Los enfoques herederos de las teorías de la internacionalización parten de una exposición que relaciona la importancia del cambio tecnológico en el proceso de internacionalización y fragmentación productiva dirigida por las empresas transnacionales y la importancia del estudio de sus estrategas tecnológicas de las mismas, en cuanto al impacto que las mismas pueden tener en la división internacional del trabajo (Martínez Peinado, 2011).
Para estos enfoques, el proceso de internacionalización tiene como uno de sus resultados más llamativos la transnacionalización de los aparatos productivos tal y como se ha analizado anteriormente. Los enfoques nacidos de la teoría de la internacionalización del capital parten de la concepción de como las plantas productivas situadas en un país no son capaces de totalizar el proceso de producción sino que solamente pueden llevar a cabo una parte de ese proceso. La producción se encuentra, de esta forma, organizada por un agente a través de las fronteras nacionales pero de
46
Para un análisis en profundidad de los debates derivados de las diferentes estrategias de las ETN, véase Paz Antolín (2003: 102-110).
124
forma centralizada, dicho agente es la empresa transnacional (ETN)47. Para estos enfoques, el cierre del ciclo de capital productivo que antes tenía cualquier fábrica nacional, requiere de “la articulación de instalaciones productivas en distintos países, aunque pertenecientes y controladas por un mismo capital” (Palloix, 1980 y Martínez González-Tablas, 1986).
Para la teoría de la internacionalización del capital, la reestructuración de la división internacional del trabajo tiene en el control tecnológico de los procesos productivos uno de los instrumentos clave en la interpretación de la posición que cada área económica ocupe en el espacio de acumulación mundial, lo que implica una mayor jerarquía entre las estructuras productivas de países y áreas geográficas, donde el instrumento de control del centro no se manifestará tanto a través de las inversiones directas o de relaciones comerciales superavitarias, como por medio del control tecnológico de los procesos productivos (Martínez González-Tablas, 2000).
El proceso de internacionalización en su esfera de la producción plantea el problema de los efectos de la internacionalización en el sistema industrial de un país determinado en relación a las estrategias tecnológicas de las ETN. La tendencia de la ETN de no apoyarse en el entorno nacional en el que reside sino que esta se produce en el marco exclusivo de la internacionalización, provoca la ruptura entre la red industrial nacional y el proceso de investigación y desarrollo tecnológico, que generan una dinámica de dominio de los procesos de cambio tecnológico a nivel internacional que impone una relación donde las economías dominantes desarrollan la tecnología ligada al “producto nuevo”, desplazando hacia las economías subordinadas los procesos tecnológicos ligados a la estandarización. Dinámica de la que se deriva una jerarquía
tecnológica entre países y territorios, que en función del patrón impulsor que el cambio
tecnológico adopte, determina una posición de dependencia tecnológica de una determinada economía dentro de la división internacional del trabajo.
Desde el marco analítico iniciado principalmente por Palloix, surgen una serie de autores que centran su análisis en las formas específicas que adopta el proceso de internacionalización, y en concreto, el de las ETN, bajo el nuevo paradigma de las
47 Se entiende por ETN “una empresa o grupo de empresas, en general de gran tamaño, que a partir de una base nacional, ha implantado en varios países, varias filiales y/o subsidiarias, con una estrategia y organización concebida a escala mundial” (Michalet, 1986: 11).
125
tecnologías de la información y del conocimiento, dentro de los que se destaca a figuras como Jenkins (1989), Michalet (1989) y Chesnais (1998).
Jenkins es uno de los economistas que más ha desarrollado los planteamientos iniciados por Palloix, autor que centra su trabajo en el estudio de los efectos del proceso de internacionalización, desde un enfoque que pone en relación el desarrollo de la competencia con el marco de la internacionalización del capital. En su análisis de la competencia se aleja de la “teoría cuantitativa de la competencia”48
al no analizar la misma como un estado de equilibro sino como una causa de continuos desequilibrios dentro de la economía capitalista. La competencia no es analizada en términos de resultado final en la estructura de mercado, donde el monopolio y la competencia perfecta son polos opuestos, sino que por el contrario “están relacionados de forma dialéctica”, lo que permite al autor justificar la existencia de monopolios junto con un alto grado de competencia (Jenkins, 1989: 45). Es la propia expansión de los monopolios la que motiva un aumento de la propia competencia, dinámica que explica el fuerte desarrollo tecnológico en un mundo caracterizado por el monopolio, punto en el que se pone el acento en la naturaleza desigual y contradictoria del desarrollo promovido por las ETN, elemento que es analizado desde una serie de variables entre las que destacan la estructura productiva, la transferencia tecnológica y su impacto en la balanza de pagos de un país.
En relación a la estructura productiva, Jenkins critica la perspectiva neoclásica que entiende como positivo el impacto de las ETN como consecuencia del aumento que provoca en la competencia, hecho que impulsa el desarrollo tecnológico del país receptor. El autor no comparte dicho enfoque al señalar que la ETN por su carácter transnacional, tiene la posibilidad de desarrollar mecanismos dirigidos a eliminar a los competidores locales, fundamentalmente a través del control que ejercen sobre las transferencias tecnológicas. La importancia que el autor da a las transferencias tecnológicas le lleva a centrarse en los aspectos que centra su estudio: si la tecnología transferida es apropiada o no a las características del país y cuál es el coste de la tecnología transferida y las implicaciones para su desarrollo local. Además de lo anterior, Jenkins se distancia de la concepción de la teoría neoclásica que entiende que la tecnología se transfiere de forma automática, sin embargo para el autor, concibe que
48 Para un estudio de los diferentes enfoques dentro de las corrientes “ortodoxas” de la Teoría económica del comercio internacional, ver GUERRERO, Diego (1995). Competitividad: teoría y práctica. Ariel, Barcelona.
126
la tecnología dentro de una economía capitalista es un bien privado y su difusión están sujetos al principio de la rentabilidad que no tiene por qué ser compatible con los intereses de los países receptores. Razonamiento que lleva al autor a introducir una variable que relaciona proceso de transferencia tecnológica con la competencia, siendo ésta la que impulsa el desarrollo de la tecnología orientada a la reducción de costes de producción y la que estimula la utilización de una u otra, sin que tenga porque ser la más adecuada para el país.
Michalet plantea que las ETN llevan a cabo estrategias de racionalización encaminadas a la reducción de costes a través del aprovechamiento de bajos costes laborales, de economías de escala y de alcance, y sobre todo, de la incorporación de avances tecnológicos. El caso de las estrategias ligadas al avance tecnológico se da en industrias intensivas de capital donde cada fábrica adquiere un mayor grado de especialización para el aprovechamiento de economías de escala. Las estrategias de racionalización y de búsqueda de eficiencia van acompañadas por un mayor grado de integración productiva y comercial en el seno de las ETN, “donde las filiales pasan a realizar desde operaciones de ensamblaje hasta las de investigación y desarrollo, comercialización o finanzas, integrándose en redes de distribución regionales o globales”. A pesar de este mayor grado de complejidad, las actividades de todos los participantes en la cadena responden a una estrategia global marcada por la matriz (Michalet, 1989: 60).
Por último, Chesnais en su análisis parte de la teoría de la internacionalización del capital y se aleja de algunos planteamientos herederos de las teorías del imperialismo que consideran que la expansión de los monopolios excluye progresivamente la actividad competitiva de la economía mundial. Aunque la expansión mundial de las ETN vaya unida a estrategias de alianzas o diferentes tipos de cooperación, la lógica competitiva no ha sido sustituida, sino que más bien se ha agudizado. Un caso concreto de esa tendencia al aumento de la dinámica competitiva cada vez más oligopólica se encuentran las empresas que cooperan para el desarrollo de nuevas tecnologías, donde la competencia se sigue ejerciendo por otras vías como la diferenciación de productos, como ocurre en la industria automovilística. Planteamiento que lleva a Chesnais a señalar la importancia de las estrategia globales marcadas por la matriz y la posición que ocupe la filial dentro de ella, que puede llevar al predominio de actividades estratégicas ligadas al desarrollo de nuevas tecnologías (filiales estratégicas)
127
o a actividades de mera comercialización o de carácter “rentista o especulativo” (Chesnais, 1994: 204-205).
3.3.2. El enfoque de los nuevos sistemas tecnológicos y nuevos paradigmas tecno-