiento, vamos a arrancar con mi propia empresa.”

“El primer año fue bastante difícil porque lamentablemente en Colombia no hay ningún incentivo para la mujer empresaria, ni para la pequeña empresa. Me orienté por la producción de alimentos porque soy completamente conocedora del tema ; el alimento cada vez más escasea y hay que aportar algo en el desarrollo de los productos. Así fue como nació esta compañía. Esta compañía estaba quebrada cuando la compré hace cinco años, pero le vi visión y dije: ¡Al ruedo¡” (empresaria productora de pasabocas industriales).

160 La mayor parte de las mujeres empresarias (familiares, tradicionales y subsistencia) iniciaron el negocio por necesidad económica de complementar los ingresos familiares o para subsistir del todo, a través de la actividad. Algunos negocios desempeñaron inicialmente el papel de complementación de ingresos familiares pero con el tiempo llegaron a significar la mayor parte de los ingresos de la familia.

Todas las empresarias del grupo de vanguardia y tradicionales se definen como gerentes o administradoras de sus negocios; las demás empresarias se consideran principalmente como responsables de las ventas y de la producción. Las mujeres que se definen como gerentes o administradoras tienen negocios de mayor tamaño y complejidad, con una división del trabajo y especialización de funciones; las mujeres a cargo de la producción deben aplicar ya sea conocimientos técnicos para lograr un bien de alta calidad, o hacen uso de su ingenio y conocimiento ancestral (mujer afro que ofrece comidas a domicilio). Todas las mujeres entrevistadas están en capacidad de suplir eventualmente algunas de las funciones en el negocio, ya sea en gerencia, administración, ventas o contabilidad. Salvo las mujeres a cargo de la producción, que son una minoría, la mayor parte no se ocupa directamente de la producción de bienes o de servicios, sino que contratan trabajadores con este propósito o compran los productos que van a comercializar.

“Soy la gerente de esta empresa. Trato de tener una empresa para cada uno, según las necesidades de mis clientes. Entonces estoy pendiente de que el servicio sea excelente, que los precios sean competitivos. Por ejemplo, nunca le digo a mis clientes: es que vale tanto…no; esto no es un almacén, es una empresa la que ofrece sus servicios. No se trata de ser los más baratos, seguramente van a encontrar sitios donde se vende a más bajo precio, como en UNILAGO, pero esto no es un almacén, es una compañía. Así, cuando tú vienes a comprar entonces te estoy asesorando. Te estoy diciendo, te sirve, no te sirve. Te estoy dando un precio razonable, y te estoy haciendo la preventa de un servicio excelente, ya que adicionalmente van a tener toda la compañía a su disposición para cada uno de ustedes. Tienen todo el soporte tecnológico cuando llaman” (empresaria de servicios en software)

En empresas que hacen un proceso de transformación hay una división sexual del trabajo más explícita: los trabajos que requieren fuerza o una especial habilidad con máquinas para trabajo pesado (tornos, calderas, vehículos automotores de mayor tonelaje) se asignan a los hombres y las labores de ventas y administrativas a las

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mujeres. Las confecciones son una excepción ya que las máquinas y los aspectos administrativos son manejados por mujeres.

Cuando el negocio es compartido con el esposo, las mujeres se hacen cargo de las relaciones funcionales, con proveedores, entidades de servicios, instituciones y delegan en los hombres la atención a los clientes de mayor importancia. En casos excepcionales, las empresarias ocupan un puesto destacado e insustituible por sus conocimientos y habilidades únicas (como la veterinaria que tiene una clínica para pequeños animales o la dueña del restaurante en Neiva)

Cuatro de los negocios no tienen ningún empleado, puesto que son por cuenta propia o son microempresas muy pequeñas. Nueve de los negocios tienen entre uno y cuatro empleados, uno tiene seis empleados y el resto, seis, tienen más de diez empleados. En los negocios por cuenta propia prima más la capacidad creativa de sus dueñas; no hay ningún tipo de trabajo en equipo.

En las microempresas la contratación de la mano de obra tiende a ser flexible, sobre pedidos o tareas; esta mano de obra contratada se estabiliza en las empresas de tamaño pequeño en adelante.

La empresa ganadera y la de muebles tiene solo hombres entre sus empleados; la razón para ello, son los riesgos que representa el campo por la zona donde se ubica la finca ganadera, y por la labor de carpintería, en el caso de los muebles. En contrapartida, las empresas de alimentos y la de confecciones laboran en casi la totalidad con trabajo femenino.

En las empresas de vanguardia y en las tradicionales, las mujeres que las dirigen han construido equipos de trabajo que se apoyan en buena medida en otras mujeres quienes desempeñan trabajos con distinto nivel de calificación. La mayoría de este grupo de mujeres afirma haber tenido el apoyo y complicidad de mujeres que les han colaborado mucho para salir adelante, si bien hay mentores hombres cuya presencia puede ser ocasional o circunstancial.

Las gerentes coinciden en que hacen un manejo administrativo abierto y de diálogo con empleadas y empleados. Son conscientes de la mayor frecuencia de permisos que piden

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las mujeres en comparación con los hombres; pero ellas entienden que ello se debe a que la mayor parte de estas mujeres son cabeza de familia, a cargo del cuidado de los niños y que en general los permisos son manejables si se programan con anticipación.