Ahora bien respecto al tratamiento empleado en la DSE, se ha propuesto dividirlo en tres etapas denominadas líneas de manejo (Ardila, 2002). Dentro de la primera línea de manejo se encuentra la terapia sexual, esta tiene un origen psicogénico en la cual se plantea una terapia dirigida a la pareja, la ansiedad, comunicación, el deseo sexual, la educación del placer y técnicas de estimulación sexual, teniendo en cuenta la motivación y haciendo seguimiento. En esta etapa se puede combinar la terapia sexual con el tratamiento farmacológico (ibid, 2002). También se presenta la terapia oral dentro de esta línea de manejo, caracterizándose por la ingesta de andrógenos que aumentan los niveles de testosterona. Esto es usado principalmente en hombres mayores de cuarenta años, ya que a partir de esta edad los niveles de testosterona empiezan a descender. En algunas ocasiones se utiliza testosterona cuando la persona tiene hipogonadismo, lo cual beneficia otros aspectos como el estado anímico y la fuerza muscular. Los efectos secundarios de la ingesta de los anteriores es generalmente la irritación y dermatitis. En la terapia oral se utiliza el Sildenafil o comúnmente llamado Viagra, el cual es el medicamento más eficaz actualmente, ya que en el 70% de los casos es exitoso. Los efectos secundarios más comunes son cefalea, cambios visuales transitorios y dispepsia. Otros medicamentos como Yohimbina, Fentolamina y Trazadone tienen resultados exitosos en la DSE de etiología psicogénica, pero menores en la orgánica (ibid, 2002).
La segunda línea de manejo, se caracteriza por ser un tratamiento transuretral e intracavernoso. En este tratamiento se aplican compuestos como el Aprostadil, el cual es el único aprobado por la FDA (U.S. Food and Drugs Administration) para ser usado por vía intracavernosa, ya que genera resultados en el 70% de los casos, permitiendo una erección durante 30-60 minutos. Sus efectos colaterales incluyen dolor peneano, fibrosis en el sitio de la inyección, hipotensión y priapismo (ibid, 2002). También se utilizan Papaverina, Fentolamina, Polipéptido intestinal vasoactivo. Para aquellos hombres que no pueden utilizar Sildenafil o vasodilatadores intracavernosos o transuretrales se utiliza el dispositivo de vacío, el cual consiste en crear un vacío alrededor del pene para hacer que la sangre llegue a este y permita la erección. Este dispositivo es rentable y tiene resultados en el 70% de los casos, su efecto colateral principal son las petequias o vasos capilares lesionados (ibid, 2002).
La tercera y última línea de manejo es la intervención quirúrgica, dentro las cuales puede presentarse la cirugía vascular, caracterizada por una intervención con el fin de restaurar el flujo vascular o inhibir el retorno venoso. Esta intervención se realiza cuando los hombres tienen DSE a causa de un trauma pélvico o perineal (ibid, 2002). Por último se presenta el implante de prótesis, el cual es considerado como el último recurso, ya que es costoso y puede presentar fallas mecánicas o infecciones. En la actualidad se presentan adelantos genéticos para el tratamiento de DSE (ibid, 2002).
1.2.7.2 Tratamiento psicológico para la DSE
Se han encontrado pocos estudios en los cuales se aborda el tema de la intervención psicológica en la DSE. Rosen, et al. (2006) realizaron un estudio prospectivo que tenía como objetivo determinar la importancia de los factores psicológicos e interpersonales en la predicción y finalización del tratamiento farmacológico, así como determinar el efecto del tratamiento en el funcionamiento de la relación y los cambios en la pareja. Para esto seleccionaron 69 hombres con DSE entre los 21 y 70 años de edad y sus parejas durante el tratamiento farmacológico con sildenafil. Tanto a la pareja como al hombre se les aplicó una batería de pruebas psicológicas, sobre sexualidad y su relación de pareja como línea de base de este estudio en la cual se utilizaron las escalas Diadic Ajustment Scale (DAS), Depression, Anxiety, Stress Scale (DASS), Sexual Inhibition Scale/Sexual Excitation Scale (SIS/SES), The Subjective Variables Specific to Sex (SVSS), Erectile Dysfunction Inventory of Treatment Satisfaction (EDITS), Brief Index of Sexual Function for Women (BISF-W), International Index of Erectile Function (IIEF). Se definió el término tratamiento finalizado a partir de los siguientes factores: problemas en la función eréctil, el resultado del deseo y satisfacción sexual, tratamiento exitoso y satisfacción con el tratamiento. Por otro lado se definieron los potenciales predictores psicosociales a partir de los siguientes factores: características socio-demográficas, estado psicológico y variables de ajuste, variables en la sexualidad y factores relacionales.
Los resultados muestran un nivel alto de ajuste psicológico y relacional exitoso del tratamiento. Se encontró una línea estable en los puntajes de depresión y ansiedad, así como en los puntajes de las relaciones de pareja y el ajuste. En cuanto al tratamiento con sildenafil se encontró que causa mejoras en la función eréctil y en la función orgásmica, el deseo sexual, satisfacción con la actividad sexual y la satisfacción sexual. También se encontró que la línea de
base de ansiedad puede predecir la eficacia del tratamiento con sildenafil, ya que los sujetos con niveles altos de ansiedad y expectativas negativas muestran un menor grado de respuesta con la terapia farmacológica con sildenafil. Por otro lado la excitación o inhibición sexual no fue un predictor de la eficacia del tratamiento. Se encontraron relaciones entre los cambios positivos del tratamiento y las mejoras en el deseo sexual y sobre todo en la satisfacción sexual, por otro lado el ajuste de pareja de base no se consideró como una forma de predecir la función eréctil o la satisfacción sexual luego del tratamiento pero fue un buen predictor de los cambios en la actividad sexual y el deseo.
Otros estudios como el de Jeffrey y Ford (2006) tratan sobre la utilización de la terapia centrada en soluciones como una forma de intervenir desde la psicología en la DSE y las relaciones de pareja. La terapia se desarrolló a partir del postulado de hablar con el cliente de su vida enfocada hacia el futuro en la cual no se nombrara la enfermedad como parte de ese futuro, lo cual según los autores (2006) haría que el cliente viera la posibilidad del cambio como un hecho. Esta terapia solo se emplea en los casos en los cuales el cliente no ve la enfermedad como algo manejable y existe la posibilidad de cambio. Dentro de este modelo de intervención se utilizan técnicas como la pregunta milagro y las escalas a partir de las cuales se pretende darle al paciente herramientas para el establecimiento de metas y progresivamente llegar al estado deseado. Se realizó una intervención a una pareja casada que estaba entre los 50 años de edad, en la cual el hombre presentaba DSE. Se encontró que la terapia fue efectiva para la pareja y el estudio concluyó que la terapia es efectiva pero que se deben realizar investigaciones con el fin de perfeccionar este método terapéutico en la DSE.
Gambescia, Sendak & Weeks (2009) realizaron una investigación sobre la intervención intersistémica en la DSE en la cual se proponían establecer la etiología, el impacto de la DSE y el tratamiento apropiado para la misma. Para esto Gambescia et al. (2009) proponen establecer la etiología de la enfermedad desde la historia médica, la historia sexual, la historia relacional y de ajuste, así como la historia psicológica de los pacientes con el fin de establecer el diagnóstico adecuado para dichas características. De esta forma Gambescia et al. (2009) hace una revisión de algunas estrategias terapéuticas utilizadas para dicha enfermedad en relación con la pareja. En primer lugar se encuentra la terapia con reestructuración cognitiva, la cual se propone generar en la pareja nuevas formas de pensar la sexualidad, explorando otras posibilidades de sentir placer mutuo (McCarthy & Fucito, 2005). También se habla de la reestructuración en los pensamientos
negativos que se tienen entre los miembros de la pareja como consecuencia de la enfermedad, de tal forma que se puedan estructurar de una forma diferente con lo cual se mejore el ajuste de la pareja. En segundo lugar se encuentra la terapia basada en mejorar las habilidades comunicativas, la cual se encarga de proporcionar a la pareja herramientas para poder comunicar los aspectos negativos que se presentan debido a sus dificultades en la sexualidad, de tal forma que la pareja adapte este modelo de comunicación para discutir los temas de su sexualidad que puedan ser vergonzosos, irritantes o que causen temor, ya que es posible que las fallas de comunicación hagan más difícil la DSE. En tercer lugar encontramos la terapia basada en la corrección de malas atribuciones o mal entendidos (Correct Misattributions) la cual tiene como fin intervenir en los problemas de comunicación que tiene la pareja en cuanto a las atribuciones incorrectas que pueden darse principalmente en las parejas, quienes pueden asumir la disminución en la actividad sexual como falta de atracción hacia la pareja, de tal forma que el terapeuta ayude a resolver dichos mal entendidos con respecto a la DSE. En cuarto lugar la terapia con la promoción de un pensamiento sistémico, el cual se caracteriza por generar discusiones en la pareja sobre la forma en que la DSE está afectando la relación con el fin de generar reflexiones sobre la relación entre la enfermedad y otros problemas de la pareja que no habían tenido en cuenta. En quinto lugar se encuentra la terapia sobre expectativas realistas ajenas, la cual se caracteriza por evaluar cuál ha sido la historia del funcionamiento sexual y dirigir la terapia hacia las expectativas sobre cómo quiere que sea el funcionamiento sexual teniendo en cuenta las características de la enfermedad. En sexto lugar se encuentra la terapia basada en corregir mitos sobre la sexualidad donde se desmienten pensamientos culturales sobre la sexualidad. En séptimo lugar se encuentra la terapia enfocada en la reducción de la ansiedad, en la cual se realizan actividades para la reducción de la ansiedad en los momentos relacionados con la actividad sexual, así como proporcionar un repertorio de conductas sexuales que le ayuden a la pareja a estructurar nuevas formas de relación. En octavo lugar la terapia basada en asignación del tareas se caracteriza por la asignación a la pareja de tareas para la casa, las cuales pueden ser de enfocarse en las sensaciones donde se realizan ejercicios sexuales de reconocimiento de sensaciones, gustos con el fin de liberar la ansiedad, generar una exploración y búsqueda de aspectos eróticos en la pareja con el compromiso de no llegar hasta el coito, ya que puede implicar temores y pensamientos negativos que afecten el proceso. Estas tareas tienen un proceso en el cual se va aumentando el nivel con el fin de llegar a un coito satisfactorio para
la pareja, el proceso de la terapia será distinto en cada caso. También puede darse la tarea de
empezar-parar la cual se caracteriza por realizar una estimulación al pene con el fin de generar una erección y luego hacer que esta disminuya, luego de hacer este ejercicio varias veces se empodera al hombre dándole confianza, autocontrol y así se preparan para el coito.
Como conclusión de esta revisión los Gambescia et al, (2009) recomiendan seguir investigando en la búsqueda de intervenciones efectivas para la DSE, así como la importancia de realizar un proceso terapéutico interdisciplinar con el fin de generar resultados efectivos.